Capítulo II

Un nuevo amanecer

La doctora Arhiel C. o Arhi como le llamaban algunos, daba su vuelta rutinaria por los fríos pasillos de ShinRa inc… o lo que quedaba de esta. Hasta hace unos días ella seguía firme en la idea de largarse, firmar su renuncia y buscar trabajo en cualquier otro lugar, un lugar donde se le reconociera su trabajo de primera calidad, o al menos un lugar donde el jefe pagase a tiempo. Pero algo le había hecho cambiar de decisión y ese "algo" se encontraba en una habitación a sólo metros de su recorrido.

En una habitación iluminada y de paredes blancas, aquí es donde "Él" descansaba después de ser encontrado y "capturado". Había estado sumido en aquel sueño tan profundo desde hacía una semana. Se desconcertó cuando vio a la Turk, de ojos miel y melena dorada, parada frente al doble espejo que dividía parte de la alcoba del sujeto con el pasillo.

—Hola, ¿Te puedo ayudar en algo? — Este comentario hizo que la aludida volteara casi asustada.

—EH… Hola doctora—Musitó con las cejas alzadas y un leve tono de sorpresa en su voz. El fino rostro de la chica se reflejaba levemente en el cristal traslucido y se perdía en la imagen casi nítida de la otra habitación.

—¿Te puedo ayudar en algo? —Repitió la pregunta al notar que la rubia estaba distraída la primera vez. Sin esperar a la respuesta introdujo una tarjeta en el lector del candado en la puerta. Era el pase de entrada a la habitación y al "espécimen".

—Yo…—Comenzó a hablar cuando la lucecilla del seguro se tornó verde, color que indicaba el desbloqueo—Sólo tenía curiosidad de saber cómo se encontraba…"el espécimen"…Rufus me envió—Se corrigió con velocidad. Estaba mintiendo.

La científica negó levemente la cabeza y dejó la puerta abierta detrás suyo, como indicándole a la Turk que podía pasar. Esta se quedó congelada en el mismo lugar, sin terminar por decidirse a finalmente entrar. Las palabras de la mujer de blanco le hicieron tomar una decisión.

—Puedes pasar y no tienes porque mentir, eh notado que casi todas las noches vienes a visitar a nuestro invitado, pero jamás te has animado a entrar y saludar. —La mujer entró y comenzó a hacer apuntes conforme a los que mostraban las pantallas de las computadoras, conectadas al joven de cabellera plateada.

La muchacha que acababa de entrar, después de la doctora, observaba muy de cerca al ser que dormía a sólo centímetros de ella. Se veía tan angelical, tan tranquilo…como la primera vez que lo vio en la cueva del norte. En su rostro no había señal de maldad o imperfección alguna, era casi imposible. Era casi un ángel, una estatua tallada por la diosa…una estatua viviente que, según la maquina, tenía un buen pronostico. Elena no lo había notado aun, pero estaba tan sumida en él que había perdido la noción del espacio, pues su propio rostro estaba casi chocando con el del muchacho. La mujer de bata lo notó, pero no hizo nada para alejarla y se limitó a hacerse la ciega.

Y entonces Elena pegó un pequeño brinco, resultado de algo sorprendente… por acto de reflejo, el joven había abierto ligeramente los ojos y había levantado la mano en dirección al rostro de Elena.

—Mmmh—No llegaba ni a un murmullo. Y tan pronto como ella se alejó él cerró los ojos y dejó su mano caer.

La rubia abrió la boca para dejar escapar un grito ahogado de sorpresa pero la doctora, de corta melena castaña, se adelantó con un comentario tranquilo y despreocupado.

—Descuida—Dijo— no ha sido más que un simple reflejo y no es primera vez que lo hace. Aunque la primera vez llamaba a alguien.

—¿A quién? —Quiso saber la Turk mientras llevaba su temblorosa mano a donde el plateado había posado la propia, instantes atrás.

—A su… madre — Arhiel y Elena se vieron por un corto periodo de tiempo, como si se entendieran a medias lo que esto significaba…¿hablaba de JENOVA?

Entonces alguien interrumpió, un joven de cabellera castaña y bata blanca, había abierto la puerta sin avisar.

—Mamá, Ruf…—Este notó la presencia de la de uniforme negro y decidió recoger un poco de profesionalismo perdido— Ejem—Se aclaró la garganta— Doctora Crescent, el presidente está listo para la reunión. Él y los otros Turkos están en camino.

—Muy bien—Dijo esta sin separar la mirada de su libreta— ¿Ya preparaste el café?

Philip Drain, era el hijo de la doctora y jefe, Arhiel Crescent y había trabajado con ella en Shinra desde que era muy joven… en ese entonces ShinRa era grande y poderosa, en ese entonces hacia trabajo de verdad y no se limitaba a servir el café… en aquellos tiempos su hermano gemelo Richard, estaba vivo. Pero el mundo era un lugar cruel y le encantaba burlarse de él y su familia, por eso tenía la vida tan "miserable" que tenia. Por eso trabajaba de empleado mal pagado y no era un reconocido científico … etc, etc. Refunfuñando su mala fortuna se encaminó a la máquina de café.

"No sabía que teníamos junta" Pensó Elena mientras rebuscaba el celular en su pantalón. El móvil estaba completa y totalmente descargado.

Después de dejar escapar una pequeña frase altisonante, regresó la mirada al joven que dormitaba a centímetros de ella, se moría de ganas por saber en qué podría estar pensando y de acariciar su cabello… no era nada especial, sólo era curiosidad. ¿Verdad? Así que sin ponerse limitaciones pasó la mano desnuda por las hebras de larga plata. Eran tan suaves y delicadas a la vez, la sensación era comparable con acariciar a una peligrosa, pero hermosa, bestia mientras duerme. No tenia igual y el saber esto le provocaba choques eléctricos que iban desde los dedos hazla la ultima punta de pelo rubio.

—¿Oh? —Elena retiró la mano con suavidad y descubrió que se había llevado con ella un gran mecho de cabello. No era la cantidad normal que cae cuando te peinas, era una cantidad considerable de pelo…

—Ha estado perdiendo mucho cabello—Comentó la otra mujer— tal vez sólo está débil. O tal vez…

Ella no pudo continuar, pues la puerta se abrió de nuevo y de inmediato Elena tubo la sensación de que era asechada por barios pares de ojos, la doctora acababa de salir y se daba al encuentro con Rufus y otros Turks. Decidió que lo mejor era salir detrás de la mujer de bata blanca, así estaría más al corriente de la "reunión.

Rufus se encontraba en la primera fila y poseía una buena vista del contenido de la habitación, Tseng estaba parado a su lado, como siempre. Reno se encontraba en la esquina contraria a Rufus y se fijaba mas en el invitado que el resto, su mirada era algo fiera y resentida… aun le dolían los golpes de aquella pelea. También estaban llegando otros dos Turks, un hombre de cabello castaño y despeinado y una mujer menuda pero bonita. Ella era bonita de verdad… seguía siendo bonita después de todo… pero ya no era lo que fue en una época, ya nadie era ni la sobra de su pasado. Y ya era todo el equipo que iba a llegar a la junta, Rude tenía permiso especial aquel día, al parecer tenia cosas "más importantes" que hacer.

—¿Y entonces, cual es el diagnostico del rehén? —Quiso saber el aún líder de ShinRa.

—Estable… pero hay ciertas irregularidades que me desconciertan—Confesó la mujer con semblante de seriedad.

—¿Cómo cuales? —Se apresuró Tseng.

—La primera es el extraño estado en el que llegaron sus "hermanos" —La mujer recuró el momento cuando ella y su ayudante abrieron las bolsas negras que contenían dichos cadáveres, al abrirlas sólo habían encontrado polvo oscuro y marrón… como oxido. Pero ningún cuerpo o muestra de algo por el estilo. — La segunda se trata de los exámenes sanguíneos que practicamos al Rehen.

—¿Y? ¿Realmente es un clon de Sephiroth? ¿O se trata de un demente con el cabello teñido? —Reno había comentado esto en modo de broma pero su falsa sonrisa se esfumó al recibir silencio por parte de la mujer madura.

El ambiente de perplejidad se hizo más fuerte cuando Arhiel habló por fin.

—Sí… pero no.

—¿Qué? — Rufus entrecerró los ojos con incredulidad… ¡Que es lo que ella estaba tratando de decirles! — ¿Acaso…?

La mujer tomó la mayor cantidad de aire que sus pulmones enfermos le permitieron, por años al vicio del tabaco. En parte para calmarse, en parte porque lo iba a necesitar para explicar.

—Un porcentaje de su código genético es compatible con el de Sephiroth… pero no es idéntico. Así que no es un clon.

—Así que no es un clon—Murmuró el presidente dubitativo pero no preocupado. Era obvio que no era un clon, no era tan parecido después de todo. Aun así podría ser útil… después de toda tenia la información genética de Jenova.

—Y lo más sorprendente…—Ella rebuscó bien la forma de explicar lo siguiente… pero simplemente no le llegaron las palabras más ideales en aquel momento de incertidumbre. —Él está limpio de células de Jenova.

Elena y los presentes abrieron los ojos a más no poder, eso sonaba ridículo, tan ridículo como lo que le había pasado a los otros dos cuerpos… tan ridículos como las razones que orillaron al ex general SOLDIER a la locura. Aquella revelación pudo haber sido seguida de un largo silencio, pero fue uno de los Turks el que lo cortó de inmediato y casi de raíz cual plaga.

—¡Entonces no nos sirve de nada!

—Reno…—Murmuró Tseng de inmediato, sin embargo Rufus también se unió al pelirrojo.

—Eso es verdad, al parecer sólo representa una carga para nosotros, lo mejor será deshacernos de él de inmediato.

—No creo que deban precipitarse respecto a eso—Agregó la doctora— A pesar de que no tiene la información de Jenova en su organismo y no es un clon de Sephiroth…aún conserva un parentesco con este.

Ella sabía…o presentía algo que los demás no, algo que le impedía hacerse a la idea de perder a aquel joven…y aquello iba muy ligado a un sentimiento propio de los humanos: la culpa.

—Aún, así— Comenzó el Turk mas callado de todos, el de cabello castaño y despeinado: Rod— No sabemos cómo reaccionara una vez despierte, podría ser muy peligroso y no podríamos tener tanta suerte para someterlo como antes. De hecho la última vez no pudimos —Miró a Reno con más vergüenza que otra cosa, sabía que el pelirrojo había sido apaleado y no le gustaba presumirlo.

—Rod tiene razón—Interrumpió Reno con velocidad— Lo mejor sería exterminarle de inmediato… yo podría hacerlo ahora. —Mandó una mirada furtiva al que dormía— Podría dispararle o ponerle la almohada en la cara durante unos minutos, en caso de que no quieran sangre.

—Ja, eso es tan cobarde, incluso viniendo de ti, Reno—Murmuró la Turk castaña del fondo.

—No me provoques Cissnei— Advirtió Reno mientras apretaba los dientes.

—Claro, como no pudiste ganarle antes… ahora te aprovechas de su obvia desventada ¡Que cobarde! —Lo último había quedado marcado, incluso sin la necesidad de elevar la voz.

—¡Pues pongámoslo a votación! —Exclamó Reno mientras levantaba la mano— Los que opinen que hay que matarlo levanten la mano— Sólo Rod imitó el gestó, pues Rufus intervinó con rapidez.

—Esto no es ninguna democracia—Dijo tajante— Yo soy el jefe y se hace lo que yo diga —Rod bajó la mano con velocidad y volteó a cualquier otro lugar, notablemente apenado. Reno también la bajó, aunque con menor velocidad y sin apenarse. Ahora encaraba a Rufus… como si quisiera ¿Ordenarle? —Creo que la doctora tiene razón, hay que ver como evoluciona y si nos puede ser de utilidad.

—¡Pero…!

—Sin peros, he hablado.

—¿Y si no podemos detenerle una vez despierto? —Se atrevió Tseng a preguntar.

—Que Reno no haya podido solo contra él, no quiere decir que juntos no podremos. — Aquel comentario incomodó mas al pelirrojo y Rufus lo sabía perfectamente.

—Si se le administran sedantes a tiempo no habrá necesidad de usar la violencia—Aseguró Arhiel con serenidad.

Y en ese preciso momento, él platinado abrió los ojos con algo de esfuerzo, como si se tratase de la primera vez. Y efectivamente, era la primera vez para esa mirada que era de ojos atigrados y rojizos, no verde Mako.

—Por fin ha despertado…—Murmuró Ahriel para ella misma y una sonrisa disimulada se dibujó en sus labios.

Tifa dejó escapar un leve soplido de descontento. ¿Cuánto había pasado ya? ¿Una semana? Y ella seguía sin poder hacerse a la idea de que eso fuese real. Cerró los ojos y se obligó a pensar en aquello, en el final de ese día tan extraño, cuando atacó la extraña hermandad de plata.

« Era extraño, creía que antes de parpadear el sol seguía más alto…pero ahora que lo notaba se había oscurecido mas en tan sólo un parpadeo, literalmente. Estaba desconcertada y ligeramente desorientada, igual que el resto; era como si todo el planeta diera vueltas a gran velocidad. "tengo que hacer algo… Cloud… debo ir con él…

Pero no podía, simplemente debía limitarse a esperar y no quería. Aunque tenía que admitir que era inútil hacer otra cosa. Una parte de ella, cansada y herida, le suplicaba ir al séptimo cielo y descansar hasta que todo terminara. Pero otra parte le decía que eso era imposible, que ella no podía cerrar los ojos sin saber que Cloud estaba bien. De repente calló bruscamente al asfalto y fue Vincent Valentine quien fue a socorrerla.

—Estoy bien—Se adelantó a responder mientras luchaba por ponerse de pie— Aún…Aún puedo pelear.

—Eres una mujer muy fuerte pero no estás en condiciones…—El dijo algo más pero ella no le entendió, sólo supo que todo se tornaba entre sombras. Hasta que abrió de nuevo los ojos y se encontró en su cama… en casa. Alterada volteó a la mesita de noche y encontró el reloj ¡Era de madrugada!

Prácticamente cayó en la madera del suelo, cuando intentó incorporarse y saber que había pasado, jamás se perdonaría si le había ocurrido algo malo a Cloud. Aunque en el mejor de los casos se había tratado de una pesadilla, Cloud seguía vagando por ahí y los niños estaban en sus respectivas camas. Pero no era así, había manchones de tierra en su ropa… con la que por cierto, no acostumbraba dormir. Como si se tratase de un filme de terror caminó entre las sombras del pasillo hasta dar con la habitación de Marlene y Denzel. La puerta rechinó y sólo encontró una cama ocupada, ahí estaba el niño hecho un ovillo bajo las sabanas. Se acercó a él para acariciar su cabellera castaña, mientras pensaba que Marlene podía haber ido al baño. "Entonces… porque su cama sigue puesta" Dejó al niño y salió de la habitación para encontrarse con las escaleras que daban al local de abajo: el bar llamado "séptimo cielo"

Las luces estaban encendidas y una sombra hacia furtivos movimientos sin que notara la presencia de Tifa.

—¿Recuerdas cuando atrapamos aquel Chocobo? ¿Fue divertido, no?

A tifa se le paralizó el corazón de la felicidad, y los ojos se le humedecieron por un momento. Aquella voz del fondo…¡Era él!

—¡Cloud! — Entró emocionada al bar, pensando que el rubio le hablaba a ella. Sin embargo había alguien más sentada en una de las mesas…una chica de melena marrón y mirada de jade. "No… no puede ser" Fue lo único que pudo pensar al reconocer aquel rostro…¡Era imposible! ¡Tenía que ser mentira! ¡Un sueño!...una pesadilla y nada más.

—Tifa… —Era verdad, él sonreía como nunca, pero a la morena no le gustaban las razones por las que lo hacía— Tifa… ella… Aerith está viva.

La jovencita de ojos verdes le dedicó una sonrisa silenciosa y regresó la mirada a Cloud. En realidad no dijo nada, no al menos a la dueña del séptimo cielo.

—Cloud—Susurró con notable alegría mientras ignoraba a la recién llegada.

—Jejeje—El nombrado rió a manera tonta y también miró a la ojos verde, aunque sin ignorar del todo a Tifa— ¿No es increíble Tifa? ¡Aerith regresó! »

No lo quiso aceptar cuando la vio aquella madrugada… y seguía sin querer aceptarlo hasta ahora. Se encontraba realmente confundida y ensimismada en sus pensamientos, hasta que el niño a su cuidad dejó escapar un tosido de dolor.

—Denzel…—Ella dejó lo que hacía y se apresuró a socorrer al pequeño de apenas diez años de edad. — ¿Aún te duele mucho? — Él había estado enfermo desde antes de que ella le diera refugio, tenía el geoestigma, epidemia que ya había cobrado la vida a muchos de los que no murieron directamente por meteorito. Pero en la ultima semana el mal había empeorado bastante.

El niño se limitó a negar con la cabeza, aunque en su mirada se veía el miedo y el sufrimiento. Denzel era muy fuerte para su edad y para todo lo que ya había pasado. Y en parte ese mal era culpa de Tifa… de avalancha. De no ser por ese grupo terrorista los padres del niño seguirían vivos.

—¿Qué te parece si te preparo un postre? —Cambiando de tema, ella intentó ocultar la pena que sentía por el joven— Dime qué quieres y lo preparo.

—Creo que prefiero subir a dormir…—El niño recogió colores y crayones con los que dibujaba en una libreta.

—Primero debes cenar algo o te pondrás débil.

—No tengo hambre—Murmuró mientras subía las escaleras con pesadez.

Tifa querida atribuir el decaimiento del chico a la falta de compañía de su edad, no tenía con quien jugar desde que Marlene se fue con Barret a Juno. Barret no lo había dicho directamente cuando hablaron por teléfono, pero Tifa presentía que la razón era el mismo Denzel…él podría poner en peligro la salud de la niña. Además de que Tifa demostró ser una mala niñera cuando uno de los hermanos se llevó a Marlene de la iglesia en los suburbios en ruinas. A demás ella misma no dejaba a Denzel salir de casa pues pensaba que podría ser peligroso. En especial después de lo del rapto, Tifa se había puesto muy sobre protectora con Denzel. Pero… un lado en su interior más profundo y oscuro le decía que la razón era otra. La llegada de "ella". Aerith.

A Tifa se le hacía muy sospechoso todo ese asunto, sobretodo porque no se comportaba como la Aerith que ella recordaba. Ni siquiera hablaba… se limitaba a decir solo una palabra, un nombre que para ese entonces tenía a Tifa hasta la coronilla de harta. Ella sólo sabía decir Cloud.

Apenas esa noche Tifa había tenido una horrenda pesadilla sobre esa supuesta Aerith. Había soñado que ella se transformaba en el monstruo mas horrible de todos yle succionaba el alma a Cloud, mientras le sonreirá con malicia a una aterrada tifa.

No, esas eran tonterías, Tifa simplemente estaba muy estresada. Negó con la cabeza para alejar esos malos pensamientos y se dedicó a acomodar una maceta con flores y botones en amarillo. Le habían costado mucho, era muy difícil encontrar flores en las cercanías… pero sabía que al séptimo cielo y a ella le vendrían bien. Les sonrió con la mirada triste unos cuantos minutos, hasta que el rechinar de la puerta le llamó la atención. Cloud y "Aerith" recién regresaban. Y es que el rubio había insistido en llevarla un par de horas a pasear por los suburbios, tal vez las ruinas le traerían recuerdos. Y el par de horas se transformó en toda la mañana y toda la tarde.

—Vaya, pensé que tardarían—Murmuró Tifa con notorio sarcasmo. Cloud deshizo su sonrisa al sentir aquel tono de amargura en su amiga.

—Últimamente andas rara Tifa, deberías estar feliz…—Ella e interrumpió mientras caminaba a la barra. Faltaba poco para comenzar a trabajar en el bar.

—¿Últimamente? ¿Y tú que sabes? Digo tu casi nunca estas aquí y cuando te largas – que es casi siempre- no te molestas en llamar ni en recibir llamadas. — Ella rebuscó un basó pequeño y una botella con un alcohol en especifico—Así que, ¿Cómo podrías saber cómo se supone que debo estar?

—Si quieres hablar sobre algo hablemos ahora— El rubio tomó la mano de la castaña y la llevó a las escaleras mientras Tifa preparaba la barra— Pero primero llevaré a Aerith a mi habitación.

—¡¿Tu h-a-b-i-t-a-c-i-ó-n?!

—Sí, no creo que sea bueno que siga durmiendo en la del niño, el podría contagiarla.

Tifa estaba a punto de vomitar miles de blasfemias cuando escuchó esa estúpida razón, en especial porque CLOUD TAMBIEN ESTABA INFECTADO.

—¿Y desde cuando es TU habitación? —Cloud se detuvo en seco y soltó la mano de la otra chica.

—¿Disculpa? —Encaró lentamente a la morena mientras Aerith caminaba por el local a su aire.

—Digo, soy YO quien paga por este lugar. Soy YO quien construyó este lugar. Y hasta donde se soy YO la única dueña. ¿Cuándo te regalé aquella habitación?

Cloud bajó la cabeza y apretó puños y dientes, mientras el sonido estéril del silenció le taladraba la cabeza y se la llenaba de ideas extrañas. Tifa jamás le había gritado de esa manera. Y él no tenía ni la menor idea de cómo reaccionar.

—Si quieres que me vaya solo dilo…

Ahora era Tifa la que no sabía que decir, jamás se imaginó llegar a ese punto. Pero sabia como se sentía la ausencia continua del rubio y no le gustaba aquella sensación de amargura y soledad. Aunque comparada con lo que sentía cada vez que le veía reír y disfrutar de la compañía de aquella chica… la sensación dolía mucho mas y eso que solo llevaban una semana así.

—La puerta siempre estuvo abierta, ¿sabes? Y lo sigue estando. —Ahora era ella la que no podía ver a Cloud.

—Bien…—Él tragó saliva y subió las escaleras con pasó muy firme. Irrumpió en la habitación de Denzel y sacó las pocas pertenencias que él mismo le había regalado a Aerith. Denzel se incorporó rápidamente en su cama.

—Nada, sigue durmiendo…

Abajo Tifa pensaba a mil por hora en lo que estaba sucediendo… ¿realmente estaba echando a Cloud? Luego miró a la causa de todo eso y encontró a la chica que miraba las flores amarillas que Tifa había comprado. En ese mismo momento rosó un pétalo con el dedo índice y Tifa abrió los ojos como platos por lo que ocurrió a continuación. Las flores se retorcieron y marchitaron casi hasta quedar reducidas a un manojo de cenizas, todo por el tacto de la "cetra". La responsable de tal acto volteó para encarar a Tifa y lo que Tifa recibió fue una mirada y una sonrisa casi tan sádica como las de sus pesadillas.

Cuando Cloud bajó con el pequeño equipaje encontró a Tifa haciéndole frente a la de ojos verdes.

—¡Tifa detente ahora!

—No te acerques Cloud— Murmuró con la voz gélida y las facciones de una fiera— ¡Ella no es Aerith! —Dicho esto Tifa se lanzó al ataque de la intrusa, dispuesta a despedazarla. Ella estaba segura de que no podía tratarse de la cetra que una vez rezó por el bienestar del mundo. Ella estaba ahí cuando Sephiroth la mató… ella estaba ahí cuando vio su cuerpo sin vida ahogarse en el lago de la ciudad olvidada. ¡Los muertos no regresaban a la vida!

—¡Cloud! —Chilló la supuesta mentira encarnada.

—¡Basta! — Vociferó Cloud antes de dejar fuera de combate a …Tifa. Tomó a la otra chica de la muñeca y la condujo con velocidad a la puerta de salida.

Tifa se incorporó velozmente y lanzó una botella de licor a la "pareja" sin embargo solo logró romper la ventana de su propia puerta. Después, el motor de la motocicleta rujió y ambos desaparecieron en la penumbra de la noche.

Tifa vio como un cliente veía incrédulo la escena, se las arregló para llegar cojeando hasta la puerta y colocar el anuncio de "cerrado" incluso con la ventana rota.

—No abrimos hasta nuevo aviso—Le susurró al cliente mientras ponía toda una combinación de candados a la puerta del local—Espero que lo entienda.

—No hay problema—Dijo este dando la vuelta para regresar de donde venia.

Denzel seguía parado en las escaleras, mirando con incredulidad el bar y a su duella, quien estaba herida en más de un sentido. Esa noche llovió como no llovía en mucho tiempo, sobre todo por los rayos y truenos que iluminaban el sombrío firmamento. Tifa lloró también esa noche.

Llovía y parecía que eso traería un temporal frio, al menos eso es lo que pensaba Arhiel mientras vigilaba a las dos Turk interactuar con el joven a su cuidado. Para esas alturas él ya había perdido todo el cabello, pero a pesar de su enfermizo estado se veía "optimista". No hablaba, tal vez había olvidado a hacerlo ¿Pero porque? Eso no lo sabía ni siquiera ella. Era como un recién nacido que apenas y estaba aprendiendo a dar sus "primeros" pasos con ayuda de las jóvenes Turks: Elena y Cissnei. Lo único seguro era que si él seguía así… Rufus lo iba a desechar. Pues representaba más una carga económica que una ayuda a ShinRa.

A pesar de eso Arhiel Crescent siempre abogaba por él, era la única que podía hacerlo después de todo.

—¿Por qué te preocupas tanto por él? —Le preguntó su hijo con interés.

—Porque se lo debo… de cierta forma.

Philip pensó que su madre se refería a que él le había regresado las ganas de trabajar y no llegó a sospechar que se tratase de otra cosa, cosa que también tenía que ver con el mismo Phil.

—Vamos, un poco mas —Murmuró Elena mientras abría los brazos al joven que una vez tuvo una larga melena de plata. Cada día que pasaba se encariñaban más. Pero el no era una mascota… era un humano. Y un humano que actualmente no representaba más que gastos para Rufus ShinRa. Y que pasa cuando te aburres de un perro… bueno, algunas personas sin mucho corazón los lanzan a la calle.


­­­­­­­­­­­­­­­

Bien… cuanto ha pasado? Dos meses?

Primero una disculpa por el gran retraso (seguro ya nadie leera i.i)

La escuela… vacaciones… adicción al ff7

Recuerdan que dije que solo había leído fics y visto la peli normal? (y el ova con zack)

Pueeees En vacaciones descargue el juego para psn y con emulador lo jugué en la pc…Fue el mes mas adictivo y el juego igual… cuando estaba a solo dos pasos de ganarlo compre un PSP y si… con el FF7 Crisis Core… ame a Zack i.i (apenas ayer lo termine y me salió la lagrimita) Y hoy vi el Ova con Denzel (igual muy triste) Ademas de que un dia antes de descargar el ff7 para jugar en PC descargue el FF7ACComplete *-* los ojos de Reno se ven taaan Azules en alta calidad!!!.

Ok… osea que ya estoy mejor informada de la saga XD Y eso ayudara en algunos detalles, sin embargo no afectara mucho la idea principal del fic. (tal vez se alargue un poquitín mas, pero no sep)

Ya sé a que viene eso de las materias XDDDDD

pd: Este cap es corto (11 hojas) y aburrido... pero lo escribi apenas hoy (ya tenia escrito bastante pero siempre lo borraba y lo reescribia XD)


­­­Oh… Rufus quiere patear a Yazoo a la calle!

Quien podrá salvarlo D:

Cloud está enamorado de un alien XD

Y Tifa se rebela! U.u

Ahora a responder comentarios ^^:

aguante yo: Peroquiendicequeestonotienecloti!!!? Ok ya… XD

Pues no deben sacar conclusiones tan pronto, esto apenas comienza ^^ Y puede pasar de TODO.

Tamborilero: Me temo que Zack no regresara a menos que los dueños de FF7 lo quieran i.i (amo a ese cachorro T.T y mas con su viejo peinado..Zack!!!) La razón es porque esta chica NO es Aerith :P… sino que es algo asi como Jenova (pero no exactamente eso) osea es un alien que era completamente diferente a los humanos del ff7 pero que tomó la forma de la ultima cetra porque le robo la información al planeta (es como un virus)

Dafne SchlossHerz: La verdad… emparentar a Aerith con Cloud no es algo que me emocione mucho o en lo que este muy de acuerdo. Y ya dije que esto apenas comienza, así que no se precipiten tanto XD

Y si, ya se a que te refieres: B (jojo ame ese juego y es con el que as me he tardado pero emocionado también XD… apenas este agosto lo jugué!)

aerith cullen: Repito (pues no me suelo explicar tan bien como deseo u.u) .____. Ella…esa cosa… tal como presiente Tifa…no es Aerith y en si no tiene mucho que ver con Jenova así que no es una posesión (solo son la misma especie XD) Sobre Sephi… no se, tal vez, puede ser… aunque los muertos no regresan de la muerte (y como io lo entendí el Sephi original original no está muerto jojojo) Y no hay que tachar malos malos o buenos buenos (para mi el único malo maloso de ff7 es el idiota de Hojo ^^)

clerith o cloti?...prefiero que sea sorpresa jojojo… LEAN ^^

Zar Antiquo: JOJO SI! Quien se ofrece a darle amor?