Buenas! Aquí les traigo el quinto cap de este proyecto, tengo que admitirlo, esta es la segunda fan fic de Beyblade en la que me esfuerzo tanto, al principio no le ponía tantas ganas, pero bueno ahora simplemente es algo que está pasando, creo que es porque es un poco más variada a las que he hecho con anterioridad. En fin como iba diciendo este es el quinto cap, el primero de una serie de tres caps con esta temática. Espero les guste, aquí ya empiezo a introducir un poco más a los demás equipos, especialmente a los NeoBorg =p


Agua y Aceite

Primera parte.

10: 00p.m. miércoles 1 de diciembre:

El tormento-agradable –hasta cierto punto- de la cabaña ha terminado, no así puedo decir que ya se terminó el dolor de cabeza ocasionado por esas 60 horas (4 horas de viaje, 56 horas de estadía) 13 minutos con 45 segundos (invertidos en la estadía o viaje de regreso) de gritos, risas, parloteo y… tragos. Ahora tengo menos de 2 horas para revisar trescientas páginas de datos y estadísticas, para al menos conseguir dormir 5 horas decentes, ya que desde el domingo, antes de que me involucraran en ese maldito viaje, no he podido dormir del todo bien. Sin duda alguna esto es una artimaña más por parte de mi abuelo para demostrarme cuán inútil soy para las empresas, y cuán parecido puedo llegar a ser a mi padre, cosa que es lo que más me repugna.

5: 10 a.m. jueves 2 de diciembre:

¡Genial! Me quedé dormido diez minutos de más, cosa que me costará si me intento retrasar en otra cosa. Trato de espabilarme lo más pronto posible, paso directo al baño, enredándome entre los bultos que había dejado en el suelo de mi habitación el día anterior y casi cayendo. Creo que ese "pequeño" tropezón hizo que me despertara más rápido. Tomé la ducha y me vestí en menos de 15 minutos, igual no sería lo suficiente para compensar el rato que me había quedado dormido. Por lo cual preferí salir de la mansión sin comer mi desayuno. Con mucha suerte en la junta conseguiría algo de café y sería suficiente para pasar la mañana.

7:45 a.m. jueves 2 de diciembre:

Lo que me faltaba, el tránsito desde que el auto salió a carretera ha sido espantoso… era de esperarse, se acerca la maldita navidad, el clima es terrible y la ciudad es terrible. ¡Malditos diez minutos! ¡Maldita mansión ubicada en las afueras de la ciudad! Este día parece ir de mal en peor, ahora mi cabeza me está matando, aún estragos del viaje con mis compañeros de equipo y otros. El carro no consigue avanzar y faltan tan sólo 10 minutos para que mi abuelo inicie el despliegue de llamadas a mi celular… o menos.

- ¿Aló?-

- ¿Dónde diantres estás?- siseó el viejo.

- En la autopista- repliqué a secas.

- ¿Acaso no te tomas esto en serio?- gruñó molesto.

- Llegaré a las 8:30 para la junta- contesté esperando que la conversación terminara.

- Más te vale, no quiero que me dejes mal con esta firma- sentenció y finalmente colgó el teléfono.

Milagrosamente el tránsito se comenzó a mover y parecía agilizarse, lento pero seguro. Tomé el portafolio y comencé a repasar los datos, no había tenido mucho tiempo de aprenderme con precisión todos los puntos que tenía que defender. Y para colmos, este maldito dolor de cabeza no me dejaba en paz. Lo bueno fue que el chofer logró maniobrar y tomar una vía despejada, asegurando mi llegada con unos veinte minutos de ventaja. Bajé del vehículo y entré al edificio de las oficinas del emporio Hiwatari. Tomé el ascensor y marqué al piso 27. Aún llevaba algo de tiempo, podría hacer calla a mi abuelo, "saludar" a los clientes y hacer mi presentación… eso hasta que a alguien se le ocurrió frenar mi ímpetu en el piso 20 y comenzar a subir con toda la paciencia unas cinco cajas dentro del ascensor una a una. No lo pude tolerar más, bajé del ascensor y subí por las gradas del edificio a toda prisa. No hacía falta destacar que la facha con la que llegué no fue la mejor. Mi abuelo esperaba por mí afuera del despacho en el que se llevaría a cabo la junta, hora 8:25 a.m.

- Siempre tratando de hacerme ver mal, ¿no, nieto?- ese fue su saludo, y debo decir uno de los más amables- acomoda tu cabello e igual tu camisa y corbata, y recuerda, no actúes como un chico de 16 años, sé maduro y profesional.-

Me pregunto si mi abuelo recordará que gracias a él nunca he actuado de acuerdo a la edad que realmente tengo. La junta dio inicio a la hora pactada, mi abuelo realizó las presentaciones, mientras yo sólo esperaba el momento de hablar.

9: 55 a.m. jueves 2 de diciembre:

Finalmente la junta acabó, parece ser que mi abuelo ha conseguido lo que quiere, mueve sus dedos de manera sincronizada y eso sólo lo hace al ganar. Lo compruebo en cuanto nuestro cliente se expresa.

- Creo que tenemos un trato Souchiro- el gerente de C&DL Company menciona- Y además siempre es un placer tratar con las próximas generaciones, ¿cuánto falta para que tu nieto te relee de tu cargo?- ni siquiera yo me había preguntado eso.

- Oh, aún falta mucho tiempo, el chico sólo tiene 16 años- contestó en medio de una risa sarcástica mi abuelo, no sé si porque sabe que en realidad tengo 15 o porque mi teoría es cierta y tiene pacto con el diablo y no envejece.

- ¿16? Para tener 16 años luce como un muchacho sumamente maduro- replicó sorprendido.

- Lo sé, por eso me siento orgulloso de él- el cinismo era una de las más grandes cualidades de mi abuelo.

- Bueno no queda más que decir, el próximo lunes por la mañana te enviaré los papeles que garanticen nuestro convenio- mencionó a la vez que estrechaba la mano de mi abuelo y luego volteó a mí ofreciendo su mano de la misma forma- un gusto haberte conocido, Kai.

- Igualmente señor- de las pocas ocasiones en las que logro ser cortés de manera "natural".

10: 03 a.m. jueves 2 de diciembre:

Termino de recoger mis carpetas y maletín, lo único que quiero por ahora es comer o beber algo y tomar una aspirina, la cabeza me sigue matando. Mi abuelo no ha dicho nada, posiblemente me permita irme sin hacer preguntas o poner alguna traba, y me dejara pasar el resto del día como lo desee.

- ¿Tienes planeado ir con los vagabundos de tus compañeros?- preguntó hostilmente.

- No lo sé- respondí, no deseaba discutir con él aunque ya sabía que en realidad sí iría a la sede de la BBA.

- Bien, de todos modos estas libre, hiciste un trabajo aceptable, creo que pudiste haberlo hecho mejor- sí, mi abuelo no tendrá nunca algo totalmente positivo que decirme.

- Claro - contesto y me retiro.

Antes de retirarme totalmente de la sede de Hiwatari Enterprise, voy al vehículo en el que llegué y retiro una mochila que siempre mantengo ahí. El contenido, algo de ropa más cómoda y que no sea un saco y una corbata. Me cambio en el mismo vehículo y así logro emprender la marcha hacia la BBA.

10:37 a.m. jueves 2 de diciembre:

Llego a la sede de la BBA, no es de extrañar que después de tan "alocado" viaje no haya mucho movimiento. Mucho menos después de que el señor Dickenson supiera todo lo que sucedió, gracias a las evidencias dejadas por Hiromi. Aunque todo lo bueno llega a su fin, pues me topo con Takao.

- Llegas a tiempo, el señor Dickenson nos quiere a todos presentes en el auditorio a las 11: 00 a.m.- me dijo con cara entusiasta a lo que debo admitir quedé confundido- dice que es una sorpresa especial, así que creo que ya superó el asunto de la cabaña.-

- Hmm, ya veo- repliqué y me dirigí a la cafetería de la BBA.

Pese a no haber comido nada en todo el día, decidí tomar sólo un vaso de jugo de naranja y comer un pequeño plato de fruta, después de todo lo que más necesitaba era esa aspirina.

- Con que fuiste de viaje y no nos incluiste en tu paquete turístico- esperaba pensar que me estaba volviendo loco y que en realidad Kuznetsov no estaba ahí.

- Al parecer nos está cambiando por los chicos buenos de la BBA- no, no lo imaginaba, la voz del psicópata pelirrojo lo comprobaba.

- Y bien Kai, ¿no piensas saludarnos?- Sergei demostraba la presencia de todo el equipo.

- Así que las niñas están celosas de no haber ido al baile de invierno- con estos tipos lo mejor era comportarse así, y de cierta forma eso me divertía.

- Maldito Hiwatari- siseaba Kuznetsov y eso hacía que me regocijara de felicidad, lo crean o no.

- Tranquilízate, ya sabes que lo dice para fastidiarnos- Sergei el más alto y más listo, contradiciendo la teoría de que la idiotez viene en grandes tamaños.

- Mejor vayamos al auditorio, quiero saber qué es tan importante que demandara la presencia de todos los equipos- dijo el pelirrojo a los otros dos rusos que asintieron.

- ¿Todos los equipos?- no puedo evitar entrar en una especie de sorpresa, convivir con 9 personas durante 60 horas y escuchar ahora que todos los equipos están aquí, es un castigo divino de la manera más irónica.

- Sí, todos los equipos, ¿acaso te asusta eso Hiwatari?- el tono sarcástico de Kuznetsov repercutía en mi cabeza y hacía que el dolor volviera.

- No tarado, sólo tuve curiosidad- repliqué sonando confiado.

Nos dirigimos al auditorio con un paso calmado, vimos al resto de equipos ya dentro del lugar y sentados en las primeras filas, nosotros obviamente preferimos sentarnos en las últimas filas. El equipo de los NeoBorg era conocido por su supuesta "rebeldía" y falta de cortesía ante todo lo que podía representar el deporte del Beyblade. Eso me agrada en parte, nunca me ha gustado ser un niño bueno ni nada así por el estilo, desde pequeño eso es lo que he sido y no quería que después de ese viaje a esa cabaña cambiara la forma en que los demás me vieran. Igual eso no me importaría.

Había murmullos por todo el salón, todos anhelaban saber las buenas nuevas que el señor Dickenson podría dar. La BBA había vuelto al mercado desde hacía 3 meses, y había parecido recuperarse de una forma espectacular. Sin duda alguna el señor Dickenson se la había ingeniado para atraer a varios patrocinadores o tener una buena estrategia de mercadeo que le produjera tanto en tan poco tiempo. Y aquí está, el amable presidente de la BBA se abre paso en frente del auditorio, debo admitirlo es de los pocos mayores a los que respeto al cien por ciento.

- Sean bienvenidos jóvenes bey-luchadores, es un placer tenerlos de vuelta y anunciarles que el próximo enero tendremos un evento muy especial para la BBA, "La Semana Beyblade"- muchos se animaron ante la noticia, aunque puedo apostar a que más de uno no sabía de que se trataría- esta actividad se encargará de promover nuevamente el deporte a nivel nacional e internacional, por lo cual es necesario la colaboración y participación de todos ustedes- finalmente aplaudían y se emocionaban por algo que conocían en un pequeño plano- y ante todo debo de presentarles al mayor patrocinador de este evento el señor Susumu Hiwatari.

El mundo se detuvo para mí, ¿Susumu Hiwatari? ¿Qué pretende mi padre? Los murmullos se disparon y las miradas iban del frente del auditorio a la parte trasera para vernos a ambos. Odio que me miren. Mi padre se posó en frente del auditorio, saludó a todos los bey-luchadores con un gesto amable y luego pude sentir como me buscaba con la mirada.

- ¿Sabías que tu querido papito se iba a presentar? – la ironía de Kuznetsov es tolerable hasta cierto punto, sin previo aviso y antes de que mi padre articule palabra alguna salgo del auditorio.


Bueno ahí lo tienen, espero les agrade el capítulo, la próxima semana vendrá la actualización, así que nos vemos!