Capitulo 26 Oscuridad Interna

Había perdido el control, de nuevo…

Que mal…

Como odiaba cuando ocurría, como odiaba ver como la ira la bloqueara, convirtiéndole en "aquella" cosa

Aunque… la verdad, le hubiera gustado estar allá afuera, para ver la expresión de horror de ese desgraciado de Tetsu, segundos antes de que le destrozaran la cabeza. Se estaba perdiendo de esa delicia…

La pequeña alzo la vista, viendo la negrura a su alrededor, escuchando a lo lejos el sonido apagado del final del cretino de la niebla, en manos de "ella"

Maldijo en silencio el día en que preemitió que la consumiera, en que encontró ese viejo pergamino en el sótano de su abuelo, al seguir aquella extraña y hermosa haz de luz

Por un momento se pregunto que abría sido de el… de su abuelo, aquel que le mostró la manera de contenerla, de suprimirla… una sonrisa extraña se dibujo en su rostro, al pensar de la tremenda regañiza* que le habría pegado este, si la hubiera visto en ese estado

Al menos el sello que suprimía su memoria había quedado intacto. Realmente no quería imaginar lo que habría pasado si se hubiera roto, si "ella" se hubiera enterado de lo que realmente es, esperando que todo terminara por fin en el mismo examen

Rogó por que las cosas allá afuera no se pusieran en verdad feas

2:45 AM Aldea Oculta entre las Hojas. Biblioteca central, sección antigua

La chica dejo escapar un suspiro cansado, cerrando el pesado libro y derrumbándose sobre la mesa. Ya era tarde, se dijo, mirando hacia el reloj que se hallaba colgado en uno de los estantes

Aparto el montón de libros hacia un lado, apoyándose contra la mesa y mirando las pilas que estos formaban a su alrededor, la mayoría de ellos gastados y viejos

En este momento estaría durmiendo en su casa, si no fuera porque la chica volvió a huir… para variar, preguntándose si Lee ya la habría logrado encontrado. Esa niña, con su maldita manía de desaparecerse sin dejar rastro de un momento a otro.

-"Descuida, ya tuve bastante por hoy" –había dicho ella. Si claro… ¿Y el desaparecerse a media noche no contaba? Esa chica se estaba convirtiendo en una experta de sacarla de quicio

Y mientras más pronto supiera para qué eran esos símbolos, mejor. Había ocupado lo que quedaba de esa noche rebuscando en la biblioteca acerca de sellos antiguos, con la esperanza de encontrar algo acerca de ese molesto pergamino

Se tallo despacio la sien con los dedos, tomando uno de los rollos dentro de la mochila que había dejado en la mesa, mirándolo con expresión cansada

El origen del mal… pensó para si de forma sarcástica, el motivo de su insomnio

Una copia del pergamino de Hakanai, aquel que había logrado crear cuando lo tuvo en su poder, utilizando una de las técnicas de transcripción que usaba normalmente para reemplazar sus pergaminos gastados en combate

Si tan solo supiera para que servía, se repitió golpeteándose suavemente la cabeza con el, tal y como Idei solía hacer

Distraída paso la mirada por las pilas de libros, preguntándose si no seria mejor esperar para mañana para seguir con…

Se detuvo.

Uno de aquellos libros le había llamado la atención, uno aun más viejo y gastado que el resto, prácticamente solo hojas sueltas y agujereadas contenidas en lo que alguna vez fue un par de pastas hechas de una piel extraña y negra

Parpadeo, rebuscando en su memoria cuando había traído consigo aquel libro, preguntándose cuando lo había dejado sobre la mesa

Se encogió de hombros, apoyando el codo sobre la mesa y descansando la cabeza sobre el dorso de su mano, tomando aquel libro y comenzando a pasar las páginas, mirando sin mucha atención los complicados símbolos, curiosamente grabados en quemaduras sobre el grueso y amarillento papel, intentando darse una idea de lo que tardaría en revisar cada una de las-…

Se detuvo, realmente sorprendida cuando uno de los extraños dibujos llamo su atención, regresando las páginas

Parpadeo, sin creérselo por un momento, al verlo

Una especie de anillo fragmentado, de unos 6 a 7 centímetros, rodeando a un símbolo más pequeño e intrincado en el centro, y rodeado de pequeños sellos de contención

Ese era: el símbolo central del pergamino maldito

- Ya se tardo - se dijo Shitai, mirando de nuevo la hora, preguntándose donde se habría metido su condena'o primo – Que extraño. a el no le gusta ser impuntual. Se supone que acodamos vernos aquí, en cuanto lograra hacerse con ese pedazo de papel

El chico se reacomodo sobre la rama, mirando hacia el sendero debajo de el, no muy lejos de las montaña de los Hokages, a medida que veía como transcurría el tiempo.

Alzo su mano corrupta, moviendo lentamente los huesudos dedos, tronando lentamente su adolorida muñeca con expresión cansada.

Le dolía todo. Ese desgraciado jounin había terminado resultando demasiado para el, eliminando a casi todas sus mascotas y obligándole a llegar al limite, revelando su verdadera forma

No solo sus manos se habían deformado convirtiéndose en enormes garras de hueso y músculos expuestos y ennegrecidos, también su rostro se había desfigurado: las cicatrices de su rostro se habían abierto y ensanchado, desgarrando la piel de su rostro y cuello y dejando al descubierto carne viva… por llamarla de alguna manera. Presentaba el mismo aspecto necrosado que el de sus criaturas

Bajo su negra mirada hacia el sendero que cruzaba el oscuro parque, notando como una pareja se fue acercando. ¿Qué harían allí? Ya era muy tarde para que alguien estuviera rondando por el parque. A menos que… dibujo una sonrisa maliciosa, a medida que su retorcida mente se fue imaginando una escena un tanto subida de tono, intentando fijarse mejor en la chica

La luz de un farol distante se reflejo en los ojos de esta, extrañándole por un momento, pero entrecerrando los ojos al percatarse de la ausencia de color en aquellos ojos, siguiendo con la mirada a la que a todas luces era una Hyuga, acompañada de un chico moreno y de apariencia desgreñada

Miro con curiosidad como ese chico se detuvo, comenzando a arrugar la nariz, haciendo gestos como si hubiera percibido el olor de algo muy desagradable

- ¿Qué pasa? –pregunto Hinata, al notar como Kiba olfateaba el aire con una mueca de asco

- Huele… huele como a cadáver –murmuro el en voz baja, haciéndole un gesto con la cabeza a su compañera, que en el acto se puso seria, activando su técnica ocular

- Oh, mierda… -exclamo Shitai al verse descubierto, mirando como aquella chica alzo la cabeza hacia donde el estaba, regresándole la mirada

Tenten entrecerró los ojos, intentando leer lo mejor posible la casi ilegible descripción, solo encontrando palabras y oraciones sueltas

"… de co-…-ención y su-…-esión, utilizado… …de alto nivel. Es …-cnica avanzada …inmensa cantidad … absoluta… el riesgo… proyectarse sobre … inanimado cercano, por un corto … de tiempo …desgasta-… con el paso…"

Cerró los ojos, desilusionada pensando en voz alta que aquello no le era particularmente útil

Cambio de página, leyendo los pocos fragmentos aun legibles de aquel texto, que prácticamente se desmenuzaba entre sus dedos

Su apatía inicial se fue rápidamente disipando, a medida que miraba aquellos elaborados grabados, a medida que leía aquellos fragmentos dispersos de texto

El sonido seco y metálico del reloj resonó pausadamente entre los estantes repletos de libros y manuscritos antiguos, el sonido del paso del tiempo que devoraba lentamente aquella vasta colección de memorias, fragmentos congelados en el completo olvido, memorias de una época pasada…

Un recuerdo asalto su mente…

-"… en realidad vivíamos fuera del pueblo, en la ruinosa casa de mi abuelo, ya que en el pueblo no le querían. Decían que era una especie de brujo o algo así"

Las palabras de la niña resonaron en su cabeza conforme iba avanzando, sintiendo una pesada opresión sobre su pecho a medida que-…

"… aquello que acecha a la -manidad desde las sombras… deslizándose des-... misma oscuridad para tentar, corromper, y destruir… somos aquellos que … aprendido sus métodos… somos aque-… libraremos el mundo de ellos, asociándonos con el mismo mal que …-ntamos destruir… aprendiendo sus debilidades… aprendiendo sus métodos… para usarlos en su contra… "

Hablaba de los llamados exterminadores de demonios.

El sello era obra de un exterminador…

Cerro de golpe el libro, solo ahora notando su propia respiración agitada, casi sobresaltándose al ver como un par de gotas cayeron sobre la resquebrajada piel de la portaba. Estaba sudando; sudaba frío

Sus ojos se abrieron de par en par, al ver los restos de un titulo escrito en quemaduras sobre esa correosa y reseca piel negra de la que estaba hecha la portada. El titulo estaba ilegible, pero no así el nombre

Yujiro Hakanai

El sonido oxidado de un reloj sonó monótonamente, a medida que la luz baño la vacía mesa, iluminando parcialmente aquel rostro enjuto y cadavérico que fue emergiendo desde las sombras

Era perfecto, pensó para si a medida que su sonrisa se iba marcando cada vez mas, apoyando su huesuda mano sobre el oscuro libro, mirando como aquella chica había simplemente desaparecido, corriendo a toda prisa y dejándolo todo allí, sobre la mesa

Desviar la atención de ellos sobre esa niña, la nieta del exterminador, había sido una buena jugada, su aparición no habría sido más oportuna

- Si lo hubiera planeado, no habría resultado mejor- susurro Kiri, alzando lentamente sus garras, tomando su propio pergamino y extendiéndolo sobre la mesa, al lado de aquel libro, mirando por un momento la piel con la que alguna vez estuvo forrada la portada.

La piel de un cadáver corrupto… eso si que era original, pensó para si, desenrollando con calma su rollo, sin preocuparse por ser descubierto

¿Quién escatima gastos en aumentar la seguridad de la vieja biblioteca, cuando no paran de dar reportes de "demonios" atacando a los aldeanos, de asesinos que eliminan a los aspirantes del examen? El telón perfecto

El enrolarse a ese grupo de mercenarios le había dado camino libre para entrar a la villa, y si bien en un principio tuvo que acatar las ordenes de ese molesto de Testu, logro conseguir todo lo que quería: lograr convencer a ese tarado de Shitai de que le diera el fragmento del pergamino maldito, a cambio de enseñarle a controlar los cadáveres-eso había sido sencillo- lograr hacerse de una buena dotación de cuerpos para sus técnicas de corrupción –y lo mejor– el acceso a la biblioteca de Konoha

¿Plata? Contuvo la tentación de reírse, recordando el momento en el que aquel ambicioso empresario les infiltro en su propia villa con el plan de asignarles la misión de asesinar al aspirante del país del rayo, con la clara intención de obtener dinero con las cuantiosas apuestas que generaban las finales, al realizarse en publico… un simple espectáculo, en eso había degenerado aquel examen. Actualmente era común que shinobis de alto nivel tuvieran el grado de genin, al despreciar participar en esos exámenes. Ellos eran la prueba clara de ello

Pero eso realmente no importaba ahora: estaba dentro de la villa, la mayoría de sus compañeros, incluso el líder de los mercenarios, estaban muertos, por lo que tenia una preocupación menos. Solo quedaban ese par de Shitai y Tetsu

Pero no por mucho

El hacer que esos dos primos terminaran enfrentándose a la otra portadora del pergamino realmente no había sido mala idea, al hacerles creer que estaba obsesionado por conseguir todos los pedazos del papiro, esperando así que ellos intentarían conseguirlo primero para obligarle a cooperar con su muy bien remunerada "misión"

Lo mas probable era que quitaran a la chica de por medio, pero bien la cosa podría ser al revés, que ella se deshiciera de alguno de ellos.

- Eso seria un tanto satisfactorio –se dijo, preguntándose si podría usar el cuerpo de Kiri para otro de sus queridos akumas** –dibujo una mueca de molestia, recordando como ese de Shitai solía burlarse de cómo los llamaba

- ¿Akumas?¡pero si son solo zombies!, búscales un nombre mejor… ¿que tal los "cara-de-muerto" o "los-hijos-del-cara-de-momia"?

Kiri rechino los dientes, de solo recordarle. Como odiaba a ese tipo, pensó con desprecio, comenzando a formar una serie de sellos

El libro comenzó a emanar un aura oscura, a medida que veía satisfecho como los símbolos de su propio pergamino comenzaban a borrarse. Todos aquellos símbolos de contención y refuerzo fueron desapareciendo, dejando a la vista un texto aun más antiguo, sobre el que habían superpuesto los caracteres de sellado

- Y ahora –se dijo- lo único que necesito, es a esa chica Hyūga

Aquel día…

Aquel tormentoso y caliente día, en el que una de las más crudas tormentas de arenas azoto a la villa oculta entre la arena

Fue cuando el la conoció

Las garras negras se cerraron con más fuerza contra su cuello…

Realmente no era la mejor manera de conocer a alguien, con el ulular del viento caliente y seco, de la arena pegándose a la piel, convirtiendo el aire a tu alrededor en una especie de sopa espesa, sofocante e inevitablemente irritante

No. Realmente no fue el momento más oportuno para cruzarse con esos ojos de esmeralda. Y no ayudo el hecho de que no fuera precisamente bueno con ese irrelevante y pequeño detalle de hablar con chicas. Nunca antes le había hecho tanta falta como en ese momento, ese pequeño insignificante detalle…

Divagaba. Estaba seguro de ello, sintiendo como le faltaba el aire, forzando su vista para lograr enfocar el rostro de ella, a medida que perdía la vista por la perdida de sangre

- Deseo odiarte… Kankuro

La niña lo sujetaba de la garganta, mirándole fijamente con una expresión siniestra, extrayendo lentamente los dedos corruptos de la herida que le había abierto en el estomago

Kankuro se esforzó en mantenerse conciente, mirándola a los ojos e intentando ver algo a través de aquel muro de oscuridad

Algo realmente no andaba bien en ella, fue lo único que alcanzo a pensar, realmente aturdido, viendo como la piel de la mejilla y el cuello de ella continuaba resquebrajándose, desmenuzarse y dejando expuestos músculos y huesos, resecos y negros. La mano que lo sujetaba había adquirido todo el aspecto del de de uno de aquellos cadáveres corruptos

Pero sus ojos…la parte blanca de ellos, había quedado completamente ennegrecida, reflejando su rostro a medida que fue oprimiendo lentamente su garganta

- ¿Porque? ¿Por qué tuviste que entrar a mi vida, arruinándolo todo?

- Ide-… -Las garras se cerraron un poco mas sobre su cuello, cortándole bruscamente el habla

- ¿Por qué simplemente no me hiciste caso? Era mejo así… abría sido mejor así. Cortar por lo sano, hacer que me odiaras para que mi muerte no te hiriera. Esa había sido la idea…

La expresión siniestra de ella se fue desvaneciendo, abriendo lentamente los ojos, dejando ver como estos dejaron de reflejar aquella pesada oscuridad

- Morir dentro de ese examen, como una kunoichi. Ese había sido mi deseo, mi último deseo. De acabar con este infierno, de corregir el más grande error de mi vida, con mi propio fin

Se detiene, sonriéndole con una pesada tristeza - ¿Sabes? Te odio por amarte…

- uuhh…

Se revolvió por un momento en la cama, agarrando la almohada y poniéndosela sobre la cabeza, gruñendo con desgano. Había amanecido, pudiendo ver como por los bordes de las pesadas cortinas que mantenían a oscuras la habitación se filtraba el hilo de luz que golpeaba su rostro

Se llevo una mano a la cabeza, sintiéndose realmente molida, con un molesto dolor de cabe-…

Espera…

Arqueo una ceja, realmente aturdida, ladeando la cabeza intentando recordar, golpeteándose suavemente la cabeza…

Fue como si hubieran abierto un grifo. Todo lo que había ocurrido esa noche inundo su cabeza

Abrió de súbito los ojos, cuando una sangrienta y bizarra escena quedo fijada en su mente

Pero que había… ¿Qué había pasado? Miro a su alrededor, distinguiendo apenas la habitación blanca y casi vacía, sumida parcialmente en las tinieblas

¿Un sueño? ¿Realmente fue un sueño?

- No, No lo fue… y sigues pensando en voz alta, Idei

Se giro asustada, pudiendo ver a Sakura al borde de la puerta, mirándola sosteniendo contra su pecho aquel atascado portapapeles, con el que siempre la recordaba

Ella se quedo allí, hincada sobre la cama mirando aturdida como la enfermera encendiendo la lámpara de la mesita de cama, a medida que fue comentando a media voz, como intentando romper aquel crudo silencio, que más que paciente, la niña estaba terminando por parecer mas una inquilina, acabando todas las noches durmiendo en la misma cama del hospital

- Eres hábil para atraes los problemas ¿sabes? Si Ino ve como dejaste la ropa que acababa de comparte, se va a poner como una fiera

- ¿Qué esta pasando?! Yo estaba… –bajo la mirada hacia sus manos, completamente envueltas en vendadas. Sin pensarlo comienza a arrancarse los vendajes

- He-hey espera, no hagas eso –soltó Sakura, pero Idei no la escuchaba. Había quedado helada, desconcertada, al ver por fin sus manos

Nada… sus manos no presentaban ningún rastro de aquello, como si nada hubiera ocurrido. No era posible… siempre le quedaban corruptas al menos por un tiempo, después de que-…

- Vaya, parece que ya mejoraron… debiste de haberlas visto cuando Kankuro te trajo. Nos diste un enorme susto

Ella alzo la vista, sin comprender, quedándose mirando fijamente a la enfermera, casi gritándole con la mirada a la enfermera lo que ocurría

Sakura de forma inconciente dio un paso hacia atrás, sintiendo incomoda aquella mirada, antes de embozar media sonrisa, un tanto nerviosa

- Si perdona. Estabas inconciente, obvio no recuerdas nada. Veamos… pues para empezar, te atacaron de nuevo aquellos asesinos de la niebla. Esa manía de andar por allí sola en plena noche te esta causando muchos problemas ¿sabes?, mero te mata por tercera ve-…

- ¡¿Dónde esta Kankuro?! –grito Idei, sin lograr entender nada. En su mente aun se agolpaba aquella horrible escena, cuando perdió el control y mato a Tetsu… y peor aun, cuando había terminado por atacar a Kankuro

Un pesado silencio se impuso entre las dos, mientas Sakura creyó ver un reflejo extraño en aquellos ojos

- El… el esta un piso abajo, en cuidados intensivos. Sus heridas eran mas graves, sobre todo la de su estomago

Idei bajo la mirada, sintiendo un amargo pesar, alzando lentamente su mano frente a si… casi pudo sentir el tacto calido de su sangre, nuevamente sobre su piel

- ¿Aun recuerdas el aspecto que adquirieron tus manos? –pregunto Sakura, mirando como la niña alzo la cabeza, mirándola casi con horror

- Kankuro nos contó todo –prosiguió esta- estaba empecinado en contárselo con lujo de detalles a la Hokage, mientras esta le cerraba el estomago… yo estuve allí, puedo recordar como el no dejaba de hablar, aun después de que Tsunade-sama le mandara a callar, rechazando por completo que le administráramos el sedante para no quedar dormido, a pesar del dolor

La marionetista tenía los ojos completamente abiertos, escuchando aquello agitada… asustada

Era su fin… su oscuro secreto estaba contado

De rodillas sobre las sabanas, bajo la cabeza, regresando su vista a sus manos moviendo lentamente los dedos, a medida que sus uñas fueron creciendo lentamente. Tenia que salir de allí, antes de que fuera demasiado tar-…

- Deberías agradecerle a Kankuro una vez que estén recuperados, por haberte salvado de nuevo

Idei se detuvo, alzando bruscamente la cabeza. El color negro de sus dedos se desvaneció, sin que la enfermera lograra notarlas. La miro a los ojos, completamente perdida - Que-… ¿Qué dijiste?

- ¿Realmente no recuerdas nada? Kankuro nos contaba que ese sádico genin de la niebla te lanzo un extraño jutsu, que te transformo en una de sus macabras mascotas, estando aun en vida, y controlándote con esta como si fueras un titere

Tsunade-sama logro encontrar la manera de contrarrestarla, sellándola parcialmente… nunca habíamos visto nada igual. Tócate la mejilla, aun te queda un poco debajo del ojo

Idei se llevo una mano al acto, pudiendo sentir las vendas, pasando los dedos por el vendaje hacia su mejilla derecha, palpando la textura suave de la venda, llegando al borde del vendaje notando el tacto áspero de aquel tejido muerto, justo en donde alguna vez el jounin marco aquel diseño púrpura

Las marcas. Aquel pensamiento asalto su mente, realmente asustada al recordar como lo habia-…

Pero alzo la vista, al escuchar la voz de ella, que pareció adelantarse a su pensamiento

- No podrás vele. Al menos no por ahora

Sakura quedo en silencio, mirando como la chica miraba fijamente las sabanas, intentando asimilar aquello.

Ella se quedo mirándola, realmente preocupada. No se atrevió a decir más. De alguna forma sabia que no era necesario. Sentía que ella sabía que no podían darle todo el crédito a ese tal Shitai.

Ella misma había descubierto pequeñas zonas de tejido muerto desde un principio en el cuerpo de esa niña, por debajo de la piel de su mejilla derecha, en su palma y dedos, incluso en sus pies, pero lo más preocupante, sobre su corazón

Shitai debió de haber sabido de alguna forma todo esto, usando aquella horrible técnica para simplemente extender la necrosis, para controlarla al igual que uno de sus cadáveres

Pero Idei era ajena a los pensamientos de la pelo de chicle, sumida en los suyos propios. ¿Por qué mintió? Se preguntaba ¿Por qué la había encubierto? Todo ello no podía ser verdad, debía ser otro de sus crueles sueños, sintiendo como de un momento a otro despertaría al lado del cadáver del pobre chico, tal y como había ocurrido en aquella ocasión…

Más ambas alzaron la cabeza, al escuchar como algo rodó por el suelo, hasta detenerse chocando suavemente contra el pie de la cama

- ¿Una caja? –pregunto Sakura, viendo como Idei se asomo por sobre el borde de esta, mirando aturdida aquella extraña cajita negra, toda rota y pegada con tiras de cinta adhesiva, de las que se usan para vendajes

- ¿De donde salio eso? –pregunto la enfermera, mirando hacia la puerta cerrada

- Tiene mi nombre escrito –Idei lo agito un poco, escuchando como su contenido rebotaba dentro

Sakura se acerco a ella, comenzando a sospechar de quien se trataba, viendo como la chica lo contemplo por un instante antes de abrirlo. Ambas se apartaron, al ver como de la cajita comenzó a emerger una pequeña espiral ascendente color oro

- ¿Arena? ¿eso es arena? -Alcanzaron la vista, viendo como la espiral se disperso en el aire

Pero Idei no la escuchaba, mirando absorta como a su alrededor las finas partículas se quedaron suspendidas, comenzando a reflejar la débil luz de la lámpara, mientras fue recordando aquella ocasión, en aquel pasillo de Suna lleno de arena, cuando lo conoció

Ella aparto con los dedos la arena que aun quedaba en la cajita, dejando al descubierto un pequeño dije…

Un hermoso cristal verde esmeralda, sujeto a una cadena de plata por una delicada rejilla metálica, que imitaba la forma de un símbolo. El mismo símbolo que Gaara tenía grabado en su frente: amor

Alzo la pequeña joya, girándola levemente haciendo que brillara bajo la escasa luz.

Regresa a la realidad, al escuchar la voz de la otra chica -Vaya… de seguro es de Kankuro ¿pero porque puso arena dentro? Tendré que limpiar todo esto en la mañana – sonrío ella, fingiendo molestia. Pero entonces vio como ella lentamente comenzó a sonrojarse

- ¿Idei?

- Cuando yo lo… conocí, fue en una tormenta de arena –alcanzo a decir ella con un hilo de voz, sin dejar de girar la joya a contraluz

- Vaya, que detallista -cometa esta, un tanto divertida. Más alza la mirada, notando la presencia de alguien a su espalda.

Realmente se sorprendió al verle. No debería estar allí… ni siquiera debería poder moverse

Era el marionetista, con el torso completamente vendado, recargado al lado de la puerta, con las manos en los bolsillos de una bata de doctor que de algún lado había sacado. Lanzo una mirada sobre la pelo de chicle, antes de preguntar a media voz – ¿nos dejarías solos, por un minuto?

Sakura lo miro, mordiéndose el labio mientras sus ordenes le obligaban a responderle que no… mas bajo la cabeza, suspirando y ofreciéndole una sonrisa a Idei, deseándole suerte, diciéndole que pasaría de nuevo a primera hora, dándole un ultimo vistazo al jounin antes de salir de la habitación

La luz de la lámpara sobre la mesa ilumino parcialmente el rostro de el, a medida que se acerco a la cama, a la vez que el silencio se impuso entre ellos. Kankuro trago saliva, rascándose por un momento la cabeza y ofreciéndole aquella sonrisa infantil

- ¿Te gusta? Ya hacia rato que buscaba la ocasión para dártelo, pero… ya sabes, soy malo para estas cosas

Vio como la chica no contesto, mirándole apenas de reojo, con una triste expresión en el rostro.

- ¿Cómo puedes hablarme, después de que yo intente-…?

- ¡Nah! -le interrumpió el- No me fijo en esos detalles. Mira que mi hermano ya lo ha intentado varias veces, y no es que no me odie o algo así, en realidad todo lo contrario… -se detuvo, tallándose la punta de la nariz con el dorso del índice - Tengo cierta experiencia con esto de las cosas demoníacas, para que lo sepas. Se que algo tienes allí metido, y también se que no es algo que quieras que todos lo sepan, así que me tome la molestia de modificar "ligeramente" la historia de anoche

El sonrío abiertamente, disimulando sin éxito el dolor que fue apagándole lentamente el gesto, obligándole a recargarse contra la pared al lado de la cama, mirándola de reojo sin desvanecer del todo aquella sonrisa

- Y bien ¿me dirás al fin de cuentas, que fue lo que paso?


* Regañiza, es algo así como "tremendo regaño"… na'mas lo pongo porque la verdad no se si esto lo conozcan todos, o si sea solo de aquí [condena'os modismos, como dirían mis veracruzanos X3]

** Akuma, que significa demonio en japonés

Pos espero que no les haya dejado un tanto enreda'os, ahora que estoy planteando de manera mas clara el estado de la chica… enferma, corrompida y maldita… linda combinación ¿no? :3

Creo recordar que había dicho que adoro ser "tantito" cruel con los personajes con los que escribo [si vieran como trato a los pobres en mis libros X3]

Pero bueno, sobre todo espero meterles ruido con el intro del capitulo… ¿recuerdan a la pequeña del sueño de Ino? Es la misma. Pues ahí se las dejo, a ver si logran embonar las piezas y maquinar lo mismo que tengo yo en mente ^^

Y bueno… ¿con Kiri? …ps básicamente es el malo de la película, el que terminara explicando algunas cuestiones espinosas de la trama [a alguien tenia que tocarle ¿no?], aunque… una cosa les advierto, no se encariñen demasiado con el[es sarcasmo, por cierto] por alguna razón, a pesar de que yo mismo lo creé, no me agrada mucho, la verdad… tengo preparado algo especial para el …

Pues chao!! […y cuidense!! X3]

Listening:

Crawling - Linkin Park [Piano instrumental]

Waterloo - John Powell [The Bourne Identity soundtrack]

2+2=5 - The Lukewarm

The Bird and the Worm - The Used

Hide - Red

Break me down - Red

Dance with the Devil - Breaking Benjamin