Capitulo 7

Festeje mis trece años en casa como de costumbre. Blaine se venia quedando con nosotros desde hace tres meses y la convivencia había empeorado, de cierta forma, nuestra relación ya que ahora las discusiones eran prácticamente continuas. Empezaban en la mañana cuando el prendia la luz del cuarto desconsideradamente, olvidandose que aun yo seguía durmiendo:

"Maldicion, Blaine, sabes que odio que prendas la luz sin avisar. Estaba durmiendo, mi rostro se arruina cuando me despiertan de un momento a otro en la mañana!"

"Tu rostro ya esta arruinado de por si, Kurt" Reia el arrojándome una almohada y empeorando mi humor, haciéndome salir corriendo al baño cerrando de un portazo y poniendo mi música a todo volumen para relajarme mientras comenzaba el proceso de hidratación de mi piel.

"No quiero escuchar la voz de esos tontos desde tan temprano en la mañana" Gritaba el morocho, enojado porque estaba pasando la lista de reproducción que habíamos grabado con los Warblers, tenia que admitir que lo había puesto queriendo para vengarme por su desconsiderada actitud: "Esos tontos son mis mejores amigos, sabes?"

"Eso no los hace menos tontos, presisamente" Agrego haciéndome enojar aun mas. Nuestros desayunos eran aun peores ya que Burt se iba temprano a trabajar y teníamos que ponernos de acuerdo para turnarnos para cocinar, yo odiaba hacerlo pero si le dejaba a el probablemente incendiara la cocina. No había mañana que no acabaramos gritándonos mientras tomabamos café a las apuradas, parecía que cuanto mas cerca viviéramos mas alejados nos volvíamos:

"Blaine! Prometiste que harias mi mochila si hacia el desayuno pero olvidaste poner mi proyecto de ciencias, que hare ahora? Ve a casa a buscarlo, fue tu culpa!" Le grite en el primer descanso, teníamos ciencias en la hora próxima pero el se negaba a volver a casa.

"Yo hice la mochila con las cosas que dejaste sobre tu escritorio y el proyecto no estaba ahí asi que es tu responsabilidad, vuelve tu solo a casa si lo quieres" Respondio firme y seguimos gritándonos con Finn entre medio hasta que, al final , acabo metiéndose para solucionar la discusión ofreciendo que ambos regresaramos a casa a buscar el proyecto.

"No voy a correr siete cuadras de ida y vuelta por culpa de este…" Grite furioso y Finn me interrumpio: "Kurt, no te enojes pero al fin y al cabo es *tu* proyecto, no el de Blaine".

Si había una cosa que me enojaba mas que las discusiones con Blaine era que Finn estuviera de su lado, me sentia solo y traicionado, a veces sentia que siempre era a mi a quien dejaban solo en las discusiones ya que el otro siempre estaba dándole apoyo a Blaine sin siquiera escuchar completamente el problema. No recordaba ni una vez que Finn hubiera estado de mi lado. Irritado les grite que no queria verlos por el resto del dia y pase los siguientes recreos con los Warblers que, por supuesto, si estaban de mi lado en todo lo que dijera y con sus burlas hacia Blaine me hacían sentir por una vez en la vida que era yo el que estaba en lo correcto. La tarde siguiente comenzó con otra pelea y la próxima tambien, las cosas no estaban funcionando bien con mis vecinos y cada dia pasaba un poco mas con mis Warblers hasta el punto que incluso deje de merendar con los otros a la llegada del instituto. Nuestra relación venia en picada hasta que finalmente acabo, la gota que derramo el vaso, ese descanso en el que extrañamente parecíamos estar en paz con Blaine haciendo chistes y de repente me dio un golpecito bromeando en el codo por el cual me queje:

"Hey, me dolio" Comente haciendo puchero y el rio rodando los ojos.

"Que mariqui…" Se detuvo a mitad de la palabra pero era demasiado tarde, el era el único que sabia mi secreto además de papa y no iba a perdonar aquel comentario en frente de Finn y otros compañeros de la clase. No creía que fuera esa clase de persona, ya había oído ese insulto muchas veces pero de Blaine era distinto, me había dolido profundamente y sali de inmediato corriendo por las escaleras sin mirar atrás. No era el hecho del insulto en si, sino que el sabia claramente lo mal que me hacia oírlo y aun asi lo había dicho sin pensar y, justamente por ser una de las personas que mas queria, sus palabras me herían mucho mas que la de los desconocidos. Cuando alguien querido te dice algo que te duele debes multiplicar el dolor por todo lo que quieres a esa persona, y Blaine era mi mejor amigo. Lo era.

Esa noche le pedi a papa que me dejara empezar a dormir en su cuarto pero no le conte lo ocurrido en clase, sabia que el se hubiera enojado muchísimo con Blaine y no era esa mi intención. Desde ese dia me prometi no volver a dirigirle la palabra al morocho incluso aunque viviera en mi propia casa por el resto de la eternidad, sabia que el estaba tan herido como yo por verme evitándolo e ignorándolo pero no iba a ceder. Mientras mi padre trabajaba a la tarde, luego de que volviera del colegio, me puse a ver televisión en mi nuevo cuarto y note que estaban pasando una de las películas de Harry Potter en mi canal favorito. Ya había aguantado dos semanas sin hablarle a Blaine y tenia el dolor ardiendo en mi pecho, aquella película solo hacia que este creciera y me envolviera en penumbras.

Solte el llanto escondiendo mi rostro en la almohada, grite por todo lo que necesitaba tener a Blaine a mi lado, por todo lo que lo extrañaba y las tantas veces que me hubiera gustado susurrarle algún comentario sobre Harry Potter sin ser oído por Finn o cantar con el en el festival o ver Moulin Rouge en la anterior tarde de lluvia mientras comíamos papas con kétchup como de costumbre. Pasarle gel en las mañanas, arreglarle la moña antes de salir, permitirle hacerme masajes mientras estudiábamos juntos en nuestro escritorio, hacer canciones juntos con las lecciones difíciles para aprendérnoslas de memoria. Lo extrañaba tanto, mi corazón no podía seguir resistiendo mucho lejos de el pero sabia que si volvia a acercarme seguiría discutiendo y, aquella palabra hiriente seguía resonando en mi cabeza, estaba cansado de perdonarle por sus tonterías. Queria mostrarle que no podía simplemente herirme una y otra vez sin preocupación, queria mostrarle lo dolido que me sentia y hacer que a el le doliera tambien de la misma forma. Un ruido del cuarto contiguo me hizo quedar en silencio y apagar la televisión, aguce el oído y sentí que en el cuarto de al lado (en el que anteriormente había dormido junto a Blaine) estaba la televisión prendida en el canal en donde pasaban Harry Potter y los sollozos del morocho se hacían sentir por encima de las charlas entre Ron y Harry. Blaine estaba llorando tambien, una pared nos separaba pero podía oírlo con claridad.

Apoye mi frente contra la pared y, por alguna razón, sentí que el había hehco lo mismo del otro lado de forma que nuestro llanto se unia melodioso en perfecta armonía. Cuantas ganas tenia de que la pared desapareciera y asi poder reunirnos en un abrazo, pero no debía hacerlo, queria mantenerme firme en mi decisión para salvar nuestra amistad.

"Lo siento, Blaine" Pense mordiéndome el labio "Esto es para salvar nuestra amistad, si seguimos discutiendo llegara un punto en que las cosas explotaran y el odio será demasiado grande. Si nos damos un tiempo aprenderemos a valorar al otro y nos trataremos mejor la próxima vez que nos acerquemos, te prometo que volveré a hablarte luego de unos meses pero por ahora necesito que estemos lejos. Discutir nos esta matando, prefiero distanciarnos hasta que volvamos a ser como antes". Me dormi llorando contra la pared y Burt se sorprendio al llegar porque encontró a Blaine durmiendo exactamente en la misma posición del otro lado, como si nos hubiéramos puesto de acuerdo mentalmente.