Iba a publicar esto en febrero….Pero tengo mis razones! había perdido toda esperanza en esto. Pero gracias a TakashiroAki03 la he recobrado!, así que esto tendrá final así me tome la una eternidad!


Capitulo 15.- Confusión.

Se quedo mirando al ángel con la cabeza dándole vueltas ante la falta de información concreta, no tenía nada claro en absoluto, y la preocupación ante lo poco que había logrado entender.

-Cuando dice todo, te refieres a…

-A todo Cas, ellos odian a los humanos, y quieren provocar el…apocalipsis. En verdad no tienes idea de lo mucho que los odian.

- Pero.- Cerro la boca y no dijo nada mas, era demasiada información, y nada de lo que decía tenía sentido, por lo menos para él. Además no acababa de entender que tenía que ver Meg en todo esto, y menos aun que tenía que ver el mismo.

Dean pareció notarlo y por fin se dirigió a él. De frente. Y sin más rodeos le dijo lo que sabía.

-Los ángeles creen que si se unen a los demonios, y me refiero a hacerles creer que se unen a ellos cuando en realidad están controlándolos, van a poder desaparecer a la raza humana, y de paso a los demonios y cualquier otra cosa que resulte una aberración para ellos. Las cuales son muchas.- Antes de que pudiera preguntar qué pintaba el ahí, Dean siguió hablando.- Tú estabas en medio de todo esto como una ´pieza más, se suponía que estuvieras en el infiernos y te rompieras…pedazo a pedazo…eso quebraría el primer sello y con ello el apocalipsis se desataría, pero no deje que pasara. Meg está trabajando con ellos, lo más probable es que quisiera saber la forma exacta en que moriste para poder recrearlo, empezar de cero.

El cazador suspiro.

-Es demasiado.- Dijo ante la explicación. El ángel lo miro sin saber que decir. Había intentado decirle de la forma más clara lo que estaba sucediendo. Pero incluso el estaba confundido, no tenía idea de porque sus hermanos se comportaban de esa manera, se suponía que tenían que proteger la creación de su padre, sin embargo ahí estaban intentando destruirlo todo. No sabía cómo manejarlo, los ángeles no estaban hechos para contener emociones y el empezaba a sentirlas. Castiel tenía razón, era demasiado. Comenzar a sentir no era en absoluto una buena señal; la confusión, la pena y el dolor, dolor por traición, no estaba bien; dentro de si era un caos y sobre encima de todo eso estaba un anhelo, un deseo de proteger a Castiel. Eso era lo peor. Los ángeles no deseaban. De ninguna manera en absoluto.

Casi podía sentir como su gracia, muy lentamente, escapaba de él.

Se volvería humano, lo sabía, tarde o temprano terminaría volviéndose humano y era algo que lo aterraba, no debería sentir miedo y eso lo aterraba mas. Si se convertía en humano no sería capaz de proteger a Castiel.

-Demasiado. -Pensó, el cazador tenía razón en eso, era demasiado. Era más de lo que quisiera o con lo que pudiera cargar. -Lo sé.- soltó el ángel.- Es demasiado.


Es muy corto lo se, pero me he desbloqueado.