Hola!!
Pos como s'tan? Yo aquí tirado, para variar, escarbando en mi tiempo para subiéndoles un capitulo mas
Pues la verdad, se lo podría haber subido mucho mas rápido, de no ser por le hecho de que termine eliminando de la historia algo así como el 70 por ciento de lo que tenia ya escrito para el final… la verdad, quizá sea por mi actual buen humor… el hecho de que encontraba muy deprimente la forma en que cerraba la historia, escrita cuando estaba por abandonar mi carrera como científico… es sorpréndete como mi estado de animo influye en mis escritos, en verdad
Pero me extiendo para variar, espero que sea de su agrado, chao!! [y cuídense! X3]
Capitulo 22 La herencia del Corazón de Arena
- ¡Por un demonio! –exclamo frustrada la chica, tallándose la frente ya con dolor de cabeza, sin lograr resolver mas que un par de esas infelices preguntas, y hasta eso, de los mas sencillos! argh! Se llevo una palmada en la cabeza, realmente chocada
Idei, distraída, se volvió hacia donde se hacia el edificio de la academia, pudiendo ver como el jounin de la arena corría de aquí a allá, buscándoles entre los pasillos. Ahora no solo traía consigo a Karazu, sino también había invocado a otras dos marionetas mas, igual de extrañas que la primera. Entrecerró los ojos, intentando distinguirlas mejor. Una era un tanto parecida a Karazu, pero esta tenia cuernos, una cara como chupada o estirada, y estaba extrañamente panzona; la otra, era algo así como una salamandra gigante. Todas tenían tres ojos
Exhalo, bajando la mirada y llevando una mano hacia su estuche, palpándolo, contando con su mente lo poco que traía consigo, todo lo que había logrado traerse de Suna, su dinero, sus agujas oxidadas y el viejo pergamino con la que invocaba a Idia, su desgastada y acabada marioneta. Sonrío con tristeza, pensando que nunca llegaría a tener la habilidad de Kankuro… controlar tres marionetas a la vez, manipular una enorme alabarda, como la de anoche… el simplemente estaba en otro nivel, y ella nunca lo alcanzaría
Se volvió, un tanto fuera de base, cuando Koori le dio un codazo, percatándose de que llevaba un buen rato mirando a la distancia. Torció media sonrisa a Koori, que la miraba fríamente, antes de que Idei bajara la vista avergonzada, regresando a su hojita y releyendo la penúltima pregunta
Pasaron los segundos, sin que ella lograra enterarse de nada. Frustrada se revolvió lentamente el cabello, dejándose caer de espaldas sobre la rama y volviéndose hacia su fría compañera
- Oye Tsuki… ehmm ¿Cuánto tiempo nos queda?
- Cinco minutos –susurro ella
- Oh, bueno… ¿lograste algún otro?
- El ultimo, creo. Toma. No creo poder resolver otro
Idei la miro por un instante, alzando ligeramente la ceja ante el brazo alzado de ella pasándole la hoja, mientras ella solo acertó a dar un gracias, casi encogiéndose de hombros tomando la hoja, comenzando a copiar la pregunta.
Al cabo de un momento alzo la vista, volviéndose hacia el chico
- ¿Que tal tu Haru? –pregunto, sin obtener respuesta alguna, notando como el comenzó a encogerse sobre si mismo, de espaldas a ellas, enfrascado sobre su arrugada hoja, y viendo como desde la cabeza del chico se alzaba una nubecita de humo.
Tsuki la detiene con un ademán, cuando ella intento preguntarle de nuevo, acercándose a ella y hablándole al oído, con una sonrisa
- Déjalo, es demasiado orgulloso para reconocerlo
- ¿Ah? Pero… -se detuvo, mirando como la chica comenzó a contar los segundos, apartándose ligeramente, a la vez que un aura verde emano del chico
- tres… dos… uno
Haru exploto en un arranque de ira, maldiciendo con furia, estrujando la hoja y haciéndola pelota, lanzándola por sobre su hombro, sin notar como su Tsuki se estiro para atraparla
Esta comenzó a desdoblándola con calma y sin siquiera prestarle atención, a diferencia de la otra chica, que miraba un tanto asustada como el chico maldecía entre dientes rascándose con furia la greña con su única mano, a la vez que un pequeño remolino le envolvía, arrancando las hojas del árbol a su alrededor
- Tranquila, le suele pasar… -le susurro ella, copiando una de sus preguntas sobre el arrugado papel de su compañero, doblándolo pulcramente y guardándolo entre su ropa
– bueno, ya casi es hora, Haru
Idei solo acertó a asentir con la cabeza, sin dejar de mirar el mini-ciclón que comenzaba a dejar pelón al pobre árbol y que amenazaba por lanzarlas por los aires… pero solo duro unos pocos segundos mas, viendo como el comenzó a calmarse, haciendo que toda la hojarasca cayera al suelo
Escucho como Haru suspiro resignado, volviéndose hacia ellas con un semblante apagado, incorporándose sin ganas de la rama.
- Eso fue demasiado impulsivo Haru, solo falta que un-… -Tsuki se giro, percatándose de algo, mas nada pudo hacer
Todo paso demasiado rápido…
Idei abrió asustada los ojos, inclinándose hacia atrás cuando el rostro de Kankuro apareció frente a ella, mostrándole una sonrisa realmente perturbadora.
- Hola
Nadie tuvo tiempo de reaccionar. La enorme salamandra de madera hizo pedazos la rama en la que se encontraban, convirtiéndola literalmente en astillas mientras los tres se apartaban, saltando cada uno a una rama diferente, haciéndole frente al Jounin, mientras este, despreocupado, se mantuvo con una mano en el bolsillo, moviendo lentamente los dedos de la otra mano, mirándoles con una sonrisa bastante arrogante
-Esto va a resultar entretenido –exclamo Kankuro con cierta maliciosa en su voz, sin quitarle los ojos de encima a la marionetista, mirando como ella saco su viejo pergamino, comenzando a desplegarlo…
Idei se quedo estática, pálida, viendo como el filo de las armas de Karazu quedaron a escasos centímetros de su frente, goteando aquel veneno púrpura
- No eres la única con trucos bajo la manga ¿sabes? – Kankuro giro levemente, a tiempo para inmovilizar a los otros dos usando sus hilos, alzando levemente la ceja al ver como le mataban con la mirada.
Kankuro suspiro, un tanto más calmado, cerrando los ojos y, esta vez, sonriendo de una forma mas genuina – Oh vamos, no me miren así, solo hago mi trabajo, ya saben, lo del examinador y todo eso… aparte de que - se giro hacia donde estaba Idei, ampliando su sonrisa – cierta personita me hizo enojar
Ella solamente alcanzo a cerrar los ojos, embozando una sonrisa nerviosa, pero deteniéndose sobresaltada, al escuchar como el timbre de la academia sonó un par de veces, haciendo que el Jounin maldijera por lo bajo
-… y justo cuando comenzaba a divertirme- soltó entre dientes -Bueno, ya que. Oye Idei, dile a tus secos compañeros que tienen que reunirse en el centro del patio, la prueba acabo –dijo el, a pesar de saber que los otros dos podían oírlo perfectamente, embozando su típica media sonrisa y alzando en alto sus dedos índice y medio, usando la señal de paz, antes de simplemente desaparecer, junto con sus marionetas, dejando como único rastro la arena que recubría la rama en la que ella estaba de pie
Idei cayó de rodillas sobre la arena, aun pálida y con un tic en el ojo, con el pergamino en su mano a medio desplegar. Eso había sido un tanto…
…
No podía dejar de reír, al punto de comenzar a ahogarse, golpeándose frenéticamente el pecho, jalando desesperadamente una bocanada de aire, solo para soltar otra carcajada, de solo recordar la expresión de la chica… simplemente no tenia precio!
- De veras que tienes un concepto un tanto retorcido de diversión, hermano
El chico se volvió, mirando como Temari se acerco hacia las gradas, donde el se hallaba, mientras el cruzo sus brazos tras su nuca, acomodándose sobre su enorme marioneta Sanshōuo, alzando la ceja y mirando como ella se sentó al lado de el. Ella se volvió, al sentir como Karazu ladeo la cabeza hacia ella, "mirándola" y castañeando los dientes
- Podrías dejar de hacer eso, es realmente escalofriante -exclamo ella, apartando a la marioneta y mirando como el otro simplemente se reía, aun con los dedos en alto
Ella también sonrío, curiosa al notar como el estaba de buen humor… lo que, pensó para si, rara vez ocurría. Suspiro para sus adentros, al pensar que cierta personita problemática de la ola tendría algo que ver… vaya, últimamente este de Shika le estaba pegando esa expresión… aunque la verdad, la palabra le quedaba como anillo al dedo a esa niña. Se volvió hacia su hermano, ya un poco molesta, viendo como este no dejaba de soltar carcajadas a cada rato, haciendo que las marionetas imitaran el gesto, mirandole de forma acida
- Perdón, perdón… es que no pude evitarlo, fue una buena venganza –exclamo el, secándose las lagrimas
- Si sigues así, solo lograras que esa chica te deteste – soltó ella, logrando que la sonrisa de su hermano se apagara lentamente – Kankuro, Kankuro, si serás igual a Gaara en este tipo de detalles, mas románticos no podrían ser ustedes dos
- Oye ¿Qué intentaste decir con eso? No, olvídalo, conociéndote… espera ¿y porque Gaara? El nunca se ha fijado en una chica
- K-kankuro… ¿pero es que no te habías dado cuenta?
- ¿ah? ¿De que?
La chica no pudo evitar darse una palmada en la frente, mirando de soslayo como su hermano rebuscaba en su mente intentando ver lo evidente
Estaba claro, los hombres de esta familia no eran buenos para estas cosas… herencia, era seguro. Con Kankuro, la cosa bien podría no ser muy complicada, quizá algún consejo le serviría… aunque, con Gaara…
- Olvídalo ¿quieres? –soltó ella al final, meciendo levemente la cabeza –mejor preocúpate por ti mismo. Si tanto te interesa tu amiga ¿Por qué no la felicitas por lo del examen? Mira que soportarte es todo un logro –dijo ella, formando una sonrisa al ver como torció levemente la boca, antes de mirar al techo, meditándolo
- Ya lo había estado pensando… pero la verdad no se me ocurría nada
- ¿Y porque no simplemente la invitas a cenar?
- ¿Ce-cenar…?
…
La chica miro a su alrededor, mientras se reunieron con los otros grupos, notando como todos, sin excepción, se les veían nerviosos, al igual que ellos. Se pregunto si realmente era posible que alguno hubiera logrado terminar esa prueba. Por donde le mirara, esas preguntas no eran del todo… normales
Fue cuando miro hacia el tipo de la cara cortada, extrañada al ver como este estaba… espera ¿realmente estaba riendo?
Morino Ibikki no fue capaz de contener una fuerte carcajada, lanzando una mirada divertida a los equipos alzando levemente la ceja, antes de ordenar –Den un paso al frente los equipos que posean un rollo
Por unos segundos, hubo un pesado silencio, en el que los grupos se miraron entre si, dudando antes de dar el paso al frente. Ellos mismos fueron los que se llevaron una desagradable sorpresa, cuando once de los veintitrés equipos dieron un paso al frente
- Era mentira que hubiera solo 7 rollos, ya que en realidad habíamos ocultado mas de 30 de estas cosas, muchos más de los que realmente hubieran necesitado usar
Fue la misma presión de conseguir y conservar un objeto codiciado, evitando que los otros equipos se enteraran de que lo tenían, y bajo el acoso de los cazadores, lo que representaba realmente todo esto. Conservar y recabar información bajo presión, esa es la prueba… aunque, por otro lado, realmente tengo que admitir que fue entretenido ver como falto poco para que se mataran unos a otros por los rollos que otros equipos ya habían hallado, realmente esta idea de los rollos resulto interesante después de todo –dijo, sujetándose la barbilla con expresión complacida
Los genins se miraron entre si, sin poder realmente creerlo…
…
Desde el segundo piso de uno de los pasillos, Shikamaru, recargado contra la baranda y con la expresión de siempre, mantenía la vista fija hacia el patio, observando como Ibiki comenzaba a reírse a carcajadas.
Gruño, recorriendo con la mirada los grupos de genins hasta detenerse en el grupo de Arashi, con sus dos problemáticos integrantes. Haru, meciendo impaciente su brazo destrozado envuelto en vendas empapadas en sangre seca, molesto con la explicación; e Idei que, agotada, parecía curiosamente… divertida ante aquello
El exhalo con cansancio, apoyándose sobre la baranda y alzando la ceja, viéndola. El asunto de esa chica y su pergamino no pudo haber surgido en peor momento, pensó para si, y mirando como la chica de la ola sonreirá animada, a pesar del cansancio… mas esa sonrisa no duro mucho, viendo como Morino prosiguió, ante las protestas de los participantes, cuando les explico que la prueba del bosque de la muerte seria dentro de tres días, en contra de lo usual.
El embozo una sonrisa cansada, viendo como el tipo de la nube realmente parecía de lo mas molesto, cuando en realidad la culpa habia sido de el, o mas bien, de su villa, que había presionado a Konoha para posponer lo mas posible el examen, con la esperanza de que su candidato estuviera en condiciones. En realidad, se había hecho el examen escrito en contra de los intereses de la villa oculta entre las nubes
Demasiados problemas para una semana, se decía, mientras cerraba los ojos, intentando ignorar el alboroto del patio, mientras comenzaba barajar aquella extraña constelación de "situaciones complicadamente problemáticas":
Los bastante peculiares avistamientos nocturnos de-según los testigos mas aterrorizados- "demonios" que emergían de una bruma surgida de la nada, atacando a cualquiera que hallaran a su paso… el atentado contra el genin de la nube y los asesinatos de no solo los otros aspirantes al cruzar el bosque, sino de muchos de sus senseis, provocando una violenta respuesta por parte de las villas de la nube, la niebla y la hierba, deteriorando las ya de por si inestables relaciones con estas villas…y para sazonar las cosas, el problemático asunto del pergamino maldito ese, entrelazado con la extraña conducta y la inestable salud de la chica…
De alguna manera, todo aquello parecía estar relacionado… lo difícil era encontrar como
"había surgido en el peor momento"
Realmente no había forma de que fuera una simple participante mas, le parecía claro. El simple hecho de que esta fuera incluida en el equipo del prodigio de la nube rompía por completo las reglas básicas de formación de equipos
…de alguna forma podría estar implicada, pero ¿de que forma? ¿agente? ¿espía? No… si se detenía a pensarlo, su modo de actuar dejaba mucho que desear; imprudente, seria la palabra, si su objetivo era no llamar la atención había logrado todo lo contrario, era el objetivo perfecto… ¿demasiado perfecto?
Shikamaru abrió lentamente los ojos, echándole un último vistazo a la chica, antes de alzar la vista al cielo turbio, observando el lento pasar de las nubes por sobre la academia, grises y opacas
…
Idei alzo la vista al cielo plomizo, cerrando los ojos y exhalando despacio, abriéndolos lentamente, al fin aliviada de la presión que le había causado ese condenado examen escrito… aunque si lo pensaba, de escrito no tenía nada…
Distraída miro hacia la baranda del segundo pasillo, en donde habían encontrado al jounin de la arena. Fue cuando noto a sus dos guardaespaldas, a lado de un aun adolorido Naruto, que se sujetaba todavía su rugiente estomago. Miro como Lee, a su lado, la saludaba animado.
La marionetista parpadeo, cuando se fijo en Tenten, notando como ella la estaba mirando de una forma… un tanto mas extraña de lo normal
Dejo caer los hombros, sonriendo levemente al sentir como Haru, a su lado, maldecía más que irritado, preguntando que demonios haría durante esos días
- Al final nos fue bien, deja de quejarte Haru –había susurrado Tsuki
- Aja –alcanzo a decir Idei, sin prestarle realmente atención, comenzando a sentirse incomoda bajo la mirada de la especialista en armas, caminando junto a su equipo mientras Morino les despedía.
- ¿Y? … ¿piensas entrenar con nosotros?
Solo ahora ella se volvió hacia Tsuki, rascándose por un momento la cabeza
- No tengo idea, no creo que el se lo tome a bien –comento, señalando con la mirada a Haru, que simplemente se volvió, sin darse por aludido, alejándose un poco y dejándose caer sobre lo que alguna vez fue una mesa
- Buen punto –comento en voz baja la genin de la nube
- Y bueno, ¿que piensan hacer ahora?
- Regresaremos al hospital, tenemos que ver que se puede hacer con el brazo de Haru – dijo, echando una mirada a su compañero antes de volverse hacia ella- ¿y tu?
- No tengo ni idea… supongo que dormir un rato, creo, estoy acabada…
- No. Tú vas a cenar
Las dos se volvieron de súbito, al percatarse de cómo el jounin de la arena apareció de súbito detrás de Idei
…
Idei alzo levemente la vista, mirando la parrilla colocada sobre la mesa sobre la que crepitaban en estos momentos unos cortes de carne, preguntándose como demonios había aceptado
La verdad sea dicha, esa había sido la invitación menos romántica que pudiera haber existido, sobre todo al recordar preguntas como ¿Tienes hambre? o ¿Dónde demonios habrá un restaurante por aquí?
Pero bueno… allí estaba. Y tenía hambre. Así que simplemente ignoro a un nervioso Kankuro, sentado a su lado, y comenzó a comer con saña, agradeciéndole en silencio a Kankuro por la ausencia de su molesta escolta
…
- Pero mira que esta niña le encanta desaparecerse- comento una irritada Tenten, en la entrada de la academia, alzando la mirada para ver como Lee, trepado a un muro, llamaba a voces a la genin. Suspira, realmente hastiada, suponiendo que debía agradecer a cierto jounin molesto por complicarles a cada rato la tarea
- ¿mm?- se vuelve, al ver como calle abajo se fue acercando Ino, con semblante apagado, pasando frente a ella como si no la notara siquiera. Tenten alzo la mano, saludándola, mas casi dando un paso atrás, cuando esta la miro fastidiada, con aquella espeluznante expresión demacrada y ojerosa
- ¿Qué quieres? –pregunto secamente
- Ehmm… bueno, solo estábamos buscando a-…
- Adivino: a Hakanai, hace rato se apareció con Kankuro preguntándome de un restaurante por aquí. Los mande al que solemos ir con Asuma-sensei
- ehmm… ¿y ese esta por…?
- Olvídalo –soltó con un gesto de cansancio - les llevare, no estoy de humor para dar indicaciones…
…
La verdad, no era precisamente lo que esperaba Kankuro
El… bueno, el esperaba poder entablar algo así como una conversación, cualquier tipo de conversación, tal y como le había sugerido Temari, pero…
Bueno, de entrada eso le estaba resultando un tanto complicado… y el hecho de que la chica ni siquiera lo pelara y comiera como si no hubiera un mañana no le ponía las cosas nada fáciles
…
- Amor…
Aquella soltaría palabra broto de los labios de un distante Gaara, que miraba abstraído hacia la noche nublada, tan turbia y agitada… como su alma lo estaba en aquel momento. Bajo la cabeza, alzando lentamente su mano hasta rozar con la punta de los dedos el sello grabado en sangre sobre su frente. Amor
Aquella simple palabra, aquel sentimiento que tanto dolor había provocado en su vida, ahora se presentaba bajo una forma que nunca hubiera esperado encontrar
La verdad sea dicha: no sabia que hacer. No sabía como actuar ante esto. Algo en su interior le causaba dolor, le era imposible no pensar en ella. Algo… algo que no podía precisar, ocurría en su interior, dejándole frustrado
Su mente evoco las imágenes de sus dos hermanos, una sonriente y brusca, sujetando del cuello a un malhumorado de cara pintarrajeada. La imagen se mantuvo en su mente… realmente le querían, y el a ellos… a pesar de lo horrible que llego a tratarlos, el cariño que existió entre ellos siempre estuvo allí… la preocupación de Temari… la sonrisa de el que hacia pasar por forzada
… el amor de hermanos, era lo único que el conocía, era lo único que el había, de un modo u otro, logrado moldear. Pero con ella… por un tiempo, el se había mostrado distante y frío, como siempre solía ser… alguna ocasional sonrisa de su parte, ante las meteduras de pata de su alumna… su rostro, raspado y aun así sonriente, después de un pesado entrenamiento… aquella actitud dulce…
¿Cómo a una hermana? No… nunca se sintió así ante Temari. El simplemente había ignorado esa peculiar sensación, a medida que la vio crecer durante esos tres años como su sensei, a medida que la vio progresar como kunoichi de la arena
- Matsuri…
…
Ella suspiro, apagada y triste, mirando distante aquel cielo turbio a medida que el aire que soplaba débilmente en aquel balcón se iba enfriando conforme el sol moría detrás de la montaña de los Hokages
Nunca debió decírselo, se repetía una y otra vez en su mente, recordando turbada como aquella expresión había cruzado el rostro del chico aquel día, aquel rostro sereno y tranquilo tan característica en el, se había opacado, mostrándole solo una cosa… confusión
Recordaba como los labios de el habían temblado por un momento, bajando por unos momentos su mirada aguamarina hacia su escritorio, aun sujetando los informes que ella hace solo un instante le había entregado
El alzo la mirada hacia ella, que se había mantenido estática, paralizada ante el hecho de habérselo dicho, incrédula ante su propia insensatez. Podía sentir el pasar de los segundos, en los que el simplemente la miraba. Realmente ella, llegando ese momento, habría esperado oír cualquier cosa… cualquiera, excepto aquello
- Bien
Una sola y fría palabra, simples cuatro letras, habían bastado para desmoronarlo todo
Aquellos segundos de silencio, en los que el mantuvo la vista sobre las hojas, sin dar ninguna muestra de que diría nada mas, como si simplemente nada hubiera pasado. Ella simplemente bajo cabeza, esforzándose en contener por un momento las lágrimas, dándose lentamente la vuelta y saliendo del despacho, cerrando la puerta tras si
Abría sido mejor, nunca decírselo
- Pescaras un resfriado si te quedas aquí afuera – Matsuri se volvió, al escuchar como Temari se acerco, igualmente recargándose sobre la baranda del balcón, al lado de ella, mostrándole una de sus calidas sonrisas, sugiriéndole que entrara al cuarto, que ya comenzaba a hacer frío
Ella se le quedo mirando, al ver como la niña no contesto. Temari torció levemente la boca, dejando escapar un suspiro - Siguen sin dirigirse la palabra ¿cierto? Se que no es realmente de mi incumbencia pero… bueno, en realidad si lo es, ya que es mi hermano, pero creo que eso no cuenta si tomamos en cuenta que-…
Se detuvo, al ver el semblante apagado que le mostró la niña. – ahm ¿Matsuri?
Temari se le quedo mirando, por un momento antes de cerrar los ojos, sintiendo el viento helado – Lo se, lo se… pero también tu deberías saber que pasaría algo así, sabes como es él con este tipo de cosas, no son su fuerte. No te puedo decir que le des su tiempo, ya que el terminara sepultando el asunto, literalmente
- Pero… ¿que puedo hacer?
- Solo búscale, de alguna forma se que el lo siente, aunque el ni siquiera sepa entenderlo… no es un mal chico realmente, solo tiene un pequeño inconveniente, un detalle que creo que tu le puedes echar la mano – Temari amplio aquella sonrisa, volviéndose hacia la chica
- Solo enséñale a amar
…
Supongo que quizá lo hallan notado, los últimos capítulos, aun con sus dosis de ese no-se-que-demonios-esta-pasando, el suspense que tanto me encanta, han sido un tanto mas… ehm, cual seria la palabra? Más relajado, enfocándome mas en la relación sentimental de los hermanos de la arena [de allí el titulo de este capi en particular]
Pero en fin, la verdad sea dicha, este fic esta en la antesala de su final, y esta por acabarse [seeehh… como adelanto, básicamente el "infierno"-léase sueños paranoicos de Ino- sigue intacto… mwajaja]
How far we've come - matchbox twenty
Moonlight talk - Yasuharu Takanashi [Naruto Shippuden The Movie Soundtrack]
Breakaway - kelly clarkson
Yuugure - Toshiro Masuda [Naruto Orginal Soundtrack]
Thnks Fr Th Mmrs - Fall Out Boy
Waterloo - John Powell
…
