Bueno hoy toca la tercera y última parte de la cabaña, por cierto, el texto del final o el que anda por el final es el mismo que aparecía en el prólogo o primer capítulo, espero que los disfruten!


Kabaña III Parte

Miércoles 1 de diciembre, 6: 00 a.m.

La cabaña parecía estar desolada, todos descansaban, ya fuera por la resaca o porque simplemente el frío clima se prestaba para estar dentro de la cama –o colchones como la mayoría de los chicos-. Pero ese rato de paz y tranquilidad no duró tanto como hubiesen deseado. Una de las puertas de las habitaciones de arriba se abría y de ella salía Takao al baño, hizo un poco de ruido bajando las gradas, luego jalando la cloaca y nuevamente al subir las gradas. Los que descansaban en los colchones trataban de ignorar la situación. Sin embargo, a los 20 minutos escucharon la misma situación, la puerta abrirse, Takao bajando las gradas y repitiendo la misma rutina. Otra vez los demás trataron de ignorar en la medida de lo posible la situación. Eso fue hasta la tercera vez.

- ¡Takao!- gritaron todos molestos.

- ¿Podrías por favor decirle a tus entrañas que descansen hasta que los demás queramos levantarnos?- para sorpresa de más de uno Kyo gritaba e hizo posible el milagro, Takao se encerró en el cuarto y luego de 20 minutos pudieron estar tranquilos de que ya no saldría más.

Sin embargo, "el daño" ya estaba hecho y ninguno podía volver a dormir. Hacia la dirección de Kai se escuchaban quejidos, posiblemente la resaca tenía efectos en él y su cabeza estaría a punto de estallar. Emily no podía ocultar los constantes dolores de todos los golpes que había recibido en el viaje, y Mathilda nuevamente tenía su estómago que le iba a matar.

- Creo que es mejor que nos quedemos en "cama" un poco más- propuso Kyo al ver que nadie estaba en condiciones de levantarse.

Así pasaron una hora más, hasta que los estómagos de más de uno exigían algo de comer. Julia y Max se levantaron a recoger el desastre causado la noche anterior, ver que tenían que botar y que podía ser consumible aún, además de lavar los platos. Por otro lado Kyo y Emily levantaban las mantas y almohadas y las amontonaban en una esquina, esperando a que los cuartos fueran abiertos para poder poner todo en su lugar. Mathilda por su parte prefirió ducharse para ver si de esa forma lograba sentirse mejor. Y Kai… pues al no querer solamente un espectador y al estar imposibilitado a salir por las condiciones del clima, decidió hacer el desayuno.

- Dejaré esto claro, haré el desayuno sólo para nosotros seis, los otros cuatro buenos para nada, se las tendrán que ingeniar solos- aclaró al momento en que se ponía a cocinar.

- De acuerdo- asintieron todos en medio del desconcierto y el agradecimiento, pues francamente ninguno de ellos deseaba cocinar para 6 o bien 10 personas como debía ser en realidad.

Luego de un verdadero y arduo trabajo para Kai – tomando en cuenta que siempre cocina sólo para sí mismo- todos se sentaron a gozar del desayuno. Aunque el silencio hubiera sido la mejor compañía dado al destacado dolor de cabeza que aquejaba a más de uno, hubo más de una conversación, carcajada, grito de sorpresa y demás. De pronto las cuatro personas desaparecidas hacían acto presencia.

- Buen día- saludaba animado Takao.

- Suerte que tus intestinos nos dejaron descansar, de otro forma no serían tan buenos- replicó Kai, quien terminaba su desayuno y lavaba su plato.

- Je, muy gracioso Kai, y ¿qué tenemos para desayunar?- preguntó Takao de forma inocente.

- Ammm, bien digamos que tienen lo que quieran preparar- respondió Julia cerrando un ojo.

- ¿Qué?- Takao no pudo ocultar su sorpresa.

- Está bien Takao, yo cocinaré- dijo Rei habiendo entendido el mensaje.

- Te ayudo- siguió Mao al chico chino.

Así una nueva ronda de desayuno daba inicio y mientras los más dormilones comían algo, el resto se preparaba para disfrutar del baño. Claro, no que tuvieran prisa, el transporte de la BBA llegaría hasta las 5 de la tarde y eso significaba pensar en almuerzo y quizás una merienda a media tarde. Pero antes de pensar en eso, Mathilda, Julia, Max, Emily y Kyo se divirtieron tomando fotos de los momentos más representativos en esa cabaña, claro está dramatizados por ellos mismos. Entre los cuales estarían, Hiromi caminando como zombi y pateando puertas, Emily siendo aplastada por todos y siendo golpeada contra la pared por Mathilda, incluso interpretando la cara alcoholizada de Kai. Obviamente sin que él estuviera presente. Entre muchas otras fotos que se les ocurrían en el momento.

Era ya el medio día, y luego de la sesión fotográfica, todos habían vuelto a jugar cartas, todos menos Kai que otra vez se había retirado con su mp3 al balcón. Los dormilones y apartados aún estaban en medio de duchas y apuros pues querían estar listos para al menos tener un almuerzo todos juntos. Un almuerzo que parecía no iba a llegar si nadie se ponía a cocinar. Pero qué hacer, todos estaban cansados, las largas noches que terminaron hasta la madrugada, y en cierta forma unos cuidando de otros había resultado ser algo que los desgastó a todos. A las 12:30 p.m. nadie parecía mover un dedo u olla para hacer algo. Hiwatari bajó y vio el ambiente, no podía creerlo nadie había hecho nada, y aunque no quisiera admitirlo sentía un agujero en su estómago que le haría capaz de comer tanto como nunca antes lo había hecho. Con un gesto de resignación y algo indignado de que fuera la segunda vez en el día que le tocara cocinar, inició su proeza, la cual nadie notó hasta que el aroma de los diferentes platillos les atrajera.

- Viejo, eso se ve genial, ¿necesitas ayuda?- dijo Takao, y pese a que Kai no lo quisiera toda ayuda sería bienvenida.

- Parte eso que está allí y ponlo en esta olla- indicó Kai.

- Les ayudaré con la ensalada- Julia aparecía nuevamente y se hacía cargo de esa parte.

- Yo prepararé el jugo- anunció Mathilda.

Era un milagro, por fin había unas cuantas personas que cooperaban con la comida, aunque para Kai eso no era suficiente, era la segunda comida que preparaba y se suponía que él debía descansar en ese viaje. Sin embargo, se le hacía cómica la situación y luego de una hora de trabajo "grupal" el almuerzo se encontraba listo y servido por el mismo Hiwatari, quien se sentó de último hasta que todos tuvieran su almuerzo servido. Por dentro, esperaba que ninguno se acostumbrara a ese comportamiento de él, pues era algo que desde ese momento se estaba jurando no iba a volver a suceder.

- Mmmm, esto está delicioso- exclamó Mathilda.

- Es cierto, cocinas bien Kai- continuó Rei.

- Y eso que nunca se le había visto haciendo algo productivo en una cocina- replicó Takao con una risa que desapareció al instante de sentir la mirada matadora de Kai.

- No importa lo que diga Takao, estoy de acuerdo con Rei, cocinaste genial- mencionó Julia.

Pero ante los comentarios, Kai no propició ni una sola palabra de agradecimiento, pero él era así, se sentía bien de haber tenido éxito mas no era necesario hacerlo obvio o evidente a los demás. El almuerzo terminó y finalmente no había platos que lavar, pues habían pactado comer en platos desechables para no tener que rifarse esa responsabilidad. Luego de eso, Kyo y Emily terminaron de colocar los colchones en su lugar, Rei y Max movían los sillones de vuelta a sus posiciones y el resto descansaba.

A eso de las tres de la tarde decidieron revisar la lacena y ver qué quedaba para comer y acompañar con una taza de chocolate caliente o una taza de café dependiendo de cada quien. Galletas, malvaviscos con leche condensada, y tostadas acompañaron ese último aperitivo y ninguno lo pudo negar, pese a que no había pasado mucho tiempo desde que habían almorzado.

Y a las 4, las miradas nostálgicas se hicieron sentir en los que la pasaron realmente bien, Mathilda, Emily, Max, Julia y Kyo… e irónicamente una semi-sonrisa se esbozaba en el rostro de Kai. Por otro lado, Takao intentaba animar a Hiromi, el chico no entendía nada de lo que había sucedido en esos dos días, no sabía el por qué del comportamiento de la chica, pero sí sabía que le había asustado verla más histérica –bruja en su lenguaje- que de costumbre. Rei y Mao parecían no estar teniendo tanta suerte, ya que Rei había defendido el comportamiento de todos, mientras que Mao peleaba diciendo que había sido irracional e inaceptable y que esperaba que el señor Dickenson se enterara de todo para ver qué tipo de medidas tomaría.

En fin, el viaje ya se mostraba agonizante y todos allí en lo único que pensaban era en seguir tomando fotografías o eliminar la comida, esto último principalmente hecho por Takao. La espera fue corta, pues en cuanto menos lo imaginaron un representante de la BBA tocaba a la puerta de la cabaña y les indicaba que era hora de partir. Otro funcionario entró a ayudarles con el equipaje, entre otras cosas –como tomar fotos del lugar y demostrar si los chicos se habían propasado al señor Dickenson, lo cual iba a ser cierto, gracias a la evidencia dejada por Hiromi.- Todos subieron a la buseta y las dos horas de viaje de regreso desde ese lugar hasta el centro de la ciudad de Akenobo se realizó otra vez con conversaciones, risas, y demás sentimientos que se pudieran tener en ese grupo de jóvenes.

Llegada a la sede de la BBA.

Lo que menos esperaban era lo que los iba a recibir, un molesto señor Dickenson que había visto las fotos que le habían sido enviadas por e-mail de parte del funcionario. Al momento en que descendieron de la buseta en el parqueo de la BBA el señor Dickenson les pidió entrar a la oficina. Encendió el video beam e inició a proyectar las fotografías. Las cerraduras dañadas, un vidrio reventado, botellas de licor a las afueras de la cabaña, en fin todo lo que hubiesen querido ocultar salía a la luz.

- ¿Quién me quiere explicar esto?- pronunció la voz del señor Dickenson que sonaba más severa de lo que hubieran imaginado.

El silencio reinó, todos se miraban como viendo a ver quién daría la primera explicación, nadie abrió la boca.

- Muchachos, sólo quiero que me expliquen qué sucedió y por qué- mencionó el anciano cambiando un poco su tono de voz para ver si eso ayudaba a la confesión, todo siguió igual.- Me temo que si no hablan tendré que sancionarlos a todos de la BBA por un mes.

- Mire no tengo tiempo, debo de preparar un informe para una junta mañana, así que es simple, bebimos, nos emborrachamos, unos más que otros, perdimos el control, principalmente Hiromi, pero somos adolescentes, es parte de la vida, y prácticamente usted nos sirvió esto en bandeja de plata y si no le molesta debo de irme- Hiwatari Kai daba la explicación y la justificación.

Todos miraron al chico bicolor levantarse y salir a prisa, no mentía con lo del informe, y ni sabían desde cuándo trabajaba para su abuelo, pero eso era lo de menos en ese momento. Las miradas regresaron al señor Dickenson que parecía más impresionado por lo que acaba de suceder. Se quedaron por unos minutos en silencio esperando a saber qué diría el presidente de la BBA.

- Bien, ante todo quiero dejar claro que no apruebo el comportamiento que tuvieron en la cabaña y mucho menos la acciones que cometieron- argumentó el anciano- Sin embargo, por esta vez lo dejaré pasar, los quiero a todos aquí a las 8:00 a.m. de mañana, sin quejas ni retrasos.

- De acuerdo- respondieron todos, suspirando con alivio de ver que las cosas habían acabado de forma "positiva."

- Y Takao, por favor dile a Daichi, regresó hoy de su isla, pero no tuve tiempo de informarle.

- Claro señor, lo haré- replicó el peli azul.

- Gracias, nos vemos mañana- los adolescentes salieron de la oficina del señor Dickenson mientras el anciano se quedaba allí, tomó la foto del primer campeonato en donde los Bladebreakers, ahora G-Revolutions se habían coronado como campeones- parece que fue ayer que eran niños, ahora mis muchachos están creciendo a prisa- dijo el hombre de forma nostálgica con una tierna sonrisa. Guardó la fotografía, tomó su sombrero y abrigo, apagó las luces de su oficina y se dirigió a su hogar.

De regreso a casa…

Pensamientos de Takao…

"Wow, en el momento en que el señor Dickenson nos llamó y al momento en el que habló creí que iba a matarnos, pero al menos todo salió bien. Adoré estos días, dormir, comer, sin hacer entrenamientos ni ejercicios de ningún tipo, sin el abuelo molestándome por hacer mis deberes, viví como un rey. Lo único incómodo fue el comportamiento de Hiromi, aún no entiendo qué diantres pasó con ella, y creo que nunca lo entenderé. Hogar dulce hogar, entro rápidamente y en efectiva me encuentro con el niño mono y mi abuelo, no puedo esperar a contarles del viaje… bueno una parte del viaje… la parte calmada… ahora que lo pienso ¿hubo una parte calmada?

Pensamientos de Hiromi…

"Hay personas tontas y Hiromi… cielos, me preguntó qué irá a decir Takao de mí, qué pensarán las chicas de mí, oh cielos todos me verán como la loca del grupo. Y mi cabeza aún me da vueltas… soy todo un fracaso… … un momento ¿qué estoy diciendo? Si esto lo digo yo, lo que los demás piensen ha de ser un asco. Tatibana Hiromi, hazle frente a la vida, hiciste el ridículo, pero el mundo no se ha acabado, además son experiencias y lecciones de vida, mira el lado bueno desde ¡ya! Olvida lo malo y sonríe a la vida, eso será mejor… y más fácil de afrontar.

Pensamientos de Max…

"Mis vacaciones han terminado, ahora tengo que volver a casa, papá estará ahí y es fijo que me verá con esa mirada de "perdona" con la que me ha visto desde que me dijeron que se separaban. No quiero verle, desearía estar aún en la cabaña, riendo con mis amigos y olvidándome de todo lo que pasa aquí, pero creo que eso sería de cobardes. Ahora me toca esperar a ver qué pasará de todo eso."

Pensamientos de Rei…

"¿Quién entiende a las chicas? Complací a Mao al quedarme con ella todos esos días, y ahora no soporta hablarme por el simple hecho de que no estuve de acuerdo con ella en ciertos comentarios. Sé que se le pasará en el momento que ella quiera, pero me hace querer perdérmele de vista por días para sentir paz. Se hace tarde y lo único que quiero es dormir, fue un viaje agotador pese a todo el descanso que tuvimos."

Pensamientos de Kyo…

"Nunca creí que llegaría el día en que la pudiera pasar bien sin tener tecnología cerca de mí, pero parece que así acaba de ser. Me gustó divertirme y olvidarme de mi posición como el niño listo del Beyblade por unos momentos. Fue algo diferente, algo que me renovó como persona, aunque igual no quiero que ese "nuevo" Kyo elimine a la persona que soy, después de todo que serían los G-Revolutions sin el jefe."

Pensamientos de Emily…

"Soy una joven científica que siempre se toma con seriedad y nunca puedo dejar mi comportamiento de entrega y devoción a la ciencia. Por eso lo que más hice en nuestra estadía fue observar los comportamientos de todos y muchos me causaron sorpresa… incluso mi propio comportamiento, pero mi conclusión después de toda esta observación es que a todos nos une el Beyblade, pero no es lo único que nos puede unir, al parecer ya todos somos buenos amigos, pero esa teoría tomará un poco más de observación de mi parte."

Pensamientos de Mathilda…

"En mi equipo soy la niña dulce que no mataría a una mosca… se sorprenderían de saber todo lo que hice con estos chicos en estos dos días y medio. Debo de admitir que Julia y Emily son unas chicas excelentes y las conversaciones con Max, Kyo y… Kai no fueron tan malas, es bueno saber que preferí quedarme aquí y no regresar con el resto de mi equipo un mes atrás cuando anunciaron el regreso… disfruté estar aquí sin duda alguna."

Pensamientos de Julia…

"Se dice que el circo está lleno de diversión, pues en estos dos días viví un circo completamente diferente, pero igual o más divertido. Las apuestas fueron lo que le dieron el toque mágico a este viaje y debo de decir que ganar este dinero es lo más fácil que he hecho. Me dediqué secretamente a ayudarles a Mathilda y Emily porque no creí que consiguieran su meta, pero lo lograron y de qué manera. Aunque me siento un poco mal por Hiromi, pero sé que ella estará bien. Sin duda alguna hay que repetir esto."

Pensamientos de Mao…

"Agradezco que todo terminara. Este viaje era una buena idea hasta que esas chicas inventaron la idea de las apuestas, las apoyé en un principio porque no creí que se fuera a llegar tan lejos. Pero bueno, prefiero no pensar en este momento, no quiero molestarme más, quiero encontrar tranquilidad para así poder hablar nuevamente con Rei… que es algo que no logro desde que salimos de la cabaña, detesto que tengamos diferencias en opiniones, porque luego recuerdo que eso es lo normal de la vida y me da el dolor de conciencia por haberme molestado por algo tan tonto… ya hablaré con él."

Pensamientos de Kai…

"No puede ser que aún no haya llegado a la mansión, son las 9: 30p.m., creo que hoy tampoco dormiré…eso o dejar que mi abuelo gane y en definitiva no dejaré que gane."

Y con esto el viaje de la cabaña se daba por terminado, cada chico tenía una forma distinta de ver lo ocurrido, y cada uno tenía que hacer frente a una nueva situación, ya fuera una consecuencia de sus actos en la cabaña o algo nuevo que se abría paso en sus caminos. A fin de cuentas, eso era la vida.


Bueno y ahí termina la odisea de la cabaña, espero les haya gustado, ahora viene una tripleta de capítulos centrados en Kai... sí digamos que siempre me ha gustado escribir de él XD... nos vemos!