Capitulo 6
Por alguna extraña razón que jamas iba a llegar a entender, los Warblers jamas se llevaron bien con Blaine y Finn. Se sentaban en puntas opuestas de la clase haciéndome cambiar de asiento cada tanto para poder estar un poco con ambos bandos, se lanzaban miradas llenas de odio cuando creían que no los veía y aprovechaban cada posible oportunidad para recordarse el poco aprecio que se tenian. Lo que mas me molestaba era la forma en que me hablaban mal del otro grupo cuando estábamos a solas, cada vez se me hacia mas difícil seguir aguantándolo:
"Kurt, date cuenta que intentan alejarte de nosotros" Me decía Jeff haciendo puchero uno de los recreos que pasamos ensayando la canción grupal del coro.
"Parece que Blaine te comiera con la mirada, amigo, y cada vez que nos ve siento que en su mente aparecen todas las posibles formas para torturarnos lenta y dolorosamente" Agrego Wes haciendo reir al resto.
Yo permanecia serio, no me gustaba que se rieran de mis otros amigos pero incluso a ellos les encantaba recordarme lo molestos y arrogantes que eran los Warblers: "… y cuando terminan de cantar nos miran de arriba abajo como si fueramos sus súbditos, muero de ganas de abuchearlos un dia y verlos salir llorando en busca de sus mamas" Bromeaba Finn y Blaine se destornillaba de la risa a su lado, en la salita de su casa mientras tomabamos la merienda juntos. Mis días en el instituto consistían en dividirme tanto como fuera posible para dejar conformes a ambos grupos ya que, empezaba a darme cuenta, su enojo aumentaba si estaba mas de un lado que del otro. Esto me hizo llegar a la conclusión de que quizás yo era una de las principales causas que generaban el odio entre ambos y, no importaba de que forma intentara unirlos, siempre lograban encontrar otras razones para seguir odiándose.
Al final me canse y decidi ignorarlos, andar con quien quisiera sin preocuparme de la tensión que hubiera entre ellos. No podía gastar mis bellos años de juventud en buscar la paz inalcanzable entre mis amigos, acepte la derrota y aprendi a vivir con ello. En los primeros dos descansos pasaba con los Warblers y en los otros dos con mis vecinos que, además, veía a la tarde para merendar y hacer deberes juntos cuando no me reunia con los Warblers para practicar para el coro. Las cosas empezaron a organizarse y funcionar bien asi a mitad de año, la tensión seguía pero cada cual se había acostumbrado. Tambien, a medida que pasaba el tiempo, mi atracción por Finn crecia hasta el punto en que se me hacia difícil pasar tiempo a solas con el sin ponerme nervioso y escapaba junto a Blaine para no tener que quedarme con el tal y como esa noche de películas. Estabamos en el cuarto del morocho viendo Moulin Rouge… en realidad yo estaba viendo Moulin Rouge, nuestra película favorita, con Blaine mientras Finn terminaba los deberes de matemáticas que le habian llevado el doble de tiempo que a nosotros. Entonces Blaine noto que las palomitas de maíz se habian acabado y fue a buscar mas a la cocina, de inmediato empezó la canción romántica, esa que hacia que mi corazón se acelerara y que las lagrimas fluyeran sin control. Desvie la vista hacia Finn, estaba mirándome llorar, mis mejillas se tiñeron de bordo y antes de que me preguntara cualquier cosa Sali disparado hacia la cocina.
"Te gusta Finn, no?" Pregunto Blaine distraídamente mientras esparcia miel en el recipiente, casi caigo de espaldas por la sorpresa y no pude contestar con palabras coherentes, la voz me temblaba cuando intentaba negarme y sabia que no podría hacerlo ante la persona que mas me conocía: "Kurt, esta bien, sabes que no voy a decir nada".
"B-Blaine, pe-pero no esta bien qu-que me guste un ch-chico!" Logre gesticular y el alzo los hombros con indiferencia explicándome que la gente que me amaba seguiría haciéndolo de todas formas y que lo que pensaran los demás no tenia importancia.
"No te enamoras de generos, K, sino de personas" Dijo tranquilamente pero muy en el fondo de su mirada note que algo no estaba bien, que no le agradaba tanto que me gustara Finn. No sabia que mas decirle, siquiera yo estaba seguro de mis sentimientos asi que me sorprendia que el los notara con tanta facilidad. Se adelanto a mis pensamientos de nuevo: "Sabes que te conozco incluso mas de lo que te conoces tu".
De repente estuvimos demasiado cerca sin darnos cuenta, el pequeño recipiente era lo único que separaba nuestros cuerpos y los labios de Blaine estaban a pocos centímetros de los mios. Por un instante sentí parte de los nervios de antes, como una ráfaga de viento atravesándome, y aun mas cuando el chico susurro de forma casi inaudible:
"No debes sentirte mal por esto, a mi… creo que tambien me gustan los chicos".
Los pies me fallaron y cai al suelo justo cuando Finn irrumpia en la cocina con el estomago vacio, com de costumbre, para ver por que la comida tardaba tanto. Me vio tirado en un rincón y luego de reírse le quito el tarro de pop con miel al otro que se mantenía quieto e incomodo por la repentina interrupción. "De que estaban hablando?" Pregunto y ambos intercambiamos miradas, lamentábamos tener que guardar otro secreto de nuestro amigo pero no perdonaría a Blaine si se le llegaba a escapar y seguro el tampoco lo haría si le contaba a alguien antes de que el pudiera hacérselo saber a su padre. Esa noche decidi hablar con Burt, incluso aunque sabia los riesgos que traía consigo, no queria tener secretos con mi padre. Estabamos cenando, acababa de volver del taller y estaba llevándose un trozo de pizza a la boca cuando casualmente se lo comente:
"Papa, creo que me gustan los chicos"
Escupio la comida y su cara se descompuso, cerre mis ojos preparado para los gritos pero, en cambio, oi carcajadas que me dieron la fuerza para volver a abrirlos: "Dios, Kurt, no crees que podrias haberlo dicho con un poco mas de consideración hacia tu pobre padre, maldición, casi no recupero el aire con el queso atorado en la garganta ¿Quieres matarme o algo asi?". No se oia enojado, un poco sorprendido y desilucionado, pero intentando comportarse con normalidad para no herirme. Le pregunte si no le molestaba y me dijo que el trabajo de un padre era entender y apoyar a su hijo por mas difícil que fuera:
"Mira, si me preguntas que prefiero te diría que me haría mas feliz que fueras hetero pero únicamente porque se que las cosas serán mas complicadas para ti de esta forma y, Kurt, no quiero verte sufrir por las tonterías que digan los demás sobre todo esto. Te quiero, hijo, y estoy orgulloso de que puedar mostrarte como eres sin miedo".
"Gracias, papa" Lo abrace y nos mantuvimos asi un tiempo antes de seguir comiendo como antes, nada me hacia mas feliz que ver que mi padre me aceptara de igual forma y que las cosas no cambiaran entre nosotros. El timbre sono y me dispuse a atender pero en cuanto abri la puerta fui rodeado por los brazos de Blaine que no dejaba de llorar sobre mi hombro desconsoladamente, Burt se nos acerco en cuanto lo oyo y se unio a nuestro abrazo acariciando la espalda del pobre chico.
"Se lo dije" Alcanzo a decir intentando reprimir las lagrimas "y me echo de casa".
Burt atraveso el pasillo directo a la casa de los Anderson para persuadir al otro padre pero fue inutil, Blaine se quedo a vivir en nuestra casa desde entonces y sus padres se mudaron a otro vecindario. Rompieron lazos de inmediato, se avergonzaban y culpaban por haber criado un hijo asi y mi corazon sufria de igual forma que el de el por el rechazo. Si no acababamos de ser hermanos antes, ahora lo eramos completamente. Repase las palabras que el chico me habia dicho anteriormente "...si te aman seguiran a tu lado de todas formas". En aquellos momentos debia sentir que su familia no lo amaba, totalmente solo y sin brazos en los que apoyarse.
"Blaine, estoy aqui para ti" Le susurre esa noche y se quedo dormido con la cabeza apoyada en mi hombro y el rostro bañado en lagrimas.
