Bella, gracias por tu review. Sí, tienes razón; si yo fuera Beth, también lo hubiera dejado. '_'/ asdasdsd


Empiezan las discuciones,
parece que a él no le gustan,
se vuelve insensible y agresivo
y a Bella le asusta

Varias semanas habían pasado desde aquel incidente del día de su aniversario, todo andaba bien, aparentemente.

- Hoy tienes que cuidar a la niña.- Le dijo al oído.

- Tengo que dirigir una investigación, hemos encontrado un comboy muy fuertemente armado y vamos a atacarlos. Necesitamos esas armas.- Le respondió sin mirarla.

- Y yo tengo que...- Rick no la dejó terminar.

- ¿Qué? ¿Maquillarte y hacer cosas de mujer? No me jodas, cuídala tú.- Tiró los papeles que tenía en las manos y la miró fríamente.

- ¡Tengo que hacer un inventario de los alimentos!.- Ella se alteró un poco.

- ¡Que lo haga otra persona! Te quedas en la casa, no quiero que salgas.- Él gritó y tiró un portazo saliendo de ahí.

Eran pequeñas discusiones que comenzaban a tener, nada fuera de lo normal en un matrimonio, pensaba ella.

No le importó, salió de la casa con la niña para dejarla al cuidado de Hershel.

- Papá, necesito que por favor cuides a mi niña.- Le pidió amablemente.

- Está bien, ¿adónde tienes que ir?.- Le preguntó curioso.

- No, voy a quedarme en el pueblo sólo que tengo que hacer el inventario de los alimentos y ella me va a distraer.-

- Ah, entiendo. Así eras tú cuando eras pequeña; jugabas y corrías por todos lados de la granja y no dejabas que haga el inventario sin que me de un infarto porque aveces no sabía en dónde te metías.- su padre comenzó a recordar aquellas épocas en dónde todo era risas y no tenían que andar cuidándose las espaldas de algún caminante.

Ella rió, también recordaba las veces que hacía eso. Su hija era igual, hacía lo mismo.

- Ya, gracias papi. Vuelvo en la noche.- Les dio un beso en la frente y se marchó. En el camino, vio a lo lejos a Rick conversando con su "terrateniente"; un hombre moreno con pinta de militar, que a su parecer no le daba buena espina.

Se detuvo en seco al observar que Jennifer se acercaba a ellos y coqueteaba con Rick. Sus temores comenzaron a salir a flote, otra vez, pero su esposo no hizo caso a los coqueteos de la joven y la mandó a volar con una mirada de desprecio.

Pronto, Daryl se acercó a ella.

- ¿cómo estás?.- Le preguntó un poco tímido.

- Creo que Rick ya no me engaña.- Beth le dijo a Daryl. Ésta la miró muy apenado.

- Que no te des cuenta es otra cosa.- Ella le quedó mirando asombrada.

- ¿A qué te refieres con "que no me dé cuenta"?.- Preguntó preocupada.

- Tan sólo obsérvalos bien; la forma en cómo ella no se despega de él a pesar que la trata mal delante de nosotros. ¿No crees que es raro que una mujer no se aleje de un hombre que la trate mal? Es obvio que siguen teniendo algo. Ahora, mira la ropa que ella trae puesta; es muy nueva como para que la hayan encontrado "por ahí". O la mandó a fabricar o simplemente hay alguien que le da buenas cosas.- Daryl era un tipo muy observador, eso era lo que Beth admiraba de él.

Su mente comenzó a atar cabos en micro segundos. Tenía razón, es por ello que Rick no la dejaba salir mucho de casa.

- Yo... yo creí que...- Sus ojos comenzaron a ponerse rojos.

- No llores Beth, si te lo digo no es para que te pongas a así; sino para que reflexiones y te des cuenta de que Rick ya no te ama.- Con su mano secó una lágrima que rodaba por la mejilla de la rubia.

Rick, al observar eso, se enfureció y comenzó a caminar en dirección a ellos dos. Con un puño echo y la expresión dura, agarró del cuello a Daryl y le propinó un golpe.

- ¡No quiero que la toques! ¿Entendiste?.- Le gritó sin importarle que habían personas a su alrededor.

- ¡No le eh echo nada, joder!.- Le devolvió el golpe.

Ambos hombres comenzaron a pelear, uno por los celos y el otro por defenderse. Definitivamente, Rick se había vuelto muy agresivo y eso comenzaba a asustar a Beth.

- ¡Rick, no! ¡Déjalo!.- Gritaba desesperada mientras veía cómo Rick agarraba a puñetazos en el suelo a Daryl.

- ¡Tú cállate, que todo esto es por ti!.- Le dijo mientras seguía golpeando al sureño.

- ¡Oh por Dios! ¡Qué alguien los separe!.- La rubia pidió ayuda de cualquiera. En eso aparecen Gleen y Maggie.

- ¡Rick, suelta a Daryl!.- La voz de Maggie se escuchó.

Gleen quiso separarlos pero Rick le dio un codazo apenas se acercó.

Beth comenzó a llorar, se acercó por otro ángulo.

- Mi amor, ya basta, suéltalo...- Dijo apenas en un susurro.

- ¡Con tu lloriqueo no vas a solucionar nada!.- Le volvió a gritar, pero ésta vez mirándola a la cara. Se había vuelto muy insensible con ella.

En eso Daryl aprovechó y sacó a Rick de su torso, ya que éste se encontraba encima de él.

- ¡Joder, hombre! ¡Ya basta!.- Un rodillazo y un gancho derecho fueron suficientes para tranquilizar a Rick. Él quedó agachado, tocándose el estómago de dolor.

Daryl tosía y escupía sangre. Beth no sabía qué hacer, si ir y ayudar al hombre que le aconsejaba y era buen amigo y siempre se preocupaba por ella; o ir a donde Rick , el hombre que tenía poder y control sobre ella. El miedo le ganó, y fue a ayudar a Rick.

- Mi amor, lo siento...- Dijo agachándose a su lado y pasando un brazo alrededor de él.

- Suéltame...- La miró con cierto resentimiento y quitó bruscamente el brazo de ella.

- Pero... cariño...- Ella seguía llorando. Pronto, fueron dos hombres a ayudar a Rick, los famosos lame botas hicieron que él entrara a su casa.

Carol se acercó a Beth y la consoló. Ella sabía en qué terminaría todo esto si no hacían algo para ayudar a Beth. Por algo no había vivido un infierno al lado de Ed.

- Sé cómo te sientes, niña, pero tú no tienes la culpa. Rick se está volviendo muy obsesivo contigo, todos nos hemos podido dar cuenta de eso.- Se sentaron en una banca de las calles. La gente ya se estaba retirando a hacer sus cosas cotidianas, Gleen y Maggie ayudaban a Daryl.

Éstos tres se acercaron y se sentaron con ellas dos.

- ¿Qué coño le pasa a Rick?.- Preguntó el sureño.

- No lo sé, Daryl, siento mucho lo que te hizo.- Ella trató de tocar su espalda para aliviarle. Él la miró sin expresión alguna, sólo una preocupación en su interior que no dejaba que nadie la vea.- Lo siento, tanto, en verdad...

- Yo sólo sequé una de sus lágrimas y vino y me atacó. Tu marido está loco, mujer, loco.- Contó agachando la cabeza. Tosió y volvió a escupir sangre.

- Sabemos que serías incapaz de faltar el respeto a Beth, Daryl, no te preocupes. Ahora vamos donde el doctor, es algo raro que estés tosiendo sangre a cada rato.- Dijo Maggie. Ella y Glenn ayudaron al sureño a levantarse pero éste no quiso aceptar su ayuda.

- Joder, puedo solo.- Él y su autosuficiencia.

- Daryl, deja que te ayudemos.- Dijo Beth, levantándose y ayudar.

- No, Beth, gracias, vuelve a casa.- Contestó un poco apenado. En realidad sí quería que le ayudara.

- Tranquila, Beth, anda. No queremos que Rick se enoje contigo.- Intervino Carol.

- Pero...- Daryl la miró.

- Por favor, estaré bien, no es nada.- Dijo y le sonrió de lado tratando de calmar la preocupación de la rubia.

- Está bien... Pero necesito que me digan si algo anda mal...- Dicho eso se fue y entró a su casa sin esperar aquel recibimiento.

Rick estaba alterado, había tirado muchas cosas al suelo y la estaba esperando parado en su habitación.

- ¿Pero qué mierda te traes con Daryl?.- Pregunto gritando.

Beth no comprendió lo que le estaba tratando de decir.

- No te entiendo...- Le dijo muy despreocupada y sentándose al borde de la cama.

- ¡Debiste haber entrado conmigo hace rato, no haberte quedado a consolar al estúpido de Daryl!.- Su tono de voz era alto pero no se llegaba a escuchar en la calle.

- ¡Me rechazaste, Rick, quise ayudarte y me quitaste la mano!.- Habló desesperada, ya estaba comenzando a comprender un poco.

- Sí, claro, y tú, la buena samaritana, ¡decidiste ayudar al maldito sureño ese en vez de ocuparte de mí!.- Se puso en frente de su mujer y ella se paró para quedar a su altura.

- Deja de insultarle. No te ah hecho nada.- Habló en defensa.

- Ahora lo defiendes.- Rick bufó.- Dime una cosa; ¿me estás engañando con él?.- Le preguntó, con cierta amenaza, muy cerca a su rostro.

- ¿Pero qué estás diciendo? ¡Rick!.- Preguntó muy impresionada y asustada a la vez.- Nunca te haría eso...

Él la interrumpió.- ¡Dime la verdad! ¡No me mientas!.

- ¡Que te estoy diciendo la verdad!.- Cogió a su esposo por el rostro, muy delicadamente, y junto su frente con la de él.- Yo nunca, pero nunca, te haría ese daño. Créeme, te amo, eres mi vida, mi universo entero, lo que más quiero.- Trató de darle un beso pero él no se dejó.

- No creo nada de lo que me estás diciendo, si me amaras; ¡no me darías celos con ese!.- Habló tranquilo al comienzo y al terminar alzó la voz. ¿Insensible? Tal vez.

- Veo que te da igual que te ame o te deje de amar...- Dijo muy decepcionada.

- ¿Sabes qué? Vete a la mierda.- Salió de la habitación, tiró unas cuantas cosas en la sala y salió de la casa.


Gracias a los que leen la historia, me gustaría que me dejaran un review. Porfis. :3 xD