Capitulo 32 Un Reflejo de mi Alma Parte 2
Ino cerró lentamente los ojos, sintiendo la helada brisa a la vez que evocaba las últimas escenas del horror del que había despertado
El horror de recordar aquel amasijo de almas, mezcladas con un monstruoso chacra negro y rojo, dentro de la cual se hallaban los restos de lo que alguna vez fue Idei… era algo que no quería ver una vez más
Aun podía verse a si misma, en el suelo, con la pierna destrozada mientras su compañero Chouji, gravemente herido, intentaba desesperadamente protegerla… aun podía recordar aquella alfombra de "venas" que se expandía desde aquel abismo, arrastrándose por los muros y el suelo, expandiéndose como una malla y consumiéndolo todo a su paso
Abrió lentamente los ojos, posando la vista con aire ausente sobre la villa oculta de la hoja, animada por las luces del festival a pesar del cielo gris y la débil llovizna que se cernían sobre ella. Los minutos previos al infierno se repetían con una grotesca precisión ante sus ojos. Podía ver como una tenue bruma comenzaba a extenderse al ras del suelo de las calles repletas de paseantes, las luces de los puestos, el débil rumor de la risa de los niños a lo lejos…
No faltaba mucho para que los primeros gritos se escucharan en aquella fría noche de noviembre.
El haber vivido una y otra vez esa pesadilla no parecía cambiar el curso de las cosas, por mas que se esforzaba en marcar alguna diferencia en cada pesadilla, todos a su alrededor morían de forma espantosa. Aquel infierno, aquel final… siempre era el mismo
Respiro profundamente aquella fría brisa con olor a lluvia. Ya no le importaba si era un sueño mas o era la realidad, en cada pesadilla había intentado cambiar el rumbo de aquella historia, de cortar desesperadamente aquel final, decidida esta vez a lograrlo…
Se volvió, al notar como su compañero, exhausto, camino por las tejas hacia donde ella estaba, hincada sobre la punta del tejado
- I-no… ¿vas a-… vas a decirme, que te ocurre? -se detuvo, atónito y desconcertado, al ver la extraña y fría mirada de su compañera…
- Chouji, necesito que vayas al puesto de Ichiraku y ayudes a Shikamaru
- ¿Q-que? Espera… realmente me esas asustando ¿Qué ocurre?
- Necesito que confíes en mí ¿Lo harás?
…
La infernal figura de la niña frente a el, envuelta en los restos desgarrados de un camisón de hospital, le miraba con un putrefacto rencor a medida que su piel se iba lentamente convirtiendo en cenizas que se arremolinaban a su alrededor, dejando a la vista las negras costillas embebidas en restos de carne de aspecto calcinado…
Kabuto se aparta un paso de forma instintiva, acomodándose las gafas en un gesto inquieto. Por un instante, un horrible escalofrió recorría su cuerpo al verla en aquel estado, sonriendo levemente ante su propia reacción
Casi podía sentir lastima por ella…
En solo un par de minutos mas, la mente de la niña colapsaría, liberando al oscuro espectro y convirtiéndose en la distracción perfecta que él necesitaba, manteniendo al grueso de los AMBU´s y, con suerte, a la misma gondaime lejos de la torre del Hokage…
No supo siquiera de donde le llego la cuchillada…
…
- ¿Tu también… puedes olerlo Akamaru?
Kiba frunció la nariz, percibiendo aquel desagradable olor que impregnaba lentamente el aire. Olía a cadáver…
La fría brisa de la noche le traía aquel hedor, subiendo de un salto sobre uno de los árboles, sorprendiéndose al ver aquella espesa bruma que se extendía por toda la aldea, bajando la vista al pie del árbol al notar como Akamaru reacciono al percibir algo, llamando la atención de su amo hacia el fondo de la calle
Al instante el chico lo percibió. Aquella peste se dirigía hacia ellos. Pero lo que realmente le alarmo, fue percibir algo ligeramente familiar mezclado con aquel hedor
De súbito la barda de madera al otro extremo de la calle salta en pedazos, brotando de entre los escombros una pequeña silueta que se barre por la calle, haciéndole frente a la criatura que se le lanzaba encima
Incrédulo, pudo ver que era la hermana de su compañera la que se arrojaba sin vacilar contra esa cosa
…
La última moneda rodó ruidosamente por el mostrador, antes de que la chica la detuviera bruscamente bajo la palma de su mano
Shikamaru alzo la vista, mirando como Temari empujaba las monedas hacia el dueño del puesto - ¿No se supone que esta vez pagaría yo?
- Da lo mismo… -contesto ella, distante, apartando el tazón medio lleno, antes de simplemente encogerse de hombros y dibujar una opaca media sonrisa
Shikamaru jugueteo con sus palillos, mirando fijamente a la chica sentada al lado de el con un deje de preocupación, lo suficiente como para que esta se volviera hacia el, torciendo la boca dispuesta a protestar mas deteniéndose al ver como este lanzando un largo suspiro
- ¿Qué ocurre? Creo que es la primera vez que me invitas una comida. Normalmente terminábamos discutiendo por ver quien pagara. Solías… hacer todo un alboroto con eso –soltó con la mirada fijada en el vació
- O-oye… al menos agradece el gesto! Mira que es la última vez que yo-…
- De acuerdo. Eso suena más a la Temari que recuerdo - le corto con una amplia sonrisa – Pero, aun no contestas mi pregunta
- ¿Qué pregunta?
- Veamos, era… a si, era "¿Qué ocurre?" aunque bien podría ser "¿Qué te preocupa tanto?"
- Nada en especial… es el clima. Detesto cuando llueve
Shikamaru alzo la ceja, manteniendo un tenso silencio unos segundos antes de lanzar un comentario al aire - Parece que Kankuro le tiene estima a esa niña…
- ¿De veras? Mira que no lo había notado -cerro los ojos, torciendo la boca en un gesto de molestia
Mas abrió los ojos, al escuchar un sonido parecido al de un cuchillo cortando el aire, retrocediendo aturdida al ver el espantoso rostro frente al suyo
No tuvo ni tiempo para pensar en que había ocurrido. Shika tenia las palmas unidas en su técnica de sombras, manteniendo apresada a la criatura que había salido de la nada, con la cuchillada paralizada en el aire y las garras a centímetros del rostro de Temari, que se quedo un instante inmóvil de la impresión
Pero su sobresalto no duro mucho. De un abanicazo estrello a la criatura contra el mostrador, apenas pidiéndole perdón al dueño cuando salía apresuradamente del local junto al lado del Nara
La espesa bruma les tomo por sorpresa, mirando a su alrededor como se espesaba mas y mas a medida que los primeros gritos surgían a la distancia…
…
Hanabi poco puede hacer además de evadir el último zarpaso, agotada y malherida, renunciando a esquivar el ataque y arremetiendo de frente contra la criatura
Con el borde de su palma cargada de chacra, desvía el ataque lo suficiente para que solo lograra abrirle una herida en el hombro, girando sobre si misma para tomar impulso y darle de lleno a la criatura con un juuken con ambas manos
La criatura retrocedió, tambaleándose con los músculos agarrotados por el impacto del juuken. Más no cayó. Haciendo el ademán de gruñirle a la niña, corto el aire con las garras en un gesto frustrado antes de volver a arremeter contra ella
La niña alzo su guardia en un ultimo esfuerzo por…- la criatura desapareció en un remolino de polvo, apenas distinguiendo como un par de remolinos destrozaban violentamente a la criatura
Hanabi apenas logro distinguir, al borde de la inconciencia, el rostro del chico, y el de un enorme perro blanco
…
El ultimo guardia se estrello violentamente contra el muro, haciendo un ultimo intento por alcanzar su espada caída frente a el, antes de que una lluvia de garras le cayera encima, despedazándolo
- Tal como lo supuse… la vigilancia es escasa –susurro siniestramente la demacrada figura de Kiri, escoltado por dos cadáveres AMBU´s, uno de ellos aun fresco y conservando todavía su mascara de liebre
El mismo Kiri lucia un aspecto aun mas retorcido que el del resto de sus oscuros sirvientes, internándose a la inmensa habitación de archivos hasta detenerse frente a uno de los archiveros salpicado en sangre, pasando su garra sobre el titulo de cada uno de las gavetas hasta detenerse en uno especialmente grande
Sonrió triunfante, frente a si tenia toda la información recolectada por la villa de Konoha de aquella esquiva organización. Información que les habría tomado años recolectar por su cuenta…
Sin percatarse de ello, pequeños montículos de arena comenzaron a crecer bajo sus pies, filtrándose a través de las grietas del suelo. En solo unos instantes sus pies quedaron sepultados en arena, apresándolo y comenzando a subir por sus piernas… el ataúd del desierto
Sin embargo, sus dientes de clavo brillaron en una sonrisa. Se volvió levemente, observando de reojo la mirada helada del Kazekage a sus espaldas, cuya silueta apenas era reconocible en aquella oscuridad… no así sus ojos aguamarina, que se entrecerraron cuando la arena llego al cuello de Kiri, viendo como la sonrisa de este comenzaba a descomponerse en un grotesco gesto de burla
- Kazekage… casi… casi lo logra
- ¿Lograr que? –suelta Gaara secamente, comenzando a alzar su mano para completar la técnica y aplastarle
-…arrui-…arruinarlo todo - soltó entrecortadamente el cadavérico chico, ya cuando la arena estaba a punto de cubrirle el rostro. Y sin previo aviso, su cabeza cayo flácida sobre su hombro, balanceándose inerte por un momento
Un soplo de desconcierto cruza el rostro de Gaara. Estaba muerto… pero el no le había matado, comenzando a replegar su arena hasta que…
Entrecerró molesto los ojos, al darse cuenta de la trampa en la que había caído. Uno de los AMBU´s, justamente el de la mascara, había desaparecido y no se hallaba apresado entre su arena
Lo que tenia frente a él era solo una macabra marioneta
Solo ahora se percato de la gaveta vacía que se hallaba abierta, sin lograr ocultar la amarga sorpresa al leer el rotulo apenas visible entre las manchas de sangre y arena: Akatsuki
…
Kabuto corto el aire con su bisturí de chacra, incapaz de asentarle un golpe a aquella borrosa cosa que se movía a su alrededor, oculta por aquella espesa niebla
A duras penas había evitado que aquella cuchillada fuera fatal, sintiendo como la sangre escurría por su rostro. Había perdido los lentes… aunque de poco le abrían servido en aquella niebla
Noto a la chica detrás de si, apartándose al instante y rodando entre las tejas hechas añicos cuando ella despedazo un buen pedazo de techo con sus garras, levantando una nube de polvo y escombros
Pero miro sorprendido como ella no hace intento alguno para salir de entre los escombros, hundiéndose incluso entre ellos
Kabuto aprovecha para sacar una bomba de uno, disponiéndose a estrellarla contra el suelo. Tomado por sorpresa, no pudo ver la chica atravesaba el tejado debajo de el, apresándole por el cuello
La bomba de humo cae al suelo, activándose y rodeándolos a ambos, al tiempo que pudo ver, antes de que el humo nublara todo, como una sonrisa desencajada broto de los labios de ella
Las afiladas garras atravesaban limpiamente el abdomen de Kabuto, que, ahogado en su propia sangre, se estremeció por un instante, a medida que ella retorcía lentamente las garras que hurgaban en su estomago, deleitándose con su expresión…
Sin voz para gritar, los labios pálidos del chico dejaron escapar un débil gemido, segundos antes de que las garras de ella lo despedazaran violentamente en apenas un parpadeo
- Perdiste idiota… -soltó la chica, aun observando como la sangre escurría por su garras, dejándose caer de rodillas con una extraña sensación de alivio, cerrando lentamente los ojos esperando que la técnica de Shikon se desvane-…
Su sonrisa pronto se desvaneció, deformándose en una mueca de incredulidad, levantándose de un salto, mirándose las garras deformes - ¿Qué significa esto? –alcanzo a decir.
Seguía viva… aun seguía de pie, "viva"
Fue cuando cayó en cuenta, volviéndose hacia donde estaban los restos del chico… que ese no era Kabuto
La técnica de Shikon no Jutsu del desgraciado seguía manteniéndola en este mundo, mirando aquellos restos maldiciendo su suerte. Solo había destazado a otro de aquellos cuerpos controlado a distancia
Una risa perturbada broto de sus labios, viendo el engaño… viendo como su tiempo estaba por agotarse, luchando una guerra perdida contra si misma. El había ganado. Tendría a su distracción perfecta devastando media villa, una vez que su verdadera mente saliera a flote
- ¡Rasengan!!
Idei apenas se volvió, mirando de reojo como Naruto se arrojaba contra ella a sus espaldas, a punto de golpearla con aquella técnica.
…
La silueta el AMBU salio disparada por el pasillo, evadiendo los escombros y los cuerpos desplomados, quitándose con una mano la resquebrajada mascara de liebre a la vez que aferraba los documentos de Akatsuki con la otra
Los lentes de Kabuto brillaron tenuemente entre la bruma mientras este se permitía una sonrisa maliciosa, alejándose a toda prisa de la sala de archivos y deshaciéndose de la agrietada mascara AMBU con la que había logrado burlar a Gaara
Si bien había perdido no solo el cuerpo de kiri sino también a su doble, a manos de aquella maldita niña, pensaba que tomarse la molestia de tener que perder aquellos cuerpos irremplazables valía la pena, al lograr apoderarse de todos los reportes, todas la fotografías, datos, perfiles y documentos que la villa de la hoja había recavado acerca de Akatsuki, en todos estos años… información que le seria de incalculable valor a orochimaru-sama
Su sonrisa pronto se esfumo. Una cuerda surgió de entre las sombras, rodeándole el cuello, apresándole y asfixiándolo, obligándole a soltar los documentos para sujetarla, cortándola con la otra con su bisturí de chacra
Pudo ver de reojo a la kunoichi de la arena surgiendo de entre la bruma, empuñando una kunai. No le tomo mas que un movimiento desviar la arremetida de Matsuri con una mano, noqueándola en el instante justo cuando percibía como los torrentes de arena serpenteaban por el pasillo hacia el
Por una fracción de segundo miro con rabia los papeles desperdigados por todo el pasillo, lanzando una bomba de humo obligado a huir por una ventana, sin los preciosos documentos, pudiendo ver como las lenguas de arena brotaban violentamente por la ventana, persiguiéndole en su caída
…
- Resiste, la ayuda no tardara en llegar – le susurro el malherido AMBU a Hinata, el mismo que hace solo unos segundos la había salvado de quedar destrozada por la infinidad de cadáveres que les rodeaban, fundidos en aquella espesa bruma que se internaba por las ventanas del pasillo que daba a la oficina de la Hokague
La criatura cayo al suelo estremeciéndose con el cuello roto por el juuken de la Hyuga, mientras esta lograba evadir a la multitud de cuerpos que se le arrojaban encima, sintiendo como las garras pasaban silbando a escasos centímetros cortando algunas hebras de cabello índigo, bloqueando cuchillada tras cuchillada con el juuken
Rodeados, atrapados en medio de aquel remolino de criaturas, de oscuridad y bruma cada vez mas espesa, llego un punto en que casi lo único que destacaba de aquel infierno eran las palmas de Hinata, que dejaban una estela de chacra blanco al llevar su técnica al límite mientras cubría al AMBU, que mantenía las manos enterradas en el suelo para alzar oleadas de escombros, intentando sepultar con su técnica de Doton aquel hervidero de cadáveres
Pero todo parecía inútil, los cadáveres no dejaban de surgir de aquella siniestra bruma, dejándoles irremediablemente rodeados. En solo un parpadeo el AMBU quedo sepultado por un remolino de criaturas que lo despedazaron violentamente.
La chica se distrajo por un segundo al ver morir al shinobi, no logrando evitar que una de esas cosas le atravesara el hombro con las zarpas, antes de que Hinata lograra deshacerse de el…
Una enorme alabarda surgió de la bruma, golpeándola de lleno y lanzándola varios metros en el aire hasta chocar contra una puerta que queda convertida en astillas, atravesando medio vestíbulo hasta estrellarse contra un escritorio, haciendo volar polvo y escombros en la ya espesa niebla
- …y yo que pensaba dejarte una pierna al menos -Al marco de la puerta aparece la silueta Shitai, llevándose la alabarda al hombro y acercándose a los restos del escritorio debajo de los cuales había quedado la chica
Se truena adolorido el hombro, prácticamente entumido por el último juuken, alzando en alto la alabarda para acabar con ella-…
De entre la espesa bruma ve surgir aquel ojo blanco, justo antes de ver como la chica surgió de entre los escombros, arrojándose directamente contra el y evadiendo apenas el filo de la alabarda que pasa rozando su mejilla, golpeándole en el abdomen un par de veces bloqueándole otros dos puntos de chacra, antes de apartarse de el de un salto, justo para evitar la arremetida de otro de los cadáveres
Hinata no pudo evitar tambalearse cuando su mundo giro a su alrededor por un instante, sintiendo como sus fuerzas se desvanecían y apenas logrando deshacerse del cuerpo que tenia encima antes de caer con una rodilla al suelo
Quedo sorprendida, al ver como ninguno de los cadáveres intento abalanzarse sobre ella. Se habían quedado inmóviles, ausentes…
Puede escuchar la voz distante del chico, maldiciendo amargamente aun sujetándose el estomago
Shitai retrocede lentamente hasta chocar contra el destrozado escritorio, sin dejar de mascullar insultos entre dientes… apenas le habían dolido los golpes… no habían sido hechos con esa intención: era mucho peor. La miserable tuerta había logrado dejarle sin chacra, tal como la última vez
Rechinó con furia los dientes, volviéndose hacia aquella vil mocosa, que se limpiaba con la palma de la mano el hilo de sangre que escurría por la boca
Lo había vencido, una vez más. Pero aun así su gesto se torció en una risa siniestra, ante el asombro de ella, echándole un último vistazo a los cadáveres alrededor de ellos antes de exclamar.
- No se como lo haces desgraciada, pero tienes el don de ser una verdadera molestia. Acabas de sellar mi muerte… no, espera. Más bien… acabas de sellar nuestra muerte
Sin chacra para mantener la técnica de Shikon, su control sobre los cuerpos no tardo en desaparecer. Las hasta ahora mudas criaturas comenzaron gruñir de forma espantosa, comportarse extraña, erráticamente, sacudiendo violentamente la cabeza antes de comenzar a rodear a ambos shinobis
Si el se iba al infierno, pensó perversamente, al menos la arrastraría consigo. Las afiladas garras de quince centímetros de las criaturas brillaron tenuemente bajo la luz que se filtraba por la destrozada puerta… mas las criaturas nunca arremetieron, comenzando a enloquecer, lanzando cuchilladas al aire, retorciéndose desesperadamente
- ¿Pero que demo-…? - Alcanzo a exclamar Shitai, antes de darse cuenta de los insectos… cientos y cientos de insectos negros, apenas apreciables en aquella pesada penumbra, que en segundos habían acabado con todas sus ex mascotas. Ni siquiera se molesto en quitárselas de encima, al notar como comenzaron a cubrirle también a el, mascullando molesto hasta el ultimo instante antes de caer al suelo
Hinata se volvió con un ultimo esfuerzo, embozando una sonrisa cansada a su compañero – Gracias… Shino-kun
…
- Sasuke esto, Sasuke aquello… ¿Que no saben pensar en otra cosa? –mascullo Kabuto, mirando con una sonrisa torcida como Sakura le hacia frente. En unos momentos mas Gaara entraría en escena, pudiendo escuchar el sonido sordo de la arena fluyendo por el aire, aproximándose velozmente hacia donde estaban
Nada salio como el lo había esperado…
- Respóndeme. No me obligues a sacártelo a la fuerza –soltó Sakura- Si Orochimaru esta detrás de esto, significa que Sasu-…
- Te equivocas – le corto el chico - Ninguno de los dos esta por estos lares… es mas, orochimaru-sama no esta enterado de mi jugada. Se podría decir… que lo planee todo a sus espaldas. Pensaba entregarles esos documentos como una grata sorpresa. Tampoco te diré donde se hallan ahora, por si se te cruza por la cabecita preguntarlo
- Así que, todo esto ¿es obra tuya? Los cadáveres, los asesinos de la niebla… y también, esa niña…
- ¿La nieta del exterminador? Eso se lo hizo sola. Yo lo único que hice fue reanimar su cuerpo con un Shikon no jutsu, con la intención de usarlo en… vaya… - se detuvo, mirando el sombrío semblante de la chica, asesinándolo con la mirada- Interesante. Veo que te apegas demasiado a tus pacientes
- ¿Cómo pudiste…? ¿Cómo pudiste arrastrarla en todo esto? –literalmente escupió la chica, oprimiendo los puños. Kabuto lo noto, disimulando su preocupación por la inminente aparición del Kazekage, tomando partido de ese sensible hilo para forzar su escape
- Si te interesa saberlo, mi único interés con esa chica fue como un distractor. Esperaba que hiciera un buen alboroto en la villa, pero como vez ese plan nunca funciono, en un principio. Su mente por alguna razón no se resquebrajo como yo esperaba. No fui capaz de robarle su voluntad como al resto de los cuerpos. Es por eso que simplemente borre parte de su memoria, esperando que por lo menos pasara desapercibida hasta que encontrara la manera de hallarle un uso
- Un uso… eres despreciable, ¿lo sabias?
- Astuto, diría yo… simplemente uso los recursos que otros nunca tendrían el valor de usar. Los escrúpulos son para gente débil, mediocre… incapaces de desarrollar mas halla su propio potencial. El cuerpo que tienes frente a ti, hablándote, es una prueba clara de hasta donde he podido llegar
- ¿De que hablas?
- El cuerpo de Kiri fue solo un experimento. Estoy seguro que te contaron sobre el en los informes, sobre el estado de su cuerpo y su nula habilidad en el combate. Su única función era servirme de enlace con el resto de los cuerpos.
Sakura se forzó una sonrisa, alzando en alto su guardia, que había bajado levemente por un instante, intentando evitar que este realizara alguno de sus trucos hasta la llegada de Gaara – Ambos sabemos que eso es mentira. Tú eres real, de otra manera no te esforzarías tanto en salvar a un simple cuerpo-… - se detuvo, notando su propio error y apartándose apenas para ver como la cuchillada pasara silbando frente a su rostro
La criatura quedo aplastada contra el suelo de un puñetazo, mientras la chica alzaba la vista solo para ver como Kabuto, sonriendo maliciosamente, alzaba una bomba de humo
Un segundo después, había ya desaparecido entre el humo
…
El rasengan arremolino la bruma a su alrededor, despejándola en parte y dejando a la vista la escena que apenas se distinguía entre ella
Idei había sujetado el brazo de Naruto, desviando la técnica al último instante lejos de ella, que giro en su palma por unos segundos más antes de desvanecerse por la terrible presión de las garras cerrándose sobre su brazo
La sangre salpico el aire cuando las garras se clavaron contra su hombro, sintiendo como la chica de un movimiento lo incrustaba contra el suelo a punto de rematarlo…
…
Podía sentir como la oscuridad la tragaba, escuchándose a si misma luchando allá afuera. Podía escuchar la voz de Naruto y… espera… ¿Kankuro? Lanzo una maldición, embebida en la espesa y negra "brea" que la iba engullendo lentamente. Pero… ¿Qué podía hacer? Ella ni siquiera era real. Era solo el efímero reflejo de alguien mas, un reflejo que pronto dejaría de existir, consumida en aquel mar de maldad
Pero real o no, no dejaría las cosas así… no le importaba que en unos minutos mas ella dejaría de existir. Deseaba… debía, detener a la yurei. O mejor dicho, a si misma, porque una vez que-…
- NO. No pienses en eso, ni siquiera tienes tiempo para pensar en eso –se dijo a si misma, maldiciendo entre dientes y esforzándose por sacar un brazo de la negrura que le llegaba ya al pecho, liberándola e intentando alcanzar el débil resplandor que brillaba muy arriba por sobre ella
Solo un último esfuerzo más.
…
Una mezcla de terror y desconcierto se mezclaron en los ojos de Naruto, sintiendo el dolor de las zarpas de la chica clavadas sobre su hombro, mientras que las garras de la otra mano, hace solo unos instantes cortaban el aire en dirección a su garganta, ahora se estremecían a milímetros de su piel
Su ojo derecho… había regresado a la normalidad. El putrefacto rencor se había esfumado. Mirándole directamente a los ojos con una sombría expresión de asombro y angustia
Un ahogado gemido surgió de los labios de ella, lo que lejanamente se asemejo a un "lo siento", antes de extraer de golpe las zarpas del cuerpo del chico, salpicándose de su sangre, mientras se apartaba de el con paso torpe… las cenizas, que se habían mantenido suspendidas en el aire, comenzaron a amalgamarse de nuevo sobre su cuerpo, regenerando poco a poco la piel de su rostro… o mejor dicho, de solo la mitad de su rostro
La chica cerro los ojos, llevándose las manos a la cabeza antes de volverse e intentar huir, mas al instante algo brilla en la bruma alrededor de ella, agitándose por un instante en el aire cortándole el paso, antes de que los hilos se cerraran violentamente sobre su cuello, torso y brazos, apresándola y obligándola a caer de rodillas sobre las tejas
Con esfuerzo ella giro la cabeza para mirar detrás de si, pudiendo ver a un impasible Kankuro con el rostro empapado en sangre. Los hilos no eran de chacra, eran de metal, brotando de la boca de sus tres marionetas, que fueron tensándose poco a poco, comenzando a asfixiarla
- E-espera, ella estaba-… exclamo Naruto, sin lograr completar la frase. Los cables metálicos serpentearon en el aire al ser cortadas de súbito
En solo un parpadeo, Ino aparecía de la nada frente a la chica, asentándole un brusco golpe con la palma de su mano ensangrentada contra el centro del pecho de la chica. Un resplandor verdusco… un extraño sonido similar a un cristal resquebrajándose, marcaron el momento en el que las dos chicas perdieron la conciencia, cayendo al suelo una al lado de la otra
- ¿Qué-… fue eso? –exclamo a media voz un malherido Naruto, sin lograr entender lo que había ocurrido
…
Idei abrió los ojos de súbito, intentando controlar su propia respiración agitada y mirando ansiosa a su alrededor, intentando entender lo que había pasado
- ¿Dónde estoy? Pero-… ¿Por qué yo-…?
- Sabes muy bien donde estamos
Idei se volvió de súbito, apenas percibiendo el perfil de Ino en aquellas tinieblas, mientras ella se fue apartando hasta chocar contra algo a sus espaldas. La marionetista se sobresalto, cubriéndose con ambas manos cuando un montón de libros comenzaron a caerle encima al haber chocado contra el desvencijado estante
Estaban dentro de aquel oscuro abismo, aquel en el que tantas veces estuvo en sus sueños, en sus recuerdos… sus pesadillas
Alzo la vista, al escuchar como Ino desplegó el pergamino, iluminando el lugar con un débil y lúgubre resplandor púrpura. Solo ahora pudo notar la herida abierta en la palma de Ino… no, no era una herida: la chica se había grabado el sello en la carne viva
Pero…. ¿como? ¿Cómo podía utilizar el pergamino?
De forma instintiva se pego mas al estante en un intento por apartarse de ella, al entender lo que intentaba, sintiendo el terrible impulso de detenerla, de impedir que completara la técnica de sellado, mas obligándose a si misma a quedarse inmóvil, sin oponerse
Porque lo que intentaba Ino, era sellarla
Pero de un momento a otro, Ino se detuvo, comenzando a temblar y llevándose la mano a la boca, soltando el pergamino. Escupió sangre
- Ino… ¡Ino, sal de aquí antes de que-…! -la rubia cayo de rodillas, pálida, alzando la mano con la que había sujetado el pergamino, que se estremecía convulsivamente. Apenas conciente, pudo ver como Idei se apresuro a tomar el pergamino, formando un par de sellos, revirtiendo su tecnica
Y justo cuando le asentó la palmada en el centro de su pecho, todo se volvió blanco…
…
Ambas chicas despertaron al mismo tiempo, arqueando feamente la espalda al tiempo que jalaban desesperadamente aire… fue una escena espantosa, retorciéndose de dolor por un instante, antes de que la rubia se incorporara de súbito, estrujándose la tela de la blusa, jadeando
Pero Idei… permanecía inmóvil, con la mirada fija al cielo, soportando el intenso dolor mientras los músculos de sus brazos y piernas se convulsionaban violentamente bajo su piel
Abrió la boca, a punto de gritar… mas se detuvo de súbito, al sentir como le asían la mano. Era él, hincado a su lado
Sin lograr articular palabra, ella embozo lentamente aquella típica sonrisa despreocupada, opacada por la sangre que brotaba de sus labios, alzando lentamente su mano corrupta, posándola sobre la mejilla de el
- Lo siento… -susurro ella. Su mano comenzó a caer, resbalando sobre el rostro de el, que la detiene, oprimiéndola contra su piel
- Tontita, ¿de que te disculpas? – alcanzo a decir el, aferrando la mano
- P-porque… yo… nosotras, vamos a-… -tartamudeo la chica, antes de que el la interrumpiera
- No es verdad, no vas a morir… yo… no pienso dejarte ir… aun te debo la revancha, aun no te enseñado mis mejores trucos, aun no… -su voz comenzó a quebrarse – aun no puedes irte
Cerró los ojos, incapaz de evitar soltar una lagrima… de súbito se volvió, al sentir como una huesuda mano se poso sobre su hombro, a punto de volverse para atacar a la criatura…
No era un cadáver… o por lo menos aun estaba vivo. Ante si vio desconcertado un demacrado anciano con porte oscuro, cubierto de una enorme, desgarrada y sucia gabardina negra
…
"Se lo que soy. Y se de lo que soy capaz, abuelo"
El anciano recordó esas palabras con amargura mientras fue grabando con el filo de la kunai el sello sobre la palma de Kankuro, antes de colocarla sobre el pecho de la chica, a medida que iba susurraba palabras incomprensibles
En su mente se evoco el día en que ella había estado a punto de eliminarla, aun pudiendo recordarla frente a el, de rodillas implorando su ayuda, pidiéndole que sacara aquella cosa de su interior. Pero el no podía hacer nada por ella, excepto matarla… el alma de su nieta se había perdido en aquel abismo y lo único que le quedaba era eliminar el reflejo turbio que tenia a sus pies
Mas, en aquel momento no se atrevió a hacerlo, no tuvo el valor de matarla al verla hincada frente a el, rígida y llorando al saber la única forma, esperando su final sujetando aun con fuerza la oxidada kuinai con la que hace un momento había intentado eliminar a su captor
No tuvo el valor de eliminar al reflejo de su nieta
En un desesperado intento por no perderla, lo único que hizo fue borrarle la memoria, haciéndole creer que era la verdadera Idei, haciéndole creer que ella era la que tenía un demonio dentro y no al revés. Fue una terrible cobardía de su parte, que siete años después tuvo que pagar caro, cuando la mentira no pudo sostenerse mas, y se vio obligado a matarla justo el día que regresaba de su viaje a konoha
Aun ahora, al ver el rostro ennegrecido del cuerpo frente a el, le costaba creer que durante todo esos años vivió al lado de un espíritu demoníaco
Sabia que esa no era su nieta… pero también sabia que aquella cosa, en su intento de robar una vida, había robado demasiado. Se había convertido en una copia perfecta de sus recuerdos y pensamientos, de su personalidad y actitud… pensaba como ella, y actuaba como ella.
Prácticamente Idei era la que había actuado todo este tiempo a través de ella: como el turbio reflejo de un rió turbulento…
…
Kankuro abrió los ojos sobresaltado, dándose cuenta que estaba de pie, rodeado de solo oscuridad, sintiendo el piso bajo sus pies temblar de forma intermitente
Tardo varios segundos en comprender donde se encontraba, alzando las manos e intentando avanzar a tientas en aquella pesada oscuridad, hasta que se topo contra una pared.
No. Eso no era una pared, podía palpar libros, retrocedió un poco, pateando con el talón algo alargado y metálico, alzándolo del suelo. Una lámpara
Casi con desesperación la tomo y la encendió, mirando a su alrededor, viéndose en un enorme sótano, repleto de estantes y muebles viejos, casi como si fuera una lúgubre y bizarra biblioteca, sintiendo como el suelo temblaba bajo sus pies, viendo como todo a su alrededor se desintegraba en cenizas que ascendía en remolinos al oscuro techo, lenta y silenciosamente
Desvió la vista a su izquierda, pudiendo ver como las ultimas hojas de un libro ascendían en una nube negra… todo a su alrededor, se estaba convirtiendo en cenizas
Aquella oscura bodega representa la mente fragmentada de Idei, esas habían sido las palabras del anciano. Y el hecho de que el lugar se estuviera desmoronando no podía ser nada bueno
Apresuro el paso, percatándose de un débil fulgor que se veía al final del pasillo, sin percatarse de las sombras que lo fueron rodeando
Se detuvo.
Había llegado al centro de la enorme bodega, como un pequeño recinto, un espacio circular prácticamente vacío en donde convergían todos los pasillos formada por los estantes en lo más profundo del inmenso sótano.
Ni siquiera había notado las sombras rasgadas que lo habían estado siguiendo, que se quedaron al margen del recinto central, sin entrar, agitándose y retorciéndose frustradas mientras el chico, de espaldas a ellas, miraba la solitaria y vieja mesa sobre la que estaba suspendido, en sangre, el sello que el viejo había escrito sobre su mano.
Por instinto, se vio la palma de la mano, casi sorprendido al notar que no tenía ninguna herida sobre su piel, regresando la vista a las gotas de sangre suspendidas en el aire que formaban aquella complicada figura.
Solo ahora se percato de cómo las gotas carmesí, una a una, se iban tornando negras. El tiempo se le agotaba
Se volvió de súbito hacia atrás, al percibir su presencia
Quedo perplejo, ante la escena: Idei, en forma de una niña pequeña en camisón blanco y manchado de sangre seca, permanecía hincada con la mirada gacha y fija. Parecía demacrada, completamente acabada por su enfermedad, apenas la sombra de la chica enérgica y testaruda que el conoció
La verdadera Idei
El dio un paso hacia ella, pero se detuvo, al ver como el estante detrás de ella comenzó a deformarse, retorciendo en forma de un líquido negro hasta tomar forma humana, colocándose detrás de la pequeña, sujetándola de los hombros.
Era ella misma, Idei Hakanai, pero con su apariencia de hace solo unos días, con todo y la ropa negra, regalo de Ino, los brazos raspados y las marcas púrpura en su mejilla, pero con una horrible diferencia: sus ojos. La parte que debería ser blanca y nacarada, era completamente negra
- Hola, Kanku –susurro la mayor, embozando aquella sonrisa triste y a la vez despreocupada, tan común en "ella"
– Déjate de estupideces, ya deberías saber que vine a–… no es capaz de terminar. Ella le corta secamente
- No tenemos tiempo para esto, así que cállate y escucha lo que tendrás que hacer antes de que quede liberada
El parpadeo, al esperar escuchar cualquier cosa, menos… aquello
- Escucha con atención: En el momento en que yo me libere, perderé todo lo que ella me dio, y volveré a ser la desgraciada cosa que alguna vez fui. Antes de que llegue ese momento, tendrás que detener esto
- ¿P-pero que demo-…? ¿Me-… me estas tomando el pelo?
- Es… bueno, es algo complicado -sonríe ella, cerrando los ojos con un gesto nervioso
- ¿Qué planeas?
- Tan lento como siempre- soltó ella, sin poder evitar soltar un suspiro – Ya deberías saber como funciona esto. Ella es la que me controlaba y no al revés. Ella fue la que en un principio evito que llevar a cabo mis cometidos
- ¿Cometidos?
- Ya sabes, el cometido de todo ente demoníaco
- ¿…y esos son?
- Sacarles las tripas a todos –sonríe, con cierta malicia –mira que la chiquilla tenia fuerza de voluntad; no logre consumirla aun después de… ¿cuanto? ¿Siete años? Algo así… al cabo, no me habría afectado tanto, y no me habría puesto a intentar cumplir nuestro sue-… quiero decir, su sueño de ser Chuunin.
Ella se detuvo, al tiempo que su sonrisa triste se hizo más notoria – Ni tampoco, me habría enamorado de ti. Condenada humana y sus emociones, mira que enamorarse de un humano ya es caer bajo
Ella se callo, al ver como el quedaba completamente aturdido ante todo eso –Vaya, veo que un no lo captas. Lo pondré en términos que puedas entender. Imagínate que tienes una marioneta maldita cuya mayor diversión es cortar en pedacitos a todo el santo mundo, pero que tú eres capaz de usar como una herramienta, un arma, ya que la puedes controlarla y mantener a raya con los hilos de chacra.
Ahora bien, yo soy la marioneta tipo Chucky, y ella me controla a través de sus emociones, de sus pensamientos y todo eso… y cuando ella deje de hacerlo, las cosa se pondrá en verdad muuuy fea.
El lugar se cimbro, haciendo que los dos se volvieron hacia donde estaba el sello, que seguía consumiéndose. Ya mas de la mitad de las gotas, se habían tornado negra – Bueno… ahora que lo entiendes (espero) tendrás que hacer lo que te diga ¿entendido?
- D-de acuerdo ¿Qué tengo que hacer?
- Es muy simple… solo mátame - La chica-demonio se aparto de la niña, colocándose frente a Kankuro, poniéndose rígida y cerrando los ojos
- ¿Qué QUÉ? E-espera no puedes estar hablando en-…
- Debes hacerlo – susurro apenas ella, temblando ligeramente a su pesar, a medida que sonreía intranquila, apretando los parpados
Kakuro se mordió el labio, mirando hacia el suelo sin saber que hacer. Solo ahora se percato de sujetaba una kunai, salida de la nada – No puedes pedirme que haga esto… es como si yo… como si ella… se que no eres ella, pero-…
Dejo caer la Kunai, conmocionado al ver "aquello". En un abrir y cerrar los ojos, no era Idei a la que tenia a menos de un metro de si. En lugar de ella se hallaba el espantoso y calcinado esqueleto de una joven, envuelta en un desgarrado y chamuscado kimono alguna vez azul marino, con un par de fuegos fatuos ardiendo furiosamente detrás de ella.
Esta giro lentamente el cráneo, señalando con sus cuencas vacías hacia donde estaba el sello de sangre, haciendo que el chico, mudo de la impresión, se diera cuenta de lo que había ocurrido
La última gota de sangre se tornaba completamente negra
Sin mover la mandíbula, la deformada voz de la yurei resonó en el espeso aire - Se te acabo el tiempo, Kanku
El terror le invadió, incapaz de reaccionar viendo como aquella aparición se acerco mas y mas, hasta que estuvo a solo centímetros de su rostro. Su gélido y seco aliento agitó su cabello por un instante que pareció eterno
- ¿No piensas defenderte? Porque estoy a punto de devorar tu alma… -ante esas palabras Kankuro hizo un esfuerzo supremo por dominarse, apartándose de un salto del espectro, sudando frió
Lanza un grito de terror, al sentir como infinidad de manos putrefactas brotan del suelo como margaritas, sujetándole los pies, inmovilizándole, viendo como el espectro se fue acercando a el
Sin saber que hacer, miro a su alrededor, intentando desesperadamente buscar algo que lo salvara, lo que sea… cualquier cosa que pudiera usar como marioneta
Los cadáveres comenzaban a surgir del suelo, rodeándole… arrastrándose hacia el, sujetándolo entre todos con fuerza. Más, justo cuando tenia de nuevo al espectro frente a si, logra percibir de reojo el cadáver de un AMBU que le sujeta por la espalda.
Kankuro cierra los ojos, forcejeando para liberar al menos una mano, proyectando sus hilos de chacra y uniéndolos a la espada corta que el AMBU portaba en la espalda
El grotesco sonido del arma atravesando carne y hueso inundo el recinto, ahora en silencio
Solo ahora Kabuto abrió los ojos, entreabriendo la boca, sin creer lo que ve. Idei esta frente a el, con la espada atravesándole el corazón. Los cadáveres habían desaparecido. Incluso puede ver de reojo el sello de sangre, aun roja…
Miro incrédulo como ella tomo el filo del arma con ambas manos, impulsándola aun mas dentro de ella, al tiempo que dibujaba una amplia sonrisa manchada en sangre
Todo… había sido una ilusión
- Perdóname… pero, tenia que engañarte, de lo contrario… nunca… lo habrías hecho… se que lo que siento… por ti, no es real… pero aun… aun así, yo-… -tartamudeo ella, alzando su mano vacilante y posándola sobre la mejilla de el
- …adiós… Kankuro
…
Tsunade negó con la cabeza, guardando silencio apoyada sobre el marco de la ventana, mirando el patio del hospital, en donde un sombrío Kankuro se hallaba de pie, con una mirada distante posada sobre el monumento de los Hokages apenas perceptible entre los restos de la espesa niebla
Se mordió por un momento el labio, al recordar como el había llegado a la sala del hospital en donde ella estaba, cargando en brazos el cuerpo inerte de aquella chica. Nada se podía hacer por ella, había muerto hace mucho… simplemente, la técnica que la mantenía viva había dejado de funcionar
- Pobre chico…
A su lado, Sakura entrecerró con pesar los ojos al escuchar aquello, antes de alzar la vista, mirando como a través del resquebrajado cristal de la ventana la tormenta moría a jirones
…
Kankuro, de pie de espadas al hospital, alzo lentamente la vista, pudiendo ver como las negras nubes se fueron desgarrando, dejando paso a un turbio amanecer, que fue iluminando lentamente la aldea
Un cuerpo, dos almas
- ¿Por qué no les dijiste nada?
Aquella vos clara y limpia salio de la nada. No había nadie a su alrededor, estaba completamente solo. Pero eso no le sorprendió en lo mas mínimo; había comenzado a acostumbrase a esa voz obstinada y dulce
- ¿Había necesidad? –sonrío el, cerrando lentamente los ojos
Pero no vio la negrura diáfana que vería cualquier persona. En su lugar, ante el se formo la imagen de un pasillo lleno de arena, sumido parcialmente en las penumbras, escuchando como el viento rugía a través de las ventanas parcialmente clausuradas
Era exactamente la escena que el recordaba
Pero con una simple diferencia. Solo estaban ellos dos allí, viendo como la chica permaneció sentada al borde de la banca, mirándole fijamente
- ¿Por qué no les dijiste lo que ocurrió?
El simplemente alzo la vista al techo –Hum, veamos… que antes de morir, de alguna forma la cosa esa, incrusto tu alma en la mía, impidiendo que murieras al lado de ella… y que estas aquí… y que solo yo y nadie mas puede oirte… ¡nah! Muy complicado de explicar, muchas preguntas que responder y que la verdad no me interesan. Habrían pensado que enloquecí o ago por el estilo
- Les hubieras ahorrado mucho… sobre todo a Sakura. Fue un tanto cruel de tu parte no decirle a nadie lo que ocurrió
- Bueno… quizá se lo cuente a Temari y a Gaara, pero al resto… jeh ¡que necesitan saber ellos!
-S-si, pero…
- Además no es ninguna molestia tenerte aquí –termino, sonriendo abiertamente –aunque quizá tenga que tirar mi inmensa colección de Hentai, ahora que tengo a una dama en "casa"… jeh! Solo bromeo…
- Aja, si… ¿no pudiste evitar sacar algo así, verdad? incluso en un momento como este…. -Alzo la cabeza, viendo como el le tendía la mano
–Ven, no quiero que te quedes aquí, en las sombras. Quiero que veas algo.
…
El Jounin abrió lentamente los ojos, dirigiéndolos hacia donde estaba la montaña de los Hokages. El sol comenzó a despuntar por sobre ellos haciendo brillar la tallada roca, lustrosa por el agua de lluvia. La bruma no lograba eclipsar aquello, deshilachándose lentamente bajo la luz calida
- ¿Te gusta? –susurro el con una amplia sonrisa
- Si, es… precioso… quizá hasta romántico –la silueta de ella se fue formando a su lado, translucida y opaca, levitando sin tocar el suelo y apoyando su mano etérea sobre el hombro de el
Pero era solo una ilusión, un espejismo… solo el podían verla, solo el podía sentirla. Curiosamente, se sentía feliz por ello… tal vez fuera un tanto egoísta de su parte, pero le hecho de que estaría a su lado el resto de su vida, le parecía de lo mas… perfecto
- "Aunque me sigo preguntando –pensó el, rascándose por un momento las greñas - ¿Qué demonios haré con todo mi hentai?"
…
…
Y cae el telón!! Se acabo la historia… de una forma no muy convencional, diría yo ^^
With Me - Sum 41
The End - Simple Plan
Dance With The Devil - Breaking Benjamin
City Heat - X-Ray Dog
Hope Runs Deep - Steve Jablonsky - Gears Of War 2
The Bird and the Worm – The used
Final Hour - X Ray Dog
Haunted - Evanescence
.com/fs51/f/2009/286/d/d/Mirada_muerta_by_
.com/fs37/f/2008/283/a/6/Chibi_Kanku_by_
.com/art/Kankuro-105289059
.com/art/Hakanai-100291262
Ps… que puedo decir… gracias por haber seguido esta historia hasta el final. En verdad se los agradezco…. CHAOO!!! […y cuidense! XD]
