Es increíble… por mas que intento ennegrecer la historia, no lo logro!! …no he podido evitar que los últimos capis quedaran un tanto… ¿despreocupados?! ¿Pero que demonios?! AGGHH… realmente esto esta comenzando a ser molesto, no puedo evitar escribir así!

Uhh… vaya, es increíble, solo cuando estoy deprimido, es cuando logro mis escritos sean realmente oscuros... y ahora, que estoy pero recontra-de buen humor… vaya, ya ni yo me reconozco, en verdad ^^º

Pero bueno… no puedo evitarlo, estoy feliz!! Me acaban de enseñar como usar el esfigmomanómetro [o simplemente "bauma" pa'nosotros] esa pequeña cosita que sirve para checar la presión arterial X3

Pero bueno, me salgo del tema, para variar, veamos el capi


Capitulo 24 Noche fría

- ¡Ya no mas!! -grito histérica, sin poder ya soportarlo, sumida una vez mas en el abismo, sintiendo aquel infierno que la rodeaba cada noche, que carcomía su juicio y la debilitaba poco a poco…

Los gritos, el sonido crepitante del fuego arrasándolo todo… y de súbito, opacándolo todo, se escucho un sonido estridente, como el de un cristal quebrándose en pedazos

Ino comenzó a abrir lentamente los ojos, al percibir como todo se sumió en un pesado silencio. Todo se había vuelto negro, todo había desaparecido… las casas, las calles, los cuerpos… todo, viéndose parada en medio de la nada, completamente sola

Parpadeo confusa, mientras ella se incorporaba, atónita ante el brusco cambio, mirando al "suelo" bajo sus pies, viendo su propio reflejo, como si estuviera de pie sobre un espejo negro

Más de súbito ella se dio la vuelta, alarmada, al sentir la presencia de alguien, a solo unos pasos detrás de ella

- Ya no más… -susurro, repitiendo las palabras de Ino, que se quedo perpleja ante aquella…

… aquella niña

Era una pequeña, de no más de 7 años y vestida solo con una larga y rasgada bata de dormir, alguna vez blanca, y ahora salpicada aquí y allá con manchas oscuras, del mismo color de la sangre seca.

Ino parpadeo, aturdida por aquel súbito y bizarro cambio que había tomado esta vez su pesadilla, ladeando la cabeza, dudando por un instante y acercándose un poco más a la pequeña, que ocultaba su rostro detrás del largo y maltratado cabello negro que colgaba de su frente

- Pero… ¿Quién eres tu? -pregunto Ino, antes de detenerse, riéndose de si misma, un poco fuera de si, comentando en voz baja de que serviría saberlo, si no era mas que una maldita pesadilla, si todo aquello no era real…

- No es tu sueño, es el mío – susurro la pequeña, haciendo que la rubia se callara al instante – Y pronto no lo será más

La rubia parpadeo, sin lograr asimilar las palabras de aquella niña, que permaneció seria y distante, alzando lentamente la vista y mirándola fijamente a los ojos… esos ojos. Espera, ¿ella no era-…?

No podía ser verdad, se veía muy pequeña… pero eran idénticas, incluso con los mismos ojos verde hoja, pero…

- ¿Idei?

Ino se incorporo bruscamente, jalando aire con desesperación, apartando de golpe las sabanas y llevándose instintivamente las manos al pecho, sintiendo como su corazón martillaba con furia

Por un momento su mente quedo en blanco, mirando a su alrededor su habitación a oscuras. Mas, a medida que su mente evocaba aquella escena con la niña, se llevo una mano a la frente, secándose el sudor frío

Pero ¿Qué demonios había sido eso?

Sentada al borde del abismo, mirando abstraída a la villa que se abría debajo de ella, Idei permaneció en silencio, moviendo lentamente los pies en el vació, sumida en sus pensamientos

Casi sonrío, preguntándose si su escolta se había dado cuenta de que ella ya no se encontraba dormida con ellos, cerrando lentamente los ojos, a medida que su rostro fue reflejando la tormenta que ocurría en su mente.

- ¿Realmente… valió la pena tal sacrificio? –abrió un poco los ojos, mirando hacia la noche con la vista vidriosa, antes de obligarse a contestarse que lo era, que el costo fue tan grande como su sueño, que lo valía sin importar nada, y que no le importaba, que ocurriera una vez realizado

Eso era lo que pensaba hace solo unos días… la chica dejo escapar un gemido, a medida que sus ojos se empañaron, haciéndola maldecir

¿Por qué tuvo que aparecer el? ¿Por qué tuvo que fijarse en ella, complicando las cosas? ¿Y porque demonios ella tuvo que sentir lo mismo? No había forma de que pudiera estar a su lado, no después de todo esto

Mas aun así… aun así…

Ella no pudo evitar soltar una amarga maldición, por el simple y molesto hecho… de que ella lo amaba

Mas abrió los ojos, sobresaltada, cuando Lee apareció detrás de ella, preguntándole con una sonrisa cansada, porque le encantaba desaparecer de esa manera

Por un momento la chica se quedo helada, casi esperando que el la hubiera oído, con su maldita manía de pensar en voz alta, mas pasaron los segundos, en los que el chico simplemente la miro, preguntándole que hacia allí con ese frío

¿Frío? Idei literalmente sintió su sangre hervir, con unas ganas inmensas de estrangular al chico, mas se detuvo, al ver como este se sentó con calma a su lado, mirando hacia la villa iluminada por la luz opaca y blanca de la luna, a la vez que comentaba lo bello que estaba esa noche

Ella sonrió a su pesar, igualmente mirando hacia aquel paisaje, justo antes de que aquella vaga y débil sonrisa se tornara un tanto maléfica, intentando disimularla a la vez que se volvía hacia su "querida" compañía

- Oye Lee… ehhm ¿sabes? Me dio algo de sed, ¿no podrías ir y traerme algo de tomar?

Lee parpadeo, entreviendo la forma sutil en que la chica lo estaba corriendo, mas al ver como ella puso ojos de cachorro y pregunto con voz aguda ¿siiii? el dejo escapar un suspiro, levantándose y diciéndole que en un momento volvería

Idei miro sonriente como este bajo con prisa la inmensa escalinata que bajaba hasta la villa, antes de rascarse la cabeza preguntándose si no había sido un poco cruel

- Perdona Lee… -susurro para si, antes de dejarse caer de espaldas, mirando hacia la noche y disfrutando, de nuevo, de aquella dulce soledad - …nada personal, pero siempre he preferido… estar sola

El chico miro la maquina expendedora, golpeándola con los nudillos a medida que paso la mirada sobre la lista de refrescos, jugos y botellas de agua, solo hasta ahora percatándose de que no había preguntado que le habría gustado tomar a la chica ¿jugo o refresco? ¿o quizá agua?? …vaya pequeño y gran problema. Dejo exhalar un suspiro, sacando todas sus monedas y pidiendo una de cada cosa, haciendo malabares para agarrarlas todas y subiendo con cautela la enorme escalinata

Paso un buen rato para que regresara a la cima de nuevo, intentando no tirar nada

- Idei, no sabia si traerte un jugo o… ups ¿Idei? Ouh… lo sabia, ¡otra vez! –exclamo, golpeándose por impulso la mano contra su frente, sin darse cuenta que con ella sostenía un par de latas de refresco, aplastándolas contra su frente mientras todo su espumoso contenido termino salpicándolo todito

La chica no pudo evitar dejar escapar una sonrisa de diablilla, al alzar la vista hacia el monumento de los Hokages, imaginándose que en este momento el ojos de plato estaría llegando a la cima, estirándose con sueño sobre la fría banca en la que estaba recostada, bajo la luz de uno de los faroles que iluminaban ese pequeño parque, no muy lejos de los rostros de piedra. Ya después iría a la casa de Tenten, y le daría una disculpa a Lee… mas no por ahora, se dijo, relajada sintiendo la brisa de la noche…

Más Idei se levanta de súbito de la banca, al sentir la presencia de alguien de pie frente a ella, casi maldiciendo esperando ver a Tenten o a Lee, mas quedándose de una pieza, al reconocerle

- ¿Qué tal? –soltó el Jounin de la arena – Te vas a resfriar con eso puesto – exclamo, sin lograr ocultar su sonrojo

- Hola, Kanku -exclamo ella a media voz, ignorando como el ladeo levemente la cabeza ante el "Kanku", levantándose lentamente de la banca y acercándose a el, intentando bromear para que no notara su animo apagado- Dígame, mi querido examinador ¿a que se debe su presencia, es que aun sigo a prueba?

- ¿Eh? N-no… no venia por eso. – El se rasco por un momento la greña, manteniendo una mano en su bolsillo, jugueteando con algo en su interior, sin notar como ella lo miraba de soslayo, con expresión triste, cerrando los ojos y sonriendo levemente, antes de alzar sus manos en alto

Mas se detuvo justo cuando comenzó el primer sello, al sentir como el la detuvo – Oye ¿Por qué siempre haces eso? Mira que me es un tanto complicado hacer esto como para que simplemente te esfumes –dijo el, un tanto irritado, antes de notar como ella bajo la vista al suelo

- Ehmm… ¿Idei? ¿Estas bien? -pregunto, viendo como ella se quedo en silencio, con la vista clavada en la tierra, antes de soltar un suspiro, alzando lentamente la cabeza y sonriendo sin ánimos

- Si… ¿y bueno, a que venias? –el parpadeo, un tanto extrañado al ver como aquella triste mirada se convirtió en la sonrisa despreocupada, tan característica en ella

Le agarro desprevenido, comenzando a tartamudear un "ya sabes"

- ¿y que se? – le pregunto ella, un tanto divertida ante lo obvio

Ella lo miro, viendo como este intentaba ocultar su sonrojo con su típica expresión de molestia, apartando la mirada y quedándose mirando fijamente a la luz del farol, como si en el hallaría las palabras

- ¿Tan difícil le es decirlo? -murmuro la chica, sin darse cuenta pensando en voz alta, solo logrando que el color encendido del jounin se triplicara - ups… per-…perdona.

Este se tallo el cuello embozando su típica expresión tonta, intentando quitarle el peso a la situación, mostrándole una amplia sonrisa

Ahora fue ella la que miro hacia el farol que hace un momento el veía

- Como si no supiera que me quieres decir… eres tan transparente, que hasta resultas… tierno. Mira que parecemos un par de tontos, en verdad

El trago grueso como nunca en su vida, mordiéndose el labio y mirándola, intentando buscar las palabras… y solo logrando prolongar aquel silencio, regresando la mirada de nuevo hacia el farol… ella se volvió hacia el, al ver como se quedo callado

- ¿Kankuro?

- ¿ah? Oh, perdón… solo pensaba… sobre unos rumores que había oído

La sonrisa de ella se desvaneció, al tiempo que negó levemente con la cabeza. Tenia que haber metido la pata. Después de unos segundos, ella suspiro, con una mueca vaga dibujada en su rostro, lo que pudo ser una sonrisa forzada - ¿rumores? …déjame adivinar, ¿rumores de que tengo un pergamino maldito?

El chico alzo la vista, sin saber que decir, mientras ella levanto la ceja, ya con una amplia sonrisa, enmarcada en aquellas marcas que decoraban su mejilla derecha - ¿adivine?

Ella suspiro con tristeza, dejando que el viento frió y cargado de olor a lluvia se llevara consigo no solo la hojarasca seca que se levanto arremolinándose a su alrededor, sino también sus pensamientos, alzando la vista, entregando su triste y opalina mirada al susurro de la noche

- ¿Qué haces tan solo a estas horas?

Hinata se sobresalta, parándose de un salto de la banca en donde se encontraba y mostrándole una expresión de sorpresa a su compañero de equipo, salido de la nada

- K- ¿Kiba-kun?

Este niega despacio con la cabeza, mirándola a los ojos con las manos aun en los bolsillos, con una sonrisa triste en su rostro

- ¿Cuántas veces, vas a tener que pensar en el, para tomar la decisión?

- ¡Kiba-kun!

- De acuerdo, de acuerdo… no mido mis palabras, lo se… -sonrió con picardía, sentándose tranquilamente en la banca, mirando como ella permaneció de pie. - …pero sabes que tengo razón ¿o no?

Solo ahora se arrepintió de haber abierto la boca, cuando miro como esta baja la cabeza, mirando el suelo con angustia a la vez que un par de lagrimas comenzaban a brotar. Esta ahogo un sollozo, restregándose la manga contra su rostro y sentándose junto a el, mostrándole una sonrisa apagada

- No te cansas… de recordármelo ¿verdad?

- N-no… Hinata, perdóname, no era mi intención… ya sabes que soy un completo estupido que no sabe cerrar la boca y todo eso pero…

Una efímera y dulce risa le hace detenerse, mirando ruborizado como esta alzaba la vista a la noche, manteniendo aquella lejana sonrisa – Aunque no me guste oírlo… realmente estas en lo correcto, Kiba-kun… yo, aun no soy capaz de-…

- No digas eso… yo soy el idiota aquí, no tienes porque disculparte…

Sin siquiera darse cuenta, Kiba ya estaba rascándose nerviosamente la cabeza, sin lograr apartar la vista de aquella etérea mirada

- Yo… este… mira Hinata, bueno… sabes que siempre te apoyare, decidas lo que decidas ¿de acuerdo? Solo tómalo con calma, ya deberías saber que el tipo esta más ciego que un topo con este tipo de cosas. –Dijo, mirándola por un momento antes de alzar la vista al cielo con una sonrisa tonta - Mira que nunca haber notado esa carita de ángel es todo crimen –alcanzo a decir, evitando mirar como ella embozo una dulce sonrisa, que le habría quebrado la voz – Ya veras como todo saldrá bien, de eso me encargo yop

Idei se recargo contra la baranda del puente, mirando hacia abajo en donde el agua del río fluía lentamente debajo de ellos

Ambos, sin decir palabra, comían sin prisa unos camotes dulces que el chico había comprado en uno de los puestos del parque [no pregunten porque demonios estaba abierto a esa hora]

Kankuro, completamente atascado, había terminado por sugerir caminar un rato por el parque, deteniéndose en el puente para comer los humeantes dulces

La chica sonrío, pensando que últimamente se estaba comportando un tanto… ¿cual seria la palabra? ¿Romántico? … quizá, aunque sin mucho éxito por cierto. Bueno, tal vez un poquito, podía ver como este realmente se estaba esforzando. Miro hacia el agua, observando como algunas migajas cayeron en aquel espejo de obsidiana, a medida que ella masticaba con lentitud, intentando apartar de su mente cualquier recuerdo, volviéndose hacia el, viendo como este igualmente la miro, antes de alzar levemente la vista, un tanto atontado al ver como ella sonrío divertida ante su reacción

Idei se acomodo contra la baranda, mirando de forma distante como el viento desgarraba las nubes sobre ellos. El chico se sintió incomodo por el silencio, mirando un tanto sonrojado como ese mismo viento hacia ondular el cabello de la chica… pero regreso a la realidad, cuando ella, sin mirarlo, murmuro

- Una bella noche, ¿no crees? –susurro ella, realmente disfrutando su compañía

- ¿Be-bella? –pregunto el, extrañado y mirando el cielo turbio encima de ellos, temblando por un instante al percatarse de que había enfriado un poco mas. A punto estuvo de soltar un comentario mordaz ante la definición de "bella noche" que tenia la chica, mas se detuvo, intentando evitar meter la pata de nuevo, rascándose levemente la mejilla al recordar el "plan infalible" de su "querida" hermana Temari. Cena, paseo nocturno, declaración y beso apasionado… en ese orden. Trago saliva, comenzando a pensar que quizás no había sido tan buena idea seguirle la corriente a la loca de su hermana. Realmente el no servia para esas cosas

Mas alzo la vista, al ver como un papelito cayo lentamente del cielo hasta posarse su cabeza, tomándolo y desenvolviéndolo sin que Idei lo notara

" ¿Pero que estas esperando baboso? ¡Díselo! " El se ruborizo, reconociendo la letra de su hermana a la vez que se volvió para todos lados, instintivamente buscándola. ¿Pero que demonio, realmente los estaba espiando? Pensó el, comenzando a molestarse, viendo como cayo un segundo papelito

" Idiota, ¡díselo de una vez!, no pudiste haber logrado un ambiente mejor y tu lo estas desperdiciando comiéndote tu estupido camote!! "

Esto era demasiado, realmente irritado buscándola a su alrededor, por fin logrando encontrarla en la otra orilla del río, escondida detrás de unos arbustos

Un tercer papelito, esta vez desdoblado cayo sobre la baranda frente a el

"!Vamos, son solo unas simples palabras!" –sin que el lo esperara, una ráfaga de viento le empujo haciéndole chocar con Idei, que se sobresalto, al sentirlo pegado a ella

- ¿K-Kankuro?

- Ehh… Idei, este… -volteo disimuladamente hacia atrás [bueno, quizá no tan disimuladamente], pudiendo ver como la otra intentaba darle ánimos, con los pulgares en alto. Trago grueso, antes de volverse de nuevo hacia Idei que lo miraba como si de pronto se hubiera vuelto loco, armándose de valor… que se desvaneció casi al instante

- Ehmm… etto… yo, yo solo… quería preguntarte… ¿Te vas a comer eso? –pregunto el, señalando el camote dulce a medio comer de ella

- ¿ah? - Idei parpadeo, antes de que una gotita bajara por su cabeza, mas o menos intuyendo lo que había intento decirle, simplemente dándole la botana con expresión resignada, mientras este lo tomaba, avergonzado y recargándose contra la baranda, encorchándose sobre si mismo y comiéndoselo de un solo mordisco, con sendas lagrimas corriendo por su rostro, pensando para si que ese había dio el camote mas amargo que había comido en su vida

No lo sintió venir, realmente no lo esperaba

Abrió a más no poder los ojos, sin creerlo, al sentir los labios de ella contra los suyos…

¡Todo un exxito! –exclamo quedamente la hermana, incorporándose y apartándose del río, con la intención de darles un poco de espacio a ese par


listening:

Tak's Theme - Kevin Manthei [Invader ZIM Original Soundtrack]

Shell Shock – Clint Mansell

How Far We've Come - Matchbox Twenty

Thnks Fr Th Mmrs - Fall Out Boy

Haunted – Evanecence

Everybodys`s Fool – Evanecence