Primer día de setiembre y por eso vengo con cap, setiembre se supone que tiene que pertenecer a Beyblade *digo se supone porque ando con una fiebre de FullMetal Alchemist que ahorita estoy diciendo que puedo hacer alquimia XDDD* en fin sigo agradeciendo a las personas que leen las historias que salen de mi mente ociosa y que dejan sus comentarios, arigato de verdad =)
Pijamada…
Viernes 10 de diciembre, 7:45 a.m. (Flash Back)
La BBA se encuentra planeando lo que será el gran evento para el regreso triunfal del deporte del Beyblade a nivel internacional, la "Semana Beyblade." La cual sería una semana en donde todos los bladers del mundo se reunirían para una serie de mini retos, promociones, entre otras actividades. Sin embargo, en la mente de Hiromi, eso no era algo que la cautivara mucho. Sabía bien que era parte de los G-Revolutions y conocía a todos los bey-luchadores, pero eso no la hacía totalmente parte del grupo de chicas que se dedicaban al Beyblade e igual sentía que necesitaba recuperar puntos luego de todo lo sucedido en la cabaña.
- Takao, por favor- rogaba nuevamente la chica.
- ¿Para qué necesitas el dojo? ¿Por qué no lo haces en tú casa?- replicaba el muchacho.
- No tengo suficiente espacio en mi casa y el dojo es el lugar perfecto- la castaña no se daría por vencida fácilmente, quería encajar en el grupo de "bey-girls," como ella misma las había llegado a denominar.
- Pero Max, Rei, Kyo, Daichi y Kai se quedarán este domingo en el dojo. Y tú ya sabías eso, necesitamos planea lo que haremos en la semana Beyblade- reprochó el chico.
- ¿Qué sucede aquí?- preguntó el abuelo al haberlos escuchado discutir.
- Hiromi quiere el dojo para hacer una tonta pijamada- contestó Takao malhumorado.
- ¿Y qué tiene eso de malo?- contradijo a su nieto el abuelo Ryuu- Creo que la chica tiene derecho, este es como su segundo hogar, así que ¿por qué no prestarle el dojo?
- ¡PERO ABUELO!- reprochó el peli azul.
- ¡Muchas gracias abuelo!- Hiromi dijo contenta abrazando al anciano que acababa de favorecerle en la discusión contra Takao.
La chica salió de la residencia Kinomiya a la sede de la BBA para poder confirmarles a las chicas que la pijamada era todo un hecho. Hiromi estaba decidida que en esta ocasión se iba a dar un lugar, no que no lo tuviera, pero ella se sentía aparte por no ser una bey-luchadora en su totalidad. Entre las invitadas estaban: Mao, Emily, Mathilda, Julia y Mariam. Las otras chicas no habían querido ser descortés, pero sus equipos tenían compromisos previamente planeados en la noche de la pijamada, así que no les quedó otra más que rechazar la invitación.
Domingo 12 de diciembre, 6: 00p.m.
Así llegó el día. Todas las chicas se hicieron presentes en el dojo Kinomiya el domingo a las seis de la tarde. Hiromi, había llegado antes para preparar los bocadillos, las bebidas, entre otras cosa. Además de seguir discutiendo con Takao, pues el chico aún se mantenía molesto de la invasión de chicas que se aproximaba.
- Hola y bienvenidas- saludaba la castaña a las demás chicas.
- Hola Hiromi, gracias por invitarnos- contestó Mao por todas.
- ¡Por acá no estamos muy agradecidos!- gritó Takao desde su habitación.
- Vamos Takao, no seas así con Hiromi, esto es importante para ella- le dijo Max mientras intentaba calmar a Takao.
- No seas tan considerado, nos quitaron el dojo, y ahora todos tendremos que dormir en mi habitación porque curiosamente toda mi familia está aquí.-
- Ya cálmate, sólo tú estás renegando- dijo Kai secamente.
- Ahora hasta tú apoyas a las chicas- dijo indignado Takao.
- Apoyo el hecho de que tú pierdas, ahora cierra la boca.-
Luego de una pequeña disculpa por parte de Hiromi por el comportamiento de Takao, la pijamada parecía iniciar finalmente. La castaña les ofreció bocadillos y bebidas, mientras acomodaban las bolsas de dormir en el suelo del dojo. Y justo después todas se sentaron en un círculo a charlar, lo cual en un principio disgustó a Hiromi, pues todo estaba tratando de Beyblade, ataques, combinaciones, velocidad, y todas esas cosas de las que Hiromi aún no tenía conocimiento alguno. Hubiera preferido mil veces escuchar charla acerca de la película del día anterior.
- ¿Estás bien?- preguntó Mathilda a la castaña.
- Sí … es sólo que… pues bueno… yo… no entiendo nada cuando hablan de Beyblade, no soy una blader… sólo apoyo a los chicos es todo.-
- En ese caso, hagamos algo que cualquier chica pueda hacer- todas miraron a Mariam en ese momento- Juguemos a los retos.-
- Te apoyo hermana, pero ya que le propusiste, demostrémosle a las demás como se juega- la española contestó emocionada.
- Bien, ¿cuál es tu reto?- continuó la peli azul, mientras las demás observaban en silencio e intrigadas.
- Bien, he notado que los chicos pasan al frente del dojo de vez en vez- comentó Julia.
- Es porque van a la cocina o al baño, la puerta más cercana a esta sala es la habitación de Takao, pero el resto de la casa se conecta a través de este pasillo- explicó la castaña.
- Ya veo… pues bueno Mariam te reto a que beses al próximo G-Revolution que pase- propuso Julia sin titubeos.
- Reto aceptado, pero mientras esperamos… dinos Hiromi tú pasas mucho tiempo con los G-Revolutions, ¿no?- comentó Mariam.
- Eh pues sí, tú ya sabes- contestó sonrojada- ¿por qué lo dices?-
- Porque entonces tú conoces mucho sobre ellos…-
Pero antes de que Mariam pudiera continuar escucharon unos pasos en el corredor, Julia se asomó sigilosamente y vio que quien salió del cuarto de Takao era Rei. Se volteó hacia las demás y rió con malicia mientras veía a Mao y a Mariam.
- Bien será un verdadero reto- dijo finalmente- Rei es tu prueba Mariam, eso si es que Mao lo permite-
- Mmmmm… lo permito claro, pero si a Rei le gusta tendremos una larga y no muy placentera conversación, aún tenemos que arreglar ciertas cosas- dijo la felina mientras apretaba su puño.
- De acuerdo aquí voy, les diría deséenme suerte, pero lo cierto es que no la necesito- Mariam salió del dojo, mientras todas las demás tomaban un lugar en el que no se perdieran la acción.
La peli azul se recostó al muro mientras esperaba que Rei emprendiera su pasada de vuelta al cuarto de Takao. Escuchó que una puerta se cerraba y logró distinguir que Rei se acercaba. Miró a las demás y les guiñó el ojo.
- Rei…- dijo ella para llamar su atención.
- Ah, hola Mariam- dijo él- ¿cómo la están pasando?-
- ¿Quieres que te responda?- replicó ella abalanzándose hacia él y plantándole un beso, Rei sin saber lo que pasaba la apartó sutilmente- la estamos pasando bien, -nos vemos- finalizó mientras entraba al dojo y dejaba a un Rei en extremo confundido.
- ¡Sí! Bien hecho chica- Julia recibió a Mariam chocando las manos.
- Mao no tienes de qué preocuparte, Rei es todo tuyo- mencionó la peli azul guiñando el ojo a la neko quien sonreía- Ahora yo te reto a ti Julia, cuando veamos al próximo chico salir, tendrás que hacer tu mejor jugada de seducción- propuso la chica de los Saint Shields.
**Mientras tanto en la habitación de los chicos…
- ¿Por qué tardaste tanto Rei?- dijo Max- íbamos a continuar el juego sin ti.
- ¿Rei?- inquirió Kyo al ver que el neko no articulaba palabra.
- Tierra llamando a Rei- Takao bufó.
- Mariam me besó- suscitó finalmente el neko con gran confusión dejando a todos boquiabiertos, eso hasta que el celular de Kai timbró.
- ¿Aló? Ya te he dicho que…- el resto de la oración fue inaudible para los demás al momento en que el bicolor salió de la habitación.
**Volviendo con las chicas…
- No hay problema con eso- dijo firmemente la española.
- A no ser que el próximo en salir sea Kai- dijo Mathilda que se había asomado al escuchar la voz de alguien.
- ¿QUÉ?- gritaron todas al unísono.
- ¿Tomas el reto?- cuestionó Emily al imaginar el desafío que le esperaba a Julia.
- Cuanto más grandes son, peor es la caída- expresó la chica saliendo del dojo.
Julia tomó la misma posición que Mariam había adquirido al salir del dojo. Se mantuvo allí escuchando partes de la conversación de Kai, cosa que hubiera preferido no hacer, pues la mayoría no eran palabras agradables que ella quisiera escuchar. De pronto escuchó un gruñido y al fin silencio, en otras palabras momento de entrar en acción, al igual que Mariam les guiñó el ojo y se dirigió hacia Kai.
- Hiwatari, tanto tiempo sin verte- dijo ella mientras se encaminaba hacia él.
- Hmm- fue toda la respuesta que recibió de Kai.
- Sabes… siempre me he preguntado por qué eres tan serio- se le acercó un poco más y puso su mano sobre el pecho de Kai, la española sonrió por lo bajo al sentir como el cuerpo de Kai se tensaba- y siempre me he preguntado qué hay debajo de esa seriedad tuya- le susurró al oído haciendo que el sonrojo fuera ya evidente ante los ojos de la chica, ella no perdió la oportunidad y al sentir a un Kai estático lo rodeó por la cintura con sus brazos acercándose cada vez más y más al chico- dime Kai… me darías la oportunidad de conocerte más a fondo- le dijo mientras cerraba un ojo de manera coqueta y se mordía el labio inferior, Kai simplemente la tomó de los hombros y la apartó, logrando así retomar su camino con la cabeza gacha.
***En el dojo con las chicas…
- Así se hace amiga- gritó animadamente Mao- su cara estaba más roja que su Dranzer.
- Es cierto, nunca antes me había divertido tanto con Kai- continuó Mathilda.
- Y ustedes que no lo vieron a los ojos, estaba al 100% incómodo en esa situación- agregó Julia estañando en carcajadas.
- Ahora Hiromi, es tu turno de ser retada- continuó Mariam.
***En la habitación de Takao:
El bicolor entraba a la habitación, mientras escuchaba las burlas de Takao, Daichi y Max hacia Rei, quienes le aseguraban que Mao se iba a molestar en cuanto se diera cuenta de lo que pasó. Esa era la atracción hasta que las miradas se dirigieron al bicolor.
- ¿Te encuentras bien, Kai?- preguntó Kyo al verlo enrojecido.
- Sí- contestó con titubeo.
- ¿En serio? Y nos podrías decir por qué tu cara está tan roja como un tomate- comentó Takao y el bicolor guardó silencio- ¡Grrr! esas chicas están haciéndonos perder el control.
- ¿Eh? ¿Tú crees?- dijo ingenuo Max.
- ¡Oh sí, sí lo creo y me van a escuchar!-
****Nuevamente con las chicas…
- Tu reto será dar una "nalgadita" al siguiente chico- propuso Emily cerrando un ojo de manera traviesa, ya que tras una rifa, ella proponía el reto.
- ¿Eh?- reaccionó confundida la castaña.
- Oh vamos, siempre pasas con ellos, la confianza debe de sobrar entre ustedes- expresó Mathilda quien no parecía ser la inocente niñita de siempre.
- De acuerdo lo haré- justo terminaba de decir su frase cuando Takao entraba al dojo.
- ¿Qué diantres pretenden?- reclamó molesto Kinomiya.
- ¿A qué te refieres?- cuestionó con un semblante inocente Julia, mientras Hiromi aprovechaba y se colocaba detrás de Takao.
Las demás chicas trataban de contener las tentadoras risas que se querían escapar de ellas. Observaban como Takao gruñía furioso y trataba de encontrar las palabras para reclamarles el desastre que ocasionaban con sus "actos". Sin embargo, Takao nunca pudo prevenir lo que se le acercaba, Hiromi preparaba su mano, al igual que las demás conteniendo su risa, fijaba el blanco con su vista y espero a que Takao se distrajera un poco más…
- No entiendo porqué el abuelo permitió a la bruja loca de Hiromi hacer esta pijamada aquí- renegó y esa fue su última oración, el joven sintió como una mano golpeaba –con poca sutilidad- su retaguardia… haciendo que soltara un pequeño grito- ¡Ah! ¿Qué… qué te pasa?
- Oh nada, sólo que la bruja loca salió en su totalidad- Hiromi se lograba burlar de Takao y ganar el respeto de las chicas, confirmando esto en el momento en que las escuchó gritando y chiflando a Takao, quien salió corriendo del lugar.
- Bien hecho hermana- Julia chocaba su mano con la de Hiromi, quien se sentía finalmente unida a las "bey-girls".
- Gracias, ahora dudo que los chicos se atrevan a salir nuevamente- mencionó desmotivada la castaña.
- Cierto, pero aún hay mucho de qué hablar- continuó Mariam y todas rieron.
****En la habitación de Takao:
- Esas chicas son el demonio- gritó Takao al entrar al cuarto.
- ¿También te jugaron una broma?- inquirió Rei.
- Hiromi me shshshshshs- Takao susurró la última parte.
- ¿Te qué?- preguntó de nuevo Kyo.
- Me… pegóporeltrasero- dijo rápidamente.
- ¿Qué?- Max y Daichi gritaron en conjunto.
- Me pegó por el trasero- gritó ya desesperado y sonrojado.
- Jajajajajaja- Max no pudo contener su risa- ¡viejo eso suena irreal!-
- Pero sucedió, y a Rei ya lo besaron, y a Kai quien sabe que le hicieron - lo dice señalando al bicolor que se encuentra en una esquina de la habitación pretendiendo estar ocupado con su celular.
- Bien pero qué propones que hagamos, Takao- cuestionó Kyo.
- Vamos a espiarlas, así sabremos qué es lo que pretenden- propone el peli azul.
- Yo no me uniré a eso- contestó Kai.
- Ni yo- apoyó el neko.
- Oh genial, quieren que se sigan burlando de nosotros, ¿acaso no tienen orgullo?- punto clave para Takao, aunque avergonzados, todos aceptaron ir.
Al ser el dojo de Takao, éste conocía muy bien el lugar perfecto para escabullirse y poder tener acceso a todo lo que pasaba en ese lugar. Todos iban con un suéter y guantes, pues el lugar era bajo las bases del dojo lo que era equivalente a estar a la intemperie.
- Esta es tu gran idea- reprochaba Hiwatari.
- Si tienes una mejor idea la escucho- Kai se mantuvo callado- eso imaginé.
- Shhh, están hablando- indicó el neko y todos guardaron silencio.
- En efectiva entre risa y risa las chicas compartían una conversación, que tarde o temprano los chicos sabrían que no era apta para ellos, pese a que estuvieran en edades similares…
- Hiromi, realmente hay que envidiarte- decía Julia- pasas la mayor parte del tiempo con los "galanes" del Beyblade.
- Es cierto, en el resto de equipos no hay chicos tan lindos- suspiraba Mathilda.
- ¿No que tú y Miguel?- cuestionaba Emily.
- Sí, pero eso no significa que no pueda observar- replicaba de manera pícara.
- Apoyo ese pensamiento- Mao coincidía con Mathilda y chocaban manos.
- Bueno yo no lo veo como la gran cosa, los veo todos los días, estoy acostumbrada a eso- replicó Hiromi.
- Ay, pero como así, les seré sincera a todas- dijo Julia llamando la atención de más de una- mi reto no fue tan reto… yo realmente deseaba seducir a Kai, es decir no han visto ese abdomen definido, sus pectorales… mmmm es un galanazo- exclamaba la española mordiendo sus labios en lo que parecía estarse imaginando a Kai frente a ella.
- ¿Te sedujo?- preguntó Takao incrédulo ante lo que escuchaba, pero Kai no le respondió.
- Shh- Rei callaba a Takao, pues lo que menos deseaba era ser descubierto.
- Y con el perdón de Mao, pero Rei no se queda atrás- agregaba Mathilda a la conversación.
- Ah no, para mí quien está como para comérselo es el pelirrojo de los Neoborg, Yuri- respondía Mariam- ayer que lo vi mejor me di cuenta que ese chico tiene en qué caer sentado- ante ese comentario todas estallaron en risas.
- En realidad todos los Neoborg tienen en qué caer- replicó pícaramente Emily.
- No pensé que ustedes se fijaran en eso- comentaba Hiromi un poco sorprendida ante los comentarios.
- Pues no creas que sólo nos dedicamos a bey-batallar y ya- contestó Julia- si no les molesta me cambiaré aquí, no creo que tenga algo de malo, después de todo somos chicas.
- Sí es cierto- Mao dijo manifestando el acuerdo a la vez que todas comenzaban a cambiarse.
- ¡Daichi tápate los ojos!- Max ordenó a Daichi, pero él mismo ya le tapaba los ojos al pequeño.
- ¡Oh cielos no puedo ver esto!- Kyo expresaba muy apenado y totalmente sonrojado.
- Están… están en ropa interior- decía tontamente Takao mientras su cara se ponía roja y no hacía ningún esfuerzo en cubrir sus ojos, por su parte Rei desvió la mirada y Kai simplemente cerró sus ojos en una señal de discreción.
- Escucharon algo chicas…- Mariam preguntó al sentir como algo se "movía" en algún lugar.
- No, no escuché nada- contestó Emily.
- Ni yo-
- Ah, he de estar algo paranoica- concluyó la peli azul- y tú Hiromi, estás muy callada, pero sé que has de tener que decir algo, sobre todo de Takao.
- ¿Eh? De Takao- dijo la chica.
- Sí vamos no lo escondas, se nota a kilómetros que él te encanta, la apuesta de la cabaña no fue tan apuesta, por algo estabas tan molesta.- agregó Julia ante la incredulidad de la castaña.
- Ah bien… ok como estamos sólo nosotras lo diré- la chica expresó y respiró profundamente- es cierto Takao es lindo, no tendrá el mejor cuerpo, pero sí tiene una sonrisa perfecta, y su personalidad – cuando es una persona normal- es linda.-
- Así que él puede pedirte lo que quiera- Julia preguntó maliciosamente, pero Hiromi pareció no haber entendido- ya sabes puertas abiertas a todo lo que él quiera o bueno caso contrario el que tú sepas todas las cosas que deseas hacerle al chico- la castaña se sonrojó y todas rieron.
- ¡Oh cielos!- Takao ya no se sentía tan valiente, sobre todo al pensar que la chica que decía eso era Hiromi y recordar lo que pasó en la cabaña días atrás- me largo.
- Oh no, tú nos metiste en esto, y aquí te quedaras hasta que todos nos vayamos- dijo Max tomando a Takao de la chaqueta.
- Mmmm…- luego de un rato Hiromi parecía pensar su respuesta- Creo que sí- todas rieron a carcajadas- pero nunca se lo diría, eso sólo inflaría más su ego.-
- Sí, él no es como Maxy, tan tierno con esos ojos de cachorro y su sonrisita, igual no tiene el mejor cuerpo, pero es tan lindo- Mathilda exclamaba como perdiéndose en un sueño.
- Le diré a Miguel- burlaba Emily sacando a la peli rosa de su sueño.
- ¿Y qué hay de ti Emily? ¿Michael, Max o Kyo? Chica andas con tantos que se podría interpretar otra cosa de ti- bufó Mariam de la pelirroja.
- Ah cómo te atreves… pero es cierto- sonrió pícaramente- la verdad si me pudiera quedar con todos lo haría, Michael es sexy de naturaleza, Max como dijo Mathi es tierno y Kyo… ah el hombre inteligente que toda mujer sueña.
- ¿Qué les pasa a estas chicas?- cuestionaba más para sí Kyo que para los demás.
- Es extraño, los chicos no volvieron a pasar más- decía Mao.
- Mmm, sí cierto, qué tal si variamos el reto- dijo Julia captando nuevamente las miradas- vamos a ver… Mathilda, que tal si vas por una prenda de ropa interior de cada uno de los G-Revolutions.
- ¿Yo sola?- expresó confundida- ese reto es un tanto más difícil, que me acompañe Emily y Mao, además necesitaré una distracción.
- Es cierto, que vayan las tres- apoyó Mariam.
- Las miradas de los chicos no podían demostrar más asombro y en cierta forma pánico. En primer lugar, ellos no estaban en la habitación y en el segundo obvio lugar, -no querían que las chicas vieran su ropa interior. Sin embargo, antes de que pudieran levantarse o correr o hacer algo para impedir tal atrocidad, Mathilda, Mao y Emily ya iban en camino, mientras que las otras tres chicas seguían conversando en medio de risas en el dojo. Cosa que no llamó la atención de los chicos, pues sólo pensaban en las otras hurtando sus ropas.
****Diez minutos después…
- Ya regresamos- dijo Mathilda y los chicos volvieron a la "vida".
- Fue fácil, ninguno de ellos estaba, lo más probable es que salieran porque ni la familia de Takao se ve por ninguna parte- comentó Mao.
- ¿Y los tienen?- preguntó curiosa Hiromi.
- Reto cumplido- alardeó Emily, cada una de ellas sostenía dos prendas de las seis.
- ¡Oh por Dios! No puedo creerlo- se rió Julia.
- Nosotros tampoco- susurró Takao.
- Estos son de Takao, y estos de Max- decía Mathilda levantando primero su mano izquierda y luego la derecha. Los mencionados sólo tapaban sus caras en señal de vergüenza.
- Este de Kyo y el otro de Kai- Emily señaló primero la derecha y luego la izquierda.
- Y obviamente yo tengo los de Rei- levantando la mano derecha- y de este lado tengo los de Daichi.- dijo Mao al mostrarlos a las demás chicas, por un lado el pobre neko no pudo haber enrojecido más y a la vez sentir su cuerpo arder en vergüenza.
¿Y qué hay de las tallas?- preguntó curiosa Mariam.
- Chica, tú sí que lees mis pensamientos- replicó Julia.
- Sólo diremos que hay un empate entre Kai y Rei por el primer lugar y en el último un empate entre Kyo y Daichi- contestó risueña Emily.
Pero la fiesta de las chicas terminó justo ahí, una silueta alta y que emanaba ira estaba junto a Emily. Era Kai que sin siquiera avisarles a los demás se había salido del tan aclamado "escondite" y reclamaba lo que era suyo. Sin decir una palabra tomó sus bóxers de la mano de Emily y salió del dojo.
- ¿Kai?- dijeron todos los chicos a la vez mientras intentaban salir aprisa del lugar que les había funcionado como escondite.
Las chicas se quedaron perplejas, nunca imaginaron que algo así sucediera, sin embargo, esto fue como una victoria para ellas.
- ¿Vieron su cara?- bufó Mariam interrumpiendo las risas.
- Esa expresión no tiene precio- continuó Mao.
- Esta ha sido la mejor noche.- exclamó Julia.
- ¿En serio?- cuestionó incrédula, pero emocionada Hiromi, sintiendo que había cumplido con lo que quería.
- Por supuesto- contestaron todas al unísono.
- ¡Gracias chicas!- replicó ella satisfecha.
Claro era justo hacer notar que el alma de la fiesta habían sido los chicos a través de las bromas de que ellas habían ideado. Pero eso no importaba mucho para ninguna de ellas, mucho menos para Hiromi, claro que desde ya pensaba cómo sería la mejor forma de disculparse con ellos.
Espero les haya gustado tanto como a mí me gustó escribirlo LOL... sin comentarios, bye!
