Que tal? como están? ps aquí yo subiendo el penúltimo capitulodel fic, algo que debí haber hecho hacer… medio año?? OxO …algo así XD
¿Recuerdan el capitulo anterior, en el que muestro a Idei intentando ser una kunoichi un poco mas "normal"? ¿De hacer a un lado aquel abismo para intentar disfrutar esos últimos días antes del examen del bosque?
¿Recuerdan a esa Idei que le cedió la victoria a su ex-compañero? aquella que, antes de derrumbarse en el suelo, nos regalo una ultima sonrisa?
Pues pueden darla por muerta, porque a partir de aquí la cosa se pondrá cruda… aun mas.
Creo que todo se podría resumir con solo tres palabras "Gantz mode on!" …bueno, ni tanto, si pongo las cosas un tanto mas crudas pero intente no escribirlo tan negro. Hay sangre, sip… pero la verdad no quise exagerar con ese detalle ^^
Oh por cierto, antes de comenzar, me gustaría decir que retrocedí un poco en la trama. Algo así como un flashback para poder comprender un poco mas el final que estoy preparando. Es por eso que este capitulo comienza la mañana misma el examen del bosque, antes de que los tres genins entraran allí
Espero que sea de su agrado!
Capitulo 30 El Abismo
5:47 AM Víspera de la Segunda Fase del examen Chuunin
- Lloverá… una vez más
Sin poder conciliar el sueño recargo su espalda contra el marco de la ventana, sintiendo el peso del insomnio, mirando hacia distante el cielo turbio y oscuro que se cernía allá afuera. Un firmamento gris y repleto de nubes de tormenta, causando que la villa quedara embebida en una opaca mañana, envuelta en aquella llovizna ligera.
El cielo estaba turbio… al igual que su alma
Idei dejo escapar un largo suspiro, rascándose la cabeza sin lograr poner en claro la deprimente tormenta que se arremolinaba en su mente
Ni ella misma lograba entenderse. ¿Acaso no era, lo que había deseado? desde niña había soñado con dejar su huella en el inmenso estadio, de demostrarles a todos… demostrarse a si misma…
Pero ahora, todas esas palabras le sonaban huecas, sin sentido alguno… hace no más de una semana, su más grande -y literalmente único- anhelo había sido cerrar los ojos escuchando los aplausos del público, que su último aliento fuera sobre la arena de aquel estadio que lograba distinguir por sobre el techo de las casas, al otro lado de la villa
La chica cerró lentamente los ojos. Solo había una sola cosa clara en todo ello: no deseaba morir, no después de todo lo que había ocurrido, no después de haberlo… conocido
Embozando una amarga sonrisa, a medida que fue recordando aquellos últimos días. Habría deseado que esa semana nunca hubiera acabado. Habría deseado que el examen nunca hubiera llegado
- Idei-san, es hora de ir-… -ella se volvió hacia la entrada, mirando como su verde escolta se asomo por el marco de la puerta - … ir-… ¿-nos? ¿Aun no estas lista?!
Idei simplemente se encogió de hombros, ignorando la alarma del chico al ver la hora, encontrándola aun con su ropa de dormir
- En un momento… estaré lista- susurro, antes de regalarle una sonrisa despreocupada
…
La chica avanzó lentamente a través del corredor, arrastrando su cabello empapado en sangre por el suelo y dejando un rastro escarlata
Era una de las encargadas del jardín del clan hyuga, una bouke de bajo rango sin ninguna habilidad para el combate. Su única pasión había sido la jardinería… incluso ahora, muerta, aferraba firmemente unas tijeras de jardinero con las que había arreglado los rosales durante esa opaca mañana
Ahora era solo un cadáver mas, avanzando por el corredor ahora a oscuras, apenas iluminado por las llamas rojas de una lámpara rota en el piso, que lamía lentamente el piso de madera
Hanabi resistió la tentación de darle la espalda, de salir corriendo de allí, llevándose una mano al costado, sobre la mancha oscura que comenzó a extenderse por su ropa, sintiendo como sus dedos se impregnaban de su propia sangre, a medida que, rechinando los dientes por el dolor, adoptando lentamente la postura característica del clan
Retrocedió unos pasos a través del pasillo, sin quitarle la vista de encima a la negra figura que avanzaba hacia ella a través del pasillo, sin verla, usando sus pies y manos, en "cuatro patas", de una manera escalofriantemente fluida.
Simplemente… no podía creer lo que veía
Era Yue, la jardinera del patio central… o por lo menos, lo había sido.
…
Sakura removió el horrible y espeso café con expresión apagada, desplomada sobre una de las camillas del hospital, moviendo mecánicamente la cucharilla para mezclar la triple carga de azúcar en la taza que descansaba sobre su regazo
Odiaba el café, a pesar de tomarlo casi a diario por las pesadas guardias nocturnas de las últimas semanas, casi llorando por haber -¡al fin!- acabado la ultima ronda
La verdad, la misma Tsunade le había dado el día libre… oficialmente. Se llevo una mano al rostro con una sonrisa torcida, al pensar que su "día libre" la pasaría sanando cuchilladas, fracturas y demás, tal y como pasaba cada año, cuando la terminaban llamándola de nuevo cuando no se daba abasto con los heridos del examen escrito.
Era seguro, ese día seria mas de lo mismo
Bueno, podía ser peor, pensó por un momento, recordando la expresión sonámbula, irritada y literalmente repelente que había tenido Ino durante toda la noche. Recordó casi divertida como su amiga termino por salirse de quicio esa mañana, cuando el genin de la nube regreso para que le pusieran una vez más un nuevo cabestrillo. Otro más. El quinto de la semana
Dejo escapar un risita, recordando el alboroto: Ino, propinándole un buen cocotazo en la cabeza, riñéndole por nunca cuidar los vendajes que ella le ponía; él, quejándose a todo pulmón que ni le importaba… y la otra genin, la compañera de este, dándole otro cocotazo para que se callara y se dejara curar…
- ¿Y cual es la gracia, Sakura?
Literalmente salto de la cama al escuchar la voz de Ino a sus espaldas, derramándose medio café encima y lanzando una mirada homicida a la rubia por un instante, a punto de abrir la boca y gritarle… pero se detuvo, extrañada al notar la sonrisa de oreja a oreja que esta traía.
Sus ojeras seguían allí, más marcadas que nunca, contrastando de forma increíble con la expresión animada que traía Ino en ese momento
Aquella agria actitud se había esfumado. En su lugar vio a una Ino extrañamente sonriente…. escalofriantemente sonriente
- Ehmm… Ino ¿Estas bien? –pregunto apartándose un poco, cuando esta se dejo caer de nuevo a su lado, estirándose alegremente sobre la cama
- Mejor que nunca, podría quedarme todo el día de guardia. Si vieras, ese café hace maravillas, deberías servirte otro
Sakura parpadeo por un instante, bajando la vista al espantoso café que ahora empapaba su ropa, antes de devolverle la mirada, frunciendo el ceño
- ¿Se puede saber que tomaste?
- Unas seis tazas de café y un par de esas horribles píldoras de soldado que dejaste en la alacena. Si vieras el problema que fue tragarlas… ¿porque?
…
La tetera comenzó a silbar a medida que Naruto se acerco aun somnoliento a retirarla del fuego, comenzando a verterla sobre un tazón lleno de ramen instantáneo
Su último bote de ramen, pensó amargamente antes de desviar la mirada, hacia el cielo nublado a través de la ventana, recordando como todo su ramen había quedado desparramado en la calle, aquel horroroso día igualito a ese, cuando se estrello contra la chica más tímida, oscura y extraña de la villa. Tendría que ir a comprar mas esa mañana… si tan solo tuviera dinero
Se tallo la greña, intentando resignarse y pensar en otra cosa. Y esa cosa, por alguna razón, termino siendo el sueño de anoche
Una vez más había soñado que estaba metido en aquel siniestro lugar, al otro lado de las rejas detrás de las que estaba el maldito demonio zorro. Eso, en si, no era realmente raro. No era la primera vez que soñaba con el kiuby, y era común que el desgraciado demonio lo molestara entre sueños… pero si era la primera vez que la voz de una chica lo sacaba de la cama
Un grito distante, que le había hecho estremecerse.
Era por culpa del clima, seguro. Ese horrible día le sacaba de quicio al tenerle encerrado todo el día en casa sin poder entrenar. Aunque la verdad… a su pesar, ese condenado sueño comenzaba a inquietarle
Negó con la cabeza, sin lograr entender porque algo tan tonto parecía preocuparle tanto. Era como una sensación que no lograba definir, medida que miraba como el ramen se calentaba.
El ramen…
- Hinata… -alcanzo a decir, levantándose bruscamente al tiempo que apuro de un solo bocado su desayuno, apresurándose a rebuscar su ropa entre sus cosas con un muy mal presentimiento.
Ya estaba en la puerta de su apartamento, poniéndose aun la camiseta con una mano y sujetando los zapatos con la otra, cuando un chapoteo bajo sus pies le hizo detenerse en seco… por decirlo de una manera: se hallaba en medio de un charco blanco
Alzo el pie, confundido al ver como había aplastado un cartón de leche, empapando no solos sus pies descalzos, sino también varios botes de ramen desperdigados por el suelo del pasillo frente a su puerta.
Leche… seis botes de ramen… era precisamente lo que habia perdido cuando… cuando se encontró con Hinata aquel día
…
La ninja medico tarareo alegremente, ignorando la cara de su pelirosa compañera con las palabras "¡¿Que tu que?!" literalmente atoradas en la garganta, a medida que miraba con la mandíbula desencajada como Ino fue lavando el instrumental para la guardia de esa mañana
- Creo que con esto bastara –exclamo la rubia, girando frente a ella uno de los instrumentos, dejándolo de nuevo en el fregadero y volviéndose al escuchar como la pelo de chicle se acerco, con una bolsita en la mano mientras simulaba masticar
- ¿Qué traes allí? ¿Otra de tus recetas raras de cocina? ¿A poco te salio comestible?
Un aura oscura rodeo a Sakura, encogiéndose sobre si misma intentando tragarse la ira, esforzándose en sonreírle – Algo así, los acabo de hacer esta mañana ¿Gustas uno?
- ¡Claro! -exclamo la rubia, tomando una de las bolitas blandas y verduscas que le ofrecía, mirándola por un momento y oprimiéndola entre sus dedos antes de simplemente lanzársela a la boca, comenzando a masticar la pastosa cosa, haciendo una mueca antes de tragar con fuerza, sacando la lengua y estremeciéndose por un momento – …puaf! sabia a TIERRA, debiste echarle demasiado polvo de-… ¿eh?
Se detiene, al notar como la pelo de chicle alzo la mano, como despidiéndola
- Que descanses Ino, le diré a Tsunade-sama que tomaste un descanso –ni siquiera había terminado de decirlo, cuando vio como ella cayó de espaldas, como un costal de papas, sobre una de las camas, antes de comenzar a balbucear entre sueños. Sakura dejo escapar un suspiro, tomando una de las sabanas y cubriéndola con esta, viendo como comenzó a roncar ruidosamente.
– Lo siento amiga, pero no ibas a durar mucho con semejante desvelo, espero que descanses- alzo la bolita de somnífero que le quedaba, igualmente apretándola suavemente entre las yemas de sus dedos
- Es-espera un minuto, ¿tierra? ¡Pero si era sabor limón!
…
- Algo me dice que extrañare esto…
Una sonrisa torcida y cansada se reflejo en el rostro de Idei, a medida que fue siguiendo con la mirada a su verde escolta, mirando como este caminaba nerviosamente por la cocina sin parar de repetir una y otra vez que llegarían tarde a la entrada del bosque
Si el chico se hubiera tomado la molestia de dar vueltas de aquí a allá como loco y detenido a mirarla, habría notado su inusual expresión a medida que se quedo mirándole hacer semejante alboroto. Dulce, triste, melancólica… una sonrisa sombría que se fue apagando lentamente a medida que pensaba que podía ser la última vez, que vería al condenado chico
Si, era cierto que era un ruidoso y podía ser una verdadera molestia, pero también era cierto, que comenzaba a-…
- ¡Y para terminar de fastidiar las cosas, Tenten no ha regresado! –se quejo una vez mas el chico, rascándose la cabeza con desesperación, preguntándose porque rayos no había regresado anoche
La mirada de Idei se endureció, apartando la mirada hacia su plato a medio comer antes de echarle un vistazo al otro plato intacto a su lado, cubierto con plástico. El desayuno que había preparado Lee para su compañera, esperando que volviera antes de que tuviera que llevarla a la entrada del bosque. Un sabor amargo se estanco en su garganta, al imaginar lo que ocurriría, si el chico supiera que su compañera, atrapada en un genjutsu, no regresaría en un buen rato
…
Podía sentir como perdía lentamente la conciencia, inmersa en aquella sensación de sopor a medida que intentaba con todas sus fuerzas no quedar dormida. Quería gritar, pero estaba conciente de que sus labios no escapaban más que un balbuceo incomprensible, sintiendo aun el sabor horrendo del maldito somnífero. Esa miserable de Sakura…
- …Ino, despierta !!
La chica abre de golpe los ojos, viendo como su mundo giraba borroso a su alrededor. Negro, naranja, verde… apenas lograba ver algo más que formas borrosas, cerrando los ojos con fuerza a medida que un intenso dolor de cabeza le hizo dejar escapar un gemido
- ¡Ino! –abre lentamente los ojos, intentando enfocar por unos segundos antes de encontrarse ante el rostro de una Tenten, bañada en sangre. Se puso pálida al instante, al ver el estado de la especialista en armas, herida y demacrada, con un brazo completamente mutilado y parcialmente cauterizado a la altura del hombro, con una apresurada técnica de curación
- ¡Ino, te golpeaste la cabeza ¿estas bien?! –grito Tenten por sobre el estruendo del incendio a su alrededor, intentando hacer reaccionar a su compañera
Esta solo alcanzo a apartarse, mirando aterrada a su alrededor, pudiendo ver de nuevo aquella espesa niebla… las manchas de sangre salpicaban aquí y allá las tejas del tejado sobre el que se encontraban, tapizados por innumerables cuerpos ennegrecidos hechos pedazos… se cruza con la mirada de Chouji, pudiendo ver su semblante preocupado, al ver como ella se ponía mas y mas pálida, sin dejar de temblar…
- No-no… no de nuevo
Tenten la sujeta por los hombros, hablándole con fuerza- Ino! ¿Recuerdas lo que ocurre?! –Ino la miraba, completamente aturdida y distante, apenas escuchándola, solo viendo como en el rostro de la especialista en armas, se reflejaba el terror a pesar del semblante serio que intentaba mostrar.
Todo era igual… Todo
…
Kankuro se aferro a la baranda, literalmente aplastándola entre sus dedos al ver la siniestra escena que se desarrollaba en el estadio
Idei arremetía con furia, obligando a Haru a ponerse a la defensiva, evadiendo no solo aquel "torrente" macabro de huesos a la vez que bloqueaba los zarpasos con el maltratado bastón de su hermano, que se astillaba con cada arremetida.
El joven genin no podía hacer nada, sintiendo la siniestra y negra mirada a escasos centímetros de su rostro… simplemente, le horrorizaba ver esos ojos, a medida que retrocedía frenéticamente, intentando alejarse de ella
Choco contra el muro, apenas logrando distinguir con la vista nublada como su ex-compañera extendió su brazo corrupto para asentarle el último zarpaso, con la macabra masa de huesos retorciéndose a sus pies
Era su fin… cerro los ojos, alzando lentamente la mano para rendirse.
No pudo ver como la expresión sádica de la chica se resquebrajo al instante, abriendo mas y mas los ojos. Uno, negro e inhumano, el otro… había cambiado. Era… simplemente humano, dejando escapar una gota que resbalo por su mejilla resquebrajada
Solo un par de segundos… todo fue en solo un par de segundos. Para la chica, la escena simplemente se desvaneció, sorprendida e incrédula, al verse de nuevo en su odiado abismo, el sótano del abuelo
Y frente a ella, la oscura y demacrada figura de una niña de siete años, hincada sobre el piso de madera. La mayor formo una sonrisa un tanto retorcida, al reconocerse a ella misma, al reconocer aquella mirada penetrante y verde fijada sobre ella, parcialmente oculta por el cabello que le cubría la frente
- No lo hagas… por favor, no lo mates -susurro-no… suplico la pequeña
- ¡¿Y que si lo ha-…?! –la mayor se detuvo, incrédula… horrorizada ante su propia reacción, solo ahora realmente dándose cuenta que había tenido toda la intención de matar al chico, allá afuera
Idei salio bruscamente de la ilusión, regresando al estadio, regresando frente al genin de la Nube, a punto de rendirse. Pero que demonios estaba ocurriendo, pensó frenéticamente.
Su demonio interno, la maldita cosa que tenia metida le rogaba que no lo matara, cuando era ella misma, la que deseaba con todo su ser verlo muerto… ver muerto a su propio compañero
Y quedo aun más perpleja, al ver como su propia mano se movía sola, sujetando el brazo del chico, impidiendo que se rindiera
- No tienes porque renunciar a tu sueño, yo ya cumplí el mío… el haber estado aquí… solo eso era
Podía escuchar como sus labios pronunciaban aquellas palabras. Podía escucharse pronunciándolas… pero no era ella. No era ella quien las decía ¡Era la maldita yurei!
Y todo se volvió, completamente negro…
…
- Vaya, que fría noche -pensó en voz alta Chouji, mirando como las nubes por encima de su cabeza amenazaban por romper en tormenta, mirando la tenue bruma que se extendía bajo sus pies, cubriendo el suelo con una delgada alfombra algodonada, sintiendo como su compañera que cargaba en brazos comenzaba a tiritar, murmurando ansiosa entre sueños
Hace poco lo habían mando a llamar del hospital para pedirle el favor de llevar a Ino a su casa, y solo ahora al ver como esta comenzó a temblar y gemir entre sueños, se percato de su torpeza. De por si, la ropa de la chica no era que digamos, abrigadora… sonrío por un momento, antes de apresurar el paso hacia la casa de la chica, pasando frente al puesto de ramen a medida que rogaba que su compañera no pescara algún resfriado
Se maldijo por lo bajo, pensando que debería haber tomado algunas sabanas para cubrirla. Con el frío que hacia…
…
Sakura cerró con fuerza los ojos, sacudiendo la cabeza en un intento por ahuyentar el cansancio, crispando los dedos y volviendo a su labor, intensificando el aura verdusca que emanaba de sus manos, suspendidas sobre el torso cubierto de vendas de la niña
Se sintió mal al haber drogado a Ino, recriminándose el hecho de que estuviera profundamente dormida justo cuando mas les hacia falta
Sakura retiro la mano del pecho de la chica, dejando una estela verdusca que se desvaneciéndose lentamente, mirando a la niña, sin comprenderlo.
No estaba mejorando. Al contrario, su salud se deterioraba a cada momento, viéndola bajo una maraña de tubos y cables, conectada a un respirador artificial, con la mascarilla sujeta a su rostro con cinta adhesiva blanca. La piel resquebrajada de su mejilla impedía que sellara bien, haciendo que parte del oxigeno escapara con un débil siseo, con cada respiración
- Será mejor que vayas a descansar, Sakura. – Alzo la mirada, al sentir la mirada de su maestra, al otro lado de la cama, sin interrumpir el jutsu medico. Pero esta simplemente negó con la cabeza, dispuesta a continuar, entrecerrando los ojos y obligándose a si misma a ignorar su propio cansancio
Más alzo la vista, al percatarse de un incomprensible susurro que surgió de los labios de Idei
- Esta hablando dormida –declaro Shizune, sin prestarle atención, mientras Sakura se colocaba a su lado, apartando el cabello de la frente empapada en sudor de la niña, viendo como los labios de ella se movían detrás del plástico de la mascarilla
Sakura sintió un sabor amargo al escucharla como llamaba a su abuelo
…
La chica fue abriendo lentamente los ojos, aturdida y desorientada, sintiendo como su cabeza le punzaba, impidiéndole recordar nada
Solo ahora, cuando intento moverse, se percato que estaba atada contra un muro
Hinata miro a su alrededor, logrando ver solo oscuridad… una pesada oscuridad, solo rota por un débil resplandor que se filtraba a través de una puerta entreabierta y rota
El suelo, resquebrajado, estaba lleno de sellos concéntricos de contención y sellado de chacra.
No era posible, pensó para si, al darse cuenta que estaba dentro de una sala de interrogación AMBU, intentando con todas sus fuerzas llamar a alguien, sin obtener ninguna respuesta
Un movimiento a su derecha la hizo detenerse, notando el débil brillo metálico de una banda de konoha
Eran dos AMBUS, ocultos entre las sombras, que apenas se movieron cuando la chica intento llamarles, de preguntarles que ocurría y porque la tenían allí
Así estuvo un buen rato, sin lograr que ellos le dirigieran la palabra, hasta que, cansada, dejo caer la cabeza, cerrando los ojos y dejando escapar un débil gemido. Al cabo de unos segundos abrió nuevamente los ojos, extrañada al percatarse de un olor familiar que provenía de su ropa
Ramen
Su chamarra estaba manchada de ramen. Se sobresalto al evocar su último recuerdo, frente al departamento de Naruto, cuando había tenido la intención de reponerle todo el ramen –y el litro de leche- que le había hecho perder el otro día
- Veo que al fin despiertas –alzo sobresaltada la cabeza, al escuchar como la desecha puerta se abrió con un crujido
Entrecerró los ojos a causa de la entrada brusca de luz, apenas logrando percibir la silueta de una persona escuálida y encorvada, con el brillo de una siniestra sonrisa y una banda de la niebla sobre su frente
- Al menos déjame cortarle una pierna o dos a esa maldita chamaca. Si vieras como me las hizo ver negras hace unos días, junto con el otro cara-de-perro
Hinata sintió como el terror fue surgiendo dentro de ella al ver como detrás del primero apareció la silueta del "semi-muerto" asesino de la niebla que habían capturado Kiba y ella en el parque, hace solo unos días
- Ya te lo dije, la necesitamos si queremos encontrar a tu primo en la torre del Hokage. –mintió el otro, mirando hacia donde estaban los AMBUs
Al instante el pánico se reflejo en rostro de la chica al ver como los AMBUS se incorporaron lentamente frente a ella, dejando que la luz que entraba por la entrada bañara sus cuerpos demacrados. Pudo ver que estos no tenían sus características mascaras, dejando a la vista sus rostros…
Estaban muertos
…
Podía escucharlas… las ordenes de Tsunade; el débil sonido de un jutsu de curación, las palabras distantes de Sakura, "la estamos perdiendo", decía…
Alzo la cabeza sumida en aquella oscuridad. Podía oírlos, a pesar de estar… ¿inconciente? Miro a su alrededor, casi extrañada al ver de nuevo aquel siniestro lugar: el oscuro y frío sótano del abuelo
Intento numerar con los dedos las veces que había estado allí, mas casi al instante desiste, sonriendo para si. Solo había estado una vez, una sola vez… el resto, solo habían sido sueños, pedazos de sus recuerdos que ella misma había suprimido para olvidar la realidad
Era… como si su memoria se hubiera hecho pedazos… recuerdos sueltos… en uno pudo verse a si misma, entrenando con Tenten, y al siguiente instante, el recuerdo se deformaba y era ahora el abuelo el que luchaba… con un cadáver
Lo horripilante, era que el cadáver era ella misma
Cerró los ojos, sujetándose la cabeza, repitiéndose que eso no era real, que era… que era una ilusión proyectada por la yurei, para resquebrajar su mente
Abrió lentamente los ojos, volviéndose a encontrar en el oscuro sótano, rodeada de altísimos estantes atascados de libros y pergaminos corroídos por el tiempo. Se sobresalto, pegando un grito, cuando el gato del abuelo paso corriendo entre sus piernas, perdiéndose en las tinieblas
Casi sonrío… eso si lo recordaba, volviéndose al sentir como al otro extremo del corredor apareció la tenue luz de la lámpara
Una vez mas, pudo verse a si misma de pequeña, apareciendo de la nada y abriéndose paso a través de las tinieblas con la pequeña lámpara en mano, cuya débil luz oscilaba al compás del nerviosismo de la niña, aterrada, maldiciendo haber tenido la pésima idea de bajar allí abajo, asustada por la tonta idea de los fantasmas.
Se sorprendió a si misma embozando una sonrisa teñida de nostalgia, preguntándose como habrían sido las cosas, si no hubiera desobedecido al abuelo
La pequeña desapareció detrás de uno de los estantes, internándose a la bizarra "biblioteca" que dominaba aquel lugar. Pudo ver como la luz de la linterna se fue apagando conforme se alejo. No pensaba seguirla. Sabía de antemano lo que le ocurriría
Esa noche, el oscuro espectro sellado en el interior del pergamino le había intentado arrebatar la vida, había intentando, y logrado, penetrar en su cuerpo con la intención de asesinar al abuelo, dormido arriba en su viejo sillón, para que nunca más volviera a encerrarlo
El recuerdo aun la atormentaba. Había andado todo el camino de regreso con una oxidada kunai en la mano, mientras intentaba con todas sus fuerzas detenerse, de oponerse a "ella", arrastrando los pies en un inútil intento por retomar el control de su propio cuerpo
Cerro los ojos, mas aun así fue incapaz de detener el recuerdo, que avanzo implacable, torturándola una vez mas, viéndose caminar lenta y rígidamente a través del cavernoso estudio, en el centro del cual estaba el anciano, roncando ruidosamente ajeno a lo que ocurría, mientras la pequeña a la que amaba se quedo de pie frente a el, alzando lentamente la corroída kunai con una mano temblorosa
- ¡Basta! -grito Idei, haciendo que el recuerdo se desintegrara, dejándola de nuevo en la completa oscuridad
…
La chica abrió súbitamente los ojos al tiempo que jalo desesperadamente aire, medio incorporándose como pudo, agitada y aterrada. Tenten se miro tendida en el suelo, en medio de una bodega llena de cajas y muñecos de entrenamiento
Tardo unos segundos en darse cuenta de donde estaba y lo que había ocurrido, intentando incorporarse con un enorme esfuerzo, sintiendo sus piernas temblorosas y apenas avanzando unos pasos antes de caer de bruces
Frustrada, se giro sobre su espalda, mirando el techo del almacén a oscuras de la academia de Konoha, donde había quedado encerrada bajo el genjutsu de esa niña, desde anoche…
Casi podía verla, estremecerse por el dolor sobre las tablas de aquel puente…
Si tan solo no le habría hecho caso aquella anoche
Caminar un rato por el parque, antes de regresar al "depa", esa había sido la idea. Ella misma no había puesto ningún pero. Desde hacia días que notaba a la niña apagada, distante… era la víspera del examen, y supuso que seria una buena idea dejarla pensar, dejarla que aclarara sus ideas aquella fría tarde
Incluso había sentido un nudo en la garganta al verla inclinada sobre la baranda del viejo puente, mirando hacia las negras aguas con una sonrisa triste, completamente inmersa en los recuerdos
Pero de un momento a otro, lanzo un grito cortado, apartándose de la baranda y cayendo de rodillas, estrujando la tela de su playera
Tenten nunca se lo vio venir… simplemente, algo negro la sujeto del cuello, deteniéndola cuando intentaba levantar a la niña con la intención de llevarla al instante al hospital
Miro incrédula como la niña hacia un enorme esfuerzo por incorporarse, manteniéndola en el aire con una mano, antes de arrojarla al suelo
La mano… esa mano no era normal
- Lo lamento, pero esta vez-… apenas alcanzo a decir Idei ante de ahogarse con la sangre que broto de su boca, encogiéndose sobre si misma soportando el terrible dolor, pero aun así alzando de nuevo el brazo, para evitar que su escolta se acercara
- No pienso… regresar allí- exclamo entre jadeos. Tenten tardo un par de segundos en comprender porque que le ocurría: era por la Hokage… no pensaba volver al hospital, por temor a que Tsunade la dejara fuera.
Mas aun así… no pudo entenderla. Se fue levantando lentamente de las tablas firas del puente, mirando como ella se limpiaba la sangre de los labios con aquella mano maldita
Había intentado comprender a esta niña, pero le era imposible. Simplemente no podía entender como ella podía sacrificarlo todo por un examen. Su salud, su cuerpo, su vida… y al parecer, incluso su alma
- Ya basta… -Hakanai alzo la vista, al escuchar esas palabras, mirando como ella desenrollaba lentamente uno de sus pergaminos -… ¡Basta!, te estas matando tu sola, ¿Sabes lo que estas haciendo? ¿Realmente lo sabes?! Ya es hora de que todo este asunto, acabe - …mas se detuvo, dando instintivamente un paso atrás, al ver como ella lentamente sonrió…
Esos ojos…
Todo se volvió negro, presa de la ilusión que hasta ahora había estado apresada. Pero ¿Cuánto tiempo? Miro a su alrededor, intentando buscar la puerta, pero estaba demasiado oscuro; no podía ver casi nada
Tenia que salir de allí
Con un inmenso esfuerzo logra ponerse en pie, tambaleándose hasta donde se veían unas cajas antes de trastabillar, alcanzando a sujetarse de una armadura intentando no caer al suelo
Lanzo una maldición, pensando que le tomaría una verdadera eternidad salir de allí. Espera… ¿Una armadura?
Eso era… imposible, que hacia una armadura medieval dentro de allí, se dijo mirando a su alrededor, pudiendo distinguir entre las sombras infinidad de estantes, baúles, cajas, ánforas y demás… Lo que había creído que eran muñecos de entrenamiento, en realidad eran armaduras medievales
Dejo escapar una amarga maldición, al verse aun atrapada dentro de aquella ilusión, dentro de aquel maldito y bizarro sótano
…
- ¿Podría dejarme explicarle porque he venido aquí?- exclamo el sensei de la arena, exasperado al ver como el anciano no le prestaba el menor caso, jalándolo a través de la inmensa y ruinosa casa. Apenas en ese momento reparo en ese hecho: ese esquelético anciano, literalmente lo estaba arrastrando del brazo, como si el fuera nomás que un simple niño
- Lamento no tener un lugar digno en donde poder recibirlo –continuo el anciano sin escucharle – hace años que ningún shinobi se pasaba por aquí y tengo un regadero en el estudio… bueno, la verdad siempre tengo un regadero en el estudio, ya me imagino a mi pequeña regañándome por tener que recibirlo aquí
Diciendo esto, el viejo terminando llevándole hasta lo que parecía una diminuta biblioteca, por la cantidad de estantes y libros por todas partes, haciéndole sentarse sobre un viejísimo sillón que levanto tanto polvo, que logro que el seco sensei tosiera lastimeramente
- ¿Gusta un vaso con agua? –pregunto el anciano, revolviendo entre un montón de libros hasta encontrar el fregadero. Baki quedo pasmado al instante, al percatarse que se en realidad, el cuarto era una cocina, con todo y refrigerador, fregadero y estufa, enterrados literalmente en montones de libros y objetos raros
- ¿Eh? N-no gracias -alcazo a exclamar este, mirando el vaso sucio que le extendía, sacudiéndose el polvo de la tela que cubría su rostro y realmente esforzándose por mantener su sonrisa
- ¿En que estaba? –pensó en voz alta el anciano- Oh si, siento que tenga que recibirlo en la cocina, es que eh olvidado hacer últimamente la limpieza y el estudio es un asco. Y cuénteme ¿Qué es lo que ha venido a buscar? ¿Algún manuscrito, algún libro de técnicas olvidadas, como tantos otros han hecho? ¿O quizás un contrato de alguna invocación? –pregunto, sentándose en otro sillón polvoso sillón
- ¿Invocación? No… en realidad, yo no-…
- Como aquel joven de pelos de picos que quería invocar ranas… uhm ¿Cómo se llamaba? ya ni me acuerdo, de eso ya van treinta o cuarenta años
- ¡Que yo no eh venido por nada de eso!
- ¿Ah no?
- No… -soltó entre dientes Baki, esforzándose por controlar su genio, intentando mostrar su mejor cara… o mejor dicho, su mejor media cara - He venido a saber, a preguntarle… acerca de su nieta me parece, Idei… Idei Hakanai
En ese momento, la amplia sonrisa del anciano se borro del todo, haciendo que este abriera del todo los ojos, que mostraron, tras la bruma de una ceguera total, unos perplejos ojos verde hoja
El labio del viejo se estremeció, pronunciando apenas un susurro – ¿de "Id"?-
- ¿Id? –repitió el sensei de la arena, alzando la ceja
- Si, es… - el anciano se detuvo, bajando por un momento la mirada, antes de sonreír a medias – siempre me gusto llamarla así: "Id". Pero… ¿porque desea saber de ella?
- Vera, hace unos días, estuvo de paso en Suna, cuando viajaba hacia Konoha para presentar su examen chuunin, eso fue lo que ella nos contó… -se detuvo, antes de que dijera "creemos que es culpable de" - …creemos que talvez se haya involucrado, por error, en un incidente de poca importancia que ocurrió mientras se encontró alojada en la casa del Kazekage
El anciano pareció perturbado, revolviéndose sobre su mullido sillón, que despedía una nubecita de polvo con cada movimiento
- No, no es posible… creo que debe de haber, cometido un error
- No se preocupe señor, no es algo demasiado grave, ya sabe como son estas cosas del papeleo. Solo necesito que me cuente acerca de ella, para llenar el registro, usted sabe. Como ella en este momento esta en Kono-…
El viejo le interrumpió - Discúlpeme, pero si es una broma, no tiene gracia
Baki casi sonrió, al poder vislumbrar al clásico abuelo de mi-nieta-es-un-pan-de-dios, que se negaría a ver nada malo en esta, aun si derribara la casa en ese instante con su horrenda marioneta
…
Sakura alzo la vista, tallándose los ojos con el peso del insomnio, notando extrañada que las luces del pasillo en el que habían entrado estaban apagadas
- ¿Se habrán fundido los focos? –pregunto la enfermera a su lado, inquieta
- ¿Todos? Allí son como diez o quince luces. Debió haber una falla eléctrica –alcanzo a contestarle ella, intentando no contagiarse de la inquietud de la enfermera. Esas últimas horas, habían recibido más de seis personas gravemente heridas, corriéndose el rumor de que habían sido atacadas por los "demonios" que últimamente se decía que atacaban a los aldeanos a esas horas de la noche
- ¿Y si entraron al hospital? –susurro Kaede, apretando un blog contra su pecho, a medida que avanzaban por el pabellón
Sakura se tallo el rostro en un esfuerzo por despabilarse, recordándose que el perímetro del hospital era fuertemente vigilado por un destacamento AMBU. El ultimo lugar en donde ocurriría algo seria allí dentro. Más se guardo el comentario, simplemente haciendo caso omiso a la pasante de enfermería
Mas era claro que no podía ocultar su ansiedad. No por los horripilantes rumores que le contaban las otras enfermeras… Era otra cosa lo que la mantenía intranquila: era esa niña de la ola.
Sabía perfectamente que la decisión de su maestra había sido la correcta, que era su deber priorizar la atención de aquellos pacientes no solo más graves, sino también a aquellos con más probabilidad de supervivencia
Mas aun así… aun podía sentir aquella sensación amarga, de cuando trasladaron a Hakanai a uno de los cuartos de observación. Intento recordarse a si misma que ya nada habían podido hacer por ella y que el equipo de respiración estaba haciendo mucha falta con los pacientes críticos que les estaban llegando.
Prácticamente, solo habían asignado a una enfermera para que anotara la hora en la que falleciera. Y Kaede, la pasante de enfermería que caminaba a su lado, seria quien relevara aquella "tarea".
Era desagradable el solo pensarlo, pensó de nuevo, a medida que recordaba como ella misma insistió ante la Hokage en mantenerla en el cuarto de cuidados intensivos. De nada sirvió eso.
Ahora, en un respiro que Tsunade literalmente le había ordenado tomar, quería ver con sus propios ojos si se había cumplido el oscuro pronóstico de su maestra, aun con la lejana esperanza de-…
Se detuvo, un tanto fastidiada al ver como su compañera se detenía una vez mas. Sakura dejo escapar un suspiro, volviéndose hacia ella a punto de reprocharle que el drama que estaba armando por la luz, hasta que se percato que la enfermera se había quedado tiesa, temblando y completamente pálida
- S-Sakura-senpai, mire…
…
No podía ser verdad… no podía serlo, era mentira, no podía ser verdad… mas sin embargo lo era. Aturdida, Idei alza sus manos frente a su rostro, aterrada al verlas embadurnadas de sangre, a medida que todo aquello que había suprimido todo ese tiempo, inundaba su mente
Era… simplemente horrible.
Fue cuando fue capaz de ver, las más absurda y horrible realidad
…
…no podía creerlo. Sakura miro, incrédula, como la misma chica que hace solo media hora había dejado moribunda en el cuarto de observación, la misma que habían dado prácticamente por muerta, estaba allí, caminando al final del pasillo a oscuras
- …no es verdad… no es verdad –alcanzaron a escuchar que repetía la niña cada vez con mayor vehemencia, tambaleándose con cada paso que daba a pocos metros de al puerta de su habitación
Sakura parpadeo, aturdida, sin lograr asimilar el hecho de que era Idei la que caminaba torpemente pasillo abajo, encorvada y con la mirada gacha
- ¡No senpai!, ella esta-… -intento detenerla Kaede, pero la kunoichi no le presto el menor caso a sus historias, lanzándole una mirada furiosa y corriendo por el pasillo en dirección a la niña, que alzo la cabeza alarmada, al escuchar que la llamaban.
La ninja medico redujo el paso, confundida al ver la reacción que tomo la chica ante su presencia, alzando la vista aterrada hacia ellas, tropezando torpemente hasta caer al suelo antes de arrastrarse de espaldas hasta chocar contra una pared en un intento por apartarse de ellas, conmocionada, sin dejar de repetir que no era cierto
- ¿I-idei? ¿Pero qué te-…?
Sakura freno en seco a pocos metros de la niña, bajando la vista y mirando atónita aquello con que la niña había tropezado. Los restos, de lo que alguna vez fue la otra enfermera
…
Baki dejo escapar una sutil sonrisa, mirando como el abuelo se removía intranquilo en aquel viejo sillón
- No, se lo aseguro, no es ningún error. Ella estuvo en Suna hace unos pocos días. Es mas, ella-…
-No, no… -el viejito trago grueso, como si le doliera seguir escuchando aquello, incorporándose y caminando con paso vacilante hacia uno de los estantes, apoyando la cabeza sobre el lomo de un libro, suspirando, antes de mirar hacia donde estaba su visitante
- Lo lamento, pero debió haber cometido algún error, no puede ser mi nieta… Id, mi pequeña Id, lleva muerta más de un año
…
…
Ps ya tengo casi la mitad del ultimo capi, espero poderselos subir, para variar esta vez, realmente pronto, chao!! (...y cuidense!)
Oh cierto, lo olvidaba, esta vez le doy las gracias a... espera... como se escribia ^^U ah si... a kugutsukarasukuro, por darme el zape y acordarme que aca tambien tengo publicado el fic! Grax por el review, realmente me emociono verlo en mi baneja de entrada X3
Listening
Timeline - X-ray Dog
Scallop Pond - X-ray Dog
Marunae – E.S. Posthumus
Altercation - Brand X Music
Spawn - Brand X Music
Lux Aeterna - Clint Mansell
The Bird and the Worm - The Used
The Pain Inside - Gidproductions
False King - Two Steps From Hell
Faint Remix – Linkin Park
We're all to Blame – Sum 41
