Pov Aria
Estaba recostada en la cama, la cabeza me daba vueltas y todavía las imágenes sobre la camioneta que casi me atropellaba rondaban en mi casa
"-A" no puede haber vuelto. O bueno eso era lo que yo quería pensar.
Me levante aun un poco confundida. Nos habíamos ganado el odio de muchas personas en Rosewood, pero nadie sabía que nos estabamos quedando en Nueva York.
Abrí mi ventana y me senté en la silla que estaba a un lado… Ya era de noche, obviamente no me había dado cuenta porque estaba en mi mundo.
El nombre de un chico se me vino a la mente y suspire pesadamente. Había arriesgado su vida solo para salvar la mía y yo solo le agradecí, si es que valía como un agradecimiento, diciéndole que se alejara de mí.
Alguien toco la puerta de mi habitación y sin quitar la vista de la ventana le permití que pasara.
-Pienso que deberías estar acostada.-Emily junto a las otras dos chicas entraron en mi habitación
-No es mi estilo estar en una cama agonizando por qué no me haya pasado nada.
-En parte tienes razón, pero quizás deberías tomarte más en serio que estuvieran a punto de matarte Aria.-Spencer ya se había molestado. Que divertido
-Eso en verdad no es nuevo para mí,
-Estas mas a la defensiva de lo normal, ¿Qué está ocurriendo?.-Hanna era la que más me conocía, en segundos podría darse cuenta de mi estado de ánimo. Aunque claro, yo soy muy fácil de leer.
-Nada.- Ella levanto una ceja y frunciendo un poco los labios les dije.- ¿Estaría bien que yo saliera con Kendall?.
-¿Estas lista?.-Un silencio invadió la habitación y negué levemente con la cabeza.- Entonces no te obligues a querer a alguien.
-No me estoy obligando solo que… estoy confundida
-Entonces deberías hablar con el… Logan me conto lo que le dijiste.-Las otras dos la miraron confundidas.- le ha pedido que se alejara de ella
-¿Luego de salvarte la vida le dijiste eso?.-Me pregunto Spencer incrédula.
-Ustedes saben muy bien porque lo hice.
-Pero no te da derecho a tratarlo asi.
-Es mi problema lo que yo diga o deje de decir, ¿Si?.
-Mejor me voy antes de que sea capaz de hacer una locura.-Las tres salieron de la habitación.
-¡Buenas noches para ustedes también!.-Les grite.
Fije mi mirada en la ventana de nuevo.
No iba arriesgar a nadie más, ya me bastaba con ver sufrir a las chicas. Aunque es verdad, no tenía ningún derecho de haberle dicho esas cosas cuando el solo se preocupo por mí.
Camine hasta mi mesa de noche y agarra mi teléfono. Levante un cofre y de ahí saque el número del rubio.
Solo llamaría una vez, si no contestaba quedaría en mi conciencia que al menos lo había intentado.
Marque el número y espere, un pitido, dos pitidos, tres, cuatro… hasta que me paso al buzón de voz. No quise dejar un mensaje asi que termine la llamada. Mire el reloj de mi cómoda. Eran las once de la noche.
El tono de mi teléfono me asusto y me puse un poco nerviosa al ver el número. Era Kendall. Respire una y otra vez y atendí.
*Llamada telefónica*
-¿Hola?
-Hola.-murmure.- Quería disculparme
-Disculpa pero ¿Quién eres?.- Joder, había olvidado que él no tenía mi numero.
-Soy Aria.-hubo largo silencio al otro lado de la línea que me puso un poco incomoda
-¿Estás bien?.- Su voz era seria un poco fría pero aun asi denotaba un deje de preocupación
-Muy bien gracias a ti, quería llamarte por qué no te agradecí de haberme salvado
-Preferiría que te disculparas por otra cosa.
-Siento haberte hablado asi.
-No me molesto que me hablaras asi, ni tampoco que no me agradecieras.- ¿Entonces qué?.- Me pediste que me alejara de ti
-Eso es lo que quiero.- admití.- tienes que entenderlo.
-No puedo entenderlo sin una explicación Aria y ya te lo aclare, es demasiado tarde para hacerlo.
-¿Por qué no te olvidas de mi y buscas a alguien que si quiera estar contigo? Solo me conoces desde unos días. Corrijo tu no sabes nada de mi.
-Claro que si, te llamas Aria Marie Montgomery, tienes 22 años, los cumpliste el 14 de Junio. Tus padres se llaman Byron y Ella Montgomery. Tienes un hermano de 18 años llamado Mike. Naciste en Rosewood, Pennsylvania a las 5:16 pm. Eres sangre b+. Tienes tres mejores amigas, Hanna Marín, Spencer Hastings y Emily Fields. Tus padres son profesores y están separados, te graduaste en administración. ¿Sigo?.- Me quedado en algo asi en un estado de shock pero decidí reaccionar antes de que pensara a recitar los nombres de mis ancestros.
-U-un momento.. ¿Cómo sabes todo eso?.
-Soy una persona que suele conseguir lo que quiere y uno de los dos empresarios más conocidos y millonarios en USA. Tengo contactos en todas partes, te sorprenderías al saber que tan rápido conseguiría la información de la persona que yo quiera, ahora, ¿sigues pensando que no te conozco?.
Punto para Kendall.
-Es mas Aria el que debería estar alejándote soy yo, tengo más enemigos que hasta el mismo presidente. Pero no puedo hacerlo, te quiero para mi.
Esa frase hizo que me sonrojara a más no poder pero trata de mantener la compostura.
-Yo tengo un pasado mucho más oscuro.
-No Aria, la única diferencia entre tú y yo es que no sabes nada sobre mí.- Otro punto a favor de Kendall.
-Aléjate de mi ¿sí?
-Muy tarde, estoy a fuera de tu casa.-Mis ojos se abrieron de par en par y corrí escaleras abajo, estando a punto de estrellarme con la mayoría de los escalones. Me mantuve agarrando el pomo de la puerta pero no fui capaz de abrirla.-Si no sales y me abres la puerta, voy a encontrar una forma de entrar.
-no hacen falta las amenazas.-Colgué la llamada y abrí la puerta.- ¿Qué haces aquí?
-Logan y yo estabamos volviendo de arreglar unos problemas.-Levante una ceja y él se encogió de hombros.- Nada de importancia. Ahora explícame y dame tres razones para no invitarte a salir
-Podría ser una distracción para uno de los dos empresarios con más poder en Usa, Siempre atraigo problemas y porque no quiero salir contigo.
-Serias una distracción por supuesto, eres muy hermosa para tu bienestar, créeme que los problemas también me persiguen y cariño.- Se acerco a mi haciendo que contuviera la respiración.-Dudo que no quieras estar conmigo.-acaricio con su pulgar mi labio inferior y estuve a punto de un colapso.
-N-no puedo Kendall… No sabes en lo que te estás metiendo.
-No me importa lo demás si estoy contigo.- Sonrió de lado y me guiño un ojo.- Mañana paso por ti.- me dejo un beso en la mejilla y se fue sin darme una oportunidad de responder. Parpadee un par de veces y me volví a la puerta pero cuando iba entrar alguien me jalo levemente del brazo.
-¿Qué pasa Logan?.-Le pregunte confundida.
-¿Esta Hanna despierta?.-Yo asentí, probablemente estaría escuchando música.- ¿Puedes llamarla?.
-Está bien, buenas noches Logan.-Le sonreí, el me devolvió el gesto y me dirigí a la habitación de Hanna.
-¡Hey!.- La llame y ella se quito los audífonos.- Logan te espera abajo.
Pov Hanna
Al escuchar su voz baje como bólido hasta la entrada de la casa. El estaba perfectamente enfundado con un sexy traje negro como estaba hace algunas horas.
-Hola ¿Qué paso?.
-No pude aguantarme.-Me sonrió con picardía dejándome confundida.
-¿Para qué?
-Para verte.
-Logan hace unas horas me viste y te pasaste de listo.
-Pero te gustó.-Yo reí y asentí levemente logrando sacarle una risita de suficiencia.
-Bastante… ¿Qué haces a estas horas aquí?.- El me miro de arriba abajo un poco descaradamente. Iba a reclamarle pero me di cuenta de un pequeño detalle… Estaba en pijama.
-Vine a traer a Kendall, está loco por Aria. Nunca lo había visto asi, no es un típico mujeriego pero tampoco suele demostrar mucho afecto. Es la primera vez que viene a casa de una chica a reclamarle por qué no quiere salir con él, normalmente caen fácil a sus pies.
-Pues mi cabezota amiga le dará mucho que hacer.-El asintió y me acerco a él. Ese acto me sorprendió pero no me queje. No tenia por que hacerlo, me gustaba lo atrevido que era.
-¿Sabes cuan sexy te vez en pijama?.
-¿Sabes cuan sexy te vez en traje?.-Este juego lo podían jugar dos.
-Lo se me veo muy sexy.- Admitió
Fruncí el ceño
- Vaya Logan tu ego se nota a miles de millas, regala un poco.-Dije sarcásticamente
-Tu estas mucho más sexy que yo
-También lo sé.-Esta vez yo lo había tomado por sorpresa y levanto las cejas interesado.
-Increible