Las verdades que se ocultan tras las tormentas del corazón, rara vez

Capitulo 10 Nubes de Tormenta: dudas…

Eran alrededor de las dos de la tarde en la villa de Konoha, y el día ya comenzaba a descomponerse: había amanecido con un bello día, a pesar de la tormentosa noche que había pasado… ahora, el cielo había vuelto a nublarse, parchándose aquí y allá con nubes grisáceas. A pesar de esto, la actividad de la villa estaba en su apogeo, ignorando la tormenta que se avecinaba, mientras las calles se atestaban de todos aquellos que habían viajado tanto solo para ver que el examen Chuunin, que tanto habían ansiado ver, se había cancelado… ahora todos estos extranjeros llenaban las calles, dándole un ambiente animado y ruidoso

- … ¡es que no puedo creerlo!! ….él?…. ÉL??

Una chica, de no más de 14 y vestida con ropas gastadas y algo rotas se detiene en medio de la calle, tomándose la cabeza con las manos, mientras sus ojos verdes se quedan fijos en el suelo, sin saber ya que pensar

-… que estupida… estupida… essstupida soy… tan obvio era!! arrgh, porque no me di cuenta antes?! Y desde el principio… - se tapa la boca, recordando aquella tormenta de arena en la que se conocieron… realmente llego a pensar que el Jounin de la arena había hecho todo eso solo para fastidiarla, para molestarle… y realmente lo había logrado: lo primero que pensó de él fue que era un completo cretino, y no era para menos…

- …pero esos ojos…- murmuro para si, deteniéndose en medio de la calle, sin siquiera notar como los transeúntes pasaban extrañados a su lado. Levanto la mirada hacia el cielo nublado, recordando aquel instante… sus ojos. Habría jurado que estaba segura de lo que Kankuro estaba a punto de decirle, pero-…

- Idei-saan!! – Una enorme venita se formo en la frente de la chica, curvando los dedos como garras frente a su rostro, volviéndose molesta - …QUEE??

Lee dio un paso atrás, con una mueca de miedo al verla estallar – Eh…yo, es que…

- Si ya lo se: eres mi maldita escolta – cruzo los brazos, y mirando de nuevo hacia el cielo… al final respiro hondo por un momento, bajando la cabeza, con los ojos cerrados y llevándose una mano a su frente… intentando calmarse

- … si me parezco al él… cada vez que pasa algo termino molesta…. -Susurro para si

- ¿Eh? ¿que?

- Nada… tengo la manía de pensar en voz alta… solo no me hagas caso ¿quieres?

- ¿Sucede algo Idei-san?

Ella suspira, desviando la mirada – Lee ¿me podrías hacer un favor? ¿Sabes donde podría… entrenar un rato? …necesito despejarme un poco -su voz sonó apagada…distante

Lee la mira por un momento, extrañado… había algo diferente en ella, su semblante se había desvanecido, mientras esta miro al suelo, como si su mente estuviera en otra parte…toda esa energía, se había ido… esa chica enojona e hiperactiva que a él le había impresionado en el mismo momento en que la vio, se había desvanecido por completo

- ¿Estas bien? … ¿Idei-san?

Esta levanto la mirada, como si la sacaran de un sueño - ¿Eh? ..n-no es nada ¿ me llevas? –dijo esta, con una falsa sonrisa

La tarde comenzó a caer en Suna, mientras el Kazekage se reclina un poco sobre su sillón, cambiando la página y leyendo de nuevo el informe de Konoha, que no hace mucho le había dejado Matsuri.

- …Matsuri- levanto ligeramente la cabeza, percatándose de su propio murmullo… mas regreso su vista al papel, releyendo el informe, como si intentara distraer su mente de lo que había ocurrido hace unos momentos….

- …veintidós muertes- murmura, releyendo la cantidad de aspirantes asesinados, entre ellos de la villa de la arena… cerro los ojos. Los conocía, eran del grupo de Sato, uno de los dos grupos de la arena que presentarían el examen Chuunin

Leyó lentamente el informe del incidente, donde se contaba que el grupo había sido atacado por copias de agua, en una espesa neblina… solo el sensei y una de sus discípulos había logrado sobrevivir, y malheridos habían sido encontrados por shinobis de Konoha. En el otro grupo, todos habían muerto…

La historia se repetía una y otra vez con la mayoría de los otros grupos. En total, veintidós muertes: 8 de Konoha, 6 de Suna, 2 del país del rayo, 4 del país de la niebla y 2 de la hierba… dejando a un lado a los senseis, ninguno de ellos superaba los 14 años

Parpadeo, al darse cuenta que, por alguna razón, había sentido como si le hubieran quitado un peso de encima, con el solo hecho de no haber encontrado el nombre de cierta aspirante en la lista

- ¿porque? - se dijo a si mismo, extrañado…

- ¿Preocupado? – Gaara levanto la vista de los papeles: era su hermana, ni siquiera se había percatado de que había llegado… llego antes de lo que esperaba

- Llegas antes – dijo este, para variar con su inexpresivo tono de voz

- La misión fue sencilla… no me mires así, Gaara, yo también estoy preocupada por esos dos…

Miro por un momento a su hermana, que se encontraba revisando también parte de los informes. Este al fin asintió una vez con la cabeza, apartando las hojas y dejándolas en el escritorio

- Me preocupa Kankuro… -dijo este, al fin, a media voz. Temari despego la vista de las hojas, con un ligero gesto de asombro, al escuchar esto… mas una sonrisa calida se formo en sus labios- Lo se… ¿es por eso… que adelantaste la salida a Konoha?

- Yo no fui quien la pospuse… el consejo se niega a que vayamos. La villa de Konoha se encuentra en alerta especial, no solo por los asesinatos…

-Sino también por los extraños incidentes de anoche… - Temari término la frase, levantando la vista del papel y dejándolo sobre la mesa – aquí lo dice: tres hasta ahora, y uno en la mansión Hyuuga… nos dicen que Kankuro se esta quedando allí…

- Puede cuidarse solo

- Sabes que no me refiero a eso… tu lo notaste antes que yo, esta como alucinado con esa chica, a pesar que lo niegue

Gaara entrecerró los ojos, al notar cierto enojo en la voz de su hermana - ¿aun crees que fue ella?

- Quien mas sino – negó con la cabeza, dudando - …no lo se Gaara, no había nadie mas.

Levanto la vista, al ver como su hermano suspiraba, negando con la cabeza

- Esta claro que no fue ella, me sorprende que seas tú, quien la recibió en primer lugar, la única de nosotros que crea lo contrario

Temari se quedo con la mirada fija en el, con los labios ligeramente abiertos, antes de que estos mostraran una sonrisa – Creo que tienes razón… Gaara, ¿sabes?… me agrada más como eres ahora

El alzo la vista, atontado por un momento por esta frase, dicha en aquel tono calido. A su pesar, por un momento se sonrojo, desviando la mirada hacia la ventana

- No me trates como a un niño, Temari…- dijo este, ya con su frió tono de voz

Esta se rió por la actitud, lanzándole una mirada divertida, más aun así… con un cariño palpable

-Pero aun lo eres, Gaara…

En el rostro del chico se pudo ver su preocupación, caminando a su lado, mientras este no podía apartar la vista de ella… Idei parecía distante, sin siquiera notar la mirada insistente de el…

Lee, por un momento, se tallo el cuello, buscando la manera de romper aquel silencio incomodo que se había formado… le dolía verla así

- Idei-san… –la chica no contesto, caminando lentamente junto a el -… ¿Idei-san? Esta se volvió, sobresaltada

- Dime Lee… -pregunto, son un apagado tono de voz

- ¿Sigues preocupada por el examen?

- ¿Como? …-le miro por unos momentos, sin entender – Ah, si, eso… uhmm

- Anímate Idei-san, estoy seguro que habrá alguna manera para que presentes ese examen

- Seguro…… - en eso esta se detuvo, al sentir la mano de el en su hombro. Alzo la mirada, encontrándose con una calida sonrisa

-Vamos, anímate Idei-san, sé encontraremos la manera de que presentes ese examen, yo mismo te ayudare… En seguida el chico pareció emocionarse- Ya lo veras Idei-san, como lo conseguiremos!!

En eso una chica apareció por detrás de ellos, apoyando las manos en sus hombros y asomándose por sobre el hombro de el

- Hola !

- T-…Tenten?

- Vamos Lee, la Hokage te dijo que la cuidaras, no que la avergonzaras, apostaría que estabas a punto de gritar a todo pulmón algo de ""la primavera de la Juventud"" - en seguida se volvió hacia Idei, con una sonrisa- Debes ser Idei ¿no? me llamo Tenten, mucho gusto. Parece que desde ahora también estaré con ustedes

- Ahhh… a que te refieres

- Que tendré que cuidar de que no hagas ninguna de tus tonterías, como uno de tus entrenamientos suicidas que te enseño Gai-sensei- dijo esta, divertida

- ¿Suicidas? -Repitió la marionetista, alarmada

- Sip… no has visto como entrenan este par de locos… me refiero a el y a nuestro sensei, por cierto ¿A dónde iban?

Eran alrededor de las 5 de la tarde, pero el sol comenzaba a desvanecerse detrás de aquella cortina grisácea que cubría el cielo, amenazando con llover de un momento a otro… así lo había estado haciendo toda la tarde, pero aun no caía ni una sola gota, y el cielo se rasgaba aquí y allá dejando pasar la luz del sol, antes de que las nubes volvieran a ocultarlo

- Va a llover… -dijo ella a media voz, mientras miraba hacia el cielo gris. Las venas marcadas alrededor de sus ojos se desvanecieron, al deshacer el Byakugan, exhausta

Estaba empapada en sudor, y no era para menos, después de medio día de entrenamiento… aun así, hubiera preferido practicar con sus compañeros de equipo… Sonrió, al recordarlos. Shino, tan callado como siempre, ella era de las pocas personas que lo conocían debajo de aquella mascara de frialdad que gustaba mostrar… Kiba, con su peculiar forma de ser, extrovertido, como dirían algunos, casi tanto como…

No pudo evitar murmurar su nombre, haciéndole mostrar una tímida sonrisa al cielo turbio que miraba arriba de ella… a pesar de las tenues penumbras, sus ojos se iluminaron por un instante… solo por un instante, antes de regresar su mirada al suelo

-Naruto-kun… -desde que el chico había vuelto, ella apenas había cruzado algunas palabras con el… recordó frustrada como estupidamente se había desmayado cuando lo había vuelto a ver, a pesar de haberlo planeado tanto… de haber escogido las palabras que le diría después de 3 años, tuvo tres años para ensayar lo que le diría… solo para desmayarse en el ultimo momento, sin decirle ni una mísera palabra de lo que tanto había planeado…

Desvió la mirada hacia un lado con pesar, suspirando lentamente. Levanto la vista hacia su casa, notando que el aire comenzaba a enfriar… debería tomarse un baño caliente, o pescaría un resfriado, antes de la cena… pero…

…no tenía ánimos de regresar a la casa…

- Hinata-sama…

Se sobresalta al escuchar la voz de Neji, volviéndose nerviosa

- La cena esta lista… -lo había dicho con un tono neutro, mas se quedo allí, de pie frente a ella, al ver como esta pareció no reaccionar- ¿Hinata-sama?

Esta desvía la mirada, dándole la espalda. El apenas le oye murmurar algo que pudo haber sido "no tengo hambre"

- Saldré… un rato, no me esperen a cenar

Se quedo mirándola, con su típica expresión fría, antes de alzar la vista, al sentir como una gota cayo sobre su frente

- Va a llover…

- Lo se…

La chica dio un salto, cayendo sobre el muro del patio, cayendo en la calle y perdiéndose entre la multitud, que se quejaba de las primeras gotas de aquella llovizna que caía lentamente de aquel cielo plomizo