Advertencias: Se mantienen las del drabble anterior.

El tiempo lo cambia todo.

Tardis me sonrió con aquella calma y sabiduría que sólo los seres eternos poseen (y puedo asegurarlo, los conozco).

"Nos vamos a encontrar pronto".

Esas fueron sus únicas palabras.

No sé si le creí. La verdad no recordé aquel sueño hasta que Harry y yo nos topamos con una gran cabina telefónica azul que estaba muy fuera de lugar.

—O alguien tiene un sentido del humor algo retorcido, o las hadas encontraron una nueva forma de no saber disimularse entre los humanos —comentó mi dueño. Yo supe que se equivocaba.

Porque Tardis pertenecía a un mundo completamente distinto al nuestro.