No me gusto, en absoluto, probablemente porque no me di tiempo suficiente para pensarlo. Y menti, esto aun no termina, es que verán me gusta hacerla de emoción. Si, actualice fue este año.
Y quiero aclarar ante todo, que esto es lo que yo sé, perdonen los errores.
13.-Creo que saltaste
-Yo creí que ellos eran el sacrificio, pero me equivoque, ellos eran quienes lo habían organizado. Me di cuenta que eran demonios demasiado tarde estaban cosechando almas.- Paró un momento, aun no se sentía preparado para hablar sobre el asunto, pero era Dean tenía derecho a saberlo. Después de todo el lo había sacado.-Intente tomar su lugar, yo…di mi vida por ellos.
La verdad es que había ido estúpido, intentaba pensar en sí mismo como un héroe, pero sabía que no fue así. Fue un idiota suicida. Pero la razón por la que termino en el infierno iba más allá de eso. Toda su vida se dedico a matar, fuera por una buena o mala razón, era un asesino y el sentir culpa no hacía a sus víctimas menos muertas. Al final había acaba el mismo con su vida. No se sacrifico, fue suicidio.
-Siempre pensé que el suicidio se pagaba en el purgatorio, parece que me equivoque.- dijo el ángel de pronto. ¿Había estado pensando en voz alta? O ¿él había leído su pensamiento? El ambiente se volvió extraño, algo no estaba bien. Desde cuando Dean lo juzgaba, durante el tiempo en que lo conoció jamás había actuado de esa manera, o dirigido a él con ese tono. Parecía como si no fuera él. De pronto entro en pánico e intento no mostrarlo, Dean no se había aparecido en un largo tiempo y ahora aparecía de la nada haciéndole preguntas sobre cosas que antes no le habían interesado.
-Yo no…
-Dejarse morir, es lo mismo.-En definitiva esa persona no era Dean. -Aunque siempre pareció como si ya estuvieras muerto, y aun lo sigues estando. ¿Qué sucede? Aun te arrepientes de haber regresado. Desearías seguir en el infierno.
Desde que regreso evito esa pregunta, porque interiormente sabía la respuesta. No merecía estar ahí, debería seguir pagando su castigo. Se sintió caer, como si todo lo malo que había evitado de pronto saliera a flote sin poder detenerlo. Entonces entre todo un solo pensamiento sobrevivió ¿Por qué Dean está haciendo esto? No tardo en responderse.
-¿Quién eres tú?
-Al fin…te diste cuenta.- Si bien ese no era el cuerpo real del ángel, ver como sus ojos se volvían por completo negros y su mirada se llenaba de desprecio, no le sentó nada bien.
-Meg
-Hey, cariño, ¿me extrañaste?
-Que haces dentro de ese cuerpo.
-El anterior se volvió inservible, ya sabes cuando cayó de tan alto y se rompió en muchos pedazos.- Había dejado morir a la chica, no debería sorprenderle. Pero aun no entendía que hacia Meg ahí, porqué le hacia esas preguntas, nunca antes se había interesado en algo que tuviera que ver con él. No pudo pensar demasiado, Meg se lanzo contra él.
Pero no logro tocarlo.
-¡Aléjate de él!
Un joven apareció en medio de ellos, más bajo que el. Se veía pequeño en comparación del cuerpo que Dean solía usar. No pudo ver su cara, solo escucho su voz.- Cierra los ojos, Cas.
Y el los cerro.
Uuuhh, OMG, what i do… lo sé los demonios no se pestañean (bueno tal vez los mayores o solo los del camino…), pero aquí si…porque si, iba a ser Anna o Hester, pero me dije que rayos, que sea Meg. Bueno espero que hayan entendido lo que paso y si tienen dudad, pregunten.
