Capitulo 3
Habia dejado de llorar por la perdida de mi madre y, aunque seguia sufriendo y extrañandola, habia aprendido a vivir con ello y me sentia mas fuerte y maduro. Estaba a pocas semanas de cumplir los diez años cuando conoci a Finn Hudson. Tenia un año mas que nosotros e iba a la misma escuela de Blaine por lo que ambos se conocian bastante, de hecho, podria decirse que eran amigos. La mama de Finn se habia separado del marido recientemente por lo que, aconsejada por el señor Anderson, decidio mudarse a uno de los pisos libres del edificio en donde viviamos. Ahora teniamos un nuevo vecino, dos plantas mas abajo, en el piso 7. La primera vez que me lo encontre fue en la casa de Blaine, una de esas tormentosas tardes de invierno mientras mi padre iba al taller acompañado de su colega. Finn habia traido sus videojuegos y estaban ambos hipnotizados tecleando frente a la pantalla de forma que siquiera notaron mi llegada, esto me permitio sentarme unos minutos sobre la cama en silencio a analizar al chico nuevo. Su cabello era castaño y un poco desarreglado, su sonrisa inocente y sus ojos cafe. Mi corazon latio acelerado y me sorprendi, era la primera vez que sentia algo asi y no sabria como describirlo, era muy extraño. Finn se volteo en aquel momento y me dirigio una sonrisa simpatica haciendo a mi mundo dar vueltas:
"Hola, tu debes ser Kurt, Blaine me habla de ti en la escuela" Explico ganandose un puñetazo en las costillas por parte de su compañero avergonzado. Se puso de pie y note que era bastante mas alto que yo y, por supuesto, aun mucho mas que Blaine. Se sento a mi lado en la cama para observarme detenidamente, olvidandose del juego, me hizo sonrojar al tiempo que sus ojos se posaban sobre los mios. De inmediato se encogio de hombros: "Seamos amigos" Dijo y dirigiendose a Blaine agrego "Tengo hambre".
Mientras Blaine iba en busca de comida nos quedamos charlando y descubrimos que teniamos mucho en comun, en realidad, eramos bastante opuestos pero nos complementabamos a la perfeccion. El amaba el futbol, los videojuegos y la comida, yo intentaba estar lo mas lejos posible de aquellas cosas pero me gustaba hablar y a el escuchar por lo que podiamos pasar horas enteras en las que yo le informaba de las muchas cosas de las que el jamas habia oido hablar antes. Le explicaba lor argumentos de mis libros favoritos y el oia con atencion, le mostraba las revistas que solia ojear durante las clases y el les daba un vistazo con interes, le mostraba los dibujos que hacia en mis ratos de ocio sobre conjuntos de la proxima primavera y el opinaba sobre lo maravillosos que eran. Finn era sumamente humilde e inocente y tenia especial interes en todo lo que le dijera, parecia que se concentraba en subirme en animo y el autoestima sin siquiera ser conciente de ello. Cuando Blaine regreso con un plato de galletas, estaba contandole sobre mi serie favorita y practicamente ya eramos mejores amigos.
Las proximas tardes logre persuadir a mi padre para que me permitiera visitar el piso de los Hudson en vez del de los Anderson y, aunque al principio se veia desanimado porque la relacion para con el hijo de su mejor amigo no habia funcionado, finalmente accedio y me permitio pasar el resto de mis dias con Finn, jugando en su cuarto hasta que el regresara. Cada tarde era distinta y emocionante; le ayudaba con sus deberes, le arreglaba el cabello mientras el jugaba en el ordenador, dibujaba en sus cuadernos mientras el observaba emocionado apoyando su cabeza en mi hombro y hablabamos durante horas mientras comiamos (el comia, yo le cocinaba) viendo el partido (el veia, yo conversaba sobre los cuerpos atleticos de los jugadores). Cada tanto venia tambien Blaine pero acababamos discutiendo con Finn separandonos en el medio y eventualmente dejo de acompañarnos. No sabia que era exactamente lo que me pasaba, pero despues de varias semanas sin volver a verlo empece a extrañarlo, simplemente no comprendia aquella parte de mi corazon que lo echaba de menos:
"Kurt?" Me llamo Finn cuando el partido hubo terminado, volviendome a la realidad. "Ultimamente estas mas distraido, tus charlas siempre acaban trayendo a Blaine a colacion y parece que todo lo que ves te recuerda a el. Quieres que lo invite a casa para que juguemos juntos?". Negue con la cabeza y el chico se encogio de hombros, me gustaba la forma en que lo hacia, y fue a buscar mas comida a la cocina dejandome pensando. Quizas si extrañaba a Blaine. Quizas realmente tenia ganas de verlo ya que, despues de todo, el habia sido mi primer amigo, no? Sin pensarlo dos veces abri la puerta de aquella casa, corri por las escaleras hasta el piso 9 y toque el timbre en puntas de pie: "Kurt?"
"Vine a buscar mi morral, creo que lo deje olvidado aqui" Me excuse y el morocho alzo la ceja.
"No, no lo dejaste aqui y de hacerlo lo hubieras venido a buscar hace 17 dias y tres horas atras, la ultima vez que estuviste aqui. Sabes que no puedes ir a ningun lado sin esos juguetes y cuadernos tuyos, si te lo hubieras olvidado hubieras venido de inmediato". Pronto se sonrojo, habia dejado en evidencia que habia estado contando los dias desde la ultima vez que nos habiamos visto. Baje la cabeza imitando su reaccion:
"Bien, si no lo deje aqui entonces volvere a casa"
"Tu padre aun no vuelve del taller con el mio asi que tu casa esta cerrada, si Finn ya se canso de ti puedo hacer un esfuerzo y dejarte quedar en mi casa" Rio dejandome espacio y sin dudarlo entre, rodando los ojos y dirigiendome a su habitacion, al verla suspire contento. Era verdad, extrañaba estar ahi. Era como si fuera parte de mi, no podia simplemente abandonar aquel lugar de un dia para otro ya que, aunque no me llevara tan bien con Blaine, habia descubierto que el tiempo nos habia transformado en familia. Puedes pelear y discutir mil veces con tu hermano pero, al final, siempre tendras que regresar porque tu corazon no podra estar lejos por mucho. Blaine era como un hermano para mi, uno de esos con los que discutes seguido pero de los que te hacen falta si no tienes y con los que al final acabas arreglandote de inmediato.
"Me hace enojar que estes todo el tiempo con Finn" Solto el chico de repente cuando estuvimos solos en su cuarto. "Siento que te has olvidado de mi". Sus mejillas estaban rojas pero sus ojos atravesaban los mios y pude ver desde el fondo de ellos la sinceridad de su corazón. Le sonreí y correspondi su mirada con la misma intensidad:
"Lo siento, Blaine, no volveré a hacerlo. Finn es genial pero tu eres mi mejor amigo"
Aquella palabras lo dejaron atonito, me quedo mirando en silencio hasta que acabe sacando uno de mis cuadernos y crayolas, haciéndole espacio a mi lado y dándole una para que me ayudara a acabar de pintar uno de mis dibujos. Lentamente tomo su lugar y en cuanto empezó ya estábamos discutiendo de nuevo. "Si tanto apesto pintando, Picasso, no me lo hubieras ofrecido en primer lugar!" Grito, partio mi crayola azul contra el piso y luego de cruzarnos la mirada con seriedad por unos segundos no pudimos aguantarlo y soltamos las carcajadas. Si, ya eramos parte de una misma familia y nada iba a cambiar eso.
