Lo habéis cnseguido... Sigo cn Diamonds!!

Pero si sigo ha sido gracias a las fantásticas y geniales ideas de Ariana, Marta y Sonia (la sister de Ariana) Muchísimas gracias, por eso mismo, este cap va dedicado a ellas

Y a Niki!! Jaja!

Feliz una semana, Niki!! tQQ* (L)

Gracias!

Crepúsculo es de Stephanie Meyer!!

Capítulo 4: Buscando a Elijah Damon

Han pasado diez años desde que supe de Edward por última vez, diez años después de mi transformación.

Yo no vivía con los Cullen, perseguía un sueño, una quimera.

Elijah Damon era mi última esperanza.

Elijah Damon era mi quimera.

Elijah Damon era un poderoso vampiro, sin dudas, el más poderoso y antiguo en la faz de la tierra, superior a los Vulturis y a todo su ejército. En pos de su transformación, había adquirido un don, el de desarrollar sus habilidades vampíricas hasta lo inverosímil. Era como el hado madrino de los vampiros.

Debía pedirle mi deseo, Edward.

No había sido capaz de volver a ver a los Cullen, no desde mi transformación.

Mi don... Un escudo mental, una barrera proyectable... Por esa razón, Edward no podía leerme los pensamientos, nadie puede entrar en mi mente, a no ser que yo lo permita.

Elijah Damon tiene que cumplir un deseo de cada persona, sólo si la persona logra encontrarle.

El secreto de la existencia de Elijah Damon me fue desvelado nada más terminar de transformarme. Como una ráfaga de viento, oí una voz.

Elijah Damon... encuéntrale y tu deseo se cumplirá...

Lo tengo presente cada día de mi vida... Esa voz... No pude identificarla, nunca la había oído antes.

Abrí los ojos y lo primero que vi fue la mansión Cullen... Pero yo no iba a quedarme con ellos.

Después de oír esa voz, salí de la casa de los Cullen, que se quedaron boquiabiertos ante mi otra gran facultad: Un autocontrol excepcional.

Me documenté como puede sobre Elijah Damon. Hasta fui a preguntarle a los Vulturis, que estuvieron muy interesados en adquirirme para su guardia. Pero yo no le di tiempo de aparecer a Chelsea...

Su información fue muy valiosa. Elijah poseía cientos de dones. Había nacido con la increíble facultad de ir aumentando sus dones, por eso, cumplía cierto tipo de deseos. Aunque, todo tenía su base histórico, la mayoría creían que era un cuento para los esperanzados.

Lo más difícil era huir de los Cullen, cada vez que Alice me localizaba perdía muchísimo tiempo en escapar...

Precioso tiempo que perfectamente me servía para la búsqueda de Elijah Damon...

Maldita dependencia...

Pero ahora ya estaba cerquísima de Elijah, lo presentía. Me hallaba en Vladivostock, donde se acaban las vías del tren, donde sólo hay hielo...

Me hallaba tan perdida... Pero sabía que ese era el lugar correcto. Él tenía que estar aquí.

Corrí hacia un gran témpano de hielo, me subí a él...

Un jovencísimo vampiro estaba corriendo de un lado para otro.

Su piel era más pálida de lo normal, casi translúcida.

-¿Elijah Damon?-Pregunté, esperanzada.

Me miró, sin comprenderme. Sus ojos eran dorados, con un brillo angelical.

-¿Eres Elijah Damon?-Volví a preguntar.

Se acercó a mí.

-¿Para qué lo buscas?-Me preguntó él, entonces.

Se pasó una mano por sus cabellos anaranjados, los tenía a la altura de los hombros, con la raya al medio, y bien peinado.

Lo miré detenidamente. Era muy apuesto, piel tersa, sonrisa pícara, mirada dulce...

Era alto, y fornido. Vestía una camisa negra y unos tejanos oscuros.

-Quiero formularle mi deseo, en cuanto lo encuentre.-Le conté al desconocido.

-¿Cuál es tu nombre?-Me dijo con un leve asentimiento.

-Soy Bella.-Me presenté.

-Ed.-Simplemente dijo.

-Mi novio se llama... Llamaba Edward, ¿Coincidís en el nombre?-Le pregunté, haciendo acopio de valor para pronunciar su nombre.

-No, no. Yo sólo recuerdo que me llamo Ed, nada más.-Explicó él, haciendo como que se rascaba la cabeza para recordar.

Noté que era demasiado joven. Quizá de unos catorce o quince años.

-Perdona, Ed. ¿Con qué edad te transformaron?

-No lo recuerdo muy bien, pero creo que tengo quince años.

-Vaya... Eres muy joven.

Me miró y arrugó la nariz.

-Lo siento, no era mi intención ofenderte.

Él sonrió.

-No, no me has ofendido. Es un don. Hago este gesto y compruebo tu edad, tu nombre, tu signo del zodíaco... Vamos, esas cosas.

Yo asentí.

-Un don útil, ¿No te parece?-Me preguntó aún con una sonrisa.

-Oh, desde luego.-Volví a asentir, de acuerdo con él.

-Así que buscas a Elijah Damon... ¿Para pedirle un deseo, dices?

Parecía intrigado.

-Sí, mi novio, Edward, murió hace una década, no puedo seguir sin él, Elijah Damon es mi última esperanza.

-En verdad lo amas, ¿no?-Más que una pregunta, era una afirmación.

-Con todo mi ser.-Le di yo por respuesta.

Él volvió a pasear de un lado para otro, esta vez con más lentitud.

Miró al cielo y noté que sus ojos brillaban más de lo normal.

Me volvió a mirar.

-Veo que sigues mi misma dieta... –Me dijo.

Le sonreí, me gustaba encontrarme con vampiros "vegetarianos".

-No soportaría matar a un ser humano, nunca lo he hecho, y espero no hacerlo nunca.-Añadí, orgullosa.

-Lo mismo digo, lo mismo digo.

Me sentía incómoda, no por su presencia, pero por el hecho de estar perdiendo tiempo de búsqueda, ahora que Elijah Damon estaba tan cerca.

-Oye... ¿Sabes dónde está Elijah Damon?

-Deja de buscarlo, vuelve a tu casa, con los Cullen, con tu Edward.

Me miró seriamente mientras decía eso.

Luego, sin comerlo ni beberlo, desapareció de mi vista. Era tremendamente rápido.

Me senté en el suelo, abatida.

¿Cómo sabía de los Cullen?¿Qué quería decir con eso de que volviese con Edward?

Edward estaba muerto...

Pero, de repente, oí otra vez esa voz...

Regresa... Vuelve a tu hogar...

Ahora ya sabía quien me hablaba, ¡Era ese muchacho! ¡Ed! ¡Su voz!

Me levanté del suelo, los sollozos inundaban mi pecho, no había encontrado a Elijah Damon.

Pero le iba a hacer caso a esa voz, volvería a casa, con Alice, Jasper, Rosalie, Emmett, Carlisle, Esme...

Eché otra vez un vistazo, pero sabía que Ed no estaba, y que no lo volvería a ver nunca más.

Qué qué qué!!!! A q la idea s guay?? Pos sperar al resto!!

Bss y mordiscos!!