MI PRIMER FIC... ESPERO QUE LES GUSTE ES UN NARU X TODO EL QUE SE LE ACERQUE

JAJA… DENME UNA OPORTUNIDAD!!!

NARUTO NO ME PERTENECE, SOLO LO TOME PRESTADO PARA EXPRESAR MIS MAS PERVERSOS PENSAMIENTOS…

No era una maldición, ni tampoco una bendición, ese rubio no sabía bien lo que era, mas sin embargo pensaba sacarle todo el provecho que pudiera a esa "condición" tan extraña que había adquirido al cumplir la mayoría de edad.

No podría ponerle un nombre especifico a la reacción que provocaba el roce de su epidermis sobre la gente, pero podría tratar de describirlo al compararlo con el más potente de los afrodisiacos, pues la persona que lo tocara, no importaba la edad, el sexo, la clase social ni la religión, ardía de deseo de poseer su cuerpo, olvidándose por completo de todo lo demás, inclusive de la pareja que ocupara su corazón. Era una sensación casi insoportable que no cesaba hasta que el acto fuera concluido, o incluso más si así eran las intenciones del chico de ojos zafiro, pues había aprendido a manipular con su "habilidad" a todos los que necesitara para conseguir lo que quería.

Fue así como llego a trabajar al famoso Hotel – Casino, "Akatsuki", un lugar exclusivo para gente VIP en la Cd. de Konoha, solo los más ricos podían entrar a este lugar tan imponente, pues todo era tan lujoso que incluso los señores Feudales de otras ciudades se sorprendían de tanta elegancia. La primera persona con la que tuvo que usar este poder, fue en el gerente del lugar el Sr. Pain, que era un hombre realmente apuesto y elegante y que llevaba las riendas del casino desde hace más de 5 años. Entrar a trabajar ahí era realmente complicado, había que pasar por las más rigurosas pruebas e investigaciones para poder ser candidato, todos tenían que hacerlo, bueno, todos menos el chico de sonrisa zorruna que tenía una habilidad irresistible.

Buen día Sr ¿?... – dijo el gerente con una cara que denotaba fastidio, pues odiaba hacer las entrevistas de trabajo

Uzumaki, Naruto Uzumaki – dijo el joven extendiendo su mano y con una sonrisa que anunciaba lo que pasaría a continuación.

Uzumaki - dijo el gerente al estrechar la mano del candidato sintiendo un leve sonrojo en sus mejillas, y moviéndose incomodo en la silla, - mi nombre es Pain, soy el gerente del hotel, dígame que puesto le… interesa – esto último lo dijo casi en un suspiro, pues sentía un calor subir por su cuerpo y que no había sentido en mucho tiempo.

Estoy interesado en el puesto de Crupier en su casino, y en otras cosas también… - dijo el rubio con una sonrisa de medio lado que hizo estremecer al mayor, y provocó un poco de dolor en su entrepierna, pues el calor que le provocaba el muchacho empezaba a surtir efecto en su virilidad.

Claro… - dijo con la respiración forzada – y dígame ¿tiene experiencia en el puesto?

Si, trabaje unos años en el casino del Fuego, disculpe Sr. Pain, se encuentra bien, lo noto muy agitado. – el joven sabia porque estaba así, pero fingió preocuparse para acelerar las cosas - si quiere puedo ayudarlo a sentirse mejor – dijo esta vez con una sonrisa seductora que lo decía todo.

Sígueme – dijo el mayor y se dirigió hacia su habitación seguido por el joven solicitante que no podía dejar de sonreír.

Apenas llegaron a la habitación que el gerente del hotel ocupaba, comenzaron las caricias y los besos que tanto necesitaba el mayor, conforme los besos avanzaban la temperatura iba subiendo, tanto que se fueron despojando de las prendas que tanto les estorbaban hasta que quedaron prácticamente desnudos, entonces fue Naruto quien comenzó la acción, jalo al pelirrojo de modo que quedara sentado en la cama y con una maestría asombrosa comenzó a besar su miembro que ahora se encontraba al máximo debido a la excitación que sentía, primero con besos suaves llenos de ternura, y después succionándolo y dando pequeños mordiscos que el mayor externaba con gemidos bastante sonoros.

Aahhh… espera que me… - no pudo terminar lo siguiente pues el menor succiono con tal fuerza que provoco que su semilla saliera dentro de su boca y esto pareció fascinarle pues volteo a verlo con la mirada llena de lujuria.

Ahora es mi turno de sentir ese placer que acabas de experimentar - le dijo el uzumaki al que sería su jefe mientras llenaba sus dedos de saliva e introducía uno por la entrada hasta ahora inexplorada del mayor.

Na...Naruto… - apenas pudo pronunciar el mayor, pues era bastante intensa la sensación que experimentaba por primera vez, aun no se acostumbraba a esta sensación cuando sintió que otro intruso entro por su estreches y no pudo hacer nada más que gritar – Aahhh… espera – dijo con dolor en su voz.

Dime si no te gusta y me detengo – dijo el menor seguro de la respuesta.

Sigue, te deseo tanto – dijo y sintió como un tercer dedo entro y como se movían causándole una rara mezcla de dolor y placer

Ya es hora de que sientas algo mas – dijo Naruto y de una sola embestida se metió por completo en la entrada virgen del mayor, que grito de dolor – veras que pronto se pasara el dolor y gozaras como jamás lo has hecho – dijo mientras esperaba que se acostumbrara a tenerlo dentro.

En cuanto paso un tiempo considerable para que el mayor se acostumbrara a la intromisión, comenzó a penetrarlo primero más lento y después rápido e intenso y a cada vez, tocaba ese punto tan sensible que provocaba una sensación electrizante en todo el cuerpo del pelirrojo. Mientras así lo hacia la erección de este volvió a hacerse presente y debido a todas las descargas de placer que había experimentado sintió que terminaba de nuevo pero esta vez entre los abdómenes perfectamente formados de los ahora amantes, cuando al fin expulso su esencia se estrecho tanto su entrada que el menor no pudo resistir y entre pequeños gemidos de placer soltó su semilla en el interior del otro mientras buscaba su cuello y lo besaba con pasión, sin darse cuenta de que había dejado una pequeña marca roja en el.

Lo único que se escuchaba eran las respiraciones agitadas de los que acababan se saciar su lujuria entregándose a la pasión carnal – Estas contratado –dijo el mayor cuando su respiración se tranquilizo y con una sonrisa de placer cayó en un profundo sueño. El menor agradeció con un tierno beso y espero un tiempo prudente para vestirse y salir de ahí.

Así dio por concluida la "entrevista de trabajo" y se dirigió a su casa con esa sonrisa zorruna que lo caracterizaba sabiéndose contratado en ese lugar en donde era tan difícil conseguir un puesto. Tenía que descansar pues ese fin de semana seria su primer día de trabajo, y sonreía de imaginarse todo lo que podía hacer, pues no le importaba usar su "Don" para conseguir Todo lo que deseaba.