Hola a todos! nuevamente antes de iniciar quiero agradecer por todos los reviews... sé que esta historia no tiene tanta opción para reírse un rato, pero bueno es un secuestro y ya me sentía fuera de lo tradicional conmigo misma... casi siempre escribo relatos tristes o de reflexión y bueno no me molesta escribir cosas alegres, no más que de vez en cuando es bueno variar, y bueno esta es la última parte... traté de que saliera en tres, pero ya eso era exigirle demasiado al cerebro y quizás hasta haber pasado a hacer más cruel con Rei, y eso no lo puedo hacer con el koneko de Beyblade =p. Mmmm aclaraciones para esta no hay y creo que eso es todo, que disfruten!


Secuestro, Fanatismo Obsesivo

Parte II

Domingo 5 de diciembre, amanecer…

Creo que ya está amaneciendo, o al menos eso logro distinguir por los rayos de luz que están entrando a la habitación. Las hermanas cayeron dormidas poco después de narrarme la mitad de la vida familiar que manejan. Junto a otros tortuosos relatos acerca de las mascotas, primas, estudios y demás cosas relacionadas a la vida de ambas. Creo que esto que estoy pasando no sería tan doloroso de no ser por la cantidad de palabras que esas chicas pueden articular por minuto. Al menos logré dormir un poco. Aunque, no sé si piensan dejarme ir, ni sé cuándo ha de ser eso, en este momento en lo que pienso es en lo hambriento que me siento y en mis deseos de tener un baño para poder refrescarme. Alguien toca a la puerta, las gemelas no parecen reaccionar a eso, no hasta que el tercer toque es aún más fuerte y Angelika comenzó a despertar, me miró y dirigió una enorme sonrisa hacia a mí, lo admito en otras circunstancias sería una linda sonrisa. Corrió hacia la puerta y la abrió a medias.

- ¿Si?- dijo ella en medio de risillas.

- Señorita, ¿quieren que les traigamos el desayuno a su habitación?- logré escuchar la voz de un hombre.

- Sí por favor, y trae el doble de lo que acostumbramos comer, hoy es uno de esos días en los que estamos hambrienta, ya sabes el viaje nos abrió el apetito- dijo ella aún con más risas de por medio.

- Como ordene señorita- la chica cerró la puerta y regresó a la cama.

- La chica se abalanzó e hizo rebotar a su hermana lo cual causó que cayera al suelo.

- ¡AUCH! Oye qué diantres fue eso- era obvio que reaccionara molesta, parecía haber estado en un sueño profundo.

- El desayuno viene en camino- respondió la otra y volteó hacia a mí- no te preocupes Rei, tú también desayunarás con nosotras, por cierto disculpa que no te destapemos la boca, es sólo una forma de prevenir que no vayas a gritar.-

- De lo cual no habrá peligro mientras comas.- concluyó la otra con una sonrisa igual o mayor a la de su hermana.

Nuevamente tocaron la puerta, esta vez fue Angelique quien se levantó a abrir la puerta y entró con un carrito lleno de comida. La otra chica se acercó a mí, sacó una pequeña daga de la mesita de noche y con ella cortó la amarra que estaba alrededor de mi boca. No puede evitar el tensar mi cuerpo al imaginar que esa chica pasaba ese objeto punzocortante tan cerca de mí. De la misma forma desató mis manos para poder moverlas a mi antojo y comer algo.

- No te preocupes, el manejar dagas es una rara especialidad que tengo- especificó aún sonriente.

- La mía es manejar el arco y la flecha, pero no creo que sea necesario en esta situación-

Aunque ya no tenía la amarra alrededor de mi boca me veía imposibilitado a hablar, no sé si por la sorpresa o porque simplemente no tenía nada qué decir. Las chicas pusieron frente a mí todo tipo de alimentos, un vaso de leche, más té y una taza de café.

- No sabíamos que te gusta de bebida por eso fue que pedimos el desayuno grande.-

- Esperamos te guste, ya regresamos-

Ambas salieron de la habitación, no sé qué pretendían hacer, pues no habían tomado bocado alguno del desayuno. Por mi parte, aunque no quisiera aceptar nada de dos niñas locas, raras y obsesionadas… empecé a comer, no podía soportar el hambre que me había molestado, así que tenía que hacer algo. A los poco momentos me había llegado a sentir satisfecho, ellas regresaron, venían más risueñas que de costumbre y sin ninguna marca que las diferenciara. Yo por mi parte me quedé desilusionado de mi falta de rapidez y buen razonamiento, habiendo pensado de buena forma hubiera tratado de terminar de desatarme y huir de ese lugar, en lugar de tomar el desayuno con tanta tranquilidad.

- Te irás a dormir por un rato- dijo una de ellas.

- Y despertarás con un nuevo look- la otra manifestó, pero no entendí bien a lo que se refería porque en ese momento me comencé a desvanecer sin saber qué sucedería.

Sede de la BBA, Domingo 5 de diciembre 11:30 a.m.

Gente corría de un lugar a otro, habían dado con un apellido y con nombres, todo parecía estar tomando forma, pero había un inconveniente. Se había verificado que las chicas solían vivir en Inglaterra y Francia, pero la familia a la que pertenecían no tenía un domicilio fijo en Japón, lo que complicaría lo poco que habían logrado avanzar. A la vez, trataban de establecer algún tipo de contacto con los padres de las mellizas, pero nada parecía dar resultado. Hasta que…

- Stanley, tengo una dirección- Susumu anunció en media sala, haciendo que todos pararan sus acciones.

- ¿Cómo la obtuviste?- cuestionó Judy.

- Uno de mis clientes está relacionado con la familia, irónicamente parece ser que les prestó su mansión en Japón por toda esta semana.

- No sé diga más, vamos de inmediato- la orden del señor Dickenson se cumplió al pie de la letra.

No obstante, los adultos frenaron a los jóvenes que pretendían ir, era lógico, no podían causar tanto aspaviento y con la presencia de todos allí podrían llegar a alertar a las jóvenes. Les gustara o no, todos los equipos se quedaron luego de que el padre de Kinomiya les diera las razones a todos del porqué debían quedarse, especialmente a su propio hijo que bien sabía era bastante terco. Fue así que el señor Dickenson, Judy, Susumu y Tatsuya fueron en compañía de la policía a encontrar a Rei.

Akenobo, domingo 5 de diciembre, 11: 49 a.m.

Nuevamente siento que mi cabeza va a explotar, todo da vueltas y el mareo es enorme, me hace sentir que en cualquier momento voy a caer. Otra vez las escucho riendo, es increíble lo mucho que se puede reír este par de hermanas. Trato de abrir mis ojos, pero esta simple acción está siendo un esfuerzo sobre humano, sea lo que sea que me dieron me tiene atontado. Sin embargo algo capta mi atención, aparte de tener mi boca vendada nuevamente, veo a las chicas jugando con cabello, cabello idéntico al mío.

- ¡Ya despertó!-

- Gracias por el regalo Rei, tener tu cabello con nosotras para siempre, es el mejor regalo que nos has podido dar- Angelika mencionaba mientras pasaba mi cabello por su rostro, espeluznante.

- Ya no sabía qué pensar, estas chicas sin duda estaban dementes, jugaban con mi cabello, lo ponían en sus cabezas, lo trenzaban y desataban una y otra vez. Quería escapar, quería salir de inmediato de ese lugar, lo poco que hacían me escalofriaba y mi orgullo se veía golpeado cada vez que pensaba que un par de niñas me había logrado secuestrar. Si los demás me han de estar buscando, espero que se den prisa en encontrarme.

Mansión Akenobo, Domingo 12: 37 p.m.

El señor Dickenson y compañía se abrían paso por los portones de la mansión Tsuji, el cliente de Susumu que había confirmado el préstamo de la mansión. Sin embargo…

- Lo siento mucho Susumu, sé que te dije que les había prestado la mansión a la familia Catastrophe, pero en cuanto me informaste de lo que sucedió, vine de inmediato y no encontré a nadie de la familia aquí- comentó Jun Tsuji de manera preocupada.

- No tienes porqué disculparte, este tipo de situaciones tienden a ser complicadas- contestó Susumu.

- ¿Y ahora qué?- cuestionó alterada Judy- Ha pasado mucho tiempo, temo que algo malo le haya sucedido.

- Pensemos positivamente- fue lo único que el señor Kinomiya pudo articular.

- Señor Tsuji, aquí está lo que nos pidió- una mucama se acercaba con un papel que tenía escritas al menos tres direcciones.

- Bien esto es lo mínimo que puedo hacer, estos son los nombres y direcciones de tres de las familias japonesas que mantienen negocios con los Catastrophe- explicaba Tsuji entregándole el papel a Susumu- tal vez tengan suerte en uno de todos esos domicilios.

- Gracias Jun- replicó Susumu, quien ofreció a la vez un apretón de mano a su socio- te haré saber cuándo encontremos al muchacho.

- Gracias y suerte.-

Los adultos salieron de la propiedad Tsuji y se dirigieron a la primera de las tres direcciones. Acompañados de la policía viajaron sin éxito, pues a la llegada de la mansión Tsuruga fueron despachados inmediatamente por uno de los miembros de la servidumbre asegurando que los negocios con la familia Catastrophe habían terminado de manera permanente, por problemas entre las familias. Avanzaron de esta forma a la segunda dirección, la propiedad de la familia Hino. Judy mantenía una mirada tensa y se podía notar totalmente que estaba preocupada, pensaba en sus adentros que Max podría haber sido quien estuviera en esa situación y en ese caso estaría totalmente descontrolada. Por su parte Tatsuya Kinomiya pensaba de igual manera, a la vez no podía creer hasta los extremos que llegaban los fans del Beyblade para poder acercarse a sus ídolos. Susumu se mantenía confidente, pese a ser padre de uno de los bey-luchadores de la BBA, no pensaba en su hijo como un posible blanco de este tipo de actos, él conocía a Kai, sabía que era fuerte y que nada ni nadie podría tomarlo tan fácilmente, o al menos eso era lo que él pensaba. Finalmente, Stanley Dickenson estaba más que preocupado, Rei era aquel muchacho al que le había puesto el ojo, al que él mismo le había ofrecido la oportunidad de la vida de pertenecer al equipo BBA, y ahora estaba secuestrado. Llegaron a la segunda mansión, en donde esperaban tener un poco más de suerte.

Akenobo, Mansión Hino, domingo 3: 48p.m.

Estoy cansado, no creo poder mantenerme despierto por más tiempo. Luego del acto espeluznante de este par de niñas, me he quedado sin expresión posible, ellas aún se encuentran en la habitación, juegan y ríen como si nada estuviera pasando.

De pronto escucho ruidos que vienen desde la parte baja de la mansión, autos deteniéndose al frente del lugar en el que estaba. ¿Será posible? ¿Me habrán logrado encontrar? Por la mirada de las chicas podría asegurar que así es… se ven asustadas, pero a la vez tristes.

- Al parecer ya nos vas a dejar- dice una de ellas mientras destrenzaba el cabello con el que jugaba.

- Siempre es igual, pero al menos te conocimos, y nos dejaste un hermoso recuerdo- señala la otra mientras peina el cabello con sus manos.

Al fondo se escucha como las puertas se van abriendo una a una, escucho la voz de los padres de Takao y Kai, y en ocasiones se escucha la voz de Judy. Uno de los sirvientes entra a la habitación y ve la escena dentro de esta, ambas chicas se encuentran cabizbajas, esperando por las órdenes del mayordomo.

- Suéltenlo- mencionó él, nuevamente Angelika se acerca a mí con una daga distinta y desata las amarras- señores, aquí está el joven.-

- ¡Rei!- Judy exclama emocionada y con lágrimas que amenazaban salir de sus ojos- ¿Cómo estás? ¿Te encuentras bien?-

- Sí Judy, estoy bien- respondo un poco aturdido luego de que me quitara la amarra, muy posiblemente lo que me hayan dado aún tiene efecto en mí.

- Me alegra tanto ver que estás bien y que…- Judy para en seco, acaba de notar que mi cabello ya no está en donde se supone, y sus ojos se dirigen a los alrededores de la habitación, en donde se encuentra despilfarrado.

- Rei, muchacho aquí estás, ¿te encuentras bien?- el señor Dickenson entraba en compañía de Susumu y Tatsuya.

- Sí estoy bien- repliqué.

Aunque mi respuesta fuera positiva, la mirada de preocupación no abandonó el rostro de los adultos que habían entrado. Por su parte las mellizas ya habían sido detenidas de huir por uno de los mayordomos, quien solicitó al presidente de la BBA no revelar la identidad de las pequeñas, además aseguró llevarlas de inmediato a Alemania, el lugar en el que se encontraban actualmente sus padres. Pese a lo que habían hecho, conocía al señor Dickenson y tan pronto como el mayordomo hizo la petición, el señor Dickenson asentía, no era parte de su personalidad juzgar a los menores.

Luego, pese a que yo no lo creía necesario llamaron a una ambulancia para que me brindara la atención que pudiera necesitar. De camino al hospital Judy y el señor Dickenson no me dejaban de observar, no lo quería admitir, pero era obvio que el verme con el cabello corto era algo que les había impactado. Si esto era así para ellos, no quería ni imaginar cómo sería para el resto de los chicos. Suspiré agobiado por todo lo que había pasado y lo último que había descubierto cuando me sacaban en camilla de la mansión.

Escuché decir al mayordomo que una de las gemelas, Angelika, había desarrollado un ligero trastorno psicológico, y que su hermana para impedir el que ella se sintiera extraña y diferente había adquirido muchas de las características del desorden, para acompañarla en todas las situaciones de peligro en las que Angelika se pudiera llegar a meter. La unión que ambas habían demostrado era increíble e imagino que por eso sus ideas habían llegado a ser tan coordinadas en todo momento. Esto se sumó a la comprensible personalidad del señor Dickenson y sentimientos de compasión de parte de todos los adultos, incluidos los míos.

Cuando llegamos al hospital los Baihuzu y G-Revolutions ya se encontraban allí, me recibieron en medio de abrazos, apretones de mano y un emotivo abrazo mortal por parte de Mao, lamento haberla preocupado tanto, y tal como lo pensé el asombro de todos por no verme con mi usual cabellera. Claro eso lo hicieron en medio de bromas y sarcasmos para apaciguar la tensión del ambiente.

Sin embargo, lo que más deseaba en ese momento era un momento de soledad. No quería ser antipático, pero luego de todo lo que había sucedido y de todo lo que necesitaba procesar, lo mejor era estar solo para meditar.

- Disculpen chicos, pero necesitamos examinarlo- el médico indica y me llevan a una sala parte.

En menos de una hora, los doctores y enfermeras salen del lugar. Por fin tengo mi momento a solas, lo que me sucedió, no se lo deseo a nadie, pero tampoco me gustaría estar en el lugar de esas chicas. En cierta forma ninguna tiene libertad, una de ellas es esclavizada por su enfermedad y la otra decidió ser esclava del amor por su hermana. Y aunque fueron pocas horas las que estuve secuestrado, el haberme sentido sin libertad es una de las cosas que no deseo volver a pasar en mi vida, y que no deseo que nadie tenga que sufrir.

- Rei- Mao me saca de mis pensamientos- ¿Puedo entrar?

- Claro, pasa-

- Lamento haber sido tan ruda contigo, estuve muy preocupada, y me di cuenta de lo importante que eres para mí- me habla con su cabeza baja y las lágrimas se comienzan a deslizar por su rostro- Perdóname- lo último lo dice a la misma vez que me abraza.

- Mao, no te preocupes, te entiendo, tranquila no hay ningún problema.-

- ¿Rei?- otra voz se escucha desde la puerta de la habitación.

Me sorprende el ver a la persona que es… pues no sabía que el señor Dickenson también había invitado a Kane y sus amigos. La persona que había entrado a la habitación era Salima, no pude evitar emocionarme. Sin embargo a la vez sentí la tensión que emanaba de Mao y el repentino cambio en sus emociones… creo que Mao no se llevará muy bien con Salima…

Continuará…


Bueno con este capítulo doy las gracias a Missy Lan, que me ayudó a sacarle un poco la parte floja... igual siento que no quedó al 100% pero son gajes del oficio, empecé con la idea y luego aunque ya no tenía mucho material no la podía abandonar simplemente, así que gracias amiga hiciste que algo que estaba chueco tuviera una mejor cara n_n y pues bueno por otra parte tengo que hacer una pequeña edición en lo que era la edad mencionada de Kai en alguno de los caps de Agua y Aceite... por aquello que cuando mencione edades de los demás no lo sientan tan extraño en comparación a la edad de él... se me fue la pajarita cuando lo publiqué y olvidé hacerle la editada... Ahora otra cosa el "Continuará" escrito al final hace referencia al Mao vs Salima por así decirlo (LOL) no se tratara inmediatamente será más adelante... y ammm comentario fuera de lugar ESTOY FELIZ MAÑANA ME GRADUÓ jajajajaja tenía que decirlo, es como el cumpleaños tanto niego que me gusta que sé que es porque lo amo XDDD en fin gracias a todos por tomarse su tiempo y leer el fic, espero siga siendo de su agrado, nos vemos!