Disclaimer: Twilight isn't mine, buddy.


El Final es el Principio

Decimonoveno Capítulo: Sunsets over my Sunrises.

"Nos casamos en una ceremonia sencilla, a la que asistieron mi familia y la suya.
Pensé en divulgar en la alta sociedad la noticia de que un notorio libertino había sido domesticado para el matrimonio.
Hasta que estuvimos en el silencio de nuestra alcoba matrimonial no me di cuenta de que...

Oh, querido lector, le fallé a mi amada y pequeña esposa, cuando ella mas necesitó de mi."
De 'El conde de Hellgate'.
Capítulo veintidós.

El tiempo es demasiado lento para aquellos que esperan...
demasiado rápido para aquellos que temen....
demasiado largo para aquellos que sufren....
demasiado corto para aquellos que celebran...
pero para aquellos que aman, el tiempo es eterno.
Henry Van Dike

Me quedé dormida no se por cuanto tiempo en el piso de la casa. Cuando desperté, el cielo tenía un tono rojizo, no se si era el atardecer o el amanecer del día siguiente. Cosa que no me importó, había quedado demasiado exhausta por llorar tanto, que no me pareció extraño.

Revisé la pantalla de mi celular, eran las 6:48pm. Había pasado todo el día llorando y durmiendo aquí. Volteé a ver a mi alrededor, no había nada. E irónicamente así me sentía, vacía.

"Eres mía, mía, mía..." Escuchaba la voz de Edward dentro de mi cabeza, repitiéndome que era suya, cosa que solo me torturaba mas, fui suya y lo fui completamente, ¿es que estaba tan arrepentido de haberse casado conmigo, que hacerme el amor también era un error? La preguntaba constantemente me atormentaba.

Me levanté lentamente, con los músculos paralizados totalmente por la falta de movimiento, el cuello me dolía muchísimo, el piso de madera de la casa no era lo más cómodo para pasar toda la noche.

Caminé lo mas rápido hacía la puerta y salí casi corriendo, no podía recordar por que había venido a este lugar en primer lugar, quizás por que era una masoquista buscando su consuelo.

Conduje por la carretera sin fijarme un destino, no sabía si mi familia sabía que el se había ido, no había tomado ni siquiera conciencia, de que probablemente, se había ido para siempre. Uno no sabía, además, el mismo lo había dicho, se había arrepentido. Sabía que tenía que tenía que hacerme ver la realidad tal como era, y si pasaba, que es lo que le tenía que decir a toda la gente que conocía y quizás me preguntaría lo que pasó. Después de todo, nuestro matrimonio solo duró la noche de bodas. Era triste, pero era cierto.

Estacioné el Audi en la casa de mis padres, que aparentemente estaba vacía. Entré con mis antiguas llaves para encontrarme la casa muy diferente. Había empezado a remodelarla, o eso se parecía. En la sala estaba una enorme y lujosa pantalla plana que parecía abarcar la mitad de la pared. Habían cambiado los muebles, el refrigerador, toda la cocina para cambiarla por una mas moderna.

Había folletos de un crucero por el caribe en la mesa, y la cámara de fotos de mi papá. Se me ocurría una razón de donde estaban, por que estaba absolutamente segura, de que no era en la casa.

Saqué mi celular para ver 56 llamadas perdidas de mi mama, 48 de mi papá, y 23 de Alice. Pero nada de Edward, no estaba su nombre en ningún rincón de la pantalla. No había ningún mensaje, ni siquiera una sola llamada. Si me había abandonado, no tenía por que hablarme. Piensa en lo peor Bella, así no te defraudarás más.

Le llamé a mi mama primero, que me empezó a contar lo preocupada que estaba, que el crucero era el único en 6 meses y que empezaba hoy mismo. Lindo. Así no se enteraría de lo que estaba pasando aquí. Entre menos se involucraran mis padres, para mi era mucho mejor. Ellos no tenían que pasar por lo mismo que estaba pasando yo.

Tomé la cámara de papa, la prendí y vi la primera foto que apareció en la pantalla. Cosa que fue un gran error. Tuve que buscar un sillón, por que las piernas no respondían, caí de tan fuerte que fue el dolor en el pecho, incluso hasta se me nubló la vista.

La última foto que se tomó con la cámara, era cuando yo estaba subiendo al coche, mirando a Edward, mientras el me agarraba de la cintura, riéndose hermosamente. Con su perfecto perfil, con un pie en el coche y otro en suelo. Me dolió más recordar lo feliz que estaba en esos momentos, y lo completa que me sentiría unas horas después, para al final estar así. Eso era lo que me dolía más.

Seguí viendo las fotos, por que era masoquista, y por que lo necesitaba. Había fotos de Carlisle y Charlie cantando y bailando, había una foto de Rosalie como que estaba vomitando o eso parecía, donde después de veía a Emmett sonriendo. Jasper tocando la guitarra, había una muy cómica donde Alice tiraba el plato de comida y Emmett se veía atrás asustándola, noté que la cámara aun tenía manchas de salsa. Había montones de fotos hermosas, pero la que mas me extraño era una donde se veía en dedo de Emmett y a Edward sentado en la cocina de la sala, estaba pálido con los ojos cerrados. Para después pasar a otra donde Angela le tiraba el ramo a Emmett.

Metí la cámara a mi bolso, y salí de la casa de mis papas. Ahora que lo pensaba, no quería llegar a la casa de Edward. No quería que me vieran así, o quizás es que quería que ya no me vieran nunca. Pero era débil, y no podía.

Arranqué el auto lo más rápido que pude, no sabía que hacer. Me sentía totalmente pérdida. Podía ir a un parque, a alguna plaza, a un mall, pero no tenía ganas de nada. Iba llegando hacía la lujosa entrada de la privada donde vivía la familia de Edward cuando sonó el celular otra vez. Era Alice, de nuevo. No encontré sentido al responderle cuando estaba a menos de 5 minutos de su casa. Además, no tenía las fuerzas necesarias.

Me estacioné y empecé a caminar hacía la casa. Estaba igual de hermosa que siempre. Hacía un día soleado en Phoenix, como la mayoría del año. Entré a la casa, estaba la televisión prendida y se escuchaba la voz de Esme y Alice en la cocina.

"Mamá, le eh llamado como 30 veces. Entiéndelo, lo que hizo Edward es una de las peores cosas que pudo haber hecho. Si yo fuera la esposa, nunca se lo hubiera perdonado."

"Alice, tu no eres Edward para saber en que situación se encontraba, entiendo que lo que hizo es un acto horrible, y estoy de acuerdo de que debe de ordenar sus prioridades ahora que está casado. No intento justificarlo por que sea mi hijo, y no puedo entenderlo. Pero ya llegara, y como yo lo vea, le preguntaré."

"Yo creo que fue muy una razón mayor, amor. Todos vimos a Edward anoche, en los 3 años que lo conozco nunca lo había visto tan feliz, y Alice, creo que de no haberse ido, no sé, quizás algo malo pasaría con el trabajo." Se escuchó la voz de Jasper masticando algo.

"¡El trabajo es una cosa totalmente insignificante cuando estas en tu noche de bodas!" La voz de Alice subió de tono.

"Alice, pásame la mermelada por favor." Bueno, Rosalie también estaba allí.

Sabía que era de mala educación escuchar conversaciones en las que yo no participaba, así que golpeé la puerta principal como señal de que acababa de llegar, no quería escuchar más de esa conversación. No me sentía lo suficientemente fuerte para eso.

"Emmett, ¿¡Fuiste a ordeñar la vaca para traer la leche o qué!?" Salió Rosalie de la cocina casi corriendo. "¡Oh, Bella!"

De repente salió Alice de la puerta, seguida de Esme y Jasper.

"Hola" Me arrepentí de haber hablado. No había pronunciado ni una palabra desde que había hablado con Alice en la mañana. Mi voz sonaba desgarrada, casi un grito ahogado.

"Oh por Dios, Bella, ¿dónde has estado? Te ves muy mal." Se acercó Alice rápidamente a mi.

"No.. eh estado por allí. Tomaré una ducha si no te importa, estoy muy cansada." Me lleve la bolsa al hombro antes de sonreírles apáticamente a quienes estaban frente a mi, y subí a las escaleras, con suerte me ahogaba en la bañera.

Al día siguiente, me levanté de la cama de Edward, era la única cosa que me reconfortaba, su aroma.

Ninguno de los que estaban anoche en la casa fueron a verme en lo que terminó la noche. Y se los agradecí mucho. Carlisle abrió la puerta de la habitación pasada la media noche, se mantuvo allí al rededor de un minuto antes de cerrar la puerta silenciosamente.

Bajé las escaleras lentamente, no lo había notado, pero desde anteayer no había comido nada. La última comida que había tocado era un pequeño pedazo de pastel de la boda. No tenía hambre, sentía que si comía algo lo iba a vomitar, o no lo podría tragar, pero mi debilidad se estaba notando cuando mis rodillas empezaron a temblar y por poco caigo en el último escalón.

Esme estaba sentada en la mesa de la cocina con un pedazo de pan con mantequilla en la boca, mirando sin parpadear un programa de concursos de la televisión. Yo aún tenía la pijama puesta.

"Hola Bella, buenos días."

"Buenos días Esme." Me senté a un lado de ella mostrando un interés inexistente en el programa que estaban dando.

"¿Quieres desayunar? Te estábamos esperando. Bueno, Alice te estaba esperando. Me dijo que te preguntara que si querrías salir de compras con ella. En un minuto llega."

"Hum.. Si, gracias. Eres muy amable Esme. Mis papás se fueron al caribe, y no tenía otro lugar al que podría ir." Le sonreí cuando tomaba un pan con mantequilla yo también. Ella se paró y empezó prender la estufa.

"Cariño, si quieres hablar sobre ello, sabes que toda esta familia siempre va a estar aquí para ti. No te preguntaremos nada, son cosas entre pareja, y eso lo comprendemos totalmente."

"Gracias Esme. No es por nada, pero creo que no estoy lista aún."

"Lose" Me sonrió de vuelta y empezó a cocinar.

Esme era rápida en la cocina, ella me hacía sentir tan bien. Con Esme era imposible extrañar a tu mamá, y lo entendía. Alice llegó cuando yo ya casi estaba por terminar, ya no me sentía tan ni me dolía la cabeza.

Supe que Alice moría por saber lo que estaba pasando, y agradecí que no me preguntara nada, por que ciertamente, yo no sabía lo que estaba pasando.

"Bueno chicas, me voy." Anunció Esme tomando su bolso y las llaves de su carro.

"¿Eh? ¿A dónde vas?" Preguntó Alice alzando la ceja derecha.

"Voy a acompañar a Rosalie y a Emmett a la consulta para la nueva ecografía."

"¿La nueva qué?"

"Le van a hacer un ultrasonido para saber el sexo del bebe, Alice."

"Oh, por, dios. ¡Mamá, yo quiero ir!" Me volteó a ver a mi con los ojos saltones casi brincando. Sabía exactamente lo que significaba eso. "¿Podemos ir con ustedes?"

"Pues, claro que pueden. ¿Quieres ir, Bella?"

"Si" Asentí sencillamente. "Solo espérenme un poco. Iré a cambiarme."

Subí rápido las escaleras para tomar unos jeans gastados del armario de Edward, una polo y mis vans rotos. Regresé y Alice seguía dando vueltas de la emoción. Extrañamente, eso me ponía feliz. Un bebe en camino iba a mejorar mucho a esta familia.

"¡Vamos Bella!" Le sonreí de nuevo y nos subimos al carro de Esme.

"Ojala sea niña, no puedo esperar para comprarle todos esos vestiditos hermosos, rositas y de colores pasteles, y moños, y decorarle su habitación…"

"Deberías decirle a Rose primero Alice…"

"Mamá, Rosalie va a estar muy cansada por lo del parto, ya sabemos como son las mujeres con eso. Yo solo le estoy haciendo un favor." Sentí su tono de maldad adueñarse de su tono de voz.

"Oh, claro que lose. ¿Nunca te dije que duré 8 horas en labor de parto con Emmett? Fue horrible, bueno, lo fue antes de que naciera tu hermano. Ese momento fue el día mas feliz de mi vida, después nacieron Edward y tu y…"

"Mamá, ¿Cuánto duró el parto de Edward?" Se veía que Alice le encantaban los bebes, y mas si eran de otras personas. No podía imaginármela con un bebe propio, no todavía.

"Es algo cómico, creo que dure mas en llegar al hospital que tener a tu hermano, lo recuerdo perfecto por que ese fue el día de la final del partido de fútbol de Emmett"

"Típico de Edward." Se rió Alice antes de responder el teléfono.

"Entonces, ¿después de aquí vamos de compras?" Saltó emocionada. La energía de Alice no se había acabado, y creo que no se acabaría nunca.

"Alice, en serio me encantaría, pero creo que no estoy de humor para ir de compras, ¿sabes?" Le respondí cuando íbamos en el pasillo hacía la oficina del doctor, nos paramos en la puerta donde había un letrero que decía 'Obstetricia'. Esme tocó la puerta un par de veces, para que le abriera una enfermera. Nos dejó pasar, después de pedirnos nuestros nombres.

La sala era muy bonita, tenía flores y un decorado que se dividía en azul y rosa, en franjas de pintura sobre las paredes. En los sillones estaban Emmett y Rosalie comiendo de una caja que tenían en las manos. Se dejó de ver sospechoso cuando se vio el logo de Carl's Jr.

"Hey, que bueno que están aquí. ¿Quieren entrar a la apuesta, Alice, Bella?" Emmett se paró y nos guiñó el ojo. No me sorprendí de que Emmett hiciera una apuesta ne un momento tan importante.

Alice se fue con Emmett a discutir los términos de la apuesta, mientras Esme y yo íbamos a sentarnos con Rosalie. Se veía hermosa, tenía ese brillo en los ojos que tanto se le distinguía.

"Rose, ¿Por qué esperaste tanto para saber el sexo del bebe? Ya estás en el séptimo mes." Le pregunté.

"Bueno, se supone que sería una sorpresa, algo típico, pero la verdad es que Emmett no se aguantó. No quise apostar con el, yo ya se lo que es." Nos dijo sospechosamente.

Emmett vino casi corriendo después de hablar con Alice.

"¿Qué, Bella? ¿Aceptas nuestra apuesta?"

"Hum… apuesto $20 a que será niña."

No estaba segura de que fuera niña, pero en ese momento se me ocurrió la mejor idea. Un plan perfecto para mantenerme ocupada estas dos semanas, y si apostaba con lo que Alice hacía, lo haría con más gusto.

"¡Eso es Bella! ¿Tu también te ves comprando vestiditos, cierto?"

"Hum… ajam." Le asentí y justo en ese momento llegó la enferma anunciándonos que podíamos pasar al consultorio.

Por la cara de Rosalie al entrar, algo me decía que iba a perder mi dinero.

Y era cierto, Alice lloró, Emmett casi rompe el escritorio del doctor de la emoción, pero el bebe de Rosalie era un niño. Esme empezó a llorar, de la emoción a diferencia de Alice, Rosalie solo asintió asegurándose de lo que ya sabía. Emmett nos invitó a comer a nuestro dinero. Irónico.

"Oye Alice…" Le hablé cuando íbamos camino hacía el lugar.

"Mande" Me contestó secamente, seguía con los ojos cruzados y la mirada clavada en el vientre de Rosalie, como si estuviese enojada con el bebe por ser hombre.

"Alice, tu puedes tener hijas, no te enojes por ello."

"Yo tuve anemia Bella, y no puedo tener bebés por parto natural. Si algún día logro tener un bebe, va a ser un embarazo muy peligroso." Me dijo quitando la mirada del vientre de Rosalie, y volviéndose triste.

"Yo no sabia eso, Alice, lo siento."

"No lo sientas, puedo tener hijos, pero muy adelante. Y no te preocupes, que todavía estas tu. No me olvido de ti." Me miró con malicia y alzo la cejas formándose su típica mirada malvada.

"Bueno, sobre eso… am… es muy rápido para pensar en ello, ¿no lo crees?"

"No." Dijo simplemente, con una mirada radiante. Me encantaba Alice.

"Bueno… lo que te quería decir…. Quería saber si podrías ayudarme a decorar la casa de Edward y mía, está un poco desértica, y en realidad de lo agradecería mucho, y…"

"Oh, no digas más. Terminando de comer vamos a una tienda de muebles."

Llegamos al lugar y empezamos a pedir, la comida fue muy divertida, todo el tema de conversación fue el bebe de Rosalie, sus potenciales nombres, la ropa que iban a comprar, como arreglarían la habitación, incluso Esme habló de las mejores universidades del país. Cosa que hizo que Emmett casi se asfixiara con la comida. Estaba tan feliz, que Edward desapareció de mi mente en toda la comida, para volver a aparecer cuando estaba con Alice comprando los muebles para la sala.

Alice tenía un gusto hermoso, y Esme también, en una semana y media habíamos terminado 3 habitaciones, una para huéspedes, la otra era un estudio, y la recamara principal, los baños, la cocina y parte de la estancia. Solo faltaba terminar de pintar la sala y acomodar el pequeño sillón de la estancia y la mesita.

No podía creer lo útil que era remodelar tu casa para que tus pensamientos desaparecieran por un momento, era mas sencillo preguntarme de que color se vería bien la sala, que preguntarme si Edward alguna vez volvería.

Según yo, este día se cumplía el tiempo de dos semanas, pero uno nunca sabia, tal vez llegaba mañana o pasado mañana. No pensé en el, Alice no me había dicho nada sobre el, y aunque en el pasado hubiera sido perfecto, ahora rogaba por una señal de vida de el.

Mi casa se veía hermosa. No era por exagerar, pero no habría podido desear una hogar tan mas perfecto, salí del baño para empezar a regar las flores que esa mañana había plantado en el jardín de enfrente. Las últimas semanas me las pase en esa casa sola que en la casa de Edward, aunque no era mucha diferencia, Alice y Esme me acompañaron todo el tiempo, sintiéndome querida, y haciéndome reír todo el tiempo.

Regué las plantas y cerré la puerta con seguro. Dejaría que la pintura de la puerta de atrás se secara, y volvería mañana. Conduje hacía la casa de Edward, iba a darme un baño y me iría a acostar, podía vivir en esa casa, pero me sentía demasiado sola.

Al parecer no había nadie en la casa, iba a subir las escaleras cuando escuché voces en la parte trasera de la casa, donde estaba el piano de Edward. Caminé hacía allá para escuchar el final de una conversación, que si me hubieran preparado mil años para afrontarlo, mil años mas necesitaría.

"Entonces, Daniel, repítemelo una vez más, si no me opero… ¿cuánto es lo máximo que me queda de vida?"

"Tres o cuatro meses a lo mucho, Edward."


¡OH-POR-DIOS!
78 Reviews!!!! En serio!!!? WOW!!! SON MARAVILLOSAS!!!

No tengo palabras en serio. No las quiero embromar mucho, por que se que algunas deben de estar en shock por como terminó el capítulo la mayoria ya lo sabía desde hacer tiempo, bueno solo quería agradecerles por tantos reviews en el capítulo pasado! Mi primer plan era poner esta parte hasta el capitulo siguiente, pero como recivi tantos reviews, sería una malagradecida si lo hubiera hecho así.

Entonces, ¿les gusto? ¿no? ¡Diganme que opinian! ME MUERO POR SABERLO!! & la mejor manera es un review... Como ahora si todas saben la verdad, acepto insultos y reclamos, todo es bienvenido xD Me lo merezco.

The best chap so far
Michelle