N/A. Esta sin spoilers… uy, ese tatuaje… xD jiji.
SESGADA
V. SOÑAR
Ambiciosa por naturaleza, por supervivencia. Metiéndose por callejones oscuros, bebiendo cerveza mala en las barras de tabernas de mala muerte, no tardó en oír hablar sobre ellos. Todo eran palabras de borrachos y, escéptica, sin haber aprendido que los borrachos no mienten, se carcajeó de ellos. ¿De dioses hablaban?
-Los dioses nos abandonaron hace mucho -mascullaba un mercenario, ahogándose en su alcohol.
-Los dioses no han existido nunca -rebatía ella, y, satisfecha, pedía otra cerveza. La última de esa noche.
-Ella sí ha vuelto. La Reina ha vuelto -decía el que narraba, lanzando una mirada a Kitiara. De reojo, ella pudo ver tatuado en su cuello un lirio negro. Absolutamente sexual, y le daban ganas de lamerlo, pero no le decía nada más-. Nunca nos abandonó.
Se mantuvo sorda a medias, seduciendo a un hombre guapo y curtido mientras no perdía el hilo. Su diversión de esa noche se le olvidó en cuanto empezaron a hablar de montañas de dinero, de cazar poder. ¿Qué decía sobre los dragones? No lo escuchó bien, pero qué más daba. Se acercó al hombre que prometía tanto, y le sonrió.
No estaría mal hacer nuevos amigos. Si cumplían tanto, ella soñaría aún más.
