Sintiendo muchíiiiiiiisimo la tardanza (estaba de vacaciones) os dejo este capi, que es el último de este fic (anoserquesemepidanmásporlindosreviews!!)
Espero que os guste!!
Crepúsculo es de S.M.
Capítulo 3: Diamantes en el cielo.
-"Edward"
-"Dime, amor"
-"¿Por qué no te puedo ver?"
-"Porque tus ojos están cerrados a lo desconocido."
Su risa aterciopelada llenó mi mente.
-"Me gustaría verte"
-"Sólo tienes que pedirlo"
De repente, apareció. Estaba en mi mente, pero era como si tuviera los ojos abiertos. Llevaba una camiseta blanca que se le ajustaba al pecho a la perfección, con unos pantalones blancos a juego.
-"¿Puedes hacer algo para que el dolor pare?"
-"Claro que sí."
Me besó en los labios. Y el dolor cesó.
-"¿Cómo lo has hecho?"
-"Lo has hecho tú"
-"¿Cómo?"
-"¿Qué hay más doloroso para ti que estar transformándote?"
No era una pregunta difícil.
-"Verte morir"
El dolor apareció de nuevo. Él me volvió a besar y paró.
-"Se trata de que algo te haga feliz, en este caso yo, pero si me ves y me sientes como algo vivo, como ahora, y no como un muerto que te habla en tu mente, el dolor cesará, mi vida."
-"Edward, esto es maravilloso, el hecho de tenerte aquí de nuevo."
Charlamos durante muchísimas horas, él me besaba a cada rato, sobre todo cuando hablamos del delicado tema de mi nueva vida. Se me pasó el tiempo volando.
-"Bien, ya han pasado dos días de tu transformación, éste es el último."
-"Yo no estoy contenta..."
Me besó otra vez.
-"Edward, ¿Cómo es el cielo?"
-"¿Qué te hace pensar que estoy en el cielo?"
-"¿Dónde si no ibas a estar?"
Se rió otra vez y me besó en la frente.
-"Es diferente a como se dice en la Biblia, es demasiado diferente."
-"¿Te has encontrado con alguien?"
-"Mi amor, he dicho que era diferente."
"En el cielo hay mucha claridad, mi cuerpo siempre está brillando, aunque ahora me veas con esta ropa, como más cómodo estoy es desnudo. Aquí nunca hay nadie, supongo que este cielo está hecho a mi medida."
No se podía concebir nada más bello que Edward, pero verlo desnudo, debería ser mucho más de lo que yo me pudiese imaginar en la belleza terrenal, agradecí que se apareciese con ropa, y sabía que si yo lo deseaba estaría desnudo, pero preferí dejar las cosas como estaban.
-"Edward, ¿Me lees el pensamiento?"-Pregunté.
-"No, y es extraño, creía que al estar contigo en esta conexión podría saber que pensabas..."-Contestó frustrado.
-"Aunque nos estamos comunicando mentalmente, no sé lo que piensas, sólo lo que me dices con tus pensamientos."-Añadió, con mi sonrisa favorita esculpida en su rostro de estatua de Dios griego.
Suspiró, el dolor empezó otra vez, pero Edward enseguida lo combatió con sus besos y caricias.
-"Disculpa por la pregunta, Edward."
-"No me ha molestado, cariño."
"Seguiré contándote de mi cielo:
Es un bosque con muchos claros, para gozar del perenne sol, me gusta mucho escalar los árboles y mirar mi piel brillando como diamantes, no me hace recordar lo que soy, sólo lo que fui. También corro mucho, pero nunca llego a ningún sitio, hay muchos manantiales y animalillos, pero ya no necesito comer, no tengo sed."
-"Edward, eso es fantástico."
-"También tengo un piano, eso fue deseo mío, y hay una pequeña cala donde nado hasta que llego a fronteras con otros cielos, cielos a los que no cruzo porque nadie me invita a compartirlos."
-"¿Ni pidiendo permiso?"
Rió y me besó el pelo. Un beso de aire, se estaba acabando su tiempo. Lo veía muy borroso. Ya casi no me quedaba tiempo para disfrutar del brillo de sus ojos, verdes, como los tuvo cuando era humano.
-"No me es posible mezclarme con humanos, en los no creen en mí, en el cielo no hay vampiros porque no han amado a un humano antes como yo te he amado a ti, y como todavía te amo."
"No hay momento del día en el que no esté pensando en ti, tarareando tu nana. No hay día en el que no toque el piano, componiendo más y más canciones para ti, soy una criatura de costumbres."
Noté que la voz de Edward se hacía más imprecisa, el dolor volvió más fuerte que nunca, ahora ya ni lo veía.
-"Edward, ¡ya no te veo!"
-"Aguanta, cariño, aguanta, mi Bella."
-"¡Sin ti no puedo vivir!"
-"No desesperes, lo harás muy bien."
Él no lo entendía, yo no podía estar sin él.
-"Edward, no seré capaz de continuar."
-"Piensa que desde el cielo... Siempre"
-"¡Ya casi ni te oigo, Edward!"
-"Bella, siempre estaré contigo, cuidando de ti desde mi cielo..."
Ya empezaba a parar el dolor, ya se iba otra vez Edward, tenía que decirle algo.
-"Bella, te amo, ahora y siempre, siempre, ¿me oyes?"
Claro que lo oía, pero un nuevo dolor volvía a crecer en mi interior, el dolor de la despedida.
-"Bella, desde el cielo, estaré brillando para alumbrarte cuando no sepas que hacer o decir."
Su voz era como el viento, un susurro en la distancia. Pero antes de que se fuera, yo tenía preparado lo que decirle.
-"Edward, ¿De qué me sirve tener diamantes en el cielo?"
Le oí reír por última vez, y noté la brisa en mis labios, me enviaba un beso.
Ahora debía despertar y mirar mi nuevo cuerpo, continuar con mi existencia, esta vez iba a cumplir la promesa, continuar sin Edward lo veía difícil, pero era mi nueva meta, vivir por él, y quien sabe, tal vez mi nuevo don se convertiría en viajar al cielo a verle.
Qué tal?????
Reviews, plis!!
leer ¿Y si los Cullen llegasen a Forks después de Bella?
