Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.
Advertencias: Ninguna.
-Bla bla – Diálogo.
-Bla bla – Pensamientos.
Capítulo dedicado a: akane0arwen5
Disfruten la lectura…
~oO:: Nada Quedará ::Oo~
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Avanzando (Capítulo XI)
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Al día siguiente…
Se apoyó rápidamente en la cama, abriendo al instante sus ojos, asegurándose de que en realidad estaba ahí.
Sudaba frío, su corazón latía a mil por hora, y el aire se colaba con dificultad a través de sus fosas nasales.
No podía ser cierto…
-Ino… - cerró sus ojos, y trató mentalmente de tranquilizarse. Hubiera preferido millones de veces ser un idiota amnésico, a tener que recordar cada maldito segundo, que ella le confesaba su infidelidad.
-S-Shika… y-yo… yo te fui infiel…
-¿Q-Qué…?
-Shikamaru yo… de verdad lo siento.
-Ino, por favor dime que no es cierto…
No sabía si estar triste o feliz, si llorar o reír… Quizás fue mala suerte, quizás no, pero la cosa era que había recordado todo de un maldito sueño. Absolutamente todo. Reconocía que aún dolía, y probablemente ese dolor permanecería mucho tiempo fresco, pero el problema era Ino…
¡Kami! Se había propuesto perdonarla, pero no pudo hacerlo por aquel problemático accidente que le perjudicó los recuerdos. Pese a que ya recordaba absolutamente todo, deseó no haberlo hecho.
Hubiera preferido no saber nunca nada, aunque conociendo a Ino, sabía que ella le diría de todas formas, sobretodo por su actuar de los últimos días.
También era consciente de que ella sufría más que él. Todos esos días en que ella se alejó de él, que evitó su mirada, fue para no recordarle el daño. Y era capaz de ver que ella no aprovechó la situación. Y si lo hubiera hecho, posiblemente se habría enfadado con ella por ser poco honesta.
Pero no fue así, Ino no le mintió. Y eso fue digno de su confianza quebrajada.
Suspiró.
Aún recordaba sus besos, y Kami sabe cuánto desea volver a probarlos. Mas tendría que esperar que el tiempo pasara. Porque sí, lo haría, aceptaría su perdón.
¿Para qué seguir engañándose a si mismo? Él la amaba, y esa era razón suficiente para estar con ella, sólo que… quizás ella ya no lo quería así, porque se sentía muy culpable o algo, mas si lo amaba, serían capaces de intentar todo de nuevo.
Sabe que será así, tenía fe.
Tiempo, esa era la palabra clave.
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Sopló su flequillo dorado al momento que trataba de relajarse. Si bien era cierto le encantaba ir de misiones, odiaba tener que ir en ese momento precisamente con Shikamaru.
Sería más fácil, y probablemente no hubiera pasado nada si estuviera de buenas con él, mas no era así. Sobretodo por lo que había pasado el día anterior…
¡Kami! Era una idiota.
Suspiró y fijó sus ojos zafiros hacia la aldea por si divisaba al Nara. Supuestamente a las 8 debían estar en la entrada de Konoha. Pero como conocía bien al perezoso, aseguraba que se había quedado dormido o algo.
En fin, debía esperarlo sí o sí. Después de todo él era el líder la misión.
Mordió su labio inferior cuando vio al moreno acercarse lentamente hacia ella. Su corazón latió con fuerza.
-Shika… - susurró cuando él se detuvo frente a ella.
-Buenos días Ino – asintió con un ligero movimiento de cabeza, y miró sus ojos, mas él desvió su mirada.
Pudo notar que algo extraño había. Quizás él estaba dolido por sus palabras, por su actuar estúpido… sí eso debía ser. Y se lo tenía merecido.
-Iremos lo más rápido posible, necesito volver cuanto antes.
Al escuchar su tono de voz autoritario, no le quedó de otra más que asentir.
-Está bien.
-Vamos – comenzaron a caminar, pero pronto apuraron el paso por insistencia de él.
Trato de seguirle el ritmo, hace más de una hora que lo hacía, y lo consiguió. Pero tenía una duda en la cabeza, la verdad es que era cierto que había sido dura con él, pero él estaba actuando raro. No era el mismo, su voz ya no tenía esa sensibilidad que usaba cuando hablaba con ella, al contrario, estaba lejano.
Lo miró de reojo mientras saltaban de rama en rama, de cada uno de los frondosos árboles del bosque.
Sí, era un hecho, algo había sucedido. Ni siquiera la había mirado…
Respiró profundamente y fijó su mirada al frente. Sólo había una causa para que él estuviera así, con ese tipo de reacción fría para con ella. Una causa que bien conocía.
Él recordaba todo, o se había enterado por ahí que ella le había sido infiel. No había otra razón lógica, sólo esas.
La cosa era que si era cierto, él actuaba con indiferencia porque le dolía aún. Y era consciente de eso, sólo esperaba que él no le pidiera respuestas, ya que, si lo hacía, se vería en la obligación de decirle las sospechas. Y eso sucedía, no quería ni saber su reacción.
Frunció sus labios, y apuró el paso cuando notó que él le llevaba mucha ventaja.
-Shikamaru… - saltó con mayor velocidad y potencia, hasta que logró reducir la distancia.
Le faltaba poco para alcanzarlo, cuando de repente tuvo que detenerse y hacerse a un lado para evitar una shuriken que iba directo a su pecho.
Miró a su derecha, pues de ahí había venido el ataque, pero no encontró a nadie.
Fijo su mirada en el Nara que estaba quieto unos metros más allá, con sus ojos fijos en ella.
Él le hizo una seña, dándole a entender que estaban rodeados por ninjas. Probablemente se trataba de shinobi renegados o delincuentes que merodeaban por los alrededores.
Asintió en silencio, y en posición de ataque esperó a que Shikamaru llegara a su lado.
-Son unos 10 sujetos aproximadamente – le dijo él en un susurro mientras observaba el lado contrario a ella.
-¿Algún plan? – él no alcanzó a darle una respuesta ya que ambos fueron atacados por un torbellino de hojas que parecían kunai.
Alcanzaron hacerse a un lado para no sufrir el ataque directo, todo gracias a sus buenos reflejos.
Buscó con su vista a Shikamaru, y lo encontró frente a ella, a unos veinte metros más menos de distancia luchando con un ninja al parecer de la aldea de la lluvia.
A gran velocidad tuvo que saltar hacia una rama de un árbol para esquivar un golpe que iba en dirección a sus costillas. No alcanzó ni a analizar la situación cuando se vio rodeada de aproximadamente unos 4 tipos, todos obviamente ninjas.
Exhaló y miró a cada uno de ellos. Kami… si que estaba en problemas.
-Una linda kunoichi de Konoha – dijo uno de ellos mirándola con lascivia. En ese momento sintió ganas de vomitar.
-Sí, pero su belleza no durará mucho. – Otro hombre dijo al momento que sacaba una cadena con varias esferas llenas de puntas filosas.
Arqueó una ceja, definitivamente esos sujetos le causaban repulsión.
-¿La matamos? – preguntó otro sujeto que parecía mucho menor que los demás.
-Sí, ahora – pestañó un par de veces antes de saltar hacia un costado, y evadir esa pesada esfera que dio de lleno sobre la rama en dónde hace pocos instantes se hallaba.
Sacó varias kunai de su cartuchera, y las lanzó con rapidez hacia esos sujetos que las escurrieron con facilidad.
Aterrizó sobre suelo, resguardando enseguida postura de defensa.
Quiso buscar a Shikamaru con la mirada, mas no pudo ya que no podía dejar de lado a esos sujetos. Pues una sola distracción y estaría en graves problemas.
Recurriendo a una posibilidad de ataque, no le quedó de otra más que usar su técnica de bloqueo mental en dos sujetos. Aquello le daría tiempo de utilizar sus otros ataques en los otros dos restantes.
Realizó una par de sellos, y con éxito logró sus planes, mas a una velocidad desconocida uno de esos sujetos le dio una fuerte patada en el vientre.
Se tuvo que morder el labio inferior para no gritar. Kami, si que había dolido ese golpe.
No alcanzó a caer de lleno al piso, ya que, pudo contener el equilibrio. Decidió que tenía que hacer uso de sus otros jutsus, si no lo hacía, posiblemente terminaría siendo carne para buitres.
Varios sellos hizo mientras observaba a los dos hombres más próximos a ella, pues los otros dos estaban algo desorientados.
-Shiranshin no jutsu - por suerte había logrado confundir a esos dos hombres, que comenzaron en ese momento a atarse entre ellos.
Ya quedaban 2 menos. Iba a realizar la misma técnica, mas no pudo porque tuvo que agacharse para evitar un puño que iba en dirección hacia ella, proveniente de aquellos sujetos con los cuales había realizado su jutsu de bloqueo mental.
Había entrenado mucho tiempo con Yuuhi Kurenai, por lo que, se le ocurrió la idea de utilizar un genjutsu. Esa era su única oportunidad para salir del paso en esos momentos.
Antes de que la volvieran a atacar, realizó varios sellos. No pasó mucho tiempo cuando una neblina se esparció por el lugar, dejando el ambiente espeso. Se ocultó tras la corteza de un árbol cuando los dos hombres bajaron la guardia al verse en tan extraño entorno.
Era tiempo de jugar con ellos unos momentos. O mejor dicho acabar con ellos.
Pronto, ambos sujetos cayeron rendidos al suelo. Afirmando sus cabezas con ambas manos y gritando desgarradores.
Arqueó una ceja, y dejó que los miedos más profundos de ellos se hicieran cargo de la situación. Al final ellos mismos acabarían con sus cuerpos.
No sabe que habrá pasado por la cabeza de ellos, pero se vio realmente compensada cuando uno de ellos comenzó a atacar con varios jutsus a una persona inexistente.
Esbozó una sonrisa de medio lado y observó con cuidado como uno de ellos atormentado por sus temores, comenzó a atacarse a si mismo, mientras que el otro continuaba atacando a quizás qué.
Decidió interrumpir, ya era tiempo de acabar con ellos. Desde su clandestinidad sacó varios shuriken y los lanzó en contra de ellos que ni siquiera esquivaron, pues estaban concentrados sólo en los juegos perversos de su mente.
Las shuriken dieron de lleno en ambos, otorgando la muerte sólo en uno. El otro sólo quedó mal herido. Rápidamente lanzó varias kunai hacia él, y en un parpadeo estaba sin vida. La kunai había dado en el blanco. En su yugular y carótida.
Casi de inmediato el genjutsu desapareció. La neblina se fue dispersando casi tan rápido a como había llegado. Observó a su alrededor, y posó su mirada en cada uno de los cuerpos a su alrededor.
Los cuerpos de los dos idiotas que se habían matado entre ellos gracias a su técnica de confusión mental, y los otros dos que ella atacó con sus armas. Posiblemente, y de acuerdo a sus ataques y demás movimientos, pudo deducir que aquellos hombres no eran más que Chunnin. Y si es que lo eran…
Soltó un suspiró y saltó hacia un árbol para localizar a Shikamaru.
No lo vio, por tanto, comenzó a buscarlo.
No obstante, sus intentos se vieron frustrados cuando un fuerte golpe en su espalda la hizo perder el equilibrio. Cayó de rodillas al suelo.
No alcanzó a incorporarse cuando nuevamente la atacaron, dándole varios golpes en su cuerpo. No pudo divisar bien a su atacante, pero al menos pudo ver que se trataba de un hombre, algo diferente a los demás con los cuales había peleado.
Trató de esquivar una patada en dirección a su muslo, pero no pudo.
Aquel hombre era verdaderamente capo para el taijutsu. Posiblemente, se trataba de un genio en ese ámbito, pues sus movimientos estaban a la par casi de Neji Hyuuga.
¡Por Kami! Ni siquiera podía esquivar las patadas y puños en contra de su cuerpo, pues cada vez que lo hacía, él atacaba la parte que dejaba al descubierto.
Tosió entre ahogos cuando él la azotó fuertemente al suelo. Le dio una patada en una de sus costillas que no pudo ni siquiera por reflejo tratar de detenerla.
¡Maldita sea! No podía hacer nada, él era muy rápido, muy fuerte.
Su respiración se hizo más pesada, ya que, la patada que le dio entre sus costillas había dado justo en su diafragma, provocándole que sus músculos costales se hicieran más rígidos en cada inspiración, todo causa de la contusión. El dolor era horrible.
Mordió su labio inferior para no tener que gritar. Aquel hombre le pegó con las piernas directo a sus muslos de tal manera, que sintió la sangre filtrarse por esa zona. Cerró sus ojos y se aguantó otro grito cuando él golpeó su espalda, dejándola boca abajo en el suelo.
-Mierda… - El dolor en sus piernas la estaba matando.
Nada podía hacer, ya estaba resignada a recibir otro golpe, sin embargo el anterior fue el último. No hubo más golpes.
Apoyó las palmas de las manos en el suelo, y se incorporó de a poco. Entreabrió sus ojos, y vio como el cuerpo de aquel sujeto caía a unos escasos de ella, muerto.
Respiró profundamente, y alzó su vista. Shikamaru estaba ahí. Suspiró aliviada.
Se sentó con cierta dificultad.
Observó su pierna izquierda, y en ella un gran hematoma adornaba su piel. Era de color entre rojizo, púrpura, verde y amarillo, por el cual se filtraba a través de un corte abundante sangre.
Mordió su labio inferior, le dolía.
-¿Estás bien? – miró a Shikamaru que se estaba agachando frente a ella.
Asintió en silencio, y desvió la mirada hacia su pierna.
-¿Te hicieron más daño? – pudo evidenciar la preocupación en su tono de voz. Cierta parte de ella sintió alegría por saber que él estaba interesado en su bienestar, mas otro parte estaba de cierta manera triste, y algo decepcionada de si misma.
Se sintió débil.
-Nada más – en ese preciso instante vio las manos del Nara sobre su muslo, removiendo a través de un pequeño pañuelo el líquido carmesí que se desprendía de esa zona.
-¿Te duele?
-No mucho… - dejó que él se encargara de limpiar la herida, después de todo se sentía bien sentir su piel en ella.
Miró de soslayo su rostro esbozando una imperceptible sonrisa. Shikamaru era un gran hombre.
-¿Tienes suficiente chakra como para continuar? – le dijo él terminando ya de remover la suciedad en esa zona.
-Sí – juntó chakra en sus manos, y comenzó a hacer uso de su jutsu médico. Tenía lo suficiente como para sanar la zona lesionada, posiblemente luego de un rato nada quedaría ni siquiera una estela en su cuerpo.
Esos minutos de curación fueron en completo silencio, silencio que sólo era interrumpido por la respiración de él algo entrecortada por tan ardua batalla.
Gracias Kami pudo terminar de sanar su muslo, y no dejar rastro alguno de daño.
Sonrió y miró al Nara que se había sentado a su lado, fue en ese momento en que notó la chaqueta de él manchada con sangre, a la altura de su pecho.
Rápidamente su sonrisa desapareció.
-Shika estás herido.
-Tsk, es sólo una magulladura – enarcó una ceja, pues no le creía absolutamente nada.
-No – antes de que él contestara, gateó hasta quedar frente a él. –Déjame ver. – Pidió bajando el cierre de su chaqueta.
-Te dije que no sólo una magulladura, nada más. – Él alejó sus manos algo brusco.
-No seas mentiroso. – Continuó tratando inútilmente de abrir la chaqueta, pues él no se lo permitía.
-Yo no soy el mentiroso - ¡Ouch! Sintió la indirecta clavarse en su corazón.
Se detuvo y bajó su mirada. Eso dolió más que la herida en su muslo, mucho más.
La indiferencia, el trato, el tono de voz frío para con ella, el comportamiento era, sin duda, porque él ya lo sabía. No era tan estúpida como para no notarlo.
-Lo siento Shika…
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Observó su rostro entristecido. Sabía que había hecho mal al replicar de tan mala forma. No había querido hacerlo, fue algo más. Quizá su orgullo herido.
Exhaló con suavidad al momento que se regañaba por su idiotez. Sin más, abrió su chaqueta.
-Puedes hacerlo – le dijo en un timbre vocal más cálido. Ella se quedó en silencio unos segundos, pero pronto levantó su mirada y la fijó en él.
No sabía que era lo que tenía Ino, pero cada vez que lo miraba con esos ojos azules quebradizos se sentía el hombre más tonto del mundo entero por tratarla de imbécil manera.
-Lo siento Ino, no debí-
-No, está bien… - ella lo interrumpió. –Tú lo sabes… ¿cierto?
Aún no perdiendo el contacto visual con la rubia asintió.
-Lo siento – le susurró Ino con cierto temblor en los labios.
No dijo nada, sólo continuó sosteniendo su mirada. No podía negar que las ganas de abrazarla en ese momento le estaban carcomiendo el alma, mas no quería hacerlo aún.
Evidentemente la perdonaría, quizá no en ese momento, pero sabía que sería pronto. Ya no quería seguir perdiendo su vida sin ella.
-Ino – ella realizó un ligero movimiento de cabeza, y se acercó más a él.
A veces no eran necesarias las palabras, una sola mirada y eso bastaba para que descubriera lo que quería decir.
La rubia comenzó a despojar las prendas de la parte superior de su cuerpo, dejándolo sólo una camiseta de red que cubría su desnudez.
-Es profunda… - murmuró descendiendo sus manos por debajo de aquella última prenda.
Un escalofrió recorrió su médula, disipando las sensaciones por toda su piel que se erizó. Eso era lo que ella, sólo ella era capaz de provocar en él.
Pronto, ya estaba al descubierto.
Ino realizó su jutsu en contra de su pecho. Observó la luz verde que se disipaba de sus manos. Esa incandescente luz que le estaba derritiendo poco a poco las células de su cuerpo por tan vibrante sentir.
-Listo – no se dio ni cuenta de que había pasado tan rápido pasó el tiempo, probablemente se debía a que lo estaba disfrutando.
-Gracias – ella le sonrió dulcemente mientras palpaba con delicadeza su pectoral mayor ya sanado.
Nuevamente una descarga eléctrica le recorrió su columna vertebral.
Fijó sus orbes caoba en las azules que lo miraban con timidez. Fue capaz de descubrir en sus zafiros lo que quería expresarle. Ella le estaba pidiendo, más bien implorando su perdón.
-Ino lo haré, sólo necesito tiempo…
-Gracias, Shika – no fue consciente de cuando ella lo estaba abrazando.
Correspondió casi por instinto, lo cual denotaba su necesidad. Rodeó su cintura con ambos brazos, y la aferró hacia él.
-Lo haré… lo haré…
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TO BE CONTINUED...
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¡Hola! Uy tiempo sin pasarme por aquí, lo bueno es que ya queda poca práctica. Así que podré, después de la próxima semana, actualizar más seguido.
Próximo capítulo, contiene lemon. Sí, de ese que me gusta. Sobretodo si es de reconciliación. (suspiro) Ya se los adelante. Jejeje.
Gracias a todos por su review's.
akane0arwen5 : ¡Hola niña! ¡Feliz cumpleaños atrasado! Hubiese querido desearte lo mejor el día lunes, mas no estaba en mi casa. Te deseo lo mejor del mundo, nena, de verdad. Y gracias por pasarte por acá, y por los drabbles también. Ojalá te guste el chap. ¡Besitos! PD: Que cumplas muchos más. :D
pilar: ¡Hola! ¿Qué tal? Sí niña, Temari sólo fue un extra aquí xD jaja. Ojalá te guste este capítulo. Ap, lo otro antes de que se me olvide. Gracias por los otros review's, de verdad. Y sí, mi equipo jugó bien, aunque si no hubiese sido por el entrenador, cambiar los jugadores, hubiéramos ganado a las zorras xD. Jajaja. ¿No eres de ese equipo, o si? Si es así, discúlpame. ¡Nos vemos nena! ¡Besos!
Ilusion-chan : ¡Mare! ¿Cómo estás? Gracias por pasarte niña. Te lo agradezco de todo mi viejito corazón. ^^ Espero sea de tu agrado este capítulo. Nos vemos pronto. Te cuidas. ¡Besitos! Gracias también por pasarte por los drabbles.
H.W: Gracias nena. Tus comentarios siempre me hacen reír. xD. Son divertidos. Qué bueno te haya gustado el lemmon. Y ojala te guste este chap. Nos vemos, niña. ¡Besotes!
RoLl: ¡Hola! Uy, gracias por tus palabras. Me alimentan el ego xD jaja. Y sí, es malo sentirse así... o sea, creo. No tengo mucha experiencia al respecto xD. Jajaja. ¡Cuidate nena! ¡Besitos!
Eiko Hiwatari: ¿Qué tal, nena? Alegría tremenda saber que te han gustado los dos últimos capítulos, espero que este también. Y no te preocupes, yo creo que somos varias las perver xD jaja. Y claramente, si quiso repetición es porque no es para nada perezoso en ese aspecto, pero ya sabes... Hombres. XD. Cuídate mucho. ¡Nos vemos, y besos! Gracias por pasarte también por los drabbles.
gabriela sinsaya : ¡Hola! Sí, ahora actualizo. Me he retrasado un poco porque he tenido muchas cosas que hacer, pero pronto las actualizaciones volverán a ser 2 por semana. Ojala te guste este capítulo. ¡Besitos!
Y gracias a todos los que pasen por aquí.
Si se me pasó alguna falta de ortografía, discúlpenme.¿Si? Hoy he estado algo torpe (como siempre, bueno hoy más de lo usual), por lo que no quise editarlo, quizás hubiera arruinado el capítulo.
Nos vemos. ¡Suerte a todos, y paz!
