No tengo idea de que estoy haciendo, solo comencé escribir.


Tu culpa me hace querer salvarte.

Giró el cuchillo una vez más antes de sacarlo, con cuidado depositó el cuerpo en el suelo. Se arrodillo junto a él y dijo una plegaria, Señor que esto sea lo correcto, pensó. No era un hombre lo que había matado, era un monstruo, de esa manera le clasificaban, eso era lo que decían, era lo que quería pensar. A pesar de que había estaba matando y comiendo gente no pudo evitar sentirse culpable.

Era muy probable que antes hubiera sido una persona normal, que no hubiera querido hacer nada de lo que hizo.

Pudo haberlo salvado.

Miró hacia abajo, a sus manos ensangrentadas y se sintió peor, quien era para decidir quien vivía o moría, No tenía ningún derecho para arrancar la vida del cuerpo y mirar cómo se apagaba la luz en sus ojos.

Se puso de pie y caminó hacia el auto, sintiendo remordimiento como siempre que cazaba.

-Si te molesta tanto hacerlo ¿Por qué lo haces?

La voz del ángel lo sorprendió, no se dio cuenta cuando se apareció, aunque era probable que hubiera llegado con él y no lo hubiera notado.

-Alguien tiene que hacerlo.-fue lo que contesto, porque era cierto, alguien tenía que hacerlo. Sus padres habían muerto en un accidente de coche, nada sobrenatural. Se había criado en el orfanato de una iglesia. Se había metido en esa vida por voluntad propia, porque creyó que podía hacer una diferencia, quería ayudar, hacer lo correcto.

Dean lo miro, por primera vez parecía confundido.-Y sin embargo piensas que no mereces ser salvado, hubieras preferido que fuera otra persona a la que sacara del infierno, pero tu propia culpa te hace merecedor de la salvación.- pensó, pero no dijo nada. Tan solo miro al cazador y lo siguió, obedeciendo su instinto de protegerlo, de mantenerlo a salvo, aunque él no quisiera. Aunque ese no fuera su trabajo.


umm, siento que soy una mala persona.