Los personajes son de la maravillosa Rowling yo solo juego con sus vidas.
Capítulo 16
El Final
- Jamás escaparéis de aquí con vida- Dijo Bellatrix, entrando en la habitación.
- Eso está por verse.- Dijo Ron, que junto con Neville cogieron unos instrumentos de los que se encontraban allí, que tenía una punta afilada en uno de los extremos.
Bellatrix agarró un puñal que llevaba en el cinturón y lo levantó, mientras en su cara se dibujaba una sonrisa.
- Muy bien niños, hora de jugar.- Dijo dirigiéndose a ellos.
A pesar de ser un dos contra uno, pronto se dieron cuenta de que Bellatrix era muy habilidosa con las armas, pero a ella poco le importaba eso, su auténtico deseo era enfrentarse a Neville por lo que no paró de darle golpes a Ron donde tenía las marcas de los latigazos, lo que hizo que al final Neville pelease solo contra ella.
- Parece que vas a vengar a tus papis ¿no Longbottom?- Le preguntó burlonamente, enfureciendo a Neville.
- Te arrepentirás de lo que les hiciste.- Dijo, haciendo que comenzase la auténtica batalla que Bellatrix estaba esperando.
A duras penas conseguía Neville apartarse de los ataques que le daba Bellatrix con su pequeño puñal, pero tenía la ventaja de que su lanza era larga, y podía alcanzarla sin que el cuchillo se acercase mucho a él. La pena era que Bellatrix también se había dado cuenta y esquivaba sus ataques con demasiada rapidez, hasta que finalmente en un ataque por parte de Neville consiguió quitarle la lanza. Viendo que tenía la victoria tan cerca, empezó a reír descontroladamente, consiguiendo desconcertar a Neville, se lanzó hacia él con el puñal en alto, con intención de clavárselo en el pecho, pero logró detenerla, aún teniéndola agarrada por el brazo, comenzaron a forcejear, cada uno intentando clavárselo al otro. Hasta que finalmente Bellatrix cayó al suelo con el puñal en el pecho.
- Mi señor…- Susurró en su último aliento.
- Ni siquiera en su lecho de muerte es capaz de olvidarse de ese sujeto.- Dijo Neville, ayudando a Ron a levantarse y a levantar a Hermione.- Venga vamos, los demás están en el vestíbulo.
- Neville, ¿Cómo nos habéis encontrado?- Preguntó Ron desconcertado.
- Luego te lo explico, ahora tenemos que salir de aquí.
Subieron por unas escaleras apenas iluminadas y muy estrechas, en dirección al vestíbulo, donde podía oírse ruido de espadas chocando y de gritos, e incluso algún que otro disparo. Finalmente terminaron de subir y se encontraron con la batalla. Era fácil reconocer a los miembros de cada bando, los seguidores del Jinete iban todos de negro, mientras que los defensores que habían ido desde el castillo estaban vestidos con armaduras. En un solo vistazo, Ron encontró al Jinete, que estaba peleando con Harry, Sirius y Remus, después de buscar un lugar seguro en el que Hermione pudiese esconderse, a pesar de sus protestas de querer estar con él, se dirigió hacia ellos, por el camino pudo ver a Draco, a sus hermanos y a su padre, con los que luego arreglaría cuentas, e incluso Cormac y el señor Granger estaban por allí.
- ¿Así que crees que puedes luchar contra mí?- Le preguntó el Jinete mientras le veía acercarse.
- Te vas a arrepentir de lo que nos has hecho a Hermione y a mí.- Le dijo mientras Harry le alcanzaba su espada, que había tenido la buena idea de llevarla, mientras que se encargaba junto con Sirius y Remus de cubrir las espaldas de Ron mientras éste peleaba con el Jinete.- Pero antes quiero que me resuelvas algunas dudas.
- Estaré encantado.- Dijo mientras se lanzaba a por el primer ataque, que Ron consiguió bloquear casi sin esfuerzo.
- ¿Cómo sabes todas esas cosas? ¿Cosas que solo deberíamos saberlas pocas personas?- Preguntó, eso era lo que más le importaba, eso y saber si se había colado en el castillo.
- Fue muy fácil, el castillo tiene multitud de pasadizos secretos desde los que es posible entrar y salir, uno de ellos conecta directamente con esta pequeña fortaleza, lo único que tenía que hacer era recorrerlos y ya estaba dentro, además alguno de ellos dan a lugares realmente espectaculares, como a la Torre Oeste, tengo entendido que es donde celebráis la asamblea.- Ron se quedó momentáneamente paralizado.- Hay otro que da a tu propio despacho, es fascinante con lo dura que parece la piedra y lo fácil que se cuela el sonido a través de un pequeño agujero, ¿verdad?- Preguntó socarronamente.- Y claro, luego están también mis espías.
- ¿Espías?- Preguntó Ron, el ya había pensado en esa posibilidad, pero no creía que nadie de su castillo pudiese traicionarle.
- Están por ejemplo los Carrow, hermano y hermana, de esta manera me enteré de tus métodos de entrenamiento y del embarazo de tu esposa, que ¿Dónde está? Podría participar con nosotros en esta agradable charla.- Dijo el Jinete, haciendo enfadar a Ron.
- ¡No volverás a tocarla!- Dijo atacando esta vez él, el Jinete detuvo el ataque con la misma facilidad con la que lo había hecho él antes.
- Aún no he terminado.- Dijo comenzando a enfadarse.- Tu me has hecho una pregunta, y yo te la voy a contestar, te voy a contestar a todo lo que quieras, antes de matarte. Hay otro espía que me ha sido de utilidad y del que jamás ha sospechado nadie.
- ¿De quién se trata?- Preguntó Ron curioso, ¿otro espía?
- De Snape.- Dijo despacio, disfrutando de la reacción de Ron, que le habían abierto los ojos y la boca por la sorpresa.- Ha sido realmente útil, me avisó de la llegada de tu padre el día de tu cumpleaños, de la llegada de tu esposa…
- Eso es lo que te hemos hecho creer.- Dijo Albus entrando por la puerta, haciendo que los combates se detuviesen por un momento.- En realidad seguía mis órdenes para que tú te enterases de lo que a nosotros nos interesaba.- Todos le miraron estupefactos, sobre todo los Weasley, que no tenían ni idea de que Snape fuese un doble espía.- Pero decidí mantenerlo en secreto hasta que llegase el momento adecuado, y ese momento ya ha llegado.
- Ya no importa a quien le deba su lealtad cada uno, porque dentro de poco yo seré dueño y señor de todas estas tierras y me vengaré de los que me traicionaron.- Dijo el Jinete.
- Nada de esto te pertenecerá jamás.- Dijo Ron con la espada en alto.
En cuanto vieron que volvían a pelear, los demás combatientes que se había parado con la llegada de Albus volvieron también a la pelea. A pesar de que todavía seguía dolorido por lo azotes recibidos, Ron se movía con una gran destreza, demostrando de esta manera todos sus años de duro entrenamiento
Uno a uno, lo seguidores del Jinete fueron cayendo, ya que no se encontraban tan bien preparados como lo estaban los hombres del castillo, hasta que al final solo quedaron Ron y el Jinete, una batalla que parecía que nunca iba a acabar.
Ambos, al ver que el otro sabía perfectamente como bloquear sus ataques, decidieron cambiar de estrategia, se dedicaban únicamente a atacarse, con la esperanza de que alguno saliese herido, aunque fuese con un simple corte, lo suficiente para distraerle y darle el golpe final. Pero esa estrategia tampoco parecía funcionar, hasta que en un mal golpe, el Jinete le arrebató la espada a Ron, haciendo que la suya propia se le escapase de las manos.
Ahora se encontraban frente a frente, sin ningún tipo de arma por parte de Ron, pero el Jinete todavía guardaba algo debajo de la manga, lentamente, se apartó la capa dejando a la vista la pequeña pistola que guardaba en su cinturón. Antes de que pudiese sacarla, Ron corrió hacia él, haciendo que los dos cayesen al suelo, para mala suerte de Ron, el Jinete había conseguido sacar la pistola y se encontraba disparando al aire, con la esperanza de darle. Los hombres que se encontraban observando la pelea, a la espera de ayudar a Ron, corrieron a refugiarse. Mientras que en el vestíbulo los disparos y los forcejeos continuaban. Hermione, que desde su posición veía todo lo que ocurría, temblaba de miedo porque algo le pasase a Ron, y cuando finalmente, un último disparo se oyó y ambos se quedaron quietos, su corazón se paralizó.
- ¿Ron?- Preguntó con la voz temblorosa, mientras se dirigía a ellos.
Uno de los dos, no podía saber cual, se encontraba respirando entrecortadamente, como si estuviese recuperando el aliento.
- ¿Hermione?- Dijo Ron levantándose poco a poco.
Fue entonces cuando pudo ver la sangre que brotaba del Jinete. Con un suspiro de alivio abrazó a Ron con todas sus fuerzas, haciendo que soltase un pequeño quejido por sus heridas.
- Lo siento, lo siento, ¿estás bien?- Le preguntó mientras le cogía la cara con la dos manos.
- Si.- Dijo mientras se acercaba a besarla. Pero el repentino sonido de aplausos y v vítores les cortó, haciendo que ambos se sonrojasen.
Poco a poco, comenzaron a retirarse del aquella fortaleza, dejando algo de privacidad a Ron y Hermione.
- Te amo.- dijo Ron mirándola a los ojos
- Te amo.- Le contestó ella antes de besarle, mientras el amanecer comenzaba a asomarse por el horizonte.
Se encontraban caminando por un sendero, no debía saltar mucho para salir del bosque, ya que se empezaban a apreciar pequeños rayos de sol que se colaban entre las hojas de los árboles. Aprovechando que se encontraban Harry, Draco y Neville con ellos, Ron decidió preguntarles una incógnita que seguía en su cabeza.
- ¿Cómo supisteis donde estábamos?
- Cuando vimos que tardabais mucho en volver, decidimos ir a buscaros, y al ver todo tirado por el suelo nos imaginamos lo peor, así que fuimos al bosque, y allí oímos al idiota de Zabini hablando con Dolohov, que le estaba contando no se qué de que por fin su señor iba a recuperar lo que es suyo, pero lo que nos llamó la atención fue que dijeron tu nombre, así que decidimos seguirle y llegamos hasta la fortaleza.
- ¿Pero cómo consiguió encontrarnos Neville en ese laberinto de fortaleza?- Preguntó Hermione curiosa.
- Decidimos que Harry fuese en busca de ayuda, Neville y yo pensábamos en como os íbamos a encontrar, hasta que a Neville se le ocurrió usar la distracción de los hombres para escabullirse y entrar.- Explicó Draco.
- Pero el problema era que no tenía ni idea de donde estabais, así que cuando la batalla comenzó y vi que Bellatrix se marchaba por un pasillo decidí seguirla, era raro porque Bellatrix no es de las que rechaza una buena pelea, así que pensé que seguramente iría a avisarle, y donde estuviese él, estaríais vosotros.- Terminó de explicar Neville.
- Neville eso es increíble y muy valiente.- Dijo Hermione.- Muchas gracias. En realidad, gracias a todos, no sé que hubiese sido de nosotros si no llegáis a aparecer.
Finalmente, entablaron una conversación más alegre y llegaron al límite del bosque, allí se encontraba el pueblo entero, que querían comprobar por sí mismos que todo había acabado, y que ya no volverían a vivir la pesadilla que habían vivido las últimas semanas.
Nada más llegar al vestíbulo, donde se encontraban Ginny, sus cuñadas, Hannah, y las señora Granger y Weasley, Ron ordenó que todas acompañasen a Hermione hasta el cuarto, y que el médico fuese inmediatamente a revisarla, mientras que el organizaba una reunión en su despacho, con sus hermanos, lo miembros del consejo y su padre. Tenía cosas que aclarar con ellos.
Una vez que todos hicieron lo que había ordenado, y de despedirse de Hermione con un beso, se fue a su despacho, donde ya le estaban esperando.
- Ron yo…- Comenzó a decir su padre, pero le cayó con un gesto de la mano.
- Mi vida ha sido un infierno lo últimos años- Comenzó- He sido acusado de asesinato, he cargado con una culpa enorme, y la mujer a la que amo y mi hijo han estado a punto de morir. Ahora responded, ¿Por qué demonios nunca me habíais contado nada? De la cláusula especial que te llevó a dejarme el castillo- Dijo mirando a su padre.- De que Snape era un doble espía- Dijo pasando su mirada a Albus.- De porque vosotros aceptasteis todo esto sin decir ni una sola palabra.- Gritó mirando a sus hermanos, a Sirius y a Remus.- No solo estaba mi vida en peligro, sino también las de Hermione. ¿Se puede saber que os he hecho para merecer todo esto?
- Ron, comprendemos que estés enfadado, es normal.- Empezó Bill, Ron le fulminó con la mirada.- Pero llegamos a la conclusión de que para ti hubiese sido una gran presión saber toda la verdad.
- Eso dilo por ti y por Percy.- Saltó de repente Charlie.- Os recuerdo que Fred, George y yo queríamos contárselo todo desde que papá le dio el castillo.
- Ron, todo esto ha sido culpa mía.- Dijo el señor Weasley, callando lo que fuese a responder Percy.- Eres mi hijo pequeño y quería protegerte del destino que te había tocado, pero ahora me doy cuenta de que lo único que he hecho ha sido fallarte. ¿Crees que podrás perdonarme?
- Nunca ha habido nada que perdonar, solo quería saber las respuestas. Sé que lo has hecho para protegerme, pero te hubiese agradecido que me lo hubieses contado desde el principio, se hubiesen podido evitar muertes.
- Yo siento no haber contado que Snape era un espía.- Dijo Albus.- Le pedí ayuda cuando los padres de Harry fueron asesinados, me contó todo, que ese hombre les había matado, que él era el heredero del castillo si no se cumplía la cláusula… Lo hice para protegeros a todos.
- Está bien.- Dijo Ron poniéndose de pie.- Ahora si me disculpáis quiero ver cómo están mi esposa y mi hijo, que algún médico me revise para que Hermione se quede tranquila.- Y salió por la puerta.
Cuando llegó hasta su habitación, después de que el médico le revisase las heridas, comprobó que Hermione se había quedado dormida, posiblemente mientras le esperaba, sonrió, la dejaría dormir, había sido una larga noche. Se dirigió hacia el cuarto de baño para bañarse, cuando oyó unos pasos.
- Yo también necesito un baño ¿sabes?- Dijo Hermione con una sonrisa en la cara.
Ron solo rió, le quitó el vestido a su esposa, y juntos se metieron en la enorme bañera.
- ¿Te ha revisado la el médico?- Le preguntó mientras acariciaba su plano vientre.
- Sí, ha dicho que estoy bien, que lo único que necesito es descansar hasta que se me pasen los dolores.- Se quedó callada un momento.- También ha dicho que nuestro bebé está perfectamente, y no a sufrido ningún daño.- Sonrió.- Se parece a ti.
- ¿A mí?- Hermione asintió.- ¿En qué?
- Es un luchador.- Respondió sencillamente.
Ron rió, era una risa feliz, por primera vez en mucho tiempo podía decir que estaba tranquilo con el futuro. Tenía una esposa a la que amaba y que ella le amaba a él, y su hijo se encontraba sano. No había nada mejor que eso.
Hola!
Con mucha pena tengo que deciros que ya solo queda un capítulo. Quiero dar las gracias a todos los que habéis leído esta historia, gracias a vosotros he podido escribir esta historia sobre todo en alguno momentos en los que mi inspiración se quería ir de vacaciones. Muchas gracias :)
