Hola!!! Ñaja! Pues como ven, me esforcé en subirles con menos retraso estos últimos capítulos, usando mi tiempo libre para escribir como enajenado…bueno, la verdad no me quejo, no podria estar mejor [si les contara como es ser esto de paramedico, es genial! Anatomía, visitas a la morgue, rappel y nudos, entrenamiento militar, trotadas por los cerros… es una delicia, en verdad, aun sigo emocionado con mis tijeras de punta de botón, mi pupilera y mi estetos, me acabo de comprar el equipo X3]

Pero creo que me salgo del tema, sorry…

Al cabo, este capitulo es una mezcla un tanto extraña, en donde la "tranquila cena" se encuentra intercalada por fragmentos un tanto… inquietantes, diría yo. Tal y como reza el titulo del capi, este esta marcado por los contrastes de una escena a la otra

Las cosas comienzan a ponerse un tanto oscuras, diría yo… al cabo, espero sea de su agrado, chao!!


Capitulo 23 Contrastes ¿Blanco o Negro?

Sakura se recargo contra la pared, mirando de reojo la puerta del despacho de la Hokage junto a ella, cerrando los ojos por un momento y bajando la mirada hacia la carpeta marrón que sujetaba, suspirando antes de separarse de la puerta

Ese era el informe mas complicado que había hecho en su vida, y aun a pesar de que uso todo su empeño para terminarlo esa misma mañana, aun dudaba ella misma de lo que había hallado, resistiendo la tentación de retirarse y revisarlo una vez más, tocando sin convicción a la puerta

Tsunade la hizo pasar, mientras se reclino sobre su sofá con las manos bajo su barbilla, mirando como su alumna se quedo de pie por un momento, antes de extender su brazo y dejar el folder sobre el escritorio sin decir palabra

Ambas intercambiaron miradas, antes de que la Hokage exhalara despacio

- Esperaba que terminaras esto a primera hora ¿Qué te retraso? –dijo ella, esforzándose en no sonar molesta ante su alumna, que se hallaba tan demacrada como ella. Aquellos últimos días había resultado de lo más… estresantes

- Algo anda muy mal con esa chica –alcanzo a decir a media voz Sakura, mirando como su maestra alzo la carpeta.- No se realmente que es, y realmente me arriesgaría a decir que es una especie de enfermedad –se detuvo, al ver como una sonrisa cruzó por un instante el rostro de la hokage

- Esta mañana, en esta oficina estuvo Iruka Umino, relatándome con lujo de detalle acerca de esta chica. Tu informe me habría servido de mucha ayuda si lo hubieras entregado esta mañana, no a estas horas de la tarde, al menos para corroborar como el sensei rompió aquella promesa.

- ¿Iruka-sensei? Ex-… exactamente, ¿De que le contó Iruka? –pregunto ella, pareciendo aturdida

- ¿Por qué lo preguntas? –pregunto ella, entrecerrando los ojos

- Véalo por usted misma, no me creería de otra forma –contesto la chica, señalando la carpeta en manos de su maestra, mirando como esta la abría, pasando de hoja en hoja, antes de detenerse, parpadeando y volviendo a revisar aquel fragmento del escrito

- ¿Necrosis de tejido?

Tejido muerto…

Le eras imposible no pesar en aquella escena, a medida que Idei, ensimismada sobre su tazón, removía el trozo de carne a medida que iba recordando sus palabras, recordando…

Ella había retrocedido un par de pasos, aterrada, mirando como el genin de la niebla comenzaba a aflojarse su protector, separándoselo un poco mas del cuello y dejando a la vista una porción de carne negra y reseca, carente de piel, idéntica a las criaturas que el solía llamar mascotas

- Apuesto que también tienes uno, ¿o será que me equivoco? Como sea. Por tu reacción, puedo ver que ya has visto uno de estos –susurro, sonriendo, al ver como ella se llevo una mano al pecho, con la mirada perdida

Idei cerró los ojos, aun con los palillos que temblaban levemente entre sus dedos. La verdad sea dicha: hubiera preferido nunca tener que haber recordado aquello… habría preferido morir antes de ver lo que había intentado simplemente olvidar

Morir… su boca se seco, cuando esa palabra se estanco con fuerza en su mente, abriendo apenas los ojos y mirando fijamente el tazón a medio comer, completamente ensimismada, sin notar como Kankuro se volvió hacia ella, comentándole algo acerca de lo bueno que estaba la comida, deteniéndose al verla así

- ¿Sucede algo?

Ella dejo caer los palillos, casi aterrada al oír su voz, mientras Kankuro la miraba un tanto turbado, al ver su reacción, preguntándole que tenía

- ¿Ah?! …no, es solo… recordaba algo-… - tartamudea, antes de detenerse, exhalando lentamente, esforzándose en olvidarlo una vez más, sepultándolo en el fondo de sus recuerdos, como solía hacer, volviéndose y mostrándole una sonrisa

El, con un nudo en la garganta, la miro sin decir palabra. Conocía esa sonrisa triste y cansada, y realmente le dolía verla una vez más

Pero ambos se volvieron, al escuchar una voz bastante familiar preveniente de la entrada de la puerta…

- Oh, maldición –exclamo el Jounin, viendo como el molesto par de Tenten y Lee aparecían detrás de la rubia enfermera de expresión cansada

- ¡Hola! –soltó Lee, alzando su mano en alto al verlos, tomando asiento frente a la mesa junto con las otras dos chicas, Tenten comentando con una sonrisa acida lo mucho que les estaban complicándoles su trabajo; e Ino, que simplemente se sentó frente a Idei, sin decir palabra, recargando los codos sobre la mesa y acunando su rostro sobre sus manos, mirándoles con expresión somnolienta

Tenten miro de reojo al Jounin, que prácticamente los asesinaba con la mirada, mientras ella tomaba tranquilamente con unos palillos un par de trozos de carne que aun quedaban sobre la parrilla, sirviéndole a su compañero uno

Una gotita bajo por la cabeza de la marionetista, mirando sin atreverse a decir palabra la escena, antes de volverse hacia Ino, notando con cierta curiosidad su apagado semblante, tan distinto a como lo vio esa mañana, cuando le dejo aquel "extravagante" atuendo púrpura, preguntándole que le ocurría

Retrocedió ligeramente, mirando la expresión homicida que esta le mostró, antes de soltar entre dientes que solo era sueño, comentando casi para si misma que mataría por poder dormir, aunque sea un poco, sin tener aquellas pesadillas

Idei parpadeo, dudando por solo un instante antes de alzar sus manos sobre la mesa- Ehmm… Creo que tengo algo que podría ayudar. –juntó ambas manos, realizando una serie de sellos- ¡Nemuri!

Pasaron un par de segundos, en los que nada ocurrió, haciendo que la rubia alzara la ceja, molesta

- Ehmm, Idei… ¿!Y que carajo se supone que-…?! –exclamo casi histérica, dejando la frase a medias, cuando su cabeza cayo como piedra sobre la mesa, completamente dormida

- Listo, sueño forzado… te impide soñar, mas relaja el cuerpo al bloquear las señales de… emmh -la chica se detiene, alzando la mirada al techo como intentando recordar - o al menos eso creo ¿era así?

Lee se quedo mirando a Ino, que comenzó a roncar quedamente, acurrucándose sobre su plato vacío

- Ehm, Idei ¿como aprendiste a usar una técnica hipnótica? –pregunto

- Pues… bueno, es una larga… historia - les mostró una sonrisa tonta, mas ladeo la cabeza, con mueca resignada, al ver la mirada de todos- … de acuerdo, me la enseño Iruka-sensei

- ¿Iruka? …pero si el no enseña nada de eso en la academia –comento Tenten

La marionetista se mordió el labio, apartando ligeramente la mirada, a la vez que su semblante se tenso, comenzando con voz apagada - Solía darme trucos o consejos aun fuera de clases, técnicas ilusorias sencillas tal como esta… según sus palabras tengo potencial para el genjutsu, y me enseño las que el sabia, la del sueño, la de falsos alrededores que personalice con bruma y otras mas… incluso quiso presentarme a una especialista en ilusiones llamada Kuranei o algo así

- Entonces… ¿ Kurenai te enseño genjutsu?

- Mjh… no -torció la boca, ya con clara molestia en su rostro. – Por mucho que me insistiera Iruka-sensei en que me especializara en genjutsu… siempre le diré que no, que lo mió es el Kugutsu no jutsu, el arte de las marionetas… ¿las ilusiones? Solo son mentiras para que no me atrape el adversario… -termino secamente, jugueteando con los palillos, moviendo la punta en círculos sobre su plato a medio comer

Kankuro la miro por un instante jugueteando con los palillos, preguntándose porque había reaccionado así

Idei río, ante las ocurrencias de Lee, que contaba sus misiones que le habían tocado con Naruto, en un intento por romper aquel pesado silencio que hace unos momentos se había formado

- Si… ese Naruto –soltó la chica, sonriendo al recordarle –todo un caso de chico, la verdad –se detiene, mirando por un momento al techo – siempre me pareció curioso que tenga el nombre de esas espirales raras que luego le ponen al ramen, o que se llame igual al puente que une mi isla con el continente –baja la vista hacia su escolta, notando como los chuunin se miraron entre si por un momento

- ¿Qué no lo sabes?

- ¿eh?

- Nombraron ese puente en su honor ¿no se supone que vives allí? Deberías saberlo

- ¿Ah? –ella se quedo parpadeando un momento – esperen, ¿el cuento ese era cierto?

- ¿Cuento?

- Vaya… la verdad nunca lo tome en serio, nunca espere que alguien se llamara así… Si, hay una historia de sobre el final del dominio de Gato sobre la isla, mi abuelo la recopilo en uno de sus libros, el problema es que como el usa toda la información que encuentra, sin importar de quien venga, la verdad el libro fue de lo mas confuso… entonces, ¿Naruto es el "valeroso chico cabeza-hueca" del la historia?

- ¿Ca-cabeza-hueca? …supongo que si -alcanzo a decir Tenten, no pudiendo evitar reír por un instante - ¿pero, porque de un libro? ¿no estuviste allí?

- Bueno… en realidad vivíamos fuera del pueblo, en la ruinosa casa de mi abuelo, ya que en el pueblo no le querían. Decían que era una especie de brujo o algo así

- El fue quien te dio las piezas de la marioneta ¿cierto? Me sigo preguntando como las abra conseguido

Los palillos danzaron en los dedos ágiles de la marionetista, que miro de reojo al chico de la arena- Sip, el me regalo las piezas, y la verdad no tengo idea de cómo las consiguió… la verdad no tengo idea de cómo consiguió llenar aquel sótano con cosas de lo mas… realmente no serian capaces de imaginar la cantidad de cosas de lo mas bizarras, que ha llegado a guardar en el

- Algo así recuerdo que contaste –comento el, regresando su vista al plato y removiendo su contenido. La verdad era que no quedaba prácticamente nada dentro de este, y ya no tenia más dinero para pedir más, en el remoto caso de que su retacado estomago le permitía comer más. Lo había gastado todo en… bueno, de eso se preocuparía después. No le agradaba la idea de entregárselo frente a los tipos de la hoja.

Tenten no pudo evitar sonreír al ver aquello, de ver la mirada insistente con que este miraba a Idei… y lo sorprendente, era recordar como aquel hosco y sombrío Jounin de la arena alguna vez estuvo involucrado en la invasión de Konoha. Y le resultaba aun más curioso ver como Idei parecía divertirse con la actitud del chico, que se esforzaba por mantener una conversación con ella

Se volvió hacia su compañero, pensándolo un instante antes llamar su atención con una seña - Oye Lee ¿podrías hacerte cargo? Tengo que llevarle un informe a la Hokage

- ¿Como? ¿ahora? Pero, los informes siempre son hasta-…

- Me lo pidió a estas horas, no me preguntes porque –contesto esta, pellizcándolo por debajo de la mesa y lanzándole una mirada a Lee para que se callara de una vez

- Cl-claro… -tartamudeo Lee, viendo como la chica se despidió del resto, dándole una palmada a la rubia durmiente en la espalda, antes de retirarse

Los tres se quedaron mirando por un momento hacia la entrada, cuando la chica salio del local, justo antes de que un enorme bostezo llenara el local

- Vaya, parece que no me salio tan bien el jutsu –comento la marionetista, mirando como Ino comenzó a despertarse perezosamente, tallándose los ojos y preguntando al aire que hora era, antes de detenerse, como aturdida por unos segundos, mirando incrédula a su alrededor y recordando como se había-… - "¿Dormido? ¿Realmente era posible?!" –pensó emocionada, a la vez que una temblorosa sonrisa surgió en su rostro. No había sido mucho, quiza unos 20 minutos… pero eso no importaba ¡había dormido!

Se arrojo intempestivamente contra la chica, literalmente estrujándola mientras repetía una y otra y otra vez lo bien que había dormido, agradeciéndole sin parar, mientras Idei solo alcanzo a decir con un hilo de voz un "me aplastas" realmente sintiendo que la asfixiaba sin entender ni jota de lo que estaba hablando

- …lo digo en serio- exclamo la rubia sin siquiera hacerle el menor caso, ni a Idei, ni a Kankuro o a Lee, que miraban alarmados como comenzaba a ponerse azul- …no sabes el trauma que me tenia no poder echarme siquiera una pequeña siesta. Condenada, ahora tendré que agradecértelo de alguna forma. ¡Ah! ¡Ya se!- grito, soltándola de súbito y haciendo que la pobre fuera a parar contra Kankuro que por reflejo, la sujeto, apenas cruzando las miradas antes de ver ambos como la "rubia durmiente" hacia planes solita a la vez que le brillaban los ojos

Era un tanto… Extraño. Normalmente, cuando tenia que acompañar a Temari a alguna de sus maratónicas salidas de compras, le parecía de los mas tedioso y aburrido del mundo… curiosamente, ahora… aburrido no era exactamente la palabra que usaría, estaba cualquier cosa menos aburrido, mirando como Ino iba y venia aventando montones de ropa a la chica, mientras el, bastante entretenido, se iba imaginando a la marionetista como se vería con esto o aquello… oh!, bendita sea esa cosita llamada imaginación, pensaba el jounin, con una sonrisa de oreja a oreja, que tuvo que borrar casi al instante, cuando noto como Idei lo miraba, alzando la ceja

- Casi puedo imaginar que estas pensando –dijo, sonriendo al ver como el se puso rojo, intentando disimular y mirando para otro lado, mientras ella lo miraba divertida, sin notar como la rubia hacia crecer cada vez mas la mini-montaña que ella sostenía en brazos, solo gritando molesta cuando termino por perder el equilibrio, cuando al montaña le termino cayendo encima

Pasaron lentamente los segundos, mientras el chico distraído movía con los hilos un par de calcetines, haciéndoles danzar frente a el, mientras esperaban fuera de los vestidores, lanzando una que otra mirada acida al "molesto-tipo-de-verde" sentado as u lado

Ambos chicos se volvieron hacia los vestidores, al escuchar la aguda voz de la rubia

- "No, tienes razón, esto no va a funcionar, quizás un color un poco mas oscuro, quizá incluso negro… que tal este, con estas cosas tipo grecas"

- "¿Como? pero espera, eso no esta muy ajust-…"

- "Tu solo póntelo, que al fin y al cabo hace juego con el de Kankuro" –se oyó un leve forcejeo allí dentro, con quejas incompletas de Idei –"¡Hey! ¿Pero de que hablas?-… te estoy diciendo que esta muy ajus-…"

Un largo silencio se impuso entre los dos shinobis alli sentados, mirándose por un instante entre si antes de que enrojecieran, al alcanzar a oír:

- "Si, tienes razón, nunca te quedara con ese viejo e infantil corpiño que traes, habrá que sacarlo"

- " ¿Que?! ¡No, espera!"

- "Pero mira nada mas, si estas plana como una niña. Olvídalo, mejor sin nada, ya sin esta cosa debería quedarte mejor"

- "¿Pero acaso estas loc-…?!"

- "¡Oh! Ya veras como tengo razón… ¡Listo! Y ahora, a pedir la opinión de un experto, espero que aun sigan allí esos dos"

- "¿Ah?! No, te digo que te"… ¡esperes!- grito la chica, ya cuando Ino ya la había empujado afuera, quedando de pie, pálida frente a los chicos

Un bastante ajustado vestuario negro, conformado con una falda de dos piezas y una blusa sin mangas, con un peculiar grabado que recordaba a grecas por el frente, que bajaba desde su cuello hasta su vientre. Por debajo de la falda, por los costados, se lograban ver unos pantaloncillos cortos de color gris crema, completando el conjunto con unas coderas al estilo de Ino, de tela, igualmente de color gris

- Y bien ¿Qué opinan? –inquirió alegremente Ino, a la vez que revisaba su "trabajo", ocupándose de quitarle las vendas que hacían las veces de coleta a la chica, dejándole el cabello suelto

Lee simplemente alzo el pulgar en alto, animado

- ¿Y que tal tu Kankuro? –pregunto Ino, comenzando a sujetarle el cabello a la chica con un broche metálico con forma de hoja

- Pues… no esta nada mal -desaparece la escena, mostrándose a Kankuro solito en un fondo negro, a la vez que un Inner suyo aparece detrás de el, como con ojos pervertidos y babeando como un grifo [al igual que yo, por cierto X3]

La escena desaparece, regresando a la realidad sacudiendo levemente la cabeza, al escuchar la voz de la rubia

- Creo que esta lista –exclamo Ino, apartándose un poco, contemplándola

- No, aun no lo esta… -sonrío Kankuro, rebuscando en sus bolsillos, antes de sacar un marcador púrpura

La chica se llevo por quinta vez la mano a la mejilla, acariciando con una sutil sonrisa el diseño púrpura con que el chico había decorado su mejilla, aun mirando por la ventana como la llovizna comenzaba a amainar

Se acomodo en el alfeizar de la ventana, apoyando su espalda contra el marco, mirando el cuarto a oscuras, escuchando el sonido rítmico de la respiración de Lee, desplomado sobre un futon tendido a medias, al otro lado del cuarto.

- Hazme el favor de no escapar de nuevo – Idei sonríe, mirando como Tenten aparece, recargándose contra el marco de la puerta

- Descuida, ya tuve bastante por hoy –susurra ella, regresando su vista al cielo gris, que comenzaba a abrirse lentamente, a medida que aquella cortina del color del hierro comenzaba a desgarrarse, dejando paso a parches de estrellas

Tenten se quedo allí, de pie bajo la sombra de la puerta, mirando a la chica a medida que recordaba las palabras de Iruka-sensei, intentando comprenderla. Cerró los ojos, meditando por un momento antes de lanzarle una mirada intranquila, mientras esta permanecía ensimismada mirando la noche. Se le veía… embelesada, acariciando con suavidad su mejilla marcada

Tenten suspiro, recordando aquella mañana frente a la puerta del despacho de la Hokage. Aun podía escuchar la conversación, aun sonando en su cabeza

- Iruka-sensei - recordó como casi salto, sobresaltado, volviéndose al ver como a su lado estaba una de sus ex-alumnas

- Ho-hola Tenten!

La chica alza la mano, en un saludo mientras sonríe sin ganas, preguntándole si lo había llamado la Hokage

- Ehm, no… solo vine, a discutir algo… de la academia… si, eso

- Sensei, ¿sabe? no es bueno mintiendo. Se que vino a hablar de Hakanai

- Oh… jeh, perdona por mentirte, tonto que soy, si ya debes estar enterada de todo ¿no?, es tu misión… últimamente no se donde tengo la cabeza, y pues dije, lo primero que me vino a la mente

- Iruka-sensei, ¿podría decirme como fue idei, mientras estuvo en la academia?

- ¡Claro! …la mas obstinada de la clase –sonrió este, cambiando por completo su expresión- A pesar de tener pocas aptitudes como kunoichi nunca la vi rendirse, como me recuerda a Lee en ese detalle, nunca rendirse sin importar nada, aun cuando era muy propensa a enfermarse –su mirada se ensombreció por un momento, gesto que ella noto

- ¿En que modo?

El en ese momento aparto la mirada hacia la ventana, por donde pudo ver la academia a lo lejos… casi podría oír aun el rumor lejano de los chicos, en el patio a esa hora. Un muy débil gesto de tristeza se dibujo en su rostro, mientras su mirada se volvía vítrea

- ¿Sensei?

- Lo se, es tu misión… ocultarte información sobre un objetivo seria… desearía no tener que decírtelo, era una promesa… una que tengo que romper por segunda ocasión. Si Hakanai no ha parado en el hospital estos días, lo hará pronto, posee una enfermedad Terminal

El sensei se detuvo con expresión cansada, volviendo su vista de nuevo hacia la ventana hacia la academia, a medida que continuaba

- Es algo propio de su país, raro y desconocido fuera de la isla. No me sorprendería, que no se le hayan diagnosticado mientras estuvo aquí… y siendo su país pequeño, aislado y pobre, es algo fácil de ocultar, ella así lo prefirió

Ataca los músculos del cuerpo, atrofiándolos lentamente. Con el paso de los años, estos resienten aun los esfuerzos moderados. Llega un momento en que los músculos del corazón son incapaces de soportar aquel sobreesfuerzo y… bueno, allí acaba todo. Al menos ahora solo resiente los esfuerzos extremos. Tengo fe en que le quede al menos dos, quizá tres años de vida

- Pero, esto significa… que podría morir en el mismo examen ¿para que lo presenta?

- Buena pregunta, al menos quiero pensar que se porque lo hace. Al menos creo entenderla. Si sabrías que vas a morir ¿Qué harías? Es decir ¿Qué intentarías hacer antes de que pase?

La chica bajo la mirada, con un nudo en la garganta, sin poder contestar la pregunta. El sensei cerró sus ojos, exhalando con tristeza – cumplir tus sueños ¿no? El de ella es ese, demostrarse que puede lograrlo, sin importar nada…

- Su sueño… - susurro Tenten quedamente, separándose lentamente del marco de la puerta, entrando a la habitación y sentándose igualmente sobre el borde de la ventana, al lado de Idei


Listening

Haunted - Evanescence

thnks_fr_th_mmrs - fall_out_boy

everybodys`s fool - Evanescence

Friend Of The Night – Mogwai

Tak's Theme – Invader Zim Soundtrack

Yuugure - Toshiro Masuda [Naruto Original Soundtrack]

Notas de la enfermedad

Bueno, en la vida real, si existen enfermedades de este tipo, conocidas como Distrofia Muscular, de los cuales hay alrededor de 9 tipos, con gravedad y síntomas variables

Para perfilar la enfermedad de la chica tome como base al conocido como síndrome de Lambert-Eaton [aunque omití un par de síntomas y la volví aun mas severa en otros], y la cual estuve investigando en libros de medicina e incluso en la red, si bien hay discrepancia entre algunos autores debido a que se desarrolla diferente en cada paciente

El síndrome de Lambert-Eaton (LEMS) es una enfermedad rara auto-inmunológica en donde se presenta debilidad muscular provocada por una anomalía en la transmisión de impulsos nervios entre el nervio y el músculo, por una liberación insuficiente del neurotransmisor por parte de célula nerviosa. A medida que continúa la contracción muscular, la cantidad de neurotransmisor puede acumularse en cantidades suficientes para causar una reacción normal del músculo, provocando un aumento de fuerza en el paciente, a corto plazo.

Provoca debilidad muscular, pero no es tan severa en los músculos del ojo, quijada y garganta como en otras enfermedades afines, como es el Síndrome miasténico [algunos autores la consideran la misma enfermedad en una forma menos agresiva]. La debilidad desaparece temporalmente después de que la persona se esfuerza. LEMS normalmente provoca visión borrosa, dificultad para masticar y baja presión arterial, y puede producirse la muerte súbita por problemas cardiacos

La enfermedad progresa lentamente; vida corta: la supervivencia más allá de la adolescencia es improbable. Existen tratamientos, sobre todo utilizando anticolinesterasas, aunque preferí omitirlo al colocarla en un época "antigua"