Saludos a todos! Viene la siguiente parte de la historia -ya olvidé por cuál capítulo va u.u- Antes de seguir sólo unas cuantas notas más que no recuerdo si he hecho previamente. Los personajes y equipos en su mayoría van a nombrarse como en la versión japonesa (salvo el nombre del equipo G-Revolution y en el caso de personajes Miguel -creo que el nombre de Miguel cambia dado la fonética japonesa y no por las razones que cambian los otros... no sé tendría que buscar info de eso y de estar mal, pues fue algo que dejé pasar ñ_ñ-) .Además aquí tomo la trama de Kai y su padre de acuerdo al manga, pero teniendo en cuenta el pasado de Kai en la abadía -eso hace al personaje más interesante XD-. Y si recuerdo alguna otra cosa que deba de aclarar la haré conforme el fic vaya avanzando. Gracias por los reviews! Sin más preámbulo al capítulo...
Agua y Aceite
Segunda Parte
1:45 p.m. jueves 2 de diciembre:
Salí del recinto, y huí –sí lo admito, no puedo estar frente a mí padre y prefiero huir.- Elegí encerrarme en la sala de entrenamiento, sacar a Dranzer y practicar allí, ese era mi plan para el resto del día e incluso para el resto de mi vida si mi padre es ahora miembro de la BBA. Lanzo en repetidas ocasiones a Dranzer y en más de una ocasión fallo con mi puntería, es simple estoy lleno de ira y Dranzer prefiere ignorarme cada vez que me siento en este estado. O quizás es algo que hace para que me calme, a veces mi propia bestia bit me confunde, pero sé que lo hace por mí bien. De pronto siento que la puerta del salón está siendo abierta y yo estoy listo para estampar a Dranzer en la cara de quien quiera que se esté atreviendo a perturbar mi paz.
Cierran la puerta y cumplo con lo que pienso, lanzo a Dranzer con toda mi fuerza, pero era obvio que ella se revelaría a obedecer mis órdenes. El blade hace un movimiento curvilíneo antes de topar con la cara de Boris.
- ¡Viejo! ¿Estás loco?- grita alterado por casi inutilizar su apariencia ya echada a perder.
- No… sólo quiero estar solo- replico tomando a Dranzer del suelo- Y si no les importa, quiero estar solo, así que lárguense.
- Cielos, tú papá te pone de peor humor que el mismo Volkov…- suscita Yuri y le apunto con mi lanzador haciéndole saber que él podría ser el próximo blanco.- ¿Sabes que todos allí abajo están hablando y conociendo a tu padre?- eso último me pone nauseabundo.
- No, ¿y saben qué? No me interesa lo que mi padre haga- vocifero esperando que dejen de hablar de él.
-Ni siquiera si te contamos que tu padre está planeando hacer una fiesta este fin de semana en la villa Hiwatari y ha invitado a todos los bladers de la BBA que ya están aquí- menciona Sergei con un tono un tanto más calmado, quizás tratando de infundir ese sentimiento en mí, lo cual no logra.
- En realidad, el viaje es mañana- aclaró Yuri.
Mi mente está cada vez más confusa y más molesta, conmigo, con mi padre, por no ver venir esto y con este maldito día, a cada hora se pone peor. ¡Vaya forma de iniciar diciembre! Primero me emborracho y hago el ridículo y ahora mi padre ha vuelto. Sabiendo que Dranzer no me obedecería por mi continuo estado de ira, prefiero dirigir un golpe a la pared. Los NeoBorg simplemente observan y cierran los ojos, todos tenemos algo de psicópatas en este equipo y por eso nadie grita ni se asombra de las reacciones que tengamos.
- Preguntó por ti- Yuri dijo reviviendo la plática.
- Pero tranquilo, dijimos que seguro habías ido con el otro viejo maníaco que llamas abuelo, pero lo dijimos de mejor forma claro- Boris continuo esperando que su sarcasmo me devolviera el "buen humor."
- ¿Ya se marchó?- fue lo único que pude articular.
- Viejo, ¿estás mal, cierto?, ya te dijimos que sigue conversando con el resto, a todos les llamó la atención ver que tu padre es sociable y que tú eres… bueno que eres como eres- Boris con una de sus mejores selecciones de palabras.
- ¿Piensas quedarte aquí todo el día?- preguntó un tanto preocupado Sergei.
- Sí-
- Entonces practicaremos contigo, de todos modos Boris está un poco oxidado- repuso Yuri acompañado de una expresión de indignación por parte de Kuznetsov, simplemente asentí y la práctica comenzó.
Esto era lo bueno de estar con los NeoBorg. Todos con un pasado de una familia extremadamente disfuncional, años de tortura en la abadía y una actitud distinta a la de los jóvenes de nuestra edad. Sin embargo, lo mejor era que nunca hacían molestas preguntas, ni trataban de razonar, pues sí sabían que había una muralla interpuesta por la persona en cuestión, era mejor no seguir. Al contrario de Takao y los otros, quienes siempre preguntan hasta el cansancio aunque no obtengan respuesta alguna.
La práctica fue intensa, nosotros no nos guardábamos nada en la batalla real ni en la batalla de práctica. Por lo general terminábamos con nuestros blades destrozados, y con la responsabilidad de armarlos lo más pronto posible. ¿La razón? No importaba cuántas veces fuéramos derribados o sacados del estadio, volvíamos a lanzar nuestros blades hasta que estos quedaran totalmente fuera del combate por destrucción. El cansancio tampoco era razón para descansar, pero en ocasiones el hambre insaciable de Boris y Sergei lo era. Comenzaba a relajarme un poco hasta que el intercomunicador se encargó de dictar mi sentencia de muerte.
- Hiwatari Kai, el señor Dickenson solicita su presencia en la oficina principal, gracias- la voz de una mujer se encargó de dar la noticia.
- ¿Vas a ir?- preguntó asombrado Yuri cuando me vio tomando mi blade.
- Es el señor Dickenson- dije resignado, los muchachos entendían el respeto que mantenía ante el anciano, así que no dijeron más.
4: 45 p.m. jueves 2 de diciembre
Salí de la sala de entrenamiento, y como no quería que la travesía fuera corta, bajé gradas y caminé por todos los pasillos habidos y por haber antes de llegar a la oficina. La única cosa que temía es que mi padre estuviera allí, frente al señor Dickenson no podría contrarrestarlo como me gustaba hacerlo. Frente a la oficina del señor D, inhalo profundamente y me decido a entrar. Al fin algo positivo, mi padre no estaba allí.
- ¿Quería verme señor?- pregunto de inmediato.
- Sí, pasa Kai, adelante- replica y me hace señas de tomar asiento en el sillón, él se une al instante- ¿Qué sucedió?- su pregunta me deja confundido.
- ¿A qué se refiere?- digo evadiendo la mirada del anciano.
- Kai, sabes de qué hablo, ¿por qué no puedes ver a tu padre?- cuestionó.
- Usted bien sabe la respuesta a eso- como lo he dicho al señor Dickenson lo respeto y por eso le he permitido una visión más amplia de mi pasado.
- Él tenía ganas de verte, ¿hace cuánto no lo ves?-
- Pregunta verle o pregunta desde hace cuánto tiempo no le hablo, porque creo que sabe la respuestas a ambas- contesté en el tono irónico que el señor Dickenson detesta.
- Imagino que ya te enteraste sobre el fin de semana en la villa de tu padre, quiero que estés presente- más que una petición era una orden.
- Tengo trabajo con abuelo Souchiro- repliqué, sabiendo que mentía.
- Es curioso, tu padre mencionó que tu abuelo ya te había autorizado- no era de extrañar que mi propia familia me hundiera en la perdición definitiva.
- Debieron de haberlo hablado sin que yo supiera-
- Bien ahora lo sabes, así que te espero allí- sentencia de muerte definitiva, era obvio que en la villa ya no podría evitar más a mi padre.
11:48 p.m., jueves 2 de diciembre.
Regresé a la mansión, ni siquiera cené, me sentía molesto con mi abuelo, no que fuera una persona de fiar, pero creí que compartíamos el sentimiento de aborrecimiento a mi padre. ¿Cómo pudo permitirle a mi padre involucrarse en la BBA? O mejor aún, ¿cómo fui tan tonto de no haberme dado cuenta? Cuando regresé, revisé las últimas firmas asociadas a Hiwatari Enterprises y allí aparecía Hiwatari.S.A., pero claro pensé que era una nueva subdivisión de mi abuelo, nunca creí que fuera de mi padre.
No logro conciliar el sueño, pensar en mañana me tiene enfermo, todos los equipos más mi padre, pésima combinación. Al menos conozco la villa y sé dónde me puedo esconder…
5: 46 a.m. viernes 3 de diciembre…
¡Genial! Día que no necesito despertar temprano y lo hago, eso sí se puede decir que logré dormir, pues lo que más hice fue dar vueltas de vueltas en la cama y tirar las almohadas en todas direcciones. Me levanto resignado e inicio mi rutina, es mejor empezar el tormento rápido. Tomo una ducha, me visto y salgo a desayunar, sorpresa mi abuelo estaba allí, el dilema es si debo o no cuestionarle acerca del asunto de mi padre.
6: 14 a.m. viernes 4 de diciembre…
- Buen día- saludo, el viejo responde con un ligero movimiento de cabeza.
Una sirvienta me trae el desayuno. Inicio a comer lentamente y pienso si mi abuelo me responderá o no, le miro con disimulo mientras lee el periódico. Habíamos tenido una convivencia "exitosa" hasta el momento, pues nos limitábamos a los negocios. Traer a la mesa temas de la familia, podía provocar que todo se echara a perder.
- ¿Sabías de papá?- existe gente imprudente/tonta y Kai.
- Sí lo sabía- no puedo creer que respondiera tan tranquilamente.
- ¿Y?- mi voz ya no logró salir tan calmada.
- No tengo tiempo para tus reproches- dijo doblando el periódico- pero si deseas una respuesta, curiosidad- dijo y se marchó.
¿Curiosidad? ¿Qué tipo de respuesta retorcida es esa? Si supiera que ya ha olvidado su manera "agresiva" –por decirlo menos- de castigar las imprudencias, seguiría preguntándole por qué. Creo que no hay solución tendré que ir a este estúpido fin de semana.
8:45 a.m. viernes 3 de diciembre…
En la sede de la BBA ha habido movimiento desde las siete de la mañana, hora a la que llegué. Sin embargo, gracias a esos irresponsables de Takao y Daichi no hemos logrado partir a la tortura.
- Para no tener ganas de ver a tu querido papacito, llegaste temprano- lo admito Boris me está sacando de quicio.
- Creo que tú y yo bien sabemos que es mejor rápido e indoloro- replico sin voltear a verlos.
- Oye no seas tan sensible, además cuéntanos, con quiénes vas a compartir este glorioso viaje- repuso sin rodeos- de una vez te recomiendo como … como tu compañero de equipo que es mejor que vayas con nosotros y no con tus lindos niños de los G-Revolutions.
- ¿O acaso te resentirás si viajo con ellos?- no pensé en lo que decía.
- No, te cuestionarán acerca de tu padre, y podemos empezar a abordar ya y así evitarte las molestias que te puedan causar- especificó Sergei, lo que me hizo despertar.
No asentí ni nada por el estilo, pues detestaba que se preocuparan y que además de eso tuvieran razón. La conducta de "amigos protectores" no era algo que necesitara, así simplemente abordé el bus, lo cual ellos entendieron como una positiva para ir con ellos. Nos sentamos al fondo, y vimos como todo el resto de bladers repelía nuestra presencia. Mas, no me fue posible evitar como ciertos susurraban el nombre de mi padre y a la vez echaban una que otra "disimulada" mirada a nuestra dirección. Logramos salir finalmente a las nueve de la mañana, y hay que decirlo, todos los NeoBorg queríamos lanzarnos literalmente del bus al escuchar tanto bullicio, ahora que lo pienso no sé cómo soporté la cabaña… corrección… sí lo sé, unas cuantas botellas con líquido que se podría considerar sagrado para este tipo de situaciones.
Aunque la fiesta que se traía el resto de bladers era un tormento, yo tenía un tormento aún mayor, pensar en qué podía hacer o hacia a dónde podía escapar al momento de llegar a la villa. Tal vez el viejo invernadero pueda funcionarme como solía hacerlo en mi niñez, o bien tendría que improvisar con el sótano de la mansión principal.
- Estamos cerca- anuncié sin darme cuenta, mostrando una obvia tensión en mi cuerpo.
- No puedo creer que esto te cause igual o mayor estrés que una sesión de entrenamiento con Volkov- bufó Yuri al ver mi compostura.
- Hmmmm- fue toda mi respuesta, volteando a ver hacia la ventanilla del bus.
Y ahí estaba la villa Hiwatari, no la he visitado desde que tenía 5 años. ¿Y por qué habría tratado de regresar? Lo único que me trae son recuerdos con mi padre, que espero no esté planeando revivir. Todos, a excepción del Euro Team, miran asombrados el recinto, tiene una mansión, un jardín lleno de rosas, un bey-estadio en medio de ese jardín (el cual creo que es lo que hizo que Olivier pusiera esa cara de emoción, detesto admitir que se parece al bey-estadio que él tiene en Francia), una cancha de tenis y baloncesto, y todo este lugar está rodeado de un bosque, en el cual se encuentra mi recinto de escape alias el invernadero. El bus se abre paso a través de los portones de la villa, y se parquea justo al frente de la entrada de la mansión. Takao y Daichi bajan en estampida, Hiromi y Kyo les siguen de manera más calmada, los Baihuzu son los siguientes, luego los PPB y así se fue hasta que quedáramos sólo los NeoBorg.
- ¿Kai?- Yuri me saca de mis pensamientos.
- Vamos-
Ahí está mi padre, al lado de él está el señor Dickenson.
- Sean bienvenidos a la villa, espero que la pasen bien este fin de semana, y que les resulte de motivación para iniciar con los preparativos de la Semana Beyblade- me enferma escucharle, me enferma verle, no quiero estar aquí, a diferencia de todos los demás bladers que se emocionan enormemente con las palabras de mi padre.
De pronto todos son guiados por la servidumbre, que imagino fue contratada para estos días, o al menos eso creo porque ninguno me parece conocido. Los NeoBorg se mantienen a mi lado, el señor Dickenson me observa profundamente como ordenándome el saludar a mi padre. Respiro profundamente y avanzo.
- Hola Kai, es bueno verte- palabras de mi padre.
- Susumu- es lo que logro articular, la tensión fue obvia, y apenas vamos comenzando este fin de semana.
Bueno ahí está, ¿qué les pareció? Espero les guste, nos vemos con el siguiente capítulo!
