Disclaimer: Twilight isn't mine, buddy.
Nota: Agarrense, como lo dicen las leyes de Newton. Toda lo que sube, tiene que bajar, & quizás esta vez Bella fue demasiado lejos, lo siento(6). Bueno, solo al principio, pero, enserio, aganrrenseeeeeeeeee8-) Por cierto, este capítulo contiene un lemmon. Si, si, ya supieron por que lo dije verdad! Asi que pasa a categoria M, bueno solo por esta vez(6).
El Finαl es el Principio
Decimoctavo Capítulo: A long kiss midnight.
No te enamores, tírate de un puente, duele menos.
Anónimo.
-
El gran alborto de la fiesta iba desapareciendo mientras el coche avanzaba mas y más.
"Dijiste que me amabas" Casi le solté por lo emocionada que estaba, había tantas emociones en mi interior, que esta noche, solo quería acabar con lo mejor. Le susurré en el oído acercándome a el. "Lo hiciste Edward, lo escuché tan claro que aún lo tengo dándome vueltas en la cabeza."
"Te amo, Bella." Susurró sin mucha energía. Como si de pronto le hubiesen dado la peor noticia. "En serio lo hago" Agregó.Me separé un poco de el extrañada por su respuesta fría, hasta podría decirse que forzada. Me volteó a ver, dejando la ventana en paz."Y debo admitir que ese hecho probablemente haya sido mi peor error. Te amo, pero eso sigue sin cambiar la situación. ¿No ves? Solo soy yo, haciéndome la vida aún más complicada de lo que ya es."
"Edward, puedes decírmelo, veme, ahora soy tu esposa." Casi le rogué intentado que las lagrimas no salieran de mis ojos y me traicionaran.
Esas patéticas palabras salieron de mi boca, cuando me daba cuenta, de que el tenía la razón, no había cambiado nada, el seguía sin tenerme esa confianza por la que yo moría, no tenía ni una gota de confianza en mi para poder sentirse libre de contármelo.
"Y ahora quisiera maldecirlo Bella." dijo seriamente, como si estuviese hablando solo. Como si yo no estuviese en la habitación, aún así se estaba dirigiendo a mi.
El carro avanzó más, me separé de el, aún tenía la emoción de la boda en la garganta, según como entendía lo había planeado todo, fue bueno conmigo y lo fingió para mínimo ser feliz en mi boda. Me había pedido disculpas por el pasado, me había dicho que me amaba. Y, Dios mío, acababa de repetirlo.
Estaba tan apartada de el cuando llegamos al hotel, que estaba casi pegada a la puerta del coche. Intentando hacerme bolita, o mínimo poder hacer un escudo, por que no quería estar aquí esta noche, si no quería el estar conmigo, que me tirara en cualquier lugar, pero sabiendo que se arrepentía, lastimosamente, no quería estar con el.
Me bajé del auto con sigilosamente, intentado hacer el menor ruido posible, ni pude observar bien el maravilloso hotel en el que nos íbamos hospedar. Obviamente, no saldríamos de viaje. El trabajo de Edward era primero. Hace media hora no me importaba, ahora, lo comprendía todo. ¿Por que iba a salir conmigo, si se arrepentía de haberse casado conmigo en primer lugar? No tenía sentido.
Lo esperé cerca de lobby, mientras el se acercaba y pedía su recepción. Terminó, y se acercó lentamente hacía mi, para tomarme de la mano y guiarme hacía nuestra habitación. Yo apenas podía caminar, de pronto me sentía tan cansada y fatigada.
"Dijiste que me amabas, Edward" Repetí por una extraña razón, quizás lo único que me quedaba era escucharlo para no sentirme tan mal. Edward dejó la pequeña maleta junto a la hermosa cama de la habitación.
"También te dije que eso no cambiaba nada, Bella." Se acercó a mi para abrazarme. No pude evitar que las lagrimas salieran de mis ojos. "Discúlpame, esto me esta matando, pero, verdaderamente, no puedo hacerte la vida mas complicada. La tuya no."
"Esto es lo que me esta torturando más, Edward." Y lo besé. Podía sentir como mis lagrimas en mis mejillas se topaban con la fría piel de el.
Dolió cuando al principio el quiso apartarse, no luchó, pero yo ya lo venía venir. Y no me importaba, si era cierto que me amaba, no podría luchar con ello, ni tampoco resistirse.
Lo besé aún más apasionadamente ver, con furia, como si hubiésemos paliado, inclusive coraje. Me devolvió el beso casi con el mismo sentimiento, mi pecho subía y bajaba con mucha fuerza, mientras la adrenalina ardía en mis venas casi quemándolas.
Me separé de el para poder respirar, casi sentía que me ahogaba, pero ultimadamente, era lo menos que me importaba, quería sentir a Edward, quería sentirlo en todas las formas posibles, y me importaba muy poco lo que el me haya dicho anteriormente, me amaba, y era lo único que quería saber y me importaba.
Edward bajó su cabeza para empezar a besarme el cuello, casi mordiéndolo, yo sonreí, era un pequeño logro para mi.
Aproveché tener mis manos desocupadas para tomar su chaqueta y quitársela, no lo notó, sentía por dentro como si fuese a explotar, mi estomago no tenía tanta capacidad, y Edward seguía acariciándome, con sus manos en mi espalda vacía, y ciertamente, nunca me había sentido tan excitada como en este momento. Así de claro.
Su chaqueta cayó al piso, bien, una cosa menos, llevé mi boca hacía la suya, mirándolo antes primero, si bien no era amor lo que estaba en los ojos de Edward, decididamente, no era nada. Seguí besándolo, sin importarme nada, el tomó mi cara entre sus manos, acariciándome el cuello. Aproveché la oportunidad y empecé a desabrochar los botones de su camisa.
Casi había terminado, cuando se separó de mi, pensé que era para poder respirar de nuevo, y aunque prefería asfixiarme, no era para eso.
"No, no, no" Empezó a repetir. "Esto no va bien, no esta bien."
"No, Edward." Le respondí mas segura de mi misma como nunca lo había estado. "Esto no va mal, va perfecto."
Tomé el zipper de mi vestido, y lo bajé rápidamente. Tomé a Edward de la mano y lo acosté en la cama, en estas cosas, amaba la poca fuerza de voluntad de el.
Diablos, esto me estaba costando toda la valentía que en mi vida me había guardado. Me bajé el vestido lentamente para quedar solo en mis panties y en el bra strapless para el vestido.
Siempre me sentí acomplejada por mi cuerpo, en la universidad, las mujeres siempre se vestían atractivas, quizás demasiado. El clima siempre es muy caliente, los veranos eran demasiado adorados por ellas. Pequeñas falditas que dejaban al descubierto sus piernas, o grandes escotes. Pero obviamente, no era así en la forma que yo me vestía, no sentía que tenía un buen cuerpo, no tenía el lujo de lucirlo. Pero esta noche no me importaba.
Mi pálida piel estaba al descubierto de sus ojos, me sentí un poco avergonzada, pero al pensar lo que venía después, ciertamente, eso no era nada.
Me paré en la cama abrí las piernas y me senté en su estómago.
"No me digas que está mal, Edward; por que bien sabes que no lo está, me dijiste que no te atreverías a pedirme esto, pero ¿sabes qué? no lo estas haciendo. Así que, esta es mi noche de bodas. Y yo soy tu esposa."
Me acerqué sin besarlo, suspirando su aliento, llenándome los pulmones, nuestras bocas no se juntaban, terminé de desabrochar sus botones, y su torso quedó expuesto, no se que haría Edward después del trabajo, pero sin lugar a dudas unas de esas cosas era ejercicio, sus pecho estaba perfectamente formado, me quedé unos segundos contemplándolo. Me acerqué a el una vez hacía el, aún sin besarlo. Hasta que hizo lo que esperaba. Se desesperó.
Me agarró de las caderas y nos volteó. Ahora tenía el perfecto cuerpo de Edward, sobre mi, y Dios, sentía que moría allí mismo. Abrí mis piernas y me sorprendió sentir la erección de Edward sobre mi. Ahí lo comprendí. Y simplemente me aceleré.
Mis manos corrieron hacía el zipper de su pantalón. Logrando desabrocharlo, el se bajó los pantalones y yo avergonzada cerré los ojos. Sus besos me estaban matando al mismo tiempo.
Se separó de mi y me miró fijamente en los ojos. Como si me estuviese preguntando con la mirada, no bastó ni una sola palabra para que yo lo lograra entender. Podía sentir como mis mejillas ardían, y me podía imaginar lo rojas que estaban. Asentí lentamente. No era que Edward fuera un principiante en esto como yo, eso ya lo sabía.
Edward acomodó su cabeza en el hombro, recostándolo, mientras yo alzaba mi espalda y sus manos desabrochaban mi sujetador. No quise sentirme avergonzada, pero tampoco podía, por que el ardor en mis venas me estaba ganando la partida.
Edward empezó a tocar mis pechos como si fuesen las cosas mas delicadas, yo pensaba que iba a explotar, en un área tan desconocida para mi, era lo menos que esperaba.
Alcé mis espalda hacía arriba otra vez, parecía que en mi estomago estaban explotando fuegos artificiales, necesite sus besos otra vez, eran como un calmante, para después tener que necesitarlos más. Lo besé como si eso fuese lo último que podía hacer en la tierra. Sus manos volaban por mis piernas, acariciándolas, sobándolas, atrayéndoles hacía el calor de la fricción.
Entonces, entré en un punto donde no se me hacía suficiente, quería sentirlo todo, quería tenerlo a el dentro de mi, Edward rozó su mano sobre mis panties y yo sentía que era lo último que viviría.
"Hazlo, Edward." Le rogué.
"No quiero lastimarte" Alcanzó a completar, podía escuchar su respiración anormal, y su pecho pegado al mío, su corazón latiendo a la misma velocidad que el mío.
"No... tu sabes que no lo harás." Le sonreí.
Lo miré y pensé que en ese instante se iba a desmayar. Sus ojos se volvieron hacía tras, y pensé que caería ahí mismo. Y me espanté.
"¿Estás bien?" Le pregunté. El asintió tragando saliva. No pude evitar sonreírle otra vez. Me besó fugazmente y tomó mis panties y las quitó de mi cuerpo. Yo sentía que mis mejillas ardían de nuevo, tal como la sangre que corría por mis venas.
Sus besos bajaron desde mi boca hacía mi cuello, mis pechos, la carne me estaba carcomiendo la piel, para terminar en un camino vertical hacía mi estómago, que estaba por explotar.
Tomó mis caderas con sus manos y entró de pronto en mi. Y, Diablos, no sabía que dolería tan jodidamente tanto. Cerré los ojos por el fuerte golpe de dolor, e intenté respirar para que se pasara rápido.
"Lo siento." Me dijo en el oído, Edward estaba totalmente quieto, cosa que le agradecí. El dolor era mucho peor de lo que me hubiera imaginado.
"Esta bien" Susurré. "Se está pasando." Espere un momento para asentirle con la cabeza en señal de que podía continuar.
Y, Dios, el dolor inicial valía la pena. Lo valía totalmente.
Edward empezó a moverse haciendo fricción con nuestros cuerpos, entrando y saliendo de mi, cada vez mas fuerte.
Cada vez que lo hacía mi cuerpo tenía una reacción que yo nunca hubiera esperado, susurros salían de mi boca de planearlo. Aun dolía un poco, pero el placer era totalmente inimaginable.
Edward de acercó a besarme mientras embestía cada vez mas fuerte, mis susurros pasaron a gritos. Y de pronto exploté, sentí que mis emociones y placeres inundaban mi cuerpo como un tsunami, mis dedos del pie y de las manos se separaran y abrí tanto los ojos que no podía con ellos, Edward se vino al mismo tiempo que yo. Al rededor de 10 segundos que no pude ni respirar, pero sin duda habían sido los mejores 10 segundos de mi vida entera.
Sobre el cuerpo de Edward había una delgada capa de sudor. Cayó sobre de mi cuando terminó. Y wow.
Respiré normalmente como no había podido la última hora. Y sonreí. Volteé a ver a Edward, acostado a un lado de mi, con los ojos cerrados, como si estuviese sufriendo. El recuerdo pasado me llegó.
"Edward, ¿estás bien? ¿en serio?" Le moví el hombro intentado que reaccionara. Y lo hizo. Levantó la cabeza, abriendo los ojos lentamente.
"Eres demasiado buena para lo que soy yo Bella, pero egoístamente no puedo dejar de amarte." Y me besó delicadamente. "Descansa Bella, yo estoy bien. No sabría por que no debería de estarlo."
Me abrazó, y ahí entre sus brazos, me quedé completamente dormida.
-
Me estiré tanto como pude sobre la amplía cama, el que me estaba muriendo de hambre, fue el primer pensamiento que tuve en la mañana siguiente. Para después darme cuenta que estaba sola en la habitación.
Las persianas estaban corridas, la sabana que cubría mi cuerpo estaba acomodada sobre mi casi perfectamente, había un desayuno completo en una mesa portable a un lado de la cama sin tocar. Pero por ningún lado estaba Edward.
Me paré con la sábana enrollada en mi cuerpo intentado encontrarlo. Pero no estaba, y comprendí que no lo iba a encontrar.
Fui al baño, a la pequeña sala que había en la suit, al balcón, hasta me asomé por el pasillo para ver si lo llegaba a alcanzar, pero no estaba.
Tomé mi celular y le marqué, para que no sorpresivamente me mandara al buzón. ¿Qué más podría hacer? Un golpe fuerte de dolor me pegó en el pecho. No me podía abandonar, quizás solo fue a comprar algo y yo lo esperaría aquí, quizás estaba sobre actuando y ya era una exagerada. Pero no podía evitar el echo de imaginármelo.
No hubiera podido pensar en otra noche tan mas perfecta, nuestra relación nunca fue la más normal, lo sabía desde que inició.
Fui a la cama con la sábana de vestido, y me tiré a la cama boca abajo. Quizás llegaría después.
No comí, el hambre se me quito de pronto. Me quedé ahí acostada por un par de horas, cuando comprendí que no iba a volver. Me levanté, me di un baño y empecé a cambiarme cuando la cerradura de la puerta sonó, y la puerta se abrió.
Pero no era Edward, por supuesto que no. Alice cabizbaja entró en la habitación.
"Lo siento Bella." Nunca la había visto tan apagada. Era como si sus pilas hubieran agotado. Cosa que nunca creí ver. "Edward tuvo que salir de viaje a Canadá."
La noticia me pegó de golpe. Y me dolió muchísimo.
"Juro que le insistí para que no se fuera, pero lo único que hizo fue colgarme el teléfono. No puedo entender como pudo dejarte en primer día de casados." Me miró avergonzada. Como si todo fuese su culpa.
"A-a-lice, no te preocupes, yo lo comprendo. Se que su trabajo es importante y que era algo fundamental en su vida, lo se ahora, y lo sabía antes de casarme con el."
"Pero no debió de haberte dejado, Bella. Tiene que saber cuales son sus prioridades ahora que esta casado. No puede seguir así."
Quería llorar tanto en ese momento, lo único que tenía en mente era encerrarme en el baño y llorar como nunca lo había hecho. Pero sabía que no podía mostrarme así con su hermana. Debía pretender que todo estaba bien.
Me alzó su mano y me dejó las llaves de mi coche en la mano.
"Yo tomaré un taxi. Lo siento de nuevo Bella."
No se me ocurrió decirle, 'Yo te llevo Alice' por que sabía que las lagrimas se me saldrían en cualquier momento. Y le agradecí, cuando me abrazó y salió de la habitación rápido. Era obvio que no le gustaba dar ese tipo de noticias.
Tomé mis cosas de la habitación, dejé la comida intacta, me subí y a mi coche y conduje al único lugar donde pertenecía.
La casa que había comprado Edward seguía tan hermosa como la primera vez que la vi con el. Me bajé del carro, abrí y quizás la casa estaba tan vacía como estaba yo en esos momentos. Con sus pisos de madera, sin un solo mueble, me acosté en el suelo lentamente, la espalda de dolía un poco lo de anoche, y pensé en como había llegado a todo esto.
-
Ok, lo admito. No tengo idea de como quedó el lemmon, para mi ni es lemmon, no lo sexD, mis disculpas por eso la verdad! Que les puedo decir? Mi primera vez no fue perfecta, en fin. Espero qe les guste, en serio, estoy hasta asustada xDDD
Que ps, se hace lo de Fanny lu?D:, espero que no, fueron muy compasivas conmigo!!! & con sus 57REVIWES!!!OMG! las amo u,u
Ahora, se que estan un poco, enojadas, tristes, molestas, furiosas, encabronadas, emp*tadas, ok no, espero qe no tanto, por que el capitulo pasado fue pura felicidad & ahora caer esto, pero se los JUROOOO que es totalmente necesario, ya se sabra la VERDAD!! como en unos dos capitulos, me perdonan por eso? yo se que siii *-*
En fin, las dejo en paz:)! Ya casi termino mi servicio social, yaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaay*o*, & tengo dos semanas de vacaciones!!
Dejen un review porfavooor n_n, LOVE YA!
Unintended
Michelle.
