Bueno y aquí les traigo la tercera y última parte de esta historia... aunque no el final de lo que pasa entre Kai y su papá jejejeje. Bueno tenía otras aclaraciones que hacer, pero las olvidé creo que a mi cerebro lo mató el ver como sacaron a James de AI sí pierdo el tiempo con esos programas jajajaja, pero bueno que se va a hacer y tras de todo hoy volví a mirar la final del campeonato mundial, eso significa como triple muerte neuronal XD, en fin disfrunten la lectura y como siempre, comenten lo que digan tiene mucha importancia para mí n_n


Agua y Aceite

Tercera Parte

El clima ameritaba que todos nos mantuviéramos dentro de la mansión de la villa, la cual se mantenía decorada. Era de esperarse, mi padre siempre ha sido alguien que le gusta pavonearse de dar un ambiente festivo al máximo. Las conversaciones no se hacen esperar, por un lado se encuentran todas las mujeres que han participado en torneos y Hiromi… bueno ella no es una blader, hay que hacerle mención aparte. Por otro lado están los Baihuzu y los Saint Shields, parecen llevarse bien, mientras que los PPB entablan conversación con los miembros del Euro Team, los Psykicks, ex – miembros del Batallón Barthéz y F-Sangre se unen a la conversación con Takao, Daichi Rei y Max. El único equipo que aún no se ha hecho presente, pese a haber confirmado su participación en la semana Beyblade es BEGA, que imagino han de volver con un nombre distinto. En un lugar cercano a esta sala se encuentran los adultos, la señora Mizuhara, el señor Kinomiya que recién llegaba a ser parte del proyecto, el señor Dickenson y… mi padre. Aparte de todos estábamos nosotros, los NeoBorg.

La actividad del momento alias platicar no era nuestro fuerte ni tampoco lo era atiborrarse de los aperitivos como algunos lo hacían en ese instante, a excepción de Boris que asaltó la mesa con bocadillos y luego volvió con nosotros. Miré hacia varias direcciones, ese era el momento de escapar, pero para estar solo, no quería que los muchachos me siguieran.

- En seguida regreso, si mi padre o el señor Dickenson pregunta por mí, digan que ustedes me buscaran- indiqué.

- Sí su majestad Hiwatari- bufó Boris luego de tragar asquerosamente un bollo de pan, luego de eso salí.

Coloqué mi bufanda por encima de mi boca, el frío del invierno comenzaba a ser más fuerte con cada día que pasaba. Llegué al invernadero en poco tiempo, parecía abandonado y en un patético estado, lo cual hizo un tanto difícil abrir la puerta. Aún recuerdo mi último día aquí, fue el día en que mi padre tomó la decisión de marcharse. Después de eso mi vida cambiaría, iría a Rusia, estaría en la abadía, perdería la mitad de mis recuerdos de infancia y por último… aún no sé qué puede ser lo último que suceda. Al entrar, veo que todavía hay unas cuantas plantas que sobreviven, no con el ímpetu y la belleza que solían tener, pero aún siguen vivas, me recuerdan en parte a alguien que conozco. Las miro detenidamente, es una pena que estén en ese estado, aunque quizás sea mi culpa, yo era quien las cuidaba.

- Kai- esa voz sonó como la de papá… hasta que- jajajajaja vieron eso, sí creyó que fuera su padre.

- Boris, eres un tarado- reprochó Sergei dándole un golpe por la cabeza.

- Te trajimos algo- dice Yuri tirando una botella de vodka hacia mí.

- Eso sí, procura no emborracharte, las malas lenguas dicen que caíste en la cabaña- dijo con maldad e ironía el tarado de Kuznetsov, no podía ser que ellos supieran de eso.

- Olvidaste los principios básicos, comer algo y no revolver bebidas- bufó Yuri.

- Mm, la comida no fue la mejor, sí mezclé las bebidas, y estaba cansado de las juntas con mi abuelo, más la ayuda que suelo dar en la BBA… fue algo tonto que tomara tanto - y ahora que lo pienso quizás estaba presagiando lo que iba a suceder.

- ¿Y este sitio?- cuestionó curioso Sergei.

- Un viejo escondite- repliqué.

Debí imaginar que no aguantarían quedarse con el resto en la mansión y quizás hubiera sido mejor traerlos desde un principio.

- Viejo… hablando ya en serio, ¿cuál es el gran problema que tienes con tu padre?- inquirió Boris, quien ahora sostenía la botella y daba un trago- ya lo he visto y digamos que hablé con él, no parece tan mal sujeto.

- Es un traidor- contesté.

- Bueno, no lo dice la persona más fiel del mundo, ¿cierto?- ironizó Yuri.

- Es distinto… -

Iba a agregar algo cuando la puerta del invernadero fue abierta nuevamente. Boris lanzó estúpidamente la botella de vodka por una ventana que manteníamos abierta. Yuri y Sergei le miraron de forma asesina y yo quedé paralizado por la persona que entraba, mi padre. Ya no había a dónde huir.

- Yuri, Sergei y Boris, me concederían un momento a solas con mi hijo-

Los muchachos me miraron preocupados, no lo querían admitir, pero me habían estado protegiendo a su estilo. Les hice una mirada para darles a entender que no habría problema. Se marcharon luego de ofrecer una reverencia a mi padre.

- Ha pasado mucho tiempo- dijo él.

- ¿Hasta ahora lo notas?-

- ¿Qué sucede, Kai? ¿Nunca vas a perdonarme? – cuestionó con un extraño cambio en su voz.

- ¿Por qué estás en la BBA? ¿Por qué el abuelo te permitió estar dentro de la empresa de nuevo? ¿Qué es lo que quieres lograr?- no quise contestar a su pregunta, prefiero obtener mis respuestas.

- Stanley me lo pidió y lo consideré un buen momento, en cuanto a papá, sabes que aceptará cualquier cosa que represente más ganancias para él, y eso significó el unir a HiwatariS.A a la empresa familiar y creo que sabes muy bien qué trato lograr, eres un chico listo- no mentía, pero igual me molestaba su respuesta.

Hubo un largo silencio, sabía que quería acercarse a mí, darme un abrazo y darme unas palmadas en mi cabeza, él sabía que esa era la solución cuando era un niño. Y yo temía ser vulnerable a eso. Sin embargo, sabía algo, luego de que me abandonó, luego de que pasé por todos esos tormentos de los que él no me protegió, me di cuenta de que éramos, somos y seremos como agua y aceite, no podemos juntarnos, no se puede porque yo no lo quiero. Él es un soñador, vive de ilusiones y cree que el mundo estará bien siempre que se ofrezca una sonrisa a todas las personas. Yo no soy así, no lo soy gracias a él, calculo mis movimientos, ando con cuidado y no quiero ser lastimado por las personas, por eso repelo a la gente y sólo dejo entrar a unas cuantas. Cuando él me dejó, me hirió y no pretendo ir tras de él, no hasta que yo lo decida.

Papá se acerca, pone su mano en mi hombro, mi cuerpo se tensa, no quiero ser débil.

- Kai…- susurra con nostalgia- sé que te herí profundamente y por ello no espero que me perdones- coloca su otra mano en mi otro hombro- lo que quiero es… intentar formar una nueva relación.

Me mantengo en silencio, sé lo que se acerca y no me equivoco, me da un abrazo, y detesto sentir esa sensación nuevamente. Siento calidez, cariño, esas cosas que hacían fuera inseparable de él cuando era pequeño. Eso que me hacía sentir que nada en este mundo me haría débil, y recuerdo… puedo ver imágenes de aquellos días, pensé que los había olvidado por completo, pero… pero sé que todo eso se derrumbó cuando él se fue. Detengo el abrazo, he vuelto a la realidad y por eso alejo a papá.

- Susumu, no lo hagas- digo, mi voz entrecortada, aunque no lo quisiera admitir.

- ¿Por qué me temes?- cuestiona él mirándome directamente a los ojos, esquivo su mirada, pero me propongo contestarle.

- Cuando te marchaste, mi vida se fue al infierno, y no creo que no sepas a que me refiero – hago una pausa, tengo que pensar bien lo que sigue- no quiero acercarme a ti, soy débil cuando eso pasa, soy vulnerable y pierdo control de mí… te di poder sobre mí al quererte como mi padre y yo mismo debo de quitarte ese poder- todo tenía claridad para él e incluso para mí.

Aunque fuéramos padre e hijo y compartiéramos la misma sangre, YO debía de distanciarme de él, sólo así aprendí a ser fuerte. Sólo así iba a poder seguir siendo yo, Kai Hiwatari.

- No me importa que tengas que trabajar en la BBA o en la empresa, lo único que quiero es que te mantengas alejado de mí, ya tengo una vida, tengo personas en quién confiar, mis amigos, mis compañeros de equipo; por ello no te necesito en mi vida- terminé diciendo y quería salir del invernadero.

- Algún día tal vez… - indica él, con una ligera esperanza, asentí y logré salir.

Papá se mantuvo allí, y unos diez minutos después regresó al interior de la mansión en donde todos se encontraban gozando del almuerzo, incluidos los NeoBorg. Quienes obviamente mantenían curiosidad respecto a lo que sucedió, pero respetarían mi silencio. Por otro lado, observé también a un intrigado señor Dickenson, lastimosamente para él, la reunión familiar no terminó como él quería. Quizás en algún otro momento el agua y el aceite se puedan mezclar, pero al menos en mi conciencia aún no existe una reacción química que haga eso posible.

El resto del viernes transcurrió normal, me mantuve al lado de los NeoBorg, viendo a los demás equipos en su constante parloteo de sandeces. Y a unos curiosos G-Revolutions que dirigían miradas cada que podían hacia nosotros. Por otro lado los adultos reían de cosas sin sentido y nosotros queriendo matar a Boris por haber lanzado la botella de vodka y a la vez queriéndonos matar entre todos por no haber traído más de una. Habría revisado por la mansión, pero otra cosa que había diferenciado a mi padre de mi abuelo, era que el primero no tomaba, el segundo sí. Y al parecer, aunque también lo quisiera rechazar el molde Hiwatari que tuvo más influencia en mí, fue el de mi abuelo.

Al menos ya queda sólo medio día de esto, y a la vez entendí la curiosidad de mi abuelo, o al menos eso creo. Después de todo su "curiosidad" me ayudó a aclarar mi mente. Y lo único que queda es ver si la reacción química llega a ser posible.

- Ya no aguanto, ¿qué diablos te dijo tu padre?- vociferó molesto Boris en el momento en que nos dirigíamos a nuestra habitación.

- No creo que sea de tu incumbencia.-

- Bueno al menos pareces más calmado- replicó Sergei.

- Tengo que aprender a estarlo, después de todo su presencia en la BBA es algo irremediable- suspiré luego de aceptar lo que venía.

- Que pase lo que tenga que pasar- comentó Yuri un poco más tranquilo de ver la actual situación.

- Agua y aceite… nunca se podrán juntar- susurré, pero fue lo suficientemente audible a los oídos de Yuri.

- De eso no estoy seguro, se podría decir que tú eres el aceite de los G-Revolutions, y aún así logras estar con ellos- concluyó Yuri con una risa irónica.

Era cierto… aunque no quiero llegar a pensar que le daré ese pase tan fácilmente a mi padre. Al igual que los G-Revolutions lo hicieron en su momento el tendrá que ganarse mi confianza. Lo que queda pensar ahora es si será capaz de hacerlo.

Sábado 4 de diciembre, regreso a la BBA.

Todos hemos regresado a la sede de la BBA, el fin de semana en la villa Hiwatari terminó, quizás de la mejor manera para mí. Mi papá no me persiguió más, creo que entendió el mensaje; el señor Dickenson no insistió en la absurda reunión familiar, y los NeoBorg y yo logramos despistarnos de todo lo que había a nuestro alrededor. Los demás muchachos tienen caras tan sonrientes que parecen que hayan quedado con alguna especie de deformidad que los dejó así. Bueno creo que son así y no se les puede cambiar.

Sin embargo algo capta mi atención y la del resto de los NeoBorg, Mao pregunta desesperada por Rei, llegó con nosotros, pero desapareció de pronto. Todos buscan por los alrededores de la BBA, incluidos nosotros, no hay señal de él. Esto no es bueno…


Recordé una de las aclaraciones o notas, el hecho o la situación de haberlos puesto en una villa surgió de un anime Special A... más que todo el manga, ahí todos tenían este tipo de centros vacacionales (?) Bueno eso salió de ahí. Y prometo anotar en algún lugar las aclaraciones que tenga que hacer... sino voy a durar toda la vida escribiéndolas XD, gracias por leer!