Capítulo 2: Recuerdos Perdidos en la Inocencia
Un cálido día de Abril, mientras las hojas de cerezo caían descontroladamente Chihiro iba camino a su casa después de una dura prueba de matemáticas, caminaba con pasos lentos, disfrutando de un bello día.
Su cabello era largo y castaño, recogido con una liga brillante color rosa – curiosamente nunca supo quien se la había dado – su uniforme escolar era color azul oscuro con rayas blancas.
Cuando la chica cruzó la calle un coche apareció repentinamente y arrolló a la joven.
La pobre Chihiro, inconsciente y herida escuchaba unos susurros, trataba de abrir los ojos pero su vista era extremadamente borrosa.
Sen, Sen…
No lo pudo soportar y cayó inconsciente.
El primer día estuvo en un pueblo fantasma con un hermoso templo antiguo, ella estaba allí, parado frente a ella una misteriosa criatura con bata negra y mascara sin expresión la veía fijamente.
El segundo día, el dragón de sus sueños estaba ante sus ojos, su boca cubierta de sangre, estaba en un cuarto café, con colores cálidos, era caliente pero ya había estado allí antes.
El tercer día, ella tenía apariencia de cuatro años, su zapato color rosa pastel cayó hacia el río cercano, una mente inocente no sabe medir el peligro y entonces ella cayó al agua.
Sentía el agua en sus pulmones y una voz, de nuevo susurraba "Sen" y una brisa fresca sintió en su rostro, aún estando sumergida en el agua cristalina del rio.
El dragón se veía a lo lejos, subía desde lo más profundo del rio, parecía que hubiera abierto un portal dimensional. El dragón la sujeto y Chihiro salió volando del agua cayendo lentamente a lado del rio.
Al cuarto día Chihiro despertó en el hospital, su madre Yumiko se encontraba ahí con ella.
¿Qué ha pasado?
Estuviste cuatro días inconsciente después de que un auto te arrollara, menos mal ya despertaste, estaba realmente preocupada.
Tuve un sueño largo y profundo… ¿Sabes? También era algo extraño. Recuerdas esa vez que caí en el rio, creo que se llamaba Kohaku.
¡Claro que me acuerdo! Nos diste un gran susto.
Bueno, creo que ya se lo que ocurrió, sonará raro pero creo que un dragón me salvo, mas metafóricamente yo diría que el alma del Río me salvó.
Yo creo en esas cosas Chihiro, pero ¿un dragón? Aunque… dicen que los niños menores de cinco años pueden ver cosas que los adultos no.
Ya había escuchado eso.
Bueno, deja le aviso a tu padre que…
¡Mamá! Espera.
¿Sí?
¿Sabes quién es Sen?
