Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.
-Bla bla - Diálogo.
-Bla bla - Pensamientos.
~oO:: Nada Quedará ::Oo~
.
Buscando Respuestas (Capítulo X)
.
~oOoOoOo~
Caminó un largo rato por la aldea. Era temprano, de hecho muy temprano para ella que acostumbraba a no despertarse antes de las 8:00 hrs, mas no quería tener que mirarlo luego de lo sucedido el día anterior. Es por eso que se había levantando de madrugada dejándolo solo, para evitarlo…
Se regañó por ser tan débil, por dejarse llevar… no podía decirle que no, no después de las lindas palabras que le dijo. Él estaba dispuesto a no querer saber absolutamente nada con contar que estuvieran juntos. Pero…, eso aumentó su confusión, aunque más que confusión fue la culpa.
Era cierto que él estaba dispuesto a no darse por enterado, y para ella, si fuese interesada, sería ideal.
Pero lo estaba engañando de nuevo, una vez más estaba abusando de su confianza, independiente de que él le haya dicho que no le interesaba saber. El problema era que tarde o temprano él se enteraría de la verdad, y sabía que sería por parte de ella, ya que, el remordimiento era muy fuerte como para obviarlo.
Y eso agregado a que ya no podía seguir mirándolo a los ojos prolongadamente y actuar como si nada. No era capaz de fingir, ni mucho menos mentirse a si misma.
Negó con la cabeza para no tener que pensar más en él, y caminó hacia un local para comer algo. Quizás un buen desayuno le haría bien.
~oOo~
.
Toda su alegría se había desvanecido cuando no encontró a la rubia a su lado. La buscó por toda la casa, con la esperanza de que ella estuviera ahí, mas no había rastro de Ino.
Hubiera sido más fácil que ella le avisara dónde había ido, sobretodo porque se encontraba en la casa de Inochi.
Luego de su fracasado intento de hallarla, se había ido a su departamento. Incluso se notaba su desgano en su rostro, era más de lo habitual. Casi se sorprendió por eso, casi.
Pero no fue nada en comparación cuando notó algo que estaba fuera de lugar. Algo que deseó no ver, pero que de todas maneras estaba allí, entre sus cosas. Un encendedor…
Ese objeto tenía un solo significado. Un significado que no quería aceptar. Sobretodo porque si yacía ahí entre sus pertenencias, significaba que algo grave, pero muy grave había sucedido. Algo lo suficientemente delicado como para destruir una promesa de años.
Ahora era capaz de ver más allá. Pudo armar un poco el rompecabezas, y fue gracias a eso. Aunque en el fondo hubiera preferido no verlo, pero de todas formas, la aclaración fue más lógica. Si ella le había devuelto el encendedor era porque el quiebre entre la relación había sido sin retorno, sin nada más.
Significaba que entre ellos no quedaban lazos para construir nuevamente, y ahora era capaz de entender las palabras de ella. Su inseguridad, su tristeza… era porque era complicado, y posiblemente muy doloroso, pero aún así no le quedaba todo 100% claro.
¿Qué había sucedido cómo para dejar 4 años atrás? ¿Había sido algo muy grave? ¿Fue muy malo lo que pasó entre ellos? Bueno, la incertidumbre estaba ahí, implantando duda, así que no le quedaba de otra, iba a tener, quisiera o no, averiguar la verdad, y afrontarla.
Sólo esperaba que no fuera algo muy malo, porque después de todo lo único que quería era estar con ella. Bueno, tampoco quería enterarse de que habían terminado por su culpa…
Se preocupó. –A lo mejor… ¿Le hice daño? ¿La traté mal?...
Un escalofrío le recorrió la espalda al pensar aquello. Aunque dudaba, él le había prometido jamás hacerle daño. Y bueno ella también… Kami, estaba confundido.
Si bien era cierto, Ino le había dicho que era culpa de ella…, pero a lo mejor la rubia se culpaba a si misma para no herirlo y atormentarlo por su error. Quizás él fue el causante de todo, y ella por protegerlo se culpaba.
¡Oh mierda! Si que estaba confundido.
Suspiró y se fue en busca de una rubia, era su misión.
Después de aquel infortunio en dónde había perdido la memoria, le habían dado días de reposo, los cuales obvió, pero sólo 2, ya que, su madre lo amenazó, la cosa era que se le hacía realmente agotador estar sin hacer absolutamente nada. Ni siquiera podía mirar las nubes, por estar distraído pensando siempre en Ino. Es por eso que había suplicado por obtener alguna misión, y no hubo problema. Su misión era hacerse cargo de la representante de la arena Temari, que hace dos días estaba en la aldea.
Así que iba en busca de ella. Era el último día de la Sabaku No en Konoha.
Gracias a Kami, la rubia lo estaba esperando fuera de su departamento. Así se ahorraría tener que caminar de más. Después de todo, seguía siendo flojo.
-Hola Shikamaru. – Le saludó ella con una amplia sonrisa en el rostro.
-Temari. – Correspondió con su típico tono de voz al momento que ambos se disponían a caminar a la par en completo silencio. Lo cual se le hizo raro, la rubia de cuatro coletas no era un persona muy callada, y bien lo sabía. Además, desde hace rato que lo miraba, cómo queriendo preguntarle algo. Hizo caso omiso, después de todo era una mujer muy problemática cómo para preguntarle por qué lo miraba tanto, aunque conociéndola, sabía que lo iba a decir igual.
Sólo era cosa de tiempo.
-¿Llegó ella? – y el tiempo fue antes de lo esperado.
Continuó con la vista fija al frente, dudando si responderle o no. La verdad es que no le gustaba hablar de su vida personal con otras personas, pero Temari era su amiga.
-Ayer. – No dijo más, ya que, por alguna razón, no tenía muchas ganas de hablar. A menos que fuera Ino, claro.
-¿Se reconciliaron? – Ahí habían quedado sus ganas resueltas a nulas, al parecer tenía que responder un buen interrogatorio.
-No.
-¿Y sabes por qué terminaron?
-No, y no quiero saber. – Suspiró y fijó su mirada en las personas que pasaban a su lado.
-Estás con un genio de mil demonios. ¿Te pasó algo? – la miró de reojo. Era cierto que no estaba de muy buen humor, pero era porque tenía pensado pasar un rato con Ino. Así que todos sus planes de "reconciliación" se habían frustrado cuando halló el encendedor de Asuma sensei.
A lo mejor si se hubiera despertado más temprano la habría encontrado, y así jamás se hubiera percatado del encendedor.
-Nada, sólo que… es muy problemático. – Agradeció que la rubia no siguiera con sus preguntas. Era mejor así, ya que, se ahorraría palabras.
-Ino.
-No ella, sino que la situación.
-No idiota, Ino está ahí. – Miró en dirección en dónde apuntaba la rubia. Y ahí la vio, su amada ojiazul caminaba en dirección contraria, y todavía no los había visto.
Pero eso fue sólo un momento, debido que casi al instante ella los divisó. Detuvo el paso cuando estuvo lo suficientemente cerca de ambos.
Miró sus ojos azules, quería encontrar en ellos alguna respuesta, pero no pudo porque ella no mantuvo el contacto.
-Hola Ino.
-Hola Temari… Shikamaru. –Ella no lo miraba, ni siquiera cuando lo saludó fue capaz de mirarlo. Por un momento pensó que lo haría, pero no fue así.
Le dolió, le dolió que Ino no fuera capaz de hacerle frente. ¿Acaso ya se había arrepentido de la maravillosa tarde/noche que pasaron juntos? O… ¿Quizás ella estaba dolida con él por algo que hizo?
Sudó frío. La desconcertación lo estaba volviendo demente.
-¿Cómo has estado?
-Genial – escuchó su respuesta, y fue peor que no lo mirara. ¿Genial? Ese genial no tenía nada de verdadero, era una mentira.
Examinó su rostro, y notó el nerviosismo casi imperceptible de ella. Sabía que Ino era consciente de que la estaba observando para buscar algún indicio, respuesta o algo para calmar sus dudas, su confusión.
-Nos vemos – dijo ella de repente, volteándose y yéndose rápidamente de ahí.
La siguió con la mirada. Quiso ir tras ella, pero tenía una misión… no podía dejar de lado su trabajo.
-¿No irás por ella? – se giró y miró a Temari.
-Ella quiere estar sola…
-No creo, deberías ir tras ella. – Quizás tenía razón, debía ir tras ella.
-¿Estarás bien?
-Sí, no te preocupes, conozco muy bien Konoha. No me perderé ni nada de eso.
-Gracias Temari – Y antes de que ella dijera algo más, salió corriendo de ahí en dirección a Ino. La conocía bien, sabía dónde encontrarla. 4 años de relación no pasaban en vano.
~oOo~
.
-¡Mierda, mierda, mierda! – repetía una y otra vez mientras lanzaba varias kunai hacia un árbol.
Era un hecho que estaba furiosa, aunque lo estaba consigo misma. Por una gran razón… no fue capaz de mirarlo. ¡NO fue capaz de mirar a Shikamaru!
Era una idiota. ¿Cómo pude hacerle algo así? Lo había dañado, a él le había dolido su indiferencia, lo supo cuando miró sus ojos, y fue suficiente sólo una fracción de segundo para saberlo… ¡Maldición! Al parecer estaba condenada a tratar mal al hombre que amaba.
-¡Tonta! ¡Tonta, tonta! – se reprochó a si misma gritando.
-No eres tonta, sólo algo problemática – se sobresaltó y se giró rápidamente para mirarlo, sí, no lo volvería a hacer de nuevo.
No le negaría sus ojos.
-Esto es tuyo – miró sus manos, y vio el encendedor en ellas.
-Shika… no…
-Toma – le volvió a repetir él, abriéndole la mano y dejándolo ahí. –Es tuyo.
-No puedo aceptarlo Shika.
-Si puedes, te pertenece… - se quedó en silencio y contempló su rostro. –Cuando lo hallé pude deducir que lo que pasó entre nosotros se terminó por algo grave…
Escuchó atenta sus palabras. Lo que más temía, estaba sucediendo en ese instante. No estaba preparada, no en ese momento. Quizás al otro día si, pero ese día en particular ya lo había dañado cómo para hacerlo de nuevo.
-Shikamaru…
-¿Fue muy malo? – mordió su labio inferior.
Kami, no quería decirlo, pero si él continuaba observándola con esos ojos tristes, lograría que dijese la verdad.
-¿Te hice daño Ino? ¿Por eso no quieres estar conmigo? – amplió los ojos en sorpresa.
¿Él hacerle daño? No, él no… fue todo lo contrario. ¡Kami! Él sufría creyendo que había cometido un error.
-No… No fuiste tú, fui yo. – Reconoció porque si el continuaba creyendo lo contrario, se le desgarraría el alma. Aunque ya se lo había dicho anteriormente…
-¿Fue muy grave como para separarnos? – sólo asintió con la cabeza. -¿Qué pasó Ino…?
No podía seguir escuchándolo. Se iba a morir de pena si lo hacía.
-Te hice daño, yo mate el "nosotros" – él la miró extrañado, no comprendiendo sus últimas palabras. –Eso me dijiste tu Shikamaru…
-¿Por qué? – suspiró antes de responder.
-Porque estabas enfadado conmigo por lo que hice…
-¿Es algo que podemos solucionar Ino? – Negó con la cabeza, y limpió unas lágrimas que se desprendieron de sus ojos.
-S-Sí supieras lo que hice… No me a-amarías más… - susurró bajando la mirada, pero no duró mucho así porque él le levantó el mentón.
Ni siquiera se dio cuenta de lo cerca que estaba de él.
-Pasara lo que pasara Ino, jamás dejaría de amarte.
-Shika… - lloró y lo abrazó en un impulso. –Te amo Shika, te amo, pero no quiero perderte… - tartamudeó producto de las lágrimas, mientras se aferraba más a su pecho.
Él la reconfortó en su pecho, y besó su cabeza.
-Ino no importa, si no quieres decirme. Puedo vivir con eso
-No Shikamaru – se separó de él abruptamente al momento que removía sus lágrimas. -¿Es que no entiendes? ¡No quiero hacerte daño! – le gritó histérica.
Él sólo la contempló sin comprender su reacción.
-¡Yo no puedo vivir con eso! – le gritó una vez más, pero él la abrazó impidiéndole separarse de él. -¡Suéltame!
-No, hasta que te calmes… mira Ino, no me importaba saber qué pasó, de hecho no me importa, pero me recalcas tu culpa, y me haces sentir egoísta. – Le susurró al oído en tono calmo, pese a la resistencia potente de Ino. –Insistes en que sepa la verdad, ahora necesito saber si es tan malo cómo para que te dañes a ti misma…
-Suéltame por favor… - sollozó dándose por vencida.
-Ino – la soltó por no pudo resistirse a su voz quebradiza.
-N-No puedo… - aún estando apegada a él, se inclinó en la punta de sus pies y besó sus labios. –No puedo… - susurró metiéndole la mano en el bolsillo y dejándole ahí el encendedor.
-Ino…
Se hizo la desentendida, y sabiendo que él no la seguiría al menos por ese día, se fue rápido, no volteando a verlo.
Había sido mucho por un día, demasiado.
TO BE CONTINUED...
