Para esas personas que escriben, le dan vueltas a las cosas y al final no dicen nada
Breve aparición de Sammy
Buenos días, te presento a mi hermano Samuel
Frunció el ceño aun con los ojos cerrados, intento mantenerse alerta sin éxito, el sueño y el cansancio le podía más. Por no decir que con el ángel cerca su instinto de cazador se había vuelto un poco flojo, tener a Dean cerca lo hacía sentir seguro, y se tomaba la libertad de dormir a sus anchas sin un cuchillo o cualquier otra arma bajo su almohada.
Aunque aun las conservaba cerca de el.
Tardo un momento en darse cuenta del murmullo que venía de lejos, voces, probablemente lo que lo había despertado. Abrió los ojos con esfuerzo, despidiéndose por completo de su sueño.
-Buenos días.- cuando escucho a Dean se relajo, estaba ahí, eso quería decir que no había peligro.- ey, Cas, déjame presentarte a mi hermano, Samuel.- El cazador terminó de incorporase para mirar al hombre que en definitiva no era su ángel. Se trataba de una persona mucho más alta, que lo miraba ansioso, y tal vez con un poco de curiosidad.- y por favor ningún comentario acerca del nombre.
Samuel sonrió ante eso, y Castiel solo pudo afirmar lo que pensó la primera vez que vio a Dean.- Puedes llamarme Sam- dijo el sujeto acercándose al cazador tendiéndole una temblorosa mano, el cazador lo miro confundido, el hombre le parecía emocionado, pero no entendía porque.- bueno, tengo que irme.- dijo con rapidez después de estrechar su mano.- Dean, te esperamos.- dijo dirigiéndose al otro ángel, cambiando por completo su tono. Al momento siguiente se había ido tras el singular batir de alas.
Castiel volteo a ver al rubio en busca de una explicación.- Es la primera vez que esta frente a un humano.- dijo como si eso respondiera a todo, aunque en realidad solo dejaba más dudas.
