Pov Hanna
Me desperté con los rayos de sol que atravesaban mi ventana. Abrí mis ojos lentamente, ya que siempre que los abría muy rápido me quedaba ciega momentáneamente.
Suspire sonoramente. Aun no podía creer lo que había pasado ayer, yo fui la que empezó con esta locura.
*Flash back*
-Buenos días bella durmiente.-Dijo logan cuando salí de la habitación. Mierda. No había sido un sueño
-Buenos días Henderson.-salude secamente
-¿Henderson?... oh… estas todavía resentida por lo de que estoy casado.
-No estoy resentida, estoy ofendida, ¿Qué pensaría tu esposa al verte coquetear con otra mujer? ¿Acaso no te avergüenza ser tan imbécil?.-Lo cuestione
-Déjame explicarte, en mi relación con ella no hay ni una pizca de amor, este matrimonio fue arreglado por su padre y el mío para subir los ingresos de la empresa.
-¿Por qué me cuentas todo esto?.
- No te pude quitar la vista de encima desde que entraste a la discoteca. Eres la primera mujer que hablo conmigo sin querer tener sexo conmigo o que no me reconoce y quiere sacarme mi dinero. Nunca he sido bueno en hablar abiertamente con personas y te ganaste mi confianza en minutos. Tus ojos me cautivaron al igual que tu sonrisa y no sabes la furia que me dio cuando me di cuenta que esos tipos te llevaban borracha, quise olvidarme que te había conocido hacia solo unas horas y me dieron unas ganas de matarlos. Sentí como si fueras llevara conociéndote mucho más tiempo. Como si fueras algo mucho más, sé que no está bien decir esto a tan solo un día y estando casado, pero si me preguntaran si creo en el amor a primera vista mi corazón recitaría tu nombre, solo quiero que me des una oportunidad para demostrártelo.- Lo mire estupefacta sin poder creer lo que me estaba diciendo. Me había dicho que estaba enamorado de mí a primera vista. No estaba segura de lo que estaba pensando y sabía que nada saldría bien de salir con alguien casado, pero qué más da.
-¿Qué días estas libre de tu esposa?.-Pregunte indecisa y el sonrió abiertamente.
*Fin flash back*
Luego de eso habíamos estado hablando por teléfono, habíamos quedado con que mañana iríamos a comer. No pude comentarle a ninguna de las chicas sobre que Logan era casado, no por que desconfiaba en ellas, si no porque ni si quiera yo sabía que estaba pasando.
Luego de salir del baño baje aun en pijamas y me encontré con que la pequeña Montgomery estaba sentada en el sofá mirando el número de teléfono que ayer le había dado Kendall.
-¿No lo has llamado?.-Ella me miro sorprendida ya no se había dado cuenta de mi presencia pero me sonrió un poco y negó con la cabeza.- ¿Es por Ezra?
-No lo sé, tal vez si, tal vez no. ¿Sabes? Nunca supe por que los chicos se interesaban en mí. Allison una vez me había dicho que se fijaban en mí por mis ojos. Y de verdad no creo que eso sea suficiente para alguien, tampoco he pensado tener a alguien y menos desde estos últimos días en los cuales he sentido cosas extrañas.
-¿Qué tipo de cosas extrañas?
-Hanna prométeme que no se lo contaras aun a las chicas, por ahora no. No quiero alarmar a alguien.- Yo asentí y ella prosiguió.- Estos últimos días me he sentido observada, el miedo me ha invadido a tal punto de que cierro las ventanas y las puertas con todos los seguros que tienen. Siento que algo malo va a pasar y ruego que en verdad eso no suceda
-Te entiendo, pero no creo que, vuelvan. Ya sabes… Toby y Mona están encerrados.
-Y Allison muerta.-susurro ella.- pero igual no quiero arriesgar a otra persona, no quiero ser más egoísta.
-No eres egoísta Aria, solo estas lastimada y no quieres volver a sufrir.-Le acaricie el cabello y la lleve hasta donde estaba yo.-Ya se, ¿Qué tal si mañana vas a mi cita con Logan…
-Espera un momento, ni se te ocurra que yo voy a estar ahí haciendo un mal tercio.
-Déjame terminar mal educada, me refería a que fueras a la cita con Kendall.
-No lo sé, tal vez en otra ocasión.- Rodee los ojos. Esta chica era demasiado terca pero ya luego conseguiría que se viera con Schmidt.
-¿Te parece si vamos a correr?.
-Está bien, necesito tomar aire.-Acepto. Cada una nos fuimos a cambiar y nos encontramos fuera de la casa. Comenzamos a correr mientras conversábamos sobre cosas de la tienda. Cruzamos el parque y Aria paro abruptamente.
-¿Qué pasa?.-Le pregunte un poco confundida.
-N-nada creí ver algo pero solo fue mi imaginación.-Repuso su sonrisa y siguió corriendo.- Te apuesto a que gano una carrera hasta la residencia de la otra calle.-La mire indecisa pero la comencé a seguir.
En último momento la pase en la carretera y llegue a la acera, pero cuando me volví para restregarle mi victoria en su cara. Note que un auto venia a toda velocidad y estaba a segundos de atropellarla.
-¡ARIA!.-Grite aterrorizada quise correr pero alguien me sostuvo del brazo
