Capitulo 17
"Blaine, suelta esa plancha para el pelo inmediatamente!" Le grite desde al llegar a su cuarto y verlo planchándose los rizos alocados frente al espejo, me irritaba, era como si intentara usar lentes de contacto castaños para esconder sus hermosos ojos verdes, inaceptable. Era cierto que solia pasarle gel para esconder sus ondas pero aquello era solo una excusa para poder acariciar su cabello, me sorprendia recordarlo ya que venia haciéndolo desde nuestra infancia ¿Podria ser que incluso entonces ya hubiera empezado a sentir cosas por el sin saberlo con certeza? Ahora lo único en lo que me concentraba era en quitarle la maquina de las manos.
"Tengo una presentación importante hoy, Kurt, mis fans nunca me han visto sin laciarme y se que no les gustare de la misma manera si no…"
"Ellos te aman y lo seguirán haciendo porque tu música es increíble, suficiente tienes con ocultar tu sexualidad como para tener que arruinarte el pelo, aleja esa cosa de mis amados rulos y haz que la gente te quiera por lo que de verdad eres". Logre quitarle el aparato pero sus ojitos de cachorrito casi me hacían ceder de nuevo, era inevitable no caer ante ellos: "Te ves mucho mas hermoso de esta forma" Le susurre besando su mejilla y alejándome de la habitación para terminar de prepararle el desayuno colocando otra cucharada mas de azúcar en su café, me gustaba consentirlo tanto como podía y aun mas ahora que vivíamos juntos.
Todo se había decidido la semana pasada, Blaine se ponía celoso seguido por verme convivir con Adam y este se sentia mal por el de forma que me pidió para traer a Chandler a su casa ya que el muchacho queria independizarse de una vez al dejar sus estudios y empezar a trabajar como quimico en la farmacia de su familia. De esta manera, ambos vivirían juntos mientras que yo me mudaría a la casa de al lado, la de Blaine. No estaba de acuerdo al principio, tenia mis firmes planes sobre no vivir con mi pareja hasta casarme pero habian hehco un complot entre todos para convencerme y finalmente acepte a regaladientes ya que no había tanta diferencia; al ser vecinos pasaba mas tiempo en la casa de Blaine que en la mia de cualquier forma, viviendo dentro o no. Aquella mañana iríamos a trabajar juntos a la empresa en la cual mi novio trabajaba como compositor y yo le acompañaba como guionista, en la primer obra que había escrito, aquella que habíamos planeado juntos en nuestra infancia. Antes de salir recibi una llamada de Wesley y le pedi a Blaine que se adelantara, luego lo encontraría en la cafetería de al lado: "Hola, Wes, como va todo?" Pregunte contento pero su voz del otro lado me alerto que las cosas no iban bien, tome mi mochila y sali mas que rápido en su encuentro.
"¿Wes?" Lo llame cuando hube llegado a su casa, enseguida luego de abrirme la puerta se echo a llorar en mis brazos fundiéndome en su tristeza. Me sente a escucharlo y estuve las próximas horas consolándolo a su lado, desde que lo había visto la ultima vez ya imaginaba que las cosas no iban bien y ahora entendia a la perfeccion pero no había nada que pudiera hacer y eso me molestaba, hubiera hecho cualquier cosa para poder hacerlo sonreir pero era imposible. Solo pude quedarme allí hasta que el pobre acabo durmiéndose en mis brazos con el rostro lleno de lagrimas y los labios secos, lo recosté sobre su cama y volvi a casa con los puños apretados, mas sensible e irritable de lo habitual.
"Me conto Chandler que faltaste al trabajo para visitar a la pulga arrogante, estas loco, Kurt?" Me reprendio Blaine cuando regreso a casa y me vio sentado serio sobre la mesa de la sala, estaba acostumbrado a oírle criticar a Wes mas que a cualquier otro Warbler, asi como ellos solian criticar a mis vecinos tambien, pero aquel dia no iba a permitírselo.
"¡Callate!" Le grite soltando las lagrimas que había estado conteniendo frente a mi otro amigo, sorprendiéndolo por mi reacción "Retira tus palabras, como puedes hablar sin saber nada?!" Estaba enojado, Blaine no tenia la culpa pero inconcientemente me meteria con cualquiera que se me plantara en frente en aquellos momentos, no queria que me hablaran y mucho menos oir que criticaran a mi amigo que actualmente pasaba por el peor momento de su vida. No podía decirle a nadie pero hubiera dado cualquier cosa para que dejaran de hablar sin saber que su madre había muerto ayer asi como la mia hacia diez años atrás, mi dolor apaciguado de mi propia perdida había despertado al aguantar el peso de Wesley sobre mis hombros, nadie lo entendería jamas como lo hacia yo porque había pasado por lo mismo y no había podido olvidar aunque el dolor hubiera disminuido con el paso del tiempo. Blaine se acerco a apoyar su mano en mi hombro pero la aparte de un manotazo, no queria tenerlo cerca en esos momentos, me molestaba que criticara a Wesley ignorando el sufrimiento por el que pasaba en soledad:
"No vuelvas a hablarme, Blaine, hoy mismo me mudo a la casa de Wes. No quiero verte a ti ni a Chandler hasta que aprendan a callarse sus prejuicios contra mi amigo ¿Por qué lo ven como un arrogante sin remedio? ¿Por qué lo ven como el peor mujeriego del grupo? No lo conocen, no tienen idea y sin embargo hablan, lo odian y critican, lo etiquetan incluso cuando dicen defender a las personas de las injusticias de los prejuiciosos. Son unos hipócritas, los odio!". Las lagrimas escapaban de mis mejillas, no podía pensar con claridad y sentia como si una nube gris me cubriera por completo a medida que corria fuera del departamento del morocho adentrándome en la lluviosa noche de verano que amenazaba con empeorar. Llegue a la casa de Wesley en pocos minutos y lo encontré llorando con su rostro escondido tras la almohada.
"Hey, ven aquí" Lo llame como a un cachorro herido haciéndole espacio entre mis brazos y acunandolo dulcemente para que escondiera su rostro en mi hombro y siguiera llorando contra mi pecho, acaricie su cabello y lo mire de aquella forma, como una madre a su hijo "Quizas duela mucho al principio pero ira amainando eventualmente, lo prometo" Segui acariciando su cabello, mi amigo me necesitaba mas que nunca y ya estaba cansado de oir las tonterías que Blaine y Chandler no dejaban de decirme sobre el, si tan solo lo vieran por un momento como lo veía yo, si tan solo lo tuvieran en sus brazos en momentos como este cuando parecía tan frágil y destrozado con su autoestima por el piso y sus ojos llenos de lagrimas. Wes tenia aquella cualidad; frente a las personas parecía una fortaleza impenetrable pero en realidad escondia un interior inseguro y confundido, como un niño pequeño y desprotegido y, desde el principio, yo me había comportado como su amigo ante los demás pero como su madre protectora cuando estábamos a solas: "Gracias, Kurt" Susurro antes de quedarse dormido, si tan solo ellos comprendieran y vieran a Wes con mis ojos…
