Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

-Bla bla – Diálogo.

-Bla bla – Pensamientos.

Disfruten la lectura…


~oO:: Nada Quedará ::Oo~

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Epílogo

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Se sentía ahogado, atrapado en algo que le impedía respirar normalmente.

Soltó un quejido sonoro, declarando en aquel sonido la incomodidad que reflejaba su rostro.

-¿Shikamaru? – escuchó una voz a lo lejos, mas sabía a quien pertenecía ese tono chillón y tan dulce. Lo recordaba a la perfección -¡Shika despertaste!

-Ino… - musitó suave y con dificultad mientras trataba de sacarse algo parecido a una mascarilla que cubría su boca y nariz.

-Quédate tranquilo – aún con los ojos cerrados asintió, dejando de lado su intento fallido por sacarse esa máscara. -¿Cómo te sientes?

Quiso abrir sus ojos, pero no lo logró. Le pesaban muchísimo, como si tuviera plomo en sus párpados. ¿Qué había pasado? ¡Kami! No recordaba absolutamente nada.

-¿Q-Qué pasó? – preguntó en un balbuceo carrasposo.

-Shika… - sintió un tierno beso en su cuello, obviamente de Ino. –Te extrañé – le susurró mientras besaba –ahora- su frente, en un cálido contacto que lo hizo sentirse un poco mejor. –Me hiciste pasar un gran susto…

¿Un gran susto? Sintió su cabeza darle vueltas. ¿Qué había sucedido en realidad? No entendía nada.

-Cuéntame – le pidió llevando la mano a su rostro para intentar una vez más sacarse la mascarilla. –No puedo respirar.

Pronto eso ya no fue problema, porque ya no estaba más ese objeto que humedecía su rostro, había sido removido por la rubia.

-Gracias.

-Está bien – oyó una risa de parte de ella -¿Puedes abrir los ojos?

Trató de hacerlo, mas sólo logró entreabrirlos un poco.

-Bueno, algo es algo.

-Tsk…

-Dime Shika ¿Recuerdas algo?

La verdad era que poco recordaba. Recordaba borrosamente y con intentos de exprimir su cabeza; un temblor, una explosión, mucho fuego, a Ino llorar en sus brazos y eso era todo, nada más que esas imágenes efímeras pasaron sin pausa entre los ecos de su mente.

-U-Una explosión… - logró articular.

-¿Una explosión? – le preguntó la ojiazul, acariciando su brazo con delicadeza. –No hubo nada de eso, Shika. Quizás fue un sueño.

¿Un sueño? Era lo más probable, pues de lo contrario no estaría con vida en ese momento, pero… ¿Por qué soñaría algo así? Y lo más importante ¿Qué hacía ahí recostado?

-¿Qué pasó…? – Ino suspiró abrazándolo.

-Creí que te perdía, yo… no supe qué hacer. – Sintió tibias lágrimas bañar su rostro que estaba unido al de ella, mejilla con mejilla. –Cuando comenzaste a temblar y te quedaste sin respiración creí que me moría.

-¿Q-Qué?

-Deja contarte todo, desde el principio. – Asintió en silencio, abriendo lentamente sus ojos, oscilando con elegancia sus pestañas. Miró a Ino que se separó de él para sonreírle y plantarle un fugaz beso en los labios.

Juró que se sintió más vivo que otras veces con ese breve gesto. Había creído que jamás lo volvería a sentir, mas estaba completamente equivocado.

-Ino… - susurró en sus labios, aspirando profundamente el delicioso olor floral que se desprendían de los sedosos cabellos de su amada novia. Mejor dicho futura mujer.

Ella rozó sus labios una vez más antes de separarse y sentarse a su lado.

-Lo que paso fue que…

……….

-Por ti… - escuchó que dijo Shikamaru en un casi inaudible sonido ronco. Sonrió por sus palabras, de hecho era realmente un gran hombre el genio perezoso que tenía por novio. Único.

-Gracias – correspondió abrazándolo con fuerza, recargando su cabeza en el hombro de él.

Pasaron unos segundos en silencio, cuando de pronto sintió el cuerpo de Shikamaru temblar inconscientemente.

Abrió sus ojos rápidamente, incorporándose de inmediato, pese al dolor en su tórax.

-¿S-Shika? – afirmó los hombros del moreno, tratando así de calmar los espasmos que cada vez se hacían más repetitivos e intensos. -¡Ayuda! – gritó desesperándose.

De pronto el cuerpo de Shikamaru se quedó inmóvil. Amplió sus ojos azules que ya surcaban finas lágrimas. Al instante acercó su oído hacia la boca de él, notando que estaba sin respiración, además no reaccionaba a los apretones que le daba en el brazo.

-¡AYUDA! – gritó una vez más, bajándose de la camilla – sin importarle el dolor en su pecho – y colocándose al lado de él para auxiliarlo.

En ese momento varias personas entraron a la habitación, unas enfermeras y Sakura que las seguía corriendo hacia donde estaba ella.

-No sé qué pasó – dijo sintiéndose mareada e inútil, sin saber cómo reaccionar frente a tan inesperada situación. No sabía con certeza que le pasaba al Nara, mas sospechaba que no era nada bueno.

-Ino ve a sentarte, no debes estar en pie –. Ignoró las palabras de la pelirrosa, quedándose paralizada viendo como evaluaba a su novio junto con las demás enfermeras que la ayudaban.

Miró atentamente como cada una de ellas, incluyendo a la médico, actuaban rápidamente. Una enfermera de largo cabello castaño insuflaba un ambu (1), mientras que otra inyectaba –por órdenes de su amiga – un par de fármacos en las venas del Nara. Sakura juntaba chakra en sus manos y lo posaba en el pecho de él.

-Es un coágulo, hay que sacarlo ahora. – Mordió su labio inferior por el nerviosismo, al momento que sus piernas comenzaban a flaquear. Se apoyó en la pared que daba al respaldar de la camilla para evitar caer. ¡Kami! Todo estaba sucediendo demasiado rápido.

-Shika…

Su visión comenzó a volverse acuosa, perdiendo la orientación por unos momentos.

-¿Ino?

De ahí todo lo demás es oscuro.

………..

-Luego cuando desperté estaba en la habitación de al lado – suspiró con suavidad y continuó – le pedí a las enfermeras información sobre ti. Me dijeron que estabas bien y que en poco tiempo te traerían acá. Desde eso, hace 6 días Shika…

Aún no creía las palabras de Ino. ¿De verdad había sucedido todo eso? Bueno no es que no las creyera, sino que le daba trabajo digerir tanta información. Claramente no había sido consciente de nada. Además… ¿6 días?

-¿Por qué? – preguntó la lógica, la causa del por qué estaba en esas condiciones, y más importante aún el porqué había sufrido un paro cardiorespiratorio.

-Sakura dijo que tenías un corte profundo en el hombro, que posiblemente había provocado la formación de un coágulo que en circulación había llegado a tu corazón, causando una obstrucción… un paro.

Ahora todo tenía más lógica y su razón de ser. Sin embargo, le era complicado asimilar todo tan rápidamente, pues era realmente increíble cómo todo cambiaba en tan breves segundos.

Asimismo jamás creyó que aquella puñalada – que le había dado el ninja del país del Hierro – pudiera desencadenar tantas cosas en tan poco tiempo.

Posiblemente como estuvo tan concentrado y pendiente de cómo estaba Ino, es que no se dio por enterado de su situación, de hecho era algo que había olvidado completamente, no dejando ni siquiera el aroma. Hasta claro, ese momento.

Aún así… ¿6 días?

-Pero lo importante es que ahora estás bien – le dijo ella entrelazando los dedos con los suyos. –De verdad creí que…

-Lo sé, yo sentí lo mismo cuando creí que te perdía – la interrumpió, dedicándole un sonrisa radiante.

Ella correspondió, acercándose más a él y abrazándolo.

Pudo sentir el calor que emanaba ella sobre su cuerpo, confortándolo. Realmente todo lo pasado había sido demasiado. Primero ella, luego él… Lo importante era que al menos estaba con vida, lo mismo la rubia. Y estaba ahí para estar junto a ella.


~oOo~

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7 meses después…

Estaba nerviosa, su corazón latía de una manera tan irregular y rápida, que casi creyó que se quedaría sin respiración.

Es que verdaderamente le daba trabajo creer que después de tanto tiempo sería feliz con el hombre que más amaba en el mundo.

Suspiró tratando de calmar –sin resultados – la taquicardia.

Fijó sus azulinos en un gran espejo y observó su reflejo en él.

Su vestido blanco un tanto ceñido, largo, atado al cuello, sin espalda, sin una extensa cola y con un profundo escote, mostraba sus atributos de manera elegante. Un vestido bastante simple para una persona como ella, pero tantos detalles y volúmenes habrían estropeado su imagen que en ese momento la hacían verse más hermosa de lo que hubiera imaginado, por lo que optó por lo simple.

Mordió su labio inferior y arregló su peinado para que luciera perfecto junto con las pequeñas flores blancas y púrpuras que afirmaban sus flequillos.

Miró el ramo de flores que yacía sobre el tocador.

En pocos momentos debía, por fin salir de aquella habitación y caminar hacia el altar para ser la futura Sra. Nara.

Sonrió ante la idea. Su pulso aumentó, nuevamente los nervios y ansiedad comenzaron a invadir su cuerpo.

-Cálmate… Inhala, exhala… -. Se decía a sí misma una y otra vez para tranquilizarse.

Cerró sus ojos y prosiguió con los ejercicios respiratorios por unos breves minutos, hasta que alguien la interrumpió.

-¡Ya es hora cerda! –. Dijo una voz alegre a sus espaldas.

Abrió sus ojos y vio detrás de ella, a través del espejo, a su amiga pelirrosada sonriéndole.

-Trataba de tranquilizarme frente… ¡Pero lo empeoraste! –. Le reprochó volteándose a mirarla de frente, con el ceño levemente fruncido.

Sakura soltó una risita inocente.

-Ya están todos y están esperando a que vayas. ¡Ay cerda… estoy feliz por ti!

-Sí, yo igual.

-Ya vámonos, no hagas esperar más a Shikamaru porque está muy nervioso.

Asintió y volteó rápidamente para mirar una vez más su reflejo en el gran espejo.

Tomó el ramo de flores y caminó hacia donde estaban los demás para ser pronto oficialmente la esposa de Shikamaru Nara.

…….

Caminó a paso lento junto con su padre, por el amplio jardín en donde estaba preparado el altar. A plena luz del día y rodeado de hermosas flores que adornaban el exterior.

Respiró profundamente y miró a Shikamaru que la esperaba impaciente en el altar.

Se veía muy, pero muy atractivo… Mucho más guapo que otras veces, o se debía sólo a que ese día se sentía feliz por formar parte de su vida para siempre, no lo sabía.

Sintió miles de mariposas revoloteando en su vientre, y juró que el rubor en su rostro era visible a miles de metros de distancia, si incluso sintió que sus mejillas ardían por el enrojecimiento.

Caminó un par de pasos más y ahí estaba él… esperándola.

Se detuvo junto con su padre que la abrazaba con fuerza.

-Princesa – le dijo casi llorando, él se volteó y miró al Nara. –Cuídala bien.

-Siempre.

Sonrió y besó la mejilla del moreno una vez que su padre la entregó a él.

-Te ves preciosa… -. Le susurró al oído.

Su frecuencia cardiaca aumentó con consideración, pero pronto se fue relajando estando reconfortada por la presencia de Shikamaru a su lado. Sí, con él se sentía tranquila.

Entrelazaron sus manos una vez que ambos miraron al sacerdote que ya comenzaba su discurso.

………

Se perdió en las palabras del sacerdote. La verdad es que había escuchado lo que primeramente había dicho, después de eso su mente había vagado en los diferentes niveles de la realidad. Todo porque soñaba despierta en su futuro junto con el Nara.

Estaba tan sumida en sus pensamientos que ni siquiera notó cuando todos la estaban mirando interrogantes, incluido Shikamaru.

-Ino Yamanaka ¿Aceptas como esposo a Shikamaru Nara, para serle fiel en salud y enfermedad, hasta que la muerte los separe? –. Preguntó por tercera vez consecutiva el hombre mayor, que la miraba insistente para que respondiera.

Pestañó un par de veces consecutivas, quedándose inmóvil.

No sabía por qué no podía hablar, quizás era el nerviosismo, o quizás la tensión… no lo tenía claro.

Lo único que tenía más que claro, era que su lengua se había paralizado y era incapaz de contestarle al sacerdote.

Por otro lado Shikamaru la miraba nervioso y temiendo lo que en sus pesadillas vislumbró. Tenía miedo, mucho miedo…

-Ino di algo… - Trataba de decirle a través de su mirada chocolate, para que de una vez por todas ella terminara con la tortura y tensión en su corazón.

Buscó sus ojos azules, pero ella estaba al parecer más nerviosa que él, siendo imposible para ella responder la simple pregunta que le estaba carcomiendo el alma.

Lo único que sentía era su palpitar latir a mil por hora, fuerte y cada vez más rápido.

Ino miró al sacerdote que enarcaba una ceja, con evidente impaciencia en su rostro y sabía la causa de aquello, pero no sabía qué hacer para reaccionar.

Luego miró a Shikamaru, que al parecer buscaba su mirada. Vio el destello en los ojos oscuros de él, vio el miedo inundar su brillo, opacándolo.

Fue en ese momento en que un click hizo eco en su mente y pudo de una vez por todas volver a la realidad.

Realizó una mueca, parecida a una sonrisa fingida que no fue intencional y aclaró su voz.

-Lo siento… Lo siento. – Shikamaru palideció al escuchar la voz de ella, no era algo que se esperaba, estaba seguro de que… él la amaba ¡Por Kami!... No, eso no estaba pasando.

No fue el único, sino que todos los presentes estaban igual que impactado que él.

Cerda! ¿Qué estás haciendo…? – Sakura que era una de las damas de honor, no entendía que diablos pasaba por la cabeza de la rubia.

Ino no entendió que pasó, pero si descubrió el significado en el rostro del moreno y de todos los demás lo que ocurrió.

Habló de inmediato antes de meter más la pata.

-No, no, no, no –. Negó además con su cabeza, sin embargo cada vez que abría la boca era peor. ¡Mierda! ¡Estoy hablando tonteras!

Shikamaru y los demás la miraron aún más desconcertados.

– No, quiero decir que lo siento por quedarme en silencio, no que no quiero casarme contigo. Bueno yo digo que si, obvio te acepto Shikamaru.

Nadie respondió, ni siquiera el sacerdote que aún estaba confundido.

-¡Dije acepto! -. Como nadie reaccionó, ni siquiera su novio, se abalanzó sobre Shikamaru y lo besó.

Él correspondió el beso y fue en ese momento en que por fin aterrizaron las palabras de Ino en su cabeza.

Ella había aceptado.

Se separó lentamente de su amado y susurró en sus labios: -Te amo Shika, te amo, te amo, acepto hoy y siempre ser tu esposa. ¡Te amo! –. Y lo besó una vez más.

El sacerdote tenía rostro de incógnita, mas luego sonrió, declarando a ambos marido y mujer.

Shikamaru la abrazó fuertemente y sonrió, ignorando las palabras del sacerdote que ya los declaraba marido y mujer.

-Me hiciste pasar un susto terrible problemática… -. Le susurró en sus labios.

Ino sonrió dulcemente.

-Supongo que aún no creo que sea verdad… -. Le confesó aferrándose más al pecho de su ahora marido.

Se escuchó un suspiro masivo de los invitados y pronto comenzaron a aplaudir.

Luego de eso, entrelazaron sus manos y posaron para sacarse una que otra fotografía por parte de sus amigos y familia.

Ino sonrió una y mil veces al lado de Shikamaru y aceptaron gratamente las felicitaciones de cada uno de sus invitados que les daban buenos augurios para su nueva vida como matrimonio.

-Te amo problemática –. Le dijo Shikamaru mientras ambos abrazados posaban para una foto que intentaba sacar Naruto.

-No puedo sacarla ¡Dattebayo! –. Murmuró el rubio que apretaba y cargaba el botón de la cámara, pero nada sucedía.

-Problemático…

Ino rió cuando Sakura le arrebató la cámara al ojiazul y lo regañaba por estúpido, pues no había corrido el lente para tomar la foto.

-¡Tienes que correr esta cosa tarado!

-No sabía Sakura-chan –. Respondió apenado el kitsune.

Sin más, la pelirrosada tomó la fotografía.

-¡Uff! Menos mal… -. Dijo la recién casada, apoyando su cabeza en el hombro del moreno.

Shikamaru la aferró fuertemente a su cuerpo y la besó apasionadamente, degustando cada espacio de su boca, que lo volvía loco.

Ella se separó de él, y retomó oxígeno. Sonrió coqueta y le rodeó la cintura con sus delgados brazos.

-Te amo mujer problemática.

-Yo también te amo, maldito culo perezoso. – Él rió e invadió nuevamente la boca de la rubia para saciar y sellar con aquel beso, su amor eterno.

-¡Hey! Hay una fiesta en la cual deben estar. Más tarde tendrán tiempo de ir a un motel.

Ino continuó besando a su amado, e ignoró las palabras de Naruto que reía a carcajadas y tomaba cientos de fotografías de ellos, ya que después de que aprendió a usar la cámara, no paró de fotografiar cada escena ante sus ojos.

Shikamaru se separó de ella para susurrarle al oído: -¿Sabes? No creo que influya mucho que nos ausentemos unos minutos.

Ino sonrió maliciosa asintiendo coqueta y maliciosa en un gesto que al Nara le pareció maravilloso.

-¿Unos minutos? –. Preguntó con semblante inocente e infantil –No creo unos minutos sean suficientes.

-Entonces lo que demore… - le contesto él con cierto brillo perverso en sus ojos caoba.

-¡Hey! ¡Más tarde tendrán tiempo-Dattebayo!

Eso fue lo último que escucharon antes de escabullirse por el jardín y perderse en aquel lugar.


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~oO:: FIN ::Oo~

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ambu (1): Es una mascarilla de resucitación, parecido a una bolsa, pelota, como quieran llamarlo.

¡Hola! ¿Qué tal? ¿Apuesto a que no esperaban que "ese" fuera mi cabo suelto? Bueno, aunque más que cabo suelto era una ramita para agarrarme y crear drama. ¿Ven que no soy tan mala? ^^

Ojala les haya gustado. Principalmente – y creo que ya lo he dicho- no soy fan de los finales felices, pero en todos los Shika/Ino con multi chapter que he escrito de ellos, nunca han quedado felices comiendo perdices. En uno Ino murió, en el otro Ino se quedó con otro… al final nunca había dejado a Shikamaru feliz, hasta ahora. Así que esa es la razón del por qué escribí este final tan cursi. Jajaja.

Gracias a todos por sus comentarios, me han hecho súper feliz. ¡GRACIAS!

Espero volver pronto con más historias. Estoy escribiendo 2 Shika/Ino más, un Shika/Ino/Neji, un Gaa/Ino (Que debo a la comunidad GaaIno) Y terminando mis demás fics que tengo en progreso, además del reto 50 Shika/Ino. Apenas los termine o cuando termine uno aunque sea, lo publicaré, mas no lo haré hasta finalizarlos.

Así que hasta la próxima. ¡Besos a todos y cuídense!

Pd: No pude evitar poner a Naruto, de verdad me encanta él. xD