PARTE DE MI

Casualidades, destino o conspiración?

No había pasado mucho tiempo desde que sus vidas tomaran un giro total. A pesar de que ahora el panorama mostraba un notable y favorecedor cambio, todavía quedaban rastros de aquel mal sabor a malos entendidos, desilusiones, y traición.

Gran parte de la culpa la cargaba ella, aquella mujer de años ya marcados, que lo único que quería era la felicidad de la única persona más cercana y querida de su corazón.

Ahora, al contemplar la hermosa foto de aquella pareja joven de recién casados, comprendía que la felicidad no se la compraba ni se la forzaba. Mil veces se reprendió así misma después de haberse dado cuenta del error que había cometido al querer forzar a Ranma a desarrollar sentimientos por su nieta, sabiendo que en realidad otra muchacha ya ocupaba por entero su alma y su ser.

Con una nostálgica sonrisa y arrepentimiento, ahora lo recuerda al seguir mirando aquella fotografía.

Ha hecho bien, se repite así misma. Es la única manera de recompensar a aquel chico que ha lastimado tanto por su basto egoísmo…

-Si… Estoy segura que Nayama será muy buena influencia para ese muchacho…

-Se puede saber dónde demonios estaban? A este paso perderemos el vuelo…-reclamó un colerizo Mousse a las puertas del Aeropuerto al ver bajarse a Ranma de un BMW blindado en compañía de aquel hombre de aspecto joven pero maduro junto con dos hombres más…

-Vaya que el matrimonio te tiene ansioso Mousse…-sentenció fríamente el aludido al ver aquella marcada y desafiante mirada del cegatón, con clara intención de provocarlo…

-Y a ti la soledad cada vez más apático, Saotom…Oooouch! -remató imprudentemente para después recibir un buen codazo por parte de la voluptuosa china, la misma que después lo obligaría a caminar llevándolo de una de sus orejas mientras el lloriqueaba de dolor.

La distancia se posó de nuevo en aquellos ojos azules que miraban a la pareja a lo lejos marcharse, mientras que otros marrones claros lo observaban con prudencia…

En realidad conocía muy poco al muchacho que tenía enfrente de él, pero tenía muy claro cuál era su historia. No por algo había recibido detallada información por parte de aquella anciana que le había concedido el honor de ser su discípulo… Lo único que lamentaba, era la mala y forzosa manera en la que tuvo que conocerlo. Bien dicen que las cosas pasan por algo y no hay mal que por bien no venga. Al final, los planes que tenía para aquel joven, siempre beneficiarían a los dos. Eso era una promesa con más de un beneficiado…

Dejando sus pensamientos a un lado, posó su mano en el hombro del muchacho para reconfortarlo y sacarlo del trance en el que estaba sumergido. La mirada que obtuvo, lo dejó perplejo…

-Lo siento Yoshi –sonrió afectado– Ese cegatón siempre logra desconcertarme…Bueno aunque eso es algo que no se logre solucionar con un buen golpe, no lo crees…?

Yoshihito no podía creer lo que veía…si bien podía comparar el rostro en ese instante de aquel muchacho con el de un ángel, tal vez hasta la comparación le quedaría un poco corta. Puede que exagerara catalogándolo de esa manera, pero ahora que lo pensaba mejor, la expresión que llevaba no era menos que la de un triste y pobre mártir…No sabía cómo reaccionar. Seguramente la cara de sorpresa que mostraba en ese momento, le estaba provocando serias dudas a Ranma de que si lo que había dicho en realidad había sido gracioso o de plano estaba perdiendo el toque y se ha vuelto un apático y agrio como lo había dictado Mousse.

Poco a poco la expresión de su rostro fue cambiando, de una mueca fea hasta que soltó una gran carcajada, que bien disimulaba la verdadera causa de su reacción…

-Si tienes razón, muchacho. No hay nada que no soluciones con un buen "trancazo" –la palmoteo- Bueno, será mejor que nos demos prisa o ahora si perderemos el vuelo…-Ranma simplemente le devolvió la sonrisa a la vez que su mente volvía a divagar y a escavar en sus recuerdos. Le esperaría un muy largo viaje.

….

Kyoto era una ciudad tranquila, excelente para el turismo y por supuesto una buena propuesta para conocer gente de todo lado. Un adorable clima, excelente ambiente, y sobre todo gente muy amable dispuesta a ayudarte en lo que fuera. Pero claro, no había que olvidar las excepciones…

No precisamente porque ella no fuera de Kyoto y mucho menos porque no fuera la mejor de sus amigas, pero simplemente había ese algo que no cuadraba desde hace un par de meses. Desde haber aceptado aquella "inocente propuesta" de compartir departamento en aquel hermoso campus, tener un aliado, que aparte de adorarla, haría lo que ella le ordenara sin ton ni son, "cumplir" una promesa a medias y para colmo, entrometerse en una "relación" que no era suya (cabe indicar que ya era costumbre)…Pero igual no importaba, simplemente Ukyo estaba loca…

No entendía que era lo que había salido mal…

Aquel día en el que descubrió las "fechorías" de su familia en complicidad con la cocinera de okonomiyakis, creyó haberle dejado en claro que ella desde aquel momento sería su cómplice y no diría nada a ninguno de sus locos familiares; bueno de cierta forma lo había cumplido, pero a cambio de eso el acoso había ido en aumento, no la dejaba ni a sol ni a sombra, ni a ella ni a su ahora….

Sacudió su cabeza ante el pensamiento y el hecho que todavía no lograba asimilar bien…

Mientras se miraba al espejo atentamente, salto de una idea a otra y se preguntaba si había hecho lo correcto. Aquella trillada frase de "un clavo saca a otro clavo" simplemente sobraba. Ella realmente no quería jugar con los sentimientos de nadie como lo habían hecho con los suyos, incluso le parecía absurdo que la mayoría pensara que estaba bien y que aquel juego de cambio de pareja instantánea funcionaba. Estaba dolida y ciertamente si, quería olvidar, pero también sabía perfectamente que no lo haría de esa manera. Lo mejor era enterrar, los muertos rara vez resucitan y por supuesto, las heridas sanan.

Ella se había conseguido el mejor doctor para eso: Shinnosuke…

Dos meses. Dos hermosos pero tortuosos y largos DOS MESES.

No lo podía creer. Quien diría que después de tanto tiempo de estar "sola", tratando de avanzar en una relación inexistente, que solo iba de retro, no atinaba ni un bache y siempre acaba contra un muro, al final se decidiría a lanzarse al vuelo y darse la oportunidad que todo mundo le reclamaba. Ahora, se veía así misma, alistándose como chiquilla enamoradiza para ir a una cita con el supuesto chico de sus sueños. Extraño. Era lo que siempre había esperado, y ahora lo hacía con otra persona que no era aquel.

Pues mucho mejor, él se lo pierde…pensó. Después de un rato sonrió débilmente ante el infantilismo que todavía le provocaba pensar en ese ente. De verdad que ya no importaba, o por lo menos de eso trataba de convencerse.

Terminó de darse los últimos retoques, cuando notó la silueta femenina que la observa con deleite burlón a través del reflejo del espejo que adornaba la habitación. Otra vez, volvía a su dilema principal. Ukyo…

Suspirando cansada volteó, y al verla directamente le indignó el hecho de que la muchacha se atreviera a ensanchar aún más su socarrona sonrisa conspiradora. Era el colmo...Ella sabía que la otra sabía lo que le esperaba… No pudo evitar que la falsa sonrisa que intentara devolverle, se convirtiera en una mueca desagradable, acompañada de un mínimo gruñido, que casi y casi simulaba a la de una fiera a punto de lanzarse contra su presa…

-Akane, será mejor que cambies tus expresiones o Shinnosuke realmente se va a decepcionar de ti eh…Mira que te lo digo como tu amiga que soy…-se mofaba mientras salía de su habitación dejando a una Akane circunspecta y con una ceja enarcada. No pasaron más de dos segundos para que la muchacha asomara de nuevo su cabeza con la misma sonrisa, añadiendo el toque final a su postre…-Y apresúrate, que no quiero llegar tarde a nuestra cita doble….-soltó con una voz cantarina guiñándole al final.

Esto era el colmo, EL COLMO! Repitió en su mente, a la vez que recobraba su rostro normal y procuraba mantener la compostura. Ya se le ocurriría algo para deshacerse de esa "adorable compañía" durante el resto de la velada. Por algo era Akane Tendo.

…..

En un enorme aeropuerto, perteneciente a una ciudad cosmopolita que quedaba ciertamente a una distancia considerable de su país natal, se paseaba con un semblante sorprendido y un tanto embobado, admirando no solo la edificación sino también a la gente que pasaba por su lado. Todo era definitivamente nuevo para él. No es que no tuviera conocimientos del lugar en el que estaba, pero simplemente el hecho de estar en Europa por primera vez, era realmente fascinante.

Había sido una bendición de Dios haber ganado aquel boleto de avión con destino a Londres, en un charter de lujo con todos los gastos pagados, para poder presentarse en uno de los eventos de artes marciales más grande del mundo. Al principio le había extrañado que la carta que contenía el boleto ganador, fuera entregado en su propio domicilio sin equivocación alguna, aun más por el hecho de nunca antes haberse suscrito a ninguna rifa ni nada por el estilo y eso que ganaba boletos con frecuencia. Pero eso no tenía gran importancia. La verdad es que su despiste y emoción por el premio recibido, opacaba la necesidad de indagar más sobre aquel misterioso regalo. Ahora lo importante era concentrarse y llegar al lugar donde le habían indicado que lo recogerían…Pero, en realidad podía lograrlo….? Muy tarde, volvía a su típico mal…

-No otra vez…Donde rayos estooooy…?!

…Muy tarde, volvía a su típico mal…

.

Imágenes distorsionadas, gritos, cachetazos, peleas sin fin, un bosque oscuro que no llegaba a ningún lugar y al final de un túnel un sonido ensordecedor simulando a un disparo. Esa era la pesadilla de todos los días. Es que acaso eses sueños ahora tampoco le iban a permitir viajar tranquilamente?

Los recuerdos no lo dejaban en paz. El sabía que de alguna manera desde aquel mínimo instante, algo había cambiado en él. No se sentía el mismo Ranma Saotome poderoso y burlón de siempre, el que nunca se dejaba llevar por las situaciones y mucho menos por sus sentimientos. Había caído en cuenta que ya no era ni un chiquillo mocoso malcriado que hacia lo que le viniera en gana, y que había pasado a ser un hombre callado, casi circunspecto y vacío como se lo había gritado una de las tantas- pocas veces ese cegatón. Ahora escuchaba atentamente a lo que la gente decía y trataba de entender más los sentimientos de los demás. Irónico. Cruel sarcasmo que la vida le lanzaba con intención.

No dudaba, y tenía claro que el único culpable siempre había sido y era él.

Abrir los ojos le dolía, pero en su situación, prefería estar despierto. El dolor se aplacaba al intentar darle otro tipo de distracción a su mente. Divagaba con su mirada entre la gente descansando y las asistentes de vuelo yendo y viniendo de un lugar otro. Una simple sonrisa que vio escaparse de una de ellas, plasmó en él, el recuerdo de aquella muchacha risueña que había marcado gran parte de su vida. Era realmente doloroso tener que verla en el rostro de otra gente. Era casi molesto. No lo soportaba.

Era su culpa, era el único pensamiento que se le venía. No le bastaría con sacudir su cabeza como lo intentaba ahora. Lo único que le acarraría es seguir pensando lo mismo una y otra vez, y para su pesar, el vuelo todavía tomaría tiempo en llegar a su destino. Que molesto pensó.

Saliendo de su trance, no le tomo mucho tiempo en darse cuenta que estaba siendo observado por su acompañante de asiento. Dios esto sí que era lo único que le faltaba.

Ya parecía que se le estaba haciendo costumbre a aquel hombre el mirarlo atentamente cada que él se marchaba con sus pensamientos al planeta Marte. No sabía si ya era su profesión, o simplemente un vicio molesto que lo utilizaba con la intención de incomodarlo mientras él disfrutaba.

Qué tipo de expresión se estaría posesionando en ese momento de su rostro, para que aquel individuo le sonriera de esa manera tan…paternal y burlesca?

Le recordaba a alguien…Esto sí, es realmente molesto volvió a pensar mientras se recogía en su asiento.

Aquel hombre simplemente sonrió con más ganas…-Ranma, no está de más recordarte que hay la suficiente confianza si quieres expresar lo que sientes…

El aludido voltio perplejo ante el comentario del hombre. Este le regalo de nuevo una sonrisa afable…

-Hay veces en las que es mejor si se lo deja todo afuera. Es como un respiro para el corazón…

Ranma entendía perfectamente lo que quería decir. A pesar de lo sucedido, no podía evitar mirar a aquel adulto con cierto respeto y admiración. No sabía muy bien cuáles eran sus intenciones, pero sabía que debía confiar en él, como se lo había propuesto. Nada podía perder esta vez…

-Gracias Yoshi, realmente te lo agradezco…

…..

Increíblemente 5 horas de vuelo habían pasado tan rápido como el sonido que emite un silbido. Iban en camino hacia el lujoso hotel, en el que Yoshihito había pedido reservaciones hace unas semanas atrás.

Durante el trayecto, una llamada que había recibido aquel hombre, puso en alerta a Ranma. No tenía certeza de que se trataba, pero al parecer alguien más estaría acompañándolos durante el periodo de pruebas del torneo que se daría en esa ciudad.

Le pareció demasiado misterioso, ya que al preguntar de quien se trataba, Yoshihito simplemente le respondió con un "Todo a su tiempo, tú mismo lo verás". Extraño pensó, pero no indagaría más.

Al llegar al hotel, junto con Mousse y Shampoo, esperararon en el Lobby mientras Nakamura atendía unos asuntos. No le dieron mucha importancia a donde se había dirigido, ya que estaban fascinados con la lujosa decoración de aquel lugar. Nunca en sus vidas se imaginaron que estarían en un hotel tan caro como lo era el Ritz.

-Saotome, se puede saber con qué tipo de artimaña o que le diste a Yoshi para que nos trate tan bien..? Esto sin duda es vida….-comentó un embodado Mousse sin ningún tipo de malicia, aunque está realmente no fue tomada de la mejor manera por Ranma

-Deja de ser idiota, pato estúpido…No entiendo cómo es que Shampoo aceptó casarse contigo si ni si quiera piensas lo que dices.-Soltó sin ninguna misericordia, y como era de esperarse, Mousse ya se preparaba para propinarle un buen golpe, pero a medio camino se detuvo abruptamente, dejando a Ranma con una ceja enarcada.

-Ahora que Mousse, no me ibas a golpear o ya te dio miedo de hacer el ridículo? Volvió a soltar burlonamente intentando ser el mismo de antes. Pero aun así no hubo reacción alguna. No lograba encontrar una sana explicación para lo que veían sus ojos. Ahora no solamente era Mousse el que se había detenido en el tiempo con la mirada perdida en punto justo detrás de Ranma, sino que ahora la amazona también se le había unido y su cara de sorpresa era igual o mayor a la de su ahora esposo.

-Ranma

La voz de aquel hombre le llamo la atención enseguida pero aun así, no regreso a verlo en ese momento sino hasta que el terminó de hablar

-Quisiera presentarles a la persona que nos acompañara durante este mes y que tal vez sea su rival durante los torneos. Ranma si me concedes…

Sabia a lo que se refería no podía seguir dándole la espalda de semejante manera, pero algo le decía que las expresiones de sus amigos no eran jugarretas.

Volteo lentamente para ver de quien se trataba. Para su sorpresa, un rostro muy familiar lo encaraba, uno que no esperaba ver en mucho tiempo y menos de esa manera.

-Tu….


Tiempo sin escribir ni una linea...como lo sientoooo .

Espero sepan comprender. He tratado de hacer lo posible por actualizar pronto, pero el tiempo me ha ganado y ya ven, aqui les traigo otra entrega un poquito tarde pero llego. jeje

Quiero agradecer a todos mis lectores, que siempre han sido tan fieles y me han apoyado, se que les he quedado un poquito mal, pero bueno no doy excusas.

Espero no decepcionarlos y que sigan pendientes de esta historia. En el proximo cap les agradacere a cada uno de ustedes. Voy a trabajar en el a penas me desocupe de algo muy importante y me dedicare de plano a ello..

Un abrazo inmenso a todos ustedes. Espero sus reviews con ansias y nos leemos dentro de poco...Oh sorpresaaaaa ^.^!