creo que he olvidado mencionar que, aun que la historia es mía el mundo es de J.K. pero eso ya lo saben.

Un Slytherin diferente.

Su primer año en Hogwarts fue… irrelevante.

El no consideraba que había hecho amigos aún que, cuando la gente conocía su actitud, lograba atrapar el cariño de gran parte de la comunidad estudiantil, logró tener seguidores, tal vez era su actitud silenciosa que imponía a la gente, la gran habilidad que tenía su familia para poner a su disposición a las personas, su ascendencia o quizá su inteligencia lo llevó a tener un gran numero de seguidores que en cualquier momento lograba doblegarlos.

Su primo, Nott, alababa su poder hacia la gente.

-lo que no he logrado en 3 años aquí tu lo has logrado en uno primo, eres influyente.

-en realidad no me importa, son ellos los que vienen a mi, no puedo considerar a ninguno mi amigo, se obsesionan conmigo, quieren saberlo todo de mi y yo apenas se el nombre de ellos –aseguró el Slytherin con frialdad.

-los amigos no sirven para mucho Scorpius, además muchos te admiran, como un descendiente de mortifagos logra ser tan…

-¿tan que?

-no lo se, tienes esa capacidad se ponga a tu merced, pero más que por miedo es por…

-¿por? –volvió a apresurar

-admiración, ternura –contesto inseguro, el Malfoy soltó una risa sincera, que solo pocas personas lograban arrebatarle.

-¿acaso soy un oso de felpa? –dijo sarcásticamente

-no, Scorpius, la gente tiende a protegerte, en su caso a defenderte o en su defecto a obedecerte, logras conseguir todo con la mirada, -aseguró

-es molesta esa idolatría –aseguró

-pero te dará mas que una amistad y no necesitas dar nada a cambio –añadió

-eres como mi tío, no me sorprendería que alguien te tema –

-eso no me desagradaría.

-en realidad preferiría un amigo, como los tuyos –

-te los regalo, -dijo con desprecio –ups, no, a ellos no les agradan los Hufflepuff –dijo en tono jocoso

-que gracioso –dijo retirándose fastidiado, si, su primo era su mejor amigo, eso no significaba que todo fuera perfecto.

Todo iniciaba, por segunda vez terminaba el verano y abordaba el expreso a Hogwarts, compartió vagón con unos chicos de su casa excusándose de tener jaqueca para no tener que dirigirles la palabra, hablaban sobre su verano, el de el había sido excelente, viajó a Roma junto con sus padre y abuelos paternos, le agrado ser alabado por sus verdaderas cualidades, charlar con su padre, jugar con su madre como un niño, escuchar a Lucius y ayudar a Narcisa a cualquier cosa.

Al volver a Hogwarts todo volvería a ser monótono y rudimentario, sin alguien con quien pudiera hablar cómodamente sin miedo a que su comentario salga en el profeta, pero eso carecía de importancia, su primo había logrado convencerlo y el había decidido dejar a sus seguidores… seguirlo.

Comenzó logrando que alguien hiciera sus trabajos, un lugar en el gran comedor, incluso algunas chicas, fingió haber formado un club en el cual solo sus "allegados" entraban, mas solo era una escusa para ver a niños hacer el ridículo, conseguir chicas, o bien echar en cara que no pertenecían.

Notó en el una satisfacción al ver a los hermanos Potter humillados, (a pesar de eso le agradaba platicar civilizadamente con ellos) lograba serenarse al ejercitarse un poco y sentirse libre cuando volaba durante los entrenamientos de Quidditch, incluso llegó a romper algunas reglas por absoluta diversión, su falta de interés en los demás lo hiso mantener sus notas en lo más alto, más había caído del pedestal de nobleza en que los estudiantes lo tenían.

-Potter, si no logras hacer magia deberías irte, Hogwarts no es para squibs – aseguró el Malfoy al ver al mayor de los Potter intentando hacer un hechizo sin excito.

-el hecho de hablar en la biblioteca no te transforma en alguien sociable Malfoy –contestó el pelinegro.

-solo que estoy aburrido –contestó tomando asiento frente al chico. Si bien le agradaba hacer enfadar al hijo de Harry había logrado tener el cariño de este.

-¿como? No he visto ni a Albus ni a Rose separar la nariz de los libros –contestó mirándolo.

-un chico de tercero me ayuda a hacerla –dijo sencillamente.

-eso está mal Malfoy –sentenció

-ella se ofreció –

-¿Qué le darás a cambio?

-no preguntes, -respondió con una sonrisa socarrona.

Su primo lo miraba desde la mesa contigua como si se tratara de un traidor, Scorpius bufó por lo bajo, se separo del hijo de Harry y fue directo a su primo plantándose con el y sus amigos para comenzar una aburrida platica, sobre una chica que "era diferente" y no dejaba de despreciar a su compañero Slytherin.

-deja de sufrir, hay cientos de chicas en Hogwarts –aseguro el menor en el grupo.

-¿tu que sabes Scorpius, eres un niño de 12 años? –dijo con desprecio.

-es sorprendente como un niño de 12 años tiene más chicas detrás de el que un estúpido de 14 –contestó de forma altanera.

-eso es sencilla, todas son Gryffindor, solo ellas tienen la valentía para no ignorarte –

-la única Gryffindor es l a pelirroja Weasley –

-deberías quitártela de encima –apartó Nott que los había estado ignorando.

-no creo, me podría ayudar un día, además es mi equipo en pociones y es buena cortando y preparando ingredientes –aseguró

James, que escucho la conversación en silencio, entendió q el Malfoy no buscara amistad, pero prefirió intentar quitarle a su prima su fijación por el rubio.

Terminó segundo año con increíble éxito, la copa de las casas fue de Slytherin, obtuvieron el primer lugar en Quidditch, las notas fueron excelentes, sus amigos… consiguió tener una amistad con los Potter, aún que fuera a costa de la fastidiosa Weasley.

-¿Crees que valla a Gryffindor papi? –preguntó la menor de los Potter, sus ojos verdes iguales a los de su padre se abrieron con curiosidad dándole un brillo infantil.

-en realidad no importa cariño, tu brillaras en cualquier casa que quedes –aseguró con satisfacción.

-eso ya lo has dicho, solo que nunca respondes, ¿iré o no a Gryffindor? –pregunto testaruda.

-bien –suspiro exasperado –yo pienso que puedes ir a Ravenclaw, eres muy inteligente, aún que también eres astuta, así que encajarías perfectamente en Slytherin, es difícil decirte, en mi opinión tu debes ser la mejor en Hogwarts, no importa la casa –aseguró tranquilamente.

-¿Por qué la gente va a Slytherin? ¿Por qué es mala? –pregunto nuevamente.

-¡claro que no!- exclamó el pelinegro –los Slytherin tienen una pisca de grandeza en sus corazones, sus determinados, saben lo que quieren y muchas veces lo consiguen –dijo satisfecho

-¿y por que no todo el mundo quiere ser Slytherin? No les gusta ser grandes –pregunto confundida.

-para ellos hay cosas más importantes, la valentía, fidelidad y compañerismo para los Gryffindor, la sabiduría para los Ravenclaw, la justicia y compasión para los Hufflepuff, todo eso les es mas importantes que ser poderosos –aseguro mirándola entretenido.

-¡yo quiero ser Slytherin! –dijo la niña al momento de que su madre entraba a con ellos.

-Cariño, tienes aún todo el verano para pensarlo, además el que lo decidirá es el sombrero –aseguró en tono nervioso.

OK aquí el segundo capitulo, espero les guste, en cuanto pueda subo el otro (aun no lo escribo) =)

suerte en sus vidas y me dan un RW pliz