N/A. Para mí que eran bastante analfabetos todos en esa época (excepto los magos), y tal vez los demás sabían escribir y leer lo justo. Mi propia versión de la lectura entonces: pasar las historias de boca en boca ;D Aquí Kit intenta meterle a Raist el gusanillo de los libros, que ya que las peleas no son lo suyo, tal vez haya algo en lo que sí pueda destacar.

SESGADA

III. LEER

Kitiara movió la cabeza, agitando sus rizos negros, y volvió a reclinarse contra la pared. Estaba en la entrada de su casa, en Solace, sentada en el suelo junto a los gemelos, que no apartaban los ojos de ella. Caramon con abierta curiosidad, Raistlin fingiendo desinterés. Era una buena mañana para contar historias.

-He oído que en Palanthas hay un hombre que se dedica a escribir todo lo que ocurre en Krynn -dijo bajando la voz-. Se llama Astinus.

Caramon resopló; parecía un caballo.

-Eso es imposible, Kit, nadie puede...

-Tiene una enorme biblioteca llena de libros de todo lo que ha ocurrido -añadió, ignorando la interrumpción de grandullón. Sus ojos negros de pestañas largas estaban centrados en Raistlin, quien la escuchaba con atención-. Puede ver todo lo que pasa en Ansalon cada segundo.

-¿Es una historia de libros, Kit? -protestó Caramon de nuevo-. Qué aburrido. ¡Cuéntanos mejor cómo Huma venció a los dragones!

Kitiara soltó una carcajada, y apoyó la mano en el suelo para levantarse.

-Esa es una historia para niños, Caramon -se rió-. Todo el mundo sabe que los dragones no existen.

-Ya, pero...

-Vamos a practicar con la espada si quieres -dijo entonces, y sonrió al ver a Caramon levantarse de un brinco y entrar corriendo en casa a por su espada de madera. Salio al instante con dos, la suya y la de ella.

-Te he traído la tuya también. Venga, Kit, date prisa -gritó. Se había alejado bastante para entonces-. Creo que Sturm está abajo.

-¿No vienes? -preguntó Kitiara a Raistlin, quien se había quedado sentado, con los ojos entrecerros, como un reptil al sol.

-No quiero.

La chica se encogió de hombros y echó a andar en pos de Caramon. Antes de pasar al siguiente vallewood se volvió a mirar a su hermano. Raistlin tenía un brillo en los ojos muy peculiar.

Kitiara sonrió satisfecha.