Jeh… hola!

Pos heme aquí, acordándome que aquí también tenia publicado mi fic ^^

Jeh… perdonen, intentare actualizarles hasta donde tengo completa la historia, del cap 25 al 29, ya casi para acabar el fic

Al cabo, a partir de este momento será un poco más siniestro, más crudo y sangriento que de costumbre, ya comenzando a revelar varios aspectos "espinosos" de la trama

Por algo lo metí dentro de la categoría de "horror" ^^

Espero que sea de su agrado, chao y cuídense!! (oh!, y grax ladysophie27 por acordarme de actualizar ^^)


Capitulo 25 El borde del abismo

- Ya se retraso

La cadavérica criatura negra ladeo la cabeza cuando Tetsu se detuvo, mirando irritado su reloj antes de alzar la vista hacia el patio de la Academia, viendo como el viento soplaba entre los restos de las mesas

El cuerpo negro permaneció acuclillado al lado de su amo, Shitai, mirando como este se recostaba con expresión hastiada sobre las tejas del tejado, ignorando el frío y mirando como su primo se paseaba aquí y allá, con semblante irritado

- El cara de momia no piensa venir primo, ya te lo dije

El otro se limito a dirigirle una mirada acida, pasando por alto el comentario, mientras el otro comenzó a rascarle la cabeza al cadáver como si fuera un simple perro

- ¿Que lograste obtener durante examen escrito, Shitai?

- No mucho: que el tal Haru sigue siendo un infeliz bastardo capaz de hacernos pedazos, incluso con una sola mano. Debimos haber mandando a uno de los cadáveres, sabes que no soy bueno para recabar información y esas cosas, eso era la especialidad de Kiri y su zopilote guajolotero ese

El otro se detuvo, soltando un suspiro cansado, volviéndose hacia el primo

- En primer lugar, su invocación es un buitre, no un zopilote gua-… guajo- lo que sea… y en segundo lugar, lo que menos necesitábamos en esa prueba era un cadáver que se paseara por allí llamando la atención de medio mundo.

Mirando hacia el cuerpo negro, holgazaneando al igual que el amo -Aunque quizás hubiera sido mejor enviarle a el

- Aja, como sea. ¿Y ahora que hacemos?

- Aun no lo se… Ese maldito de Kiri, ¿pero que demonios estará planeando?

- Ya te lo dije, esta obsesionado con el pergamino maldito ese. Lo que deberíamos hacer es darle por muerto y terminar solos la misión

- No. Es demasiado arriesgado intentarlo sin el resto, nos quedamos completamente solos

- Otro gran enigma sin resolver ¿Me pregunto que les paso a los demás?

- Es obvio idiota, les asesinaron en el bosque hace un par de días. De otra manera ya se habrían reportado, tal y como acordamos.

- Oh si, vaya… aun no me creo que el jefazo halla también estirado la pata

- Cierto… Esta misión resulto demasiado para nosotros, nunca debimos aceptarla

- Te diré porque: nos iban a pagar un chingo de lana. Pues ya que, ni modo ¿Y porque no simplemente nos olvidamos del asunto?

- ¿Y porque no simplemente te callas y me dejas a mí pensar? Nos asesinarían si hiciéramos eso. De algún modo debemos eliminar al cretino de la nube, debe de haber alguna manera de lograrlo.

Kankuro se quedo mirando como ella permaneció recargada contra el pasamanos, con la vista clavada sobre las negras aguas que corrían debajo de ellos.

Ella había roto el beso en el momento en que el había intentado corresponderlo, apartándose unos pasos de el, a medida que cerraba los ojos, estremeciéndose por un momento, pero alzando la mano deteniéndole, cuando el intento decir algo

Hubiera dado cualquier cosa en ese preciso momento, por saber que decir, por saber como actuar ante aquella chica, que simplemente lo miraba de reojo. Su mirada había cambiado… su semblante, su expresión… podría jurar que ya no era ella. Algo en esos ojos había cambiado. Comenzaba a inquietarle

- ¿Sabes? Este clima, con sus tormentas, viento y todo eso… me recuerda bastante a aquel día, en el sótano de mi abuelo…

- ¿Sótano?

Idei había alzado la vista a la noche, ignorándole por unos segundos, antes de contestarle- Si, hace mucho, cuando tenia como unos 7 años -Una sonrisa efímera se dibujo en el rostro de la chica

- En Suna nunca ha llovido –comento el, solo por decir algo- al menos no que recuerde ¿Es lluvioso tu país?

- Algo. Sobre todo, en la temporada de tormentas… a veces el viento es capaz de arrancar las tejas de las casas, o incluso derribarlas -ella se detuvo, como recordando – Creo que es por estas fechas cuando comienzan los monzones

- ¿Entonces estuvo lloviendo, cuando saliste la casa de tu abuelo?

Ella parpadeo, alzando la vista por un momento, recordando… o mas bien, intentando recordar - Yo… no lo se

- ¿Cómo que no lo sabes? –pregunto el, volviéndose y mirando como esta se incorporo, mirando con semblante confundido el agua del río

- Es que… no lo recuerdo ¿porque?

- ¿Y a mi que me preguntas? ¿Cómo es posible que no lo recuerdes?

Las palabras de Kankuro le dejaron un tanto incomoda. El momento en que ella había salido de la isla…

No lo recordaba

- Que extraño –susurro ella, pensando en voz alta

- ¿Qué es extraño?

- Es que… no tiene sentido: no logro recordar el momento en que debí despedirme del abuelo, hace solo una semana. Es como si… hubiera perdido el recuerdo –dijo, esta vez bajando aun más la voz - Y ¿sabes? lo extraño, es que tengo la sensación de que lo mejor seria no recordarlo

- ¿Como? -El la miro, preocupado, intentando digerir aquellas palabras, colocando su mano sobre el hombro de ella, haciendo que esta alzara la cabeza, devolviéndole la mirada. Más ella retiro con calma la mano, sonriendo de forma amarga, antes de darle la espalda

- ¿Porque? –alcanzo a escuchar como ella había susurrado, mientras bajaba la mirada, como si aquel susurro hubiera sido para ella misma. El se esforzó en no embozar una sonrisa, acercándose lentamente a ella, sintiendo algo extrañamente parecido a un alivio, al pensar que no era el único al que le costaba trabajo este tipo de cosas

Pero se detuvo, al ver como ella volvió, viendo como ella se esforzaba por contener el llanto, mirándole casi con furia - ¿Porque?!

- ¿P-porque que?

- ¿Por qué yo?! Porque te empeñas en que sea yo, si lo único que he hecho es meterte en problemas una y otra vez, deberías odiarme, pero haces lo contrario. No lo harías, si realmente me conocieras

El entrecerró los ojos, comenzando a ponerse rojo – Entonces déjame conocerte, deja de hacer como si nada pasara, como si pretendieras ignorar lo que siento… ¡deja de huir cada vez que intento decírtelo!

Sakura se detuvo a la mitad del pasillo, mirando con aire cansado hacia la ventana en donde se veía el monumento de los Hokages, iluminado de forma intermitente por la luz de una débil luna menguante. Seria una bella noche, si no fuera porque el cielo era opacado por aquella bruma gris que envolvía como una pesada manta toda a la villa.

La chica reanudo la marcha, equilibrando un montón de cajas de equipo y papeles, caminando despacio con aire cansino por el angosto pasillo del hospital

- "Necrosis de tejidos… tejido muerto, en otras palabras. Pero ¿Cómo era posible eso?"-pensaba ella para si, ensimismada mirando hacia el suelo, sin notar como una sombra se proyecto desde la ventana que dejo atrás

No vio a la criatura negra y cadavérica que se asomo por sobre el marco de la ventana, haciendo el ademán de gruñirle, sin lograr que de sus mandíbulas grotescamente tachonadas de dientes escapara sonido alguno, pero deteniéndose y volviéndose hacia el otro lado cuando un jovial grito resonó en el pasillo

- Sakura-chaaan! –la chica se volvió, mirando como pasillo abajo aparecía Naruto alzando la mano en alto saludándola alegremente, según su costumbre

Ella, sin poder alzar las manos ocupadas, alcanzo a forzar una sonrisa cansada, antes de quedarse, por un momento, mirando hacia donde estaba la ventana, vacía

Se volvió hacia el chico, al escuchar como este prácticamente se quejaba de que apenas la había visto en estos días, preguntándole si había tenido mucho trabajo

Ella miro hacia abajo, a las cajas sobre sus manos, preguntándose si eso no era un tanto obvio, antes de suspirar, intentando en todo lo posible no verter su ira sobre el pobre de Naruto. El no tenia la culpa… esta vez

- Algo –soltó al fin- he tenido algunos problemas con mis pacientes, sobre todo con el expediente de aquella genin de la Ola, esta resultando un tanto… -se detuvo, percatándose que estuvo a punto estuvo de exclamar "problemática", como lo haría cierto chico genio de aire aburrido, sonriendo para si -… algo complicada, es todo

- ¿Complicada? –pregunto el, entrecerrando los ojos con expresión zorruna, viendo como ella dudo por un momento, antes de simplemente comentar que estaba bajo vigilancia medica, y que últimamente les estaba complicando mucho las cosas

- ¿En… en verdad? –pregunto el, desvaneciendo aquella sonrisa, llevándose la mano a la barbilla, adoptando una actitud pensativa- Vaya… sonara raro que yo lo diga, pero también eh notado algo un tanto extraño en ella

- Na-… Naruto – ella se quedo extrañada, mirándole con aquella expresión, realmente sin poder creérselo. El nunca notaba este tipo de cosas, recordaba que era demasiado lento, quizá hasta torpe, pero… ¿seria posible que el hubiera notado también que-…?

- No lo se…-siguió el- …pero que a alguien no le guste el ramen me resulta sumamente sospechoso

Pasaron un par de segundos, en los que la chica lo miro fijamente, alzando la ceja con expresión hastiada –¿podrías, sostenerme esto, Naruto?

– ¿Ah? Cla-claro

Una vez con las manos libres, la chica exhalo despacio, antes de estrellarle el puño en la cabeza del otro, descargando todo lo que había aguantado en aquel pesado día, riñéndole de inmaduro, de infantito y torpe, pero calmándose al cabo de unos instantes, cerrando los ojos, suspirando aliviada

Abrió los ojos, viendo como su magullado compañero se tambaleaba intentando no tirar las cosas, con un enorme chipote en la cabeza mientras ella casi agradecía en silencio que el hubiera aparecido.

Ahora realmente se sentía mejor, mostrándole una sonrisa antes de decirle que fuera útil y le ayudara a llevar aquello al despacho de la Hokage

Shitai cerró los ojos, comenzando a aburrirse de ver como su primo daba vueltas en torno suyo. Así era el, aburridamente metódico, desesperadamente obsesivo con sus planes. Si fuera por el, ya se habría ido a buscar al cretino de la nube, tal y como habían acordado, ahora que Kiri había desaparecido, peeero…

- Queda descartado atacarle dentro del mismo examen –continuo Tetsu, prácticamente hablando para si mismo- Si le atacáramos en el bosque de la muerte, seriamos derrotados, no solo por la diferencia de nivel, sino por el hecho de que estaría alerta ante cualquier ataque allí dentro. Lo mejor será que hagamos nuestra jugada después de que el finalice esta prueba, antes de que se presente para las finales

- Si, ¿porque no? – comento Shitai, sin realmente prestarle atención

- Presta atención ¿quieres? Pareciera que estuviera hablando con la pared- dijo, volviéndose hacia el

- ¿Y para que? Tú eres el que prepara las recetas, yo solo soy el que cocina.

El otro parpadeo, sorprendido y extrañado - ¿A que vino eso?

- Ehmm… solo se me ocurrió, por alguna razón pensé en Haru-kun al mojo de ajo… jeh, no me hagas caso

- Nunca lo hago –soltó Tetsu, formando a su pesar una sonrisa que borro casi en seguida- ¿Qué mas averiguaste de la chica del pergamino? ¿Algo que pueda decirnos porque deserto Kiri? Lo necesitamos si queremos matar al Arashi

- Nada, ya te lo dije: apenas sabe lo suficiente del pergamino como para poder usarlo como batería o como un vil sello de invocación… ¿Qué puedo decir? Por un momento pensé, allá en la jeta de los Hokages, que lo usaría de la misma forma que el cara de momia

- Puede que simplemente no halla sido corrompida por su fragmento del pergamino, no sabemos cuanto tiempo lleva con el. A ti te tomo 1 año y no quedaste tan mal; a Kiri solo 3 meses y… bueno, como siempre dices: parece una momia

- No… tengo la corazonada de que lo esta, al menos no como Kiri pero si como yo –murmuro, alzando su mano en alto con una sonrisa maliciosa, a la vez que curvaba los dedos como si fueran garras.

A los pocos segundos, estas comenzaron deformarse, resquebrajándose lentamente, agrietándose y tornándose negras a medida que parte de la piel se desmoronaba y las zarpas tomaban forma, adquiriendo el mismo aspecto cadavérico que la de su oscura mascota a su lado…

Su sonrisa se torno cada vez más marcada, abriendo y cerrando la mano corrupta - ¿Y porque no le hacemos una visita a la chica? Si Kiri quiere ese pergamino, podemos chantajearle con el

No lo entendía… O más bien, no quería entenderlo

El había terminado por llevarse una mano a la cabeza, disculpándose por haber gritado, pero la chica no parecía escucharle

"Por favor, solo olvídalo todo" había sido el susurro que ella había dejado escapar, alzando las manos a la altura de su pecho y comenzando a realizar los sellos de su ilusión, que quedo incompleto al sentir como el la sujeto, rodeándola y abrazándola por detrás, impidiendo que huyera de nuevo

El exhalo, intentando que su mal genio no lo arruinara todo, asomándose por sobre el hombro de ella con una débil sonrisa –¿Otra vez? Es un mal habito ¿sabes? ¿Por qué siempre lo haces?

- Porque no soy nadie, para arrastrarte en esto… -alcanzo a decir ella, sin mirarle a los ojos- No me conoces

- Lo suficiente al menos, para desear estar aquí, a tu lado –dijo el con una expresión calida en su rostro, que se esfumo, al escuchar como la voz de ella se quebró

- Harías bien, en no hacerlo. –susurro, volviendo la cabeza hacia el, a la vez que sus ojos se anegaban- No soy nadie para arrastrarte en esto, aun cuando intentes ayudarme, no puedo permitírtelo. Perdóname

- I-… ¿Idei?!

Sintió alarmado como la piel de ella comenzó a cambiar, a ponerse dura y reseca… y antes de que se diera cuenta, lo que sostenía no era a la chica, sino un cuerpo de madera.

Una marioneta: Idia

"¡¿P-pero cuando-…?!" –apenas alcanzo a pensar, alzando la vista y mirando como ella, frente a el, completaba el ultimo sello. Ambas, la marionetista y su creación, comenzaron a disiparse entre la niebla y las sombras, sin tiempo de que el alcanzara a reaccionar

Su ojo derecho, lo ultimo de ella que se desvaneció, dejo escapar una última lágrima, que cayo, solitaria, sobre la tierra

Kankuro bajo la mirada hacia la pequeña cajita negra que había sacado de su bolsillo y ahora sostenía en la mano, el pequeño presente que había esperado darle esa noche

Cerró el puño alrededor de la caja, apretándola con fuerza antes de estrellarla contra la tierra, destrozándola en pedazos

Era mejor así

La chica intentaba convencerse de ello, intentando aferrarse a esa idea, a medida que corría sin rumbo entre el oscuro parque

Era mejor así… se repitió de nuevo ¿Porque? Por que no quería verle sufrir, porque no quería arrastrarle a su infierno personal…

Tropezó, cayendo bruscamente a la hierba, derrapando por un instante en el suelo mojado hasta chocar contra las raíces de un árbol. Se quedo allí, comenzando a sollozar enterrando más el rostro en la tierra.

Pero, a pesar de que intentara convencerse de ello…

- Nada personal chiquilla

Alzo la cabeza, asustada, medio incorporándose de un salto y recargándose contra el tronco

El terror inundo sus ojos, reconociendo al sujeto de pie frente a ella

El primo del sádico de la alabarda, y el mismo cuyos clones casi la matan en el bosque: Tetsu

El tranquilamente se hinco en la tierra frente a ella hasta quedar a la altura de su rostro, acercándose hasta estar a solo uno centímetros de la chica. Ladeo con curiosidad la cabeza, viendo como las lagrimas y la tierra corrieron unas marcaras púrpuras que habían decorado su mejilla derecha

- Parece que llegue en un mal momento. Da igual, solo he venido por el pergamino, uno de mis compañeros esta obsesionado el y lo necesito para lograr que el infeliz coopere

El Jounin giro la muñeca, retorciendo los hilos a su alrededor y destrozando en pedazos a otro de los cadáveres, maldiciéndose por no haberla seguido desde un principio, en vez de quedarse allí parado en el puente

Giro en derredor, rechinando los dientes mientras intentaba encontrar al infeliz de la niebla, con su maldita manía de aparecer en mal momento, dispuesto a destriparlo con sus propias manos

Frustrado, ahora lo único que le movía era la ira, sin siquiera preocuparse de protegerse a si mismo de las garras de los cadáveres, utilizando a las 3 marionetas para abrirse paso hacia donde estaba el bastardo apoyado sobre una rama, que incrédulo veía como sus "mascotas" caían como moscas

Shitai retrocedió, comenzando a darse cuenta que esto comenzaba a ponerse peligroso, maldiciendo el momento en que había tenido la mala idea de sugerirle a Tetsu chantajear a cara de momia con el pergamino… oh si, estaba claro, a el no le iba bien con ese tipo de cosas, con eso de las ideas, pensó este, recordando como su primo, previendo que la chica estaría con el jodido jounin de Suna, termino por mandarle para distraerlo por un rato mientras hacia su jugada

Por lo menos lo suficiente para deshacerse de la chica

Idei maldijo, alcanzando a treparse al muro de un edificio, completando la invocación: los restos de la bruma, dispersa a causa del viento, se fueron acumulando a su alrededor, agitando su cabello detrás suyo

El cuerpo de la marioneta comenzó a tomar forma, materializándose, desplegando las rasgadas alas y rodeando a su dueña con su cola

- ¿Pero que demonios es esa cosa? -exclamo a media voz el otro, mirando como la siniestra y horrible marioneta le seguía con la mirada, rechinando con cada movimiento que hacia; estaba destrozada: las alas estaban rasgadas, al igual que la tela larga y negra que hacia las veces de un andrajoso "vestido", el filo de la espada estaba lastimeramente y aun mas, buena parte de su pecho había desaparecido, dejando un hueco que dejaba a la vista su vacío interior…

Pero lo que más destacaba, era su rostro, completamente resquebrajado, con aquellos ojos verde hoja, que reflejaban un brillo un tanto perturbador, parecido al brillo del odio de la chica, que contrastaba con las lagrimas secas que habían quedado grabadas por el polvo en su rostro

La chica hizo su movimiento, arremetiendo con la marioneta y lanzando una cuchillada con la oxidada hoja al chico.

Idei se detuvo, al ver como el arma literalmente corto de cuajo el torso del asesino, que ni siquiera se movió, dejando que el ataque le diera de lleno

El clon se desintegro en un rocío de agua, dispersándose y creciendo en el aire antes de caer en el suelo, en donde cada gota se convirtió en una copia de Tetsu, que se incorporaron cada uno alzando una kunai

En segundos la chica se vio rodeada de clones de agua, jalando hacia si su marioneta y activando el escudo de chacra a tiempo para detener la lluvia de kunais

Pero se volteo de súbito, al sentir como por detrás suyo se materializo otro cuerpo

- Mala defensa

Ella abrió aun mas los ojos, al sentir como el metal penetro su espalda, clavándose en su omoplato, llegando hasta su pulmón, colapsándolo

Escupió sangre, sintiendo como todo giraba a su alrededor al faltarle el aire, desplomándose en el suelo

Tetsu se acerco a ella, alzando el pergamino salpicado en sangre- Y me pregunto que demonios vio el bastardo de Kiri en esta cosa –soltócon desprecio

Lo extendió, mirando con cierta curiosidad los extraños símbolos inscritos en el, dándole vuelta intentando verles algún sentido, mas desistió al cabo de un rato, sin encontrarle pies ni cabeza- …ya no importa, si el infeliz lo quiere, tendrá que ganárselo

Se dispuso a marcharse de allí, mas noto un movimiento a sus espaldas, volviéndose para ver como la chica comenzó a incorporarse, sacándose el arma y tirándola ensangrentada al suelo, tambaleándose por un momento antes de alzar la cabeza, clavando sus ojos sobre el

- Te hubieras quedado allí tirada, por un momento pensé en no matarte

El alzo la mano, sujetando esta vez un par de kunais entre los dedos y arrojándoselos, viendo como ella lograba esquivarlos, apresándolos entre los hilos antes de lanzárselos de vuelta, ganando tiempo para alzar su marioneta del suelo, arrojándola con furia contra el

- Me estas comenzando a fastidiar, hazme el favor y ya muérete! –grito el, sujetando en el aire una de las kunais y bloqueando con esta las pinzas, incrustando a la marioneta contra el suelo con un rodillazo, dejando expuesta a la dueña, que tiro de los hilos para hacer que Idia usara su sable para acabarle

Pero Idia no se movió. Los hilos se tensaron en el aire haciendo que la marioneta se estremeciera violentamente. "¿Qué…?" alcanzo a pensar ella, solo ahora percatándose de cómo había agujas clavadas en las articulaciones, dejándola inútil

Ella solo pudo ser capaz de ver como el se arrojo en un parpadeo contra ella, incrustando la kunai en el centro de su pecho

La sujeto del cuello, alzándola del suelo y contemplando como agonizaba frente a el, antes de arrojarla violentamente al otro lado de la calle

Exhalo despacio, mirando como el cuerpo de la niña se estremeció por un momento más, antes de quedarse inerte. Giro entre sus dedos el pergamino antes de darle la espalda, alejándose sin prisa

Pero se detuvo… de nuevo, y ahora realmente fastidiado, escuchando como la chica tosió lastimeramente, volviéndose solo para ver como intentaba incorporarse, de nuevo

- Ya deberías estar muerta

Miro como ella se tambaleaba, regresando al suelo de rodillas sobre un charco de su propia sangre. Tetsu no pudo evitar sonreír al ver aquello, viendo como ella tomo el mango de la kunai

Pero eso fue todo. La chica dejo caer la mano que intentaba sacar el arma, quedando estática por unos segundos antes de derrumbarse de costado

En vez de retirarse de allí antes de que el Jounin apareciera, sabiendo bien que Shitai no podría entretenerlo por mucho tiempo, Tetsu se quedo mirándola por unos segundos, acercándose al cadáver y acuclillándose a su lado. La giro hasta ponerla boca arriba, observando como aquella mirada verde se había quedado fija

- Tenías bonitos ojos –susurro, antes de extraer de golpe la kunai, limpiando el filo sobre la mejilla de la niña, contemplándola por un momento más antes de darle la espalda, por última vez…

Un paso

Dos pasos

Un ruido detrás de el

Un fugaz pensamiento de "no es posible"

Sintió el impacto contra su espalda, sintiendo como atravesaba violentamente su cuerpo, emergiendo por la parte baja de su pecho, destrozándole el pulmón derecho

Era una mano negra, rematada en afiladas garras… incrédulo, reconoció esa mano: era la misma mano cadavérica que hace menos de una hora le había mostrado Shitai, aquella que tanto gustaba presumir. Pero cuando volvió la cabeza, el rostro que le sonrío no era el de su primo, sino la de…

Tetsu se estremeció, incrédulo… y aterrado, al ver como aquella sonrisa sádica surgía de unos labios embadurnados de sangre, al ver aquellos ojos…

- Mierda…

No pudo gritar, no pudo hacer nada, la mano que asomaba por su pecho le sujeto la cara, tapándole la boca y oprimiéndole el rostro

Y todo, se torno completamente negro…


Listening:

Jinchuuriki - Naruto Shippuuden OST

Saw III Theme - Charlie Clouser

Dance with the devil - Breaking Benjamin

Waterloo – John Powell [The Bourne Identity soundtrack]

Papermoon - Soul Eater opening 2

Break me down - Red

Faint Remix – Linkin Park

Hide - Red