Las verdades que se ocultan tras las tormentas del corazón, rara vez

Capítulo 15 Recuerdos olvidados...

Un rayo lejano cayó entre la intensa lluvia, iluminando por un momento el lugar mientras el horrible sonido del trueno reboto en las paredes. Ella se sobresalto, soltando la linterna que cayo en el piso, rodando y perdiéndose entre un montón de trastos que cayeron, cuando ella golpeo una de las pilas de cachivaches a su lado… el haz de luz se desvaneció al ser enterrado por la avalancha de trastos que mero le cae encima

El lugar cayo de nuevo en las penumbras, en las que había estado por años antes de que ella hubiera encendido la lámpara, iluminando aquel horrendo lugar, desobedeciendo por completo las órdenes del abuelo, dormido arriba, en el desgastado sillón de siempre frente a la chimenea, junto a la igualmente gastada y horrible cosa negra que el abuelo insistía en que era un gato, y llamarlo simplemente "gato"

Ahora ambos, arriba durmiendo, le habían dado la oportunidad de que ella, aburrida a mas no poder y encerrada por la tormenta de afuera, tomara la linterna y bajara al sótano de la casa, en donde el abuelo tenia la mayor parte de su colección, infinidad de cosas abandonadas al olvido y cubiertas de polvo… algo que siempre le había corroído de curiosidad

Solo que ahora estaba a oscuras… no veía nada, apenas sus propias manos. Otro rayo la hizo saltar, antes de tirarse al suelo intentando encontrar de nuevo la linterna, removiendo aquel desastre y aventando infinidad de cosas detrás de ella, en su desesperación por encontrar la linterna…

Se detuvo, alzando lentamente la mirada al escuchar un murmullo surgiendo de la oscuridad… se quedo quieta, pensando que era su abuelo… eso no era su abuelo, el estaba dormido arriba. Con miedo, siguió cavando entre el montón de cosas hasta que su rostro fue iluminado por el haz de la lámpara… lo alzo asustada, apuntando la luz buscando aquellos que se oía entre las tinieblas

El sonido se interrumpió de pronto, dejando el lugar de nuevo sumido en un silencio tal, que incluso fue capaz de escuchar su propio corazón. Intento calmarse

- Los fantasmas no existen… -murmuro sin creérselo ella misma, solo para ahogar un grito cuando una forma negra cayo frente a ella

Cayo de espaldas, mientras aquel bulto se aproximo lentamente, ronroneando… ¿ronroneando?! …maldito gato ¬¬

- …pero quien me manda a meterme aquí… -suspiro, comenzando a arrepentirse de aquella estupida idea, tan fácil le habría resultado explorar aquella bodega en la madrugada, total y su abuelo se quedaba dormido hasta las 11 y nada en ese mundo era capaz de despertarlo una vez que pegaba las pestañas

La fea alimaña se restregó contra su pierna, mientras ella negaba con la cabeza, acariciándolo por un momento entre las orejas, antes de que este simplemente se alejara, desapareciendo en las sombras

- Mugroso gato ¿Cómo es que mi abuelo no le da un buen baño?

Tenia ya mas de dos semanas que estaba viviendo en la casa de su estrafalario abuelo, lo cual representaba toda una hazaña si tomamos en cuenta lo desordenado que este era, un verdadero coleccionista impulsivo… a pesar de todo, ella lo quería, y amaba las historias que el le contaba acerca de sus viajes de joven… aun así

No podía evitar sentirse sola en esa enorme y maltrecha casa, y mas de una vez el viejo coleccionista la había sorprendido con una lagrima en su rostro, a pesar que esta lo negara y se restregara la cara, continuando con la limpieza a fondo de aquella casa y que ella se había puesto como meta, por lo menos para no pensar en sus padres y mantenerse ocupada… de poco servia en realidad, el condenao viejo no tenia la mas remota idea de lo que era un plato y un tenedor ni que decir de los palillos chinos, y en fin, era un caso perdido. Se esforzaba, eso era cierto, como por ejemplo el de dejar de tener sus libros tirados por todas partes Idei incluso había encontrado dos entre los trastes del fregadero de la cocina y el de esconder sus toneladas de hentai en un armario con candado

Al fin de cuentas, la casa se veía mejor… excepto por la bodega del sótano: el, desde el primer día, le había prohibido bajar allí… sonrió con malicia, recargándose contra uno de los estantes y mirando a su alrededor, mientras la lámpara fue iluminando montones de cosas: viejas pinturas y oleos, carcomidos por las polillas, lo que parecía una armadura, montones de jarrones de barro de mas de dos metros de altura, estantes repletos de libros empolvados, lo que parecía una colección de piedras y cristales extraños…

Pero en ese momento, el estante en que estaba recargada crujió, rompiéndose

Una montaña de libros cayo con un ruido horrible, haciéndole saltar a un lado, asustada, mientras una nube de polvo, acumulada de sepa cuantos años, se levanto, haciéndole toser…

- Condenado abuelo… coffg, arhg …maldición… - se detuvo, incrédula, cuando de entre los escombros surgió una kunai, rodando por el suelo hasta detenerse frente a ella

La alzo, pasando los dedos por el filo del arma, gastada y magullada… la miro por unos momentos, antes de alzar la mirada, notando que de una de las cajas caídas surgían mas armas

Unas cuantas kunais mas, una espada inservible y rota, varias estrellas metálicas que no conocía shurikens .Pero en ese momento la lámpara comenzó a parpadear, antes de apagarse emitiendo una chispa, haciendo que la soltara

A oscuras, pudo escuchar algo moviéndose cerca, entre los estantes retacados de chucherías, tirando algunas mientras se fue acercando a ella…

- ¿otra vez ese gato? – murmuro, entrecerrando los ojos, sin poder ver nada. Negó con la cabeza, volviéndose para regresar a las escaleras

¿Pero que-…? -Se corto… algo estaba moviéndose, pero arriba de ella -… es eso?-termino la pregunta, a media voz sin quitarle los ojos de encima a esa cosa… era… hermoso.

Como si un hilo de luz se tratara, un haz verde hoja se mecía sobre ella, describiendo amplios círculos y moviéndose casi como si de una serpiente se tratara. Mas, tan rápido como surgió… desapareció… se quedo unos segundos allí, sin reaccionar, realmente sorprendida. Solo cuando escucho como mas cachivaches cayeron cerca, se pregunto que demonios había sido esa cosa…

Mas cuando intento seguir aquella "luz", la escena se desvaneció: los muebles, los estantes, los libros… todo se volvió negro, como una bruma que se formo frente a sus ojos, al tiempo que un fuerte dolor se apodero de su cabeza… apretó con fuerza los ojos, solo hasta ahora notando que los tenia cerrados, abriéndolos lentamente…

Borroso… parpadeo, al sentir como una mano se poso sobre su frente, y por un momento pudo ver un leve resplandor verdusco emanando de esta

- Al fin despiertas… descansa, mañana te contare todo

Idei gruño, al reconocer la voz de la pelo de chicle, cerrando de nuevo los ojos y sintiendo como el sueño la invadía... apoyo la mejilla contra la almohada, percibiendo una sensación calida sobre su frente, pudiendo sentir como la ninja-medico realizaba su labor en silencio… no supo, cuando volvió a dormirse

Sakura la miro por un momento, viéndola como su respiración, hace unos momentos agitada, comenzó a normalizarse. Retiro la mano, dejando una débil estela verde que se desvaneció, al acabar el jutsu medico. Era lo único que podía hacer por ella

Suspiro, restregándose los ojos por el cansancio, pues no había podido dormir bien desde hace días con su turno nocturno, apartando sus cabellos rosados mientras tomaba su sujetapapeles, mas retacado que antes mientras buscaba el informe de la chica…

Se detuvo en una de las hojas, en donde había garabateado un diagnostico de su estado, el cual tendría que transcribir en unas horas para darle el reporte a la Hokage-sama

Idei Hakanai, genin de Nami no Kuni país de las olas

Llegada al hospital a las 11:31, estado critico y posiblemente en coma, estuvo en cuidados intensivos por 45 minutos antes de regresar a la normalidad sin aparente causa según Rock Lee, el encargado de su escolta simplemente perdió el conocimiento niveles de chacra en niveles anormalmente bajos, es posible que haya tenido otro incidente como el de la noche anterior 12:47 traslado al cuarto 227 y asignación para su observación y progreso causas del incidentes desconocidas, posiblemente alguna técnica del supuesto Shitai, el shinobi de la niebla que los ataco

Separo la mirada de la hoja, sacando un bolígrafo y golpeteándose con el por un momento la frente, mientras le dio una última mirada a la marionetista, antes de continuar el informe medico provisional

Recuperación anormalmente rápida de chacra, entrando en sueño profundo, por lo parecer durmiendo con un sueño - se detuvo, alzando la vista por un momento antes de tachar la ultima palabra y cambiarla por pesadillas - a juzgar por su sudor frió y murmullos. Ninguna novedad hasta ahora, despertó por un momento mas parece aturdida, sin recordar lo que ocurrió…

Separa el bolígrafo del papel, deteniéndose –"o realmente lo sabe"- se pregunta a si misma, mientras recordaba las instrucciones de la Hokage, tomando su sujetapapeles y dirigiéndose a la puerta. Al fin y al cabo, tenía aun otro paciente que atender antes de que amaneciera

Abrió lentamente los ojos, incorporándose sobre la cama mientras miraba sin animo a su alrededor aun era de noche, y la habitación del hospital se encontraba a oscuras. Desvió la mirada hacia la ventana, moviendo con suavidad su única mano sana, a la vez que una suave brisa abrió lentamente la ventana.

El chico hizo a un lado las sabanas, dejando ver su torso, completamente vendado, caminando con dificultad hacia la ventana y recargándose con dolor contra el marco de esta, mientras su cabello color caoba se arremolino por un momento, justo antes de que realizara un giro de muñeca, y la brisa dejara de soplar por completo

Gruño de dolor: el simple hecho de respirar, le causaba un dolor indecible, mientras su mirada se detuvo en su brazo, entablillado y oculto entre vendajes, parchados aun con las manchas carmesí aun frescas… debajo de todas esas vendas, su brazo yacía destrozado

Entrecerró los ojos, alzando la vista y quedándose contemplando la noche frente a el con la mirada perdida

Ladeo levemente la cabeza en dirección a la puerta, al notar como esta se abría.

- No deberías estar fuera de la cama. La hokade-sama te ordeno reposo

Sakura se quedo mirándolo por un momento, pudiendo ver como el genin de la Vilela oculta entre las nubes, sin hacerle el menor caso, volvió sus ojos de nuevo hacia el cielo nublado

Noto como la venda con el que ella había sujetado su brazo hace unas horas, se mecía ahora colgando del cuello del genin. Abrió los labios para reprocharle de nuevo, mas se detuvo, cerrando los ojos intentando entenderlo, saliendo de la habitación y cerrando la puerta tras si, recargándose contra la puerta

Suspiro, manteniendo la vista en el suelo. Sin decir palabra alguna, era tal su dolor que ella podría jurar que lo sentía al estar cerca de el… perder a un hermano, ella era hija única, pero sabia lo que era perder a alguien, y sabia lo que era aquello

Alzo la mirada al percatarse de alguien frente a ella, que la saludo alegremente

Ino pudo ver como la pelo de chicle alias frentona torció media sonrisa, mientras esta le devolvió un apagado saludo

- ¿Agotada frente de marquesina?

- Y como no iba a estarlo, Ino-puerca. No creo que sea la única ¿Cómo te ha ido en tu ronda?

- Pues… la chava de la lluvia se recupera, al igual que el resto, ¿y como va tu paciente?

La efímera sonrisa de Sakura desapareció, desviando la mirada a la puerta a sus espaldas, reflejo que la rubia noto - ¿Tan mal esta?

Por unos segundos, un incomodo silencio reino entre ellas, antes de que Sakura afirmara levemente, murmurando apenas -Podremos sanar su cuerpo, pero nunca su corazón…

- Entonces, tu…

- Yo se lo dije, lo de su hermano y su sensei - termino ella, bajando la mirada, aun recarga contra la puerta, sin mirar la expresión de reproche de su compañera -debí hacerlo… no lo se, no me atreví a ocultárselo

Los segundos pasaron, sin que las palabras se oyeran. Estaban de más. Al fin la pelirosada se atrevió al alzar los ojos, extrañándose por la sonrisa que le mostró Ino

- Sakura…

- ¿Eh? ¿S-si?

- Ya acabaste tu ronda ¿cierto? Vamos, te invitare un café

Sakura no pudo evitar sonreír, cerrando por un momento sus ojos - ¿Doble y con crema?

- Doble y con crema -asintió la rubia, sonriendo levemente, antes avanzar junto a su compañera

Comenzó a distinguir el lugar, a medida que se fue adaptando a las penumbras: los estantes, las pinturas, los jarrones y la maltrecha armadura…

Parpadeo, sin comprender. Estaba… ¿de nuevo en su sueño?

Alzo una mano, palpando el polvoso estante, que chirrió bajo sus dedos… mas se detiene, al palpar algo metálico, alzándolo. Un dije oxidado, con forma de árbol o algo así, contemplándolo un momento antes de que la herrumbrosa cadena cayera en pedazos al suelo, sacándola del trance

Recordaba aquella vieja joya, era la misma que ella había encontrado aquella noche en el sótano del abuelo, hace ya más de 7 años.

Tuerce media sonrisa, sin creérselo, todo era tan real, pero no podía ser más que un sueño, un simple su-…

Se queda atónita, cuando un ruido a sus espaldas la hace volver, pudiendo ver a una chiquilla de 8 años, contemplando con fascinación un haz de luz verdusca que serpenteaba sobre su cabeza

Era ella

Pudo ver como el haz de luz desapareció serpenteando entre los estantes, perdiéndose en lo profundo de la inmensa bodega, a la vez que "su otro yo" intentaba seguirla. Se quedo por un momento dudando, mas se decidió a seguirse, mirando a su alrededor rememorando aquel lugar… era tal como lo recordaba, pero ¿Cómo era posible? ¿Cómo podía estar recordando con precisión fotográfica detalles que ella ya había olvidado?

-…uargh! - se detiene en seco, encorvándose sobre si misma mientras se lleva una mano a su pecho… cae de rodillas, sintiendo una punzada de dolor, como si le estrujaran por momentos su corazón. Alza la vista, viendo como el leve resplandor verdoso de la luz flotante se fue alejando hasta desvanecerse

… Todo oscurece. Puede escuchar a alguien llorando a la distancia, mientras el dolor se hacia mas y mas insoportable

Se incorporo, intentando jalar desesperadamente aire, sintiendo como le oprimían el pecho. Tosió, jadeado al sentir como aquella sensación se fue desvaneciendo, haciéndole tragar grueso

Sonríe nerviosamente, mientras se derrumba en la cama, cerrando los ojos e intentando respirar con normalidad. Hacia mucho que no tenia un dolor de esos…

Niega con la cabeza, mientras una media sonrisa se dibujo en su rostro, antes de echarse hacia atrás, hundiendo su rostro en la almohada y sumiéndose en un sueño profundo, deseando realmente poder ver de nuevo aquel sueño, de poder ver aquella luz una vez mas, que nunca había vuelto a ver en su vida después de aquella noche… pero no soñó de nuevo con aquel sótano, no soñó nada mas aquella noche

Alza la mirada del montonal de papeles desparramados por todo su escritorio, echándose para atrás fastidiada y lanzándole una ultima mirada a la pila de trabajo que aun le quedaba… gruño, volteándose con desgano para ver una marioneta de madera, cayéndose a pedazos y recargada contra la pared

Se la habían traído unos AMBUS, ya que nadie en Konoha sabia nada de marionetas de combate. Aparte de los pedazos de carne momificada que encontró en las pinzas de aquella cosa, no halló nada fuera de lo común en ella, como había comenzado a sospechar, ahora que le habían traído noticias del incidente en Suna… -"si no era la marioneta, ¿realmente es ese pergamino?"- pensó para si, demasiada coincidencia era que desde hacia la noche anterior desde que esta llego, comenzara a recibir reportes confusos de criaturas rondando por las calles, sin contar los rumores de algo parecido en Suna, ya que los reportes oficiales no decían de nada al respecto

La hokage se recarga con cansancio en el respaldo de su sillón, frente a su escritorio retacado de los informes y quejas acerca del examen Chuunin, sin contar de la venida del Kazekage de la arena, ya tenia demasiado trabajo como para tener que lidiar con el problema de la genin de la ola… cierra los ojos, tallándose por un momento la sien

- uhmmm…. necesito sake… - exclama, suspirando con desgano, estirándose y echando un vistazo por ventana detrás de ella

Una fina llovizna caía lentamente, golpeteando el vidrio, haciéndole bostezar, aburrida…

Entrecierra los ojos, volteando de pronto para todos lados y sonriendo con verdadera malicia. Abre uno de los cajones del escritorio, sacando del fondo de esta una pequeña botellita de sake

- Jeje… y ahora, mi medicina /

Mas justo cuando estaba a punto de abrir la botellita se sobresalta al escuchar el ruido de la pueta…lanza la botellita de nuevo al cajón y simula estar muy ocupada leyendo una de las hojas, sin siquiera notar que la tenía al revés… con cautela baja la hoja

- Ehmm… Hokage-sama

En vez de encontrarse con Shizune, su discípula que ya estaría riñéndole y confiscándole la cuarenta y sieteava botella del sake del día, era Tenten quien se encontraba parada frente a su escritorio, con la ceja arqueada. Antes de sacar un maltratado pergamino

- Hokage-sama, aquí esta el pergamino de Hakanai. Logre descifrarlo, pero solo parcialmente

uhmmm... la verdad, me dolio que esta vez no apareciera Kankuro, pero tengo una buena razon para no hacerlo… en realidad no, solo no me dio la cabeza XD como me estuve centrando en el papiro y en los recuerdos...