Subiendo el tercer capitulo... pos bueno, dependiendo de las criticas, subire el resto ñajaja, que malo soy

...no, pues la verdad se los subire en estos dias, al fin y al cabo, lo unico que tengo que hacerles a los capitulos siguientes es corregirles ciertos detalles, ya que tengo hasta el capitulo 24 y estoy trabajando en el 25

Pero bueno, qui se los dejo, chao!!


Capitulo 3 Algo más que piezas viejas

La marioneta chirrió, cuando el mecanismo cedió haciendo caer al suelo la mandíbula que hace unos momentos intentaba reparar. Kankuro frunció el ceño, irritado, recogiendo la pieza y dándose cuenta que tendría que cambiarla completa

Se recostó contra el respaldo de la silla, dejando sobre la mesa a la marioneta mientras pasaba su mirada por el taller, mirando por un momento a las que estaban colgadas en las paredes: los intentos fallidos de sus predecesores, algunos con pésimo aspecto, como si hubieran sido sacados de un... basurero

No pudo evitar recordar a la marionetista por un momento, con su horrible creación. Negó con la cabeza, mientras dejaba las herramientas y se incorporaba. Se miro la mano, aun entumecida. Sin esta, no podría reparar a Karasu, de eso estaba seguro... y aun con el antídoto que le había dado Idei tardaría otro día en recuperarse

-Idei... -se detuvo, sorprendido- ¿Por qué demonios repito su nombre a cada rato?

Salio del taller, paseándose por la casa hasta llegar a la cocina. La tormenta no había acabado, al contrario de lo que todos esperaban, es más, se había intensificado, por lo que Temari había sugerido a la niña que se quedara un día más

-¿ Me pregunto por qué demonios parecen llevarse tan bien?- se pregunto en voz alta, torciendo la boca. Su hermana incluso la había invitaba a visitar la escuela ninja de Suna, que apenas cumplía 3 años de formación, para que hablara con sus alumnos mas jóvenes de tal forma que estos se sintieran animados a especializarse en las técnicas del marionetista...

Kankuro arqueo la ceja, recordando la conversación:

-"Apenas es una novata"- dijo el secamente -"además, ya di esa platica en una ocasión"

-"Si, lo se hermanito"- le contesto la hermana con un tono infantil -"pero seria bueno que la diera también alguien que sepa expresar lo que siente- le guiño el ojo, sonriéndole con malicia"

-¡Teeemariiii! ... -exclamo Kankuro, agradeciendo que no hubiera nadie en la casa, pues Gaara, como Kazekage, había tenido que salir a una reunión. Abrió el refrigerador de golpe, saco una jarra de agua y la bebió directamente, acabándosela de un trago. Exhalo con fuerza, dejando la jarra vacía en la mesa. Miro por la ventana como la arena se arremolinaba en formas caprichosas, golpeándola incesantemente.

En eso escucho como la entrada principal se abría, dejando entrar la arena a la casa.

-"Debe ser Gaara."-pensó, más para su sorpresa, escucho la voz de Temari en el pasillo:

-Mujer, solo pídeselo, no creo que se vaya a negar. A decir verdad, el tuvo la culpa.

Las dos chicas, Temari y Idei, aparecieron en la sala, mientras la primera llamaba a su hermano.

-Ya oí, ya oí... ¿a que viene esto?

- Idei hizo un desastre en la escuela de la villa- dijo Temari, sonriendo divertida y señalando con la barbilla a la marionetista, quien sonrió apenada, intentando restarle importancia al asunto, tallándose el cuello.

- Era una demostración... uhmm, bueno, el brazo de Idia se desprendió cuando estaba dando un sablazo al aire...

- ¿Y adivina donde fue a parar? Pues se incrusto contra la pared, arriba de la cabeza de una de mis alumnas, que se desmayo al ver arriba de ella el filo del arma... habrías visto el alboroto que se formo.

-Me tuve que disculpar con su sensei Baki... jeh, me riño bastante por eso.

Temari le dio un codazo a la niña, que mantenía la vista en el techo. Esta reacciono, nerviosa, antes de dirigirse a Kankuro.

-¿Ehh? Ah... etto... Me preguntaba si me dejarías usar, su taller...para reparar mi marioneta. Intentare pagar las piezas que use

Este parpadeo, arqueando la ceja con sorpresa, pasando la mirada de Temari a Idei una y otra vez. Cerró los ojos, suspirando lentamente. - De acuerdo

La mandíbula de karazu rechinó un momento mas, antes de que el desarmador ajustara la pieza, moviéndose fácilmente de arriba abajo con su peculiar sonido, que recordaba vagamente al de unas castañuelas. -Listo. -Ella sonrió, dejando la cabeza de la marioneta en la mesa, quitándole al cuerpo el segundo brazo izquierdo.- Creo que Idia se sobrepaso...- exclamó, viendo los tajos en todo el brazo que impedían la rotación completa del hombro.

-¿No deberías estar reparando tu marioneta, en lugar de la mía?- Kankuro, apoyado contra la mesa, miraba como esta retiraba una pieza del brazo de Karazu para cambiarla.

- Esta quedo mas estropeada que la mía... es lo menos que puedo hacer al dejarme usar tus piezas, no creo que puedas repárala bien con tu mano paralizada.

- Ya te lo dije, no necesito que pagues ninguna pieza, tengo de sobra- dijo este, con la boca torcida, y sin mirarle a los ojos.

Idei le miro por un momento, antes de cambiar la pieza y comprobar que funcionaba

- ¿Como es que puede ser tan antipático?-pensó- Mal de familia, supongo, al menos habla mas que el hermano...ese si da miedo"

- Te estoy escuchando, ¿sabias?

-¿Eh?? -lo había dicho en voz alta, sin darse cuenta - Per-…perdona... te-...tengo la mala costumbre de pensar en voz alta.- Esta se llevo los dedos a los labios, como si quisiera silenciarse a si misma

Intentando no mirar a Kankuro, aplico la resina en el brazo como sellador- ...esta listo, funciona... aunque tendrás que limpiarla y limar los cortes que le deje... -levanto la vista, sorprendiéndose que este se había quedado mirándola fijamente, realmente incomodándola

- ¿O-ocurre algo?

En ese momento el parpadeo, mas en seguida puso una cara, al darse cuenta, que ella no pudo evita sonreír por la rara expresión. Este giro bruscamente la cabeza, molesto de si mismo, levantándose de la silla y dirigiéndose a la puerta. Esta lo siguió con la mirada... mas se sobresalto al verle detenerse, quedándose al marco de la puerta por unos segundos, como indeciso, antes de hablarle, sin volverse, con una sequedad mal disimulada

-¿Quisieras que te ayude a reparar tu marioneta? Creo recordar tener una piezas que le aumentarían su resistencia... solo son piezas que yo no uso, nada mas - se apresuro a corregir, volviéndose y lanzándole una mirada que pretendió ser neutral- Serán piezas viejas, pero tal vez te sirvan

Un pergamino muy viejo y maltratado fue extendido sobre la mesa del taller, mientras Idei realizaba un Jutsu con las manos, terminando por asentar un leve golpe con las palmas sobre el centro del pergamino, en un extraño símbolo que Kankuro nunca había visto antes... un anillo de niebla verdusca se formo alrededor de las manos de la niña, acrecentándose y dividiéndose en varias corrientes ascendentes, mientras diminutos destellos verdes se formaron alrededor... una bruma se elevo de la nada por encima de ella, mientras algo comenzó a tomar forma dentro de esta... cuando esta había terminado, la marioneta deforme, Idia, como ella la llamaba, estaba agitando lentamente sus alas en el pequeño taller, haciendo mecer las marionetas mientras los restos de la extraña neblina se desvanecía, mientras la dueña, moviendo los hilos de chakra, la volvía y la recostaba sobre la mesa. Era sorprendente ver el cuidado y devoción con que la niña procuraba mover a esa fealdad... más Kankuro tenía otra cosa en mente

A pesar de haber visto por segunda vez esa invocación, no pudo evitar sorprenderse: era completamente diferente a todas las invocaciones que el había visto, a pesar de haber presenciado como Chiyo-sama realizaba diferentes tipos y hasta el mismo usaba uno para invocar a su otras dos marionetas, que ya no podía cargarlas consigo como originalmente hacia con Karazu

-¿Dónde aprendiste a usar esa invocación?

-Ya lo dije, mi abuelo me regalo el pergamino y me enseño como lo había visto usar

-Pero aun así, esa invocación...no tengo idea cual sea, pero para cualquiera se necesita moldear el chakra de manera especial, es imposible que tu abuelo hubie- se detuvo, al ver como esta se reía por un momento.

-Esas fueron exactamente las palabras de Iruka-sensei...

-¿Iruka?

-Sip, mi instructor en Konoha, cuando estuve en la academia, hacia caras igual de cómicas cuando me decía: "Por Dios, ¿como lograste hacer eso?"

-¿Y estas segura que tu abuelo no fue un ninja?

Esta sonrió- Misma pregunta, misma respuesta: nop, no lo era, ni siquiera yo misma pude enseñarle a usar a Idia cuando había aprendido a moverla, y mira que lo intente, a el le fascinaba la idea... estará muy viejo, supongo... hecho para durar, como suele decir el mismo...

-Como sea... sorprende que puedas usarlo sin un entrenamiento normal- por primera vez, este le sonrió...

- Gra-…gracias, Kankuro-kun...

-Vaya, no pensé que pudieran llevarse tan bien.

Ambos dejaron caer las herramientas, volviéndose bruscamente hacia la puerta. Temari rió, al ver sus caras - Solo les vine a avisar que la cena esta lista

-¿Cena?... ¿ya es de noche? -preguntó asombrada la chica

-Pos que harán que no se han dado cuenta... no les haría daño mirar por la ventana de vez en cuando.

-¿Y eso de que nos serviría?, si esta enterrada en arena- replico Kankuro, cruzando los brazos.- En un momento subimos.

-Vale, pero no tarden demasiado. Lo que estén haciendo déjenlo para mañana...o al menos para mas tarde- Temari se volvió, guiñándole el ojo a Kankuro sin que Idei se diera cuenta y saliendo el taller, sin dejar oportunidad a Kankuro de replicar, que cerro su puño con un tic en el ojo.

Sin pensarlo, asentó un golpe sobre la mesa, solo logrando sobresaltar a la chica, lanzando una disculpa apresurada antes de desaparecer por la puerta, dejándola sola

Idei se quedo mirando por un momento la entrada del taller, con una enorme gota sobre su cabeza - Esta familia si que es rara... –se dijo, intentando no pensar en la reacción de el, e igualmente salio, no sin antes echarle una ultima mirada a su creación.

El Taller se quedo vacío y a oscuras, mientras, entre las tinieblas, un sonido comenzó a escucharse… primero quedamente, mas comenzó a ganar fuerza... sonaba como un mecanismo. Las marionetas colgadas en la paredes se mecieron débilmente, mas, tan repentino como surgió, el sonido se interrumpió de golpe, regresando un pesado silencio al lugar.

Algunas marionetas crujieron, entre ellas la que se encontraba en la mesa, "Idia", que, cual si un resorte en ella se accionara, dejo caer levemente la cabeza y los hombros

El silencio reino...

El viento, cargado de arena de la tormenta agonizando, se cernió sobre Suna, la villa oculta entre la arena, en una oscura mañana en la que el sol comenzaba a luchar por atravesar aquella cortina de arena conforme iba avanzando el día.

Idia se incorporo, somnolienta, vistiéndose sin prisa y sentándose sobre la cama. Miro la habitación: seguía tan desordenada como la había encontrado… sonrió levemente, era la habitación de Kankuro, recordando algo extrañada como este había insistido en que ella la usara desde el primer día. Había piezas de marionetas en las paredes, pergaminos, kunais y algunos zapatos en el suelo, frascos con algunos líquidos de diferentes colores sobre la mesa, junto con algunos papeles que parecían bosquejos, un zapato tirado allá, mientras que la pareja estaba sobre las hojas a modo de pisapapeles... al menos toda la ropa de este se encontraba amontonada dentro del armario, aunque varias prendas de ropa interior, aventadas de ultimo momento adentro sobresalían colgadas por encima de la puerta... no pudo evitar recordar la habitación de su abuelo

Salio de la habitación, sin saber la hora que era, bajando los escalones bostezando. Cruzo la sala sin percatarse que había alguien allí, y llego a la cocina. Al no encontrar a nadie sentado en la mesa, torció la boca, diciéndose a si misma que debía ser muy temprano para el desayuno. A pesar que se moría de hambre, prefirió esperarse a que los demás habitantes de la casa se despertaran

Sonrío vagamente, sufriendo ante la tentación de abrir el refrigerador y zamparse algo, saliendo de la cocina y cruzando de nuevo la sala, con la intención de volver a la habitación a dormir un poco más, en espera que los hermanos despertaran

Caminaba con los ojos a medio abrir, arrastrando los pies entre la arena que se había acumulado en el piso. Por casualidad miro distraídamente hacia el sofá, y al momento sus ojos se abrieron como platos

-¡Uhg! - Kankuro, dormido sobre el sofá, roncaba a pierna suelta, boca abajo y con su ropa negra aun puesta.

Había dormido allí, o al menos eso había intentado el, pues solo había logrado conciliar el sueño hace solo algunas horas.

La chica se tapo la boca, intentando ahogar su risa cuando el chico giro en el pequeño mueble, murmurando entre sueños antes de caer pesadamente al suelo. Increíblemente el golpe no le despertó, siguiendo roncando con medio cuerpo aun sobre el sofá, mientras balbuceaba dormido con la mejilla pegada al piso. Al parecer soñaba que discutía con su hermana. Ella logro alcanzar a entender algo más o menos como "...eso no es cierto..."

Varias gotas aparecieron en la cabeza de la chica - je...¿Aun en sueños discuten?- En lo que había estado en la villa, no los había visto mas que discutir...

Se volvió, con la intención de regresar a la habitación, realmente deseando que este no despertara y llegara a verla allí...

-Idei... - se quedo helada al oír su nombre, volviendo lentamente la cabeza hacia el... suspiro, aliviada al ver como solo había murmurado en sueños. Una enorme gota aparecieron en su cabeza, extrañada -¿Esta soñando conmigo??

-I-...dei... Tu...me...- esta parpadeo, impresionada

- ¿eh?

-Tu... uhm... marioneta... tu… es horrible...

- ¿Como??- una venita se formo en su frente, a punto de estrellarle el puño en la cabeza. Un fuerte estruendo la detuvo. -¿Y eso?... la casa prácticamente cimbro un momento, cuando un fuerte ruido proveniente del taller le hizo sobresaltarse,

Kankuro se levanto apresuradamente, aun somnoliento

-¿Qué paso?... era mas una pregunta para si que para ella, a la que aun no había notado, mas un tercer estruendo le hizo despertar del todo

-¿Pero qué demonios?

El actual Kazekage de la arena, Sabaku no Gaara, abrió los ojos, escuchando un gran alboroto en la planta baja... sin levantarse, miro por la ventana como la tormenta comenzaba a acabar, mientras apoyaba su espalda contra el respaldo de la cama. Como todas las noches de su vida, no había dormido nada, sesteceando por ratos para evitar que el Shukaku se hiciera del control de su cuerpo... más o menos había logrado adaptarse a esto, mas le molesto el hecho de que sus hermanos hicieran tanto escándalo desde tan temprano.

-¿Hasta cuando Temari piensa dejar esto?

Entrecierra los ojos, al escuchar un tercer estruendo proviniendo de la planta baja, seguido por la voz de Kankuro, molesto...

-Le diré a Temari que le deje en paz de una vez, realmente se esta excediendo...

La puerta de su habitación se estremece bajo los golpes, escuchando como Temari le llama.

Por la voz de esta, se da cuanta que algo anda mal, incorporándose. Esta entra a la habitación, agitada. -¡Gaara! , alguien entro anoche

La arena aun entraba por la estrellada ventana, mientras las destrozadas marionetas se mecían con el viento que silbaba entre esta.

-¿Qué ocurrió?- pregunto el Kazekage, al ver el desastre, viendo como Kankuro removía los escombros.

-No lo se, no se llevaron nada... solo destruyeron las marionetas...a excepción de estas 4...dijo, refiriéndose a las 3 que el usaba y señalando a la de Idei, derrumbada en la mesa. Su dueña aun la revisaba, preocupada

-Acabo de avisar a Baki, vendrá en un momento

Gaara bajo la mirada, meditando- ¿Cuál fue su objetivo? ¿Seguro que nada se llevaron?

-Nada Gaara, todo esta aquí- recogió una de las herramientas esparcidas por el suelo, colocándola de nuevo en la mesa... parpadeo un momento, como si se diera cuenta de algo, tomándola de nuevo y mirándola por un segundo...-¡¿Pero que?!- Comenzó a registrando una de las marionetas destruidas

-¿ Kankuro ?- El, sin hacer caso a los otros, paso a revisar a cada una de las marionetas dañadas, cada vez mas impresionado, a la vez que murmuraba que no era posible

-¿Kankuro-kun?

-Kankuro, dinos de una vez que es- Exclamo Temari, preocupada al ver la expresión del hermanom, viendo como el marionetista se incorporo, caminando a la mesa y palpando el brazo de Idia

-Las marionetas que destruyeron, eran las piezas que pensaba usar para reparar esta.

El brazo de la marioneta se desprendió, cayendo al suelo, Idei lo levanto

-¿Quién ...lo haría? -pregunto ella- nadie aquí me conoce

-Eso es lo de menos ¿Cómo supo que piezas pensaba usar?

-Kazekage-sama... -Gaara se volvió, mientras Baki entraba a la habitación, seguido por una pequeña escolta. Miro a su alrededor, deteniéndose en la niña, aun sujetando el brazo desprendido. Se acerco a Gaara, susurrándole algo al oído. Este pareció sorprendido por un momento

-¿Estas seguro?

-Me temo que si. Nada ha salido o entrado de esta casa.

...

Chao y cuidente!! 3