Bueno saludos a todos los lectores de este fic, sinceramente les agradezco el tiempo que invierten en leer y enviar sus comentarios, muchas gracias =). Acerca de eso , la línea de tiempo la mantengo porque soy medio obsesiva con el tiempo XD... me gusta recordar los eventos en las fechas que suceden si puedo hora y tipo de clima me encanta, por eso últimamente me frustro, se me olvidan las cosas con facilidad... imagino que el que el fan fic lo haga así es porque sería una manera de desahogar esa resiente frustración... cosas mías diría yo. En fin gracias por los comentarios y espero que este cap lo disfruten también. n_n


¡A Trabajar!

Raúl y su campo de batalla

Miércoles 15 de diciembre, 7: 45 a.m.

Espero que mi hermana no me vea, de otra forma estaré condenado a escuchar su sermón de "sé más hombre y pon un poco de orden" de nuevo. No es mi culpa que haya sido llevado a una guerra sin siquiera saberlo. Bueno al menor lo he logrado, ya llegué a la oficina del Sr. Dickenson y ni rastro de Julia.

- ¿Qué crees que estás haciendo?-

- ¡¿Julia? ¿Qué haces aquí?-

- Te conozco hermanito y sabía que no ibas a desistir de tu plan de pedir un cambio de labores-

- Julia, por favor entiende… ese tipo Boris está loco y su compañero Sergei no hace nada por detener sus instintos asesinos y… y Brooklyn sólo ríe como maníaco o no sé como describirlo, pero lo hace como si no le importara que lo quisieran matar y…-

- ¡RAÚL FERNÁNDEZ!- vaya Julia sólo grita mi nombre completo cuando está atarantada con mis palabras, creo que lo acabo de hacer- Primero cálmate un poco, segundo… ¿qué ganas si dejas abandonado el puesto?-

- Paz, tranquilidad, y además me evitaría un trauma psicológico- digo desesperado al ver que ella aún no me entiende.

- Sé que es difícil para ti, pero piensa un poco, ¿qué sucedería si quedaran ellos 3? Recuerda que hacemos esto por la BBA y no por nuestro beneficio.- no puedo discutir ni buscar algo que pueda contradecir sus palabras.

- De acuerdo, iré- digo aún no muy convencido.

- ¡Ese es mi hermanito!- es lo que grita Julia y me da una palmada en la espalda que me hace perder el equilibrio, ella como siempre sólo sonríe y se despide de mí.

Miércoles 15 de diciembre, 8:18 a.m.

Bueno ya no tengo marcha atrás, estoy en frente del local… este queda un poco alejado del centro de Akenobo, creo que esa ha sido la ventaja, pues si alguien hubiera llegado ayer, hubiera visto caos. La tienda aún está cerrada y yo no lo puedo creer, ya son las 8:23 a.m., creí que alguien estaría presente para este momento, la ventaja es que cada uno tiene llaves del lugar. Al abrir la puerta, los recuerdos del día anterior cobran vida… hay manchas por todas partes de lo que sea contenían los mini-explosivos que Boris lanzaba en contra de Brooklyn. También hay cajas por todas partes con mercadería que necesita ser acomodada y que aún no puede ser acomodada, pues los estantes y vitrinas están totalmente sucios. Es lógico que lo primero que tengo que hacer es limpiar el sitio. Tomo escobas, trapeadores y todo artículo de limpieza para hacer lucir mejor el lugar. Luego de un rato escucho la puerta abrirse, es Brooklyn.

- Buen día- saluda él.

- Hola, buen día- le contesto entusiasmado, quizás hoy las cosas puedan ser diferentes.

Brooklyn tomó otra de las escobas y comenzó a barrer en las afueras de la tienda, mientras tanto yo fui a acomodar las cajas desocupadas en la parte trasera. Claro pensé demasiado pronto que sería un buen día, pues justo cuando iba a regresar escuché el sonido de una nueva explosión. Era lógico que Boris y Sergei habían llegado en ese momento. Me iba a molestar en correr, pero… ¿qué sentido tendría? No me iba a animar a reclamarle a Boris por lo que hace, ni a defender a Brooklyn o a exigirle que se defendiera, era un caso perdido.

Al fijarme por la ventana, veo que hay un duelo de miradas entre Boris y Brooklyn, el primero parece que está listo para degollar al pelirrojo que tiene al frente y el otro sonríe como si nada hubiese ocurrido. Pierdo la concentración de lo que veo, pues la puerta es abierta por Sergei, no saluda ni me mira, simplemente se dirige a tomar unos trapos húmedos para limpiar la ventanas. ¿Acaso le molesta también lo que Boris ha hecho? Y si es así, ¿por qué no le hace entrar en razón?, es ilógico que le permita ese tipo de comportamiento.

Miércoles 15 de diciembre, 10: 45 a.m.

Al menos se ha logrado mantener el orden por las últimas dos horas, los clientes han comenzado a llegar y eso me alegra. Muchos han mostrado su apoyo a la BBA y el gusto que les dio ver que esta fuera quien liderara el Beyblade. ¿Quién iba a decirlo? En el momento en que sucedió todo el Justice Five creí que todas las personas apoyaban a BEGA, pero ahora me doy cuenta que no fue así.

- ¿Eres parte de la BBA?- un niño le pregunta sorprendido a Brooklyn.

- Sí, así es- le contesta calmadamente.

- Wow, quien hubiera creído que el más grande rival de la BBA se uniría a la asociación- es lo último que el pequeño menciona luego de recoger su paquete.

La cara de Brooklyn se mostró triste por primera vez… fue algo extraño de ver, pero en cierta forma el niño tenía razón, Brooklyn fue el oponente más difícil para los G-Revolutions, que lo lograran derrotar no cambiaba eso. Ahora que lo pienso las cosas tienen un poco más de sentido, digo esa ha de ser la razón por la cual Boris se comporta así con Brooklyn. Pero de todos modos, ¿por qué hacerlo? El desafío había acabado, el verdadero culpable de todo estaba en prisión, ¿por qué no podíamos tratar a los BEGA Bladers como cualquier otro camarada?

Miércoles 15 de diciembre, 11: 38 a.m.

Es casi medio día y nos toca tomar los turnos para almorzar, en mi caso tengo que decir que extraño el poder ir a la cafetería de la BBA, la comida no sabe tan bien cuando se calienta en un microondas, pero bueno esa es mi suerte. Hablando de mi suerte, no sé quién vendrá a comer a esta hora, prefiero que sea Brooklyn, así sabré que Boris no lo intentará matar durante este momento. Y aquí viene mi compañero de almuerzo… ¿Sergei? Oh cielos, espero que la tienda sobreviva.

- Provecho- dice él mientras me dispongo a tomar bocado.

- Gracias- digamos que logré contestar, y a la vez evitar quemarme la boca.

Sergei toma asiento, cielos este tipo sí que come, pero bueno es gigantesco es lógico que sea así. Un momento, y si le trato de preguntar por el comportamiento de su compañero de equipo, tiene que saber algo, es decir son compañeros de equipo. Aunque bueno tengo que iniciar primero algo de conversación, no quiero ser muy obvio.

- ¿Y Boris?- qué dije sobre no ser obvio.

- ¿Eh? Salió a comprar su almuerzo- responde luego de haber arqueado la ceja ante la pregunta.

- ¿Brooklyn quedó solo?- oh diantres, no quería sonar alarmado al preguntar eso.

- Dijo que se las arreglaría- replicó el ruso.

- Te puedo preguntar algo- Sergei sólo mueve un hombro, me arriesgaré y tomaré eso como un sí- ¿Por qué Boris trata a Brooklyn… bueno por qué lo trata como lo trata?-

- No eres muy elocuente sabes, cuestiones de principios- me dice y luego da un sorbo a su bebida.

- ¿Principios?- digo aún más intrigado, no se supone que los principios morales nos hagan hacer cosas buenas y no querer matar a las personas que se encuentran a nuestro alrededor.

- Del equipo- concluye Sergei nuevamente- no te puedo decir más, si quieres saberlo pregúntaselo a él.

- Ah, sí- contesté sin pensarlo, aunque igual tengo un sano juicio y no me lanzaré a la cueva del león por una simple curiosidad.

Miércoles 15 de diciembre, 12: 35 p.m.

Brooklyn está almorzando, no me gusta que esté haciendo todo solo, no sé si es por lo de Boris o por lo que el niño le dijo o porque simplemente así lo quiere. Lo cierto es que no me gusta, y ahora Sergei salió porque el señor Dickenson llamó para dar una información acerca del viernes y yo estoy solo con Boris. Es un pensamiento suicida el sólo hecho de considerar enfrentarlo y preguntarle.

- Oye cabeza de tomate, ¿qué me ves?-

- Ah, yo… yo… nada… no te veo nada- ¿por qué dejé que me intimidara? Y aún más ¿por qué dejé que me ofendiera?

- Hmmm, como digas, la zanahoria psicópata está almorzando, ¿cierto?-

- ¿Brooklyn?- replico.

- Obvio, quién más tiene cabeza de zanahoria y es psicópata- contesta Boris un tanto irritado.

- Mira quien lo dice-

- ¿Qué dijiste?- oh diantres, pudo escuchar eso.

- Bueno… tú… tú le estás diciendo psicópata a Brooklyn, pero tú eres quién le ha estado tratando de hacer daño- ¿yo dije eso?

- Y, ¿cuál es tu punto?-

- Que si él es un psicópata para ti, tú lo eres para mí-

- Raúl, por favor, no sigas- la voz de Brooklyn se escuchó desde el fondo del pasillo y en ese momento Boris salió de la tienda.

Miércoles 15 de diciembre, 2:46p.m.

Estoy algo confundido, ¿acaso hice algo malo? Sólo quería defender a Brooklyn o tratar que nos lleváramos un poco mejor. Es la primera vez que intento hacer algo por mi cuenta y todo sale mal. No lo entiendo, aunque ya noté que después de eso y que cada uno regresó de su respectivo lugar empezaron a trabajar con muchas más ganas. Brooklyn se hace cargo de la caja, Boris acomoda la mercadería cada que llega algo nuevo, mientras Sergei y yo nos encargamos de atender a los clientes.

- Raúl- de pronto Brooklyn me volvía a llamar en un momento en que la tienda estaba totalmente sola.

- ¿Qué sucede Brooklyn?-

- Gracias por lo de antes- dice él pausadamente y por su mirada sé que realmente siente lo que dice.

- No fue nada, no me gusta ver que traten mal a las personas-

- Lo sé, y también sé que Boris lo hace porque yo lastimé a sus amigos, no sólo a Kai, a la BBA, estuve al lado de Volkov y por poco hago que la BBA desapareciera por completo- lo que dice es cierto, pero aún así no veo una razón.

- Pero Brooklyn, no fue tu culpa-

- Lo sé, y sé que Kuznetsov lo entenderá con el tiempo, en especial si tenemos que trabajar todos los días juntos- al finalizar la frase sonríe- tenemos clientes, volvamos al trabajo- y en cuanto terminó de decir eso tres niños entraban a la tienda.

Miércoles 15 de diciembre, 4: 40 p.m.

Ahora entiendo un poco más el porqué Brooklyn se dejaba atacar, igual no entiendo las razones de Boris, digo él también obedeció las órdenes de Volkov en un momento… ahora lo entiendo, bueno eso creo. Puede que Kuznetsov sienta ira en contra de toda BEGA, pues ninguno de esos bladers escuchó a los NeoBorg cuando ellos irrumpieron en la sede de BEGA. Claro, ahora lo entiendo, bueno de nuevo digo supongo que entiendo.

- Cabeza de tomate-

- Si, ¡hey! ¿Qué te pasa?- reprochó luego de darme cuenta de la ofensa.

- Sergei quería que les dijera a ti y a la zanahoria psicópata que el viernes abrimos tarde, tenemos que ir a la sede de la BBA por una reunión-

- Entendido-

- Y si te hace sentir mejor dejaré mis bombas caseras para atacar al psicópata en horas no laborales-

- Bueno… no es algo que me haga sentir mejor, pero al menos sé que la tienda ya no se verá perjudicada- replico tranquilamente.

- Sí como sea, no lo hago por ninguno de ustedes, lo hago por la BBA y el Beyblade, que eso te quede claro cabeza de tomate- menciona mientras se dirige a la puerta.

- Hey, aún no cerramos- vuelvo a hacer el reclamo en vano.

- Tú no, pero yo sí, ya trabajé de más, si quieres ver, ve a la parte trasera- dijo por último y salió de la tienda.

Hice lo que me dijo y fui a la parte de atrás, toda la mercadería estaba acomodada en piezas desde anillos de ataques, hasta Engine Gears, todo tenía un estante. Ni qué decir de los volantes informativos de la BBA, incluso se encontraban por orden de tamaño. Supongo que Boris estuvo trabajando aquí todo el resto de la tarde, ya que hubo un momento en el que no se le vio más. Me alegra saber que al menos su devoción por el deporte es tanta como la de cualquier otro blader y que por eso no permitiría que esto fracasara.

- Supongo que esta es su forma de decir que lo siente- miro a mis espaldas y era Sergei.

- ¿Disculpa?-

- Nunca verás a Boris mencionar nada parecido ni cercano a una disculpa, pero siempre hará algo que te dejará sorprendido- explica- bueno, hasta mañana.

- Hasta mañana- contesto, ya era el último en la tienda y el responsable de cerrarla.

Miércoles 15 de diciembre, 6: 34 p.m.

Bueno al menos puedo decir que el trauma del día de ayer se ha desvanecido, ya sé que podremos trabajar en paz, aunque siempre con un poco de tensión, pero qué sería de la vida sin una pequeña gota de adrenalina. Aun espero a Julia y Romero, preparé la cena desde que llegué, pero ninguno de los dos se ha hecho presente. Escucho la puerta, al parecer tenía que hablar para que llegaran.

- Ciao, estamos en casa- esa es la inconfundible voz de Romero.

- Bienvenidos, la cena está lista- replico desde la cocina.

- ¡Al fin algo bueno en el día!- exclama Julia y por su voz, parece que tuvo un día aún más largo que cualquiera de nosotros.

- Dos nombres, Mao y Salima, si mañana están igual, no me hago responsable de lo que les suceda - contesta ella y se sienta exhausta en la silla- Y qué tal tú día-

- Bueno al parecer tu frase era cierta, hacemos esto por la BBA no por nosotros, ya todo está mejor.-

¡- Ja! Espero que esas dos entendieran esa frase- menciona mientras empieza a comer de su plato.

Aunque me gusta ser un buen hermano, sé que hay algo que no me gustan, los problemas ajenos. Sirvo la cena y tan pronto termino le pido a Romero que me ayude con los platos, sea cual sea el problema no quiero tener nada que ver con eso. Chicas son chicas y nunca sabré como piensan, bueno después de estos dos días sé que es mejor decir: "cada cabeza es un mundo," y no creo que haya nadie que pueda entender todos los mundos, igual espero que esa situación se resuelva pronto, no quiero tener que lidiar con una Julia molesta. ¡Es aterradora!


Bueno eso fue todo por esta semana, espero que les haya gustado estoy trabajando en los caps que vienen para que puedan tener más de esta historia espero que sigan leyéndola y disfrutándola y que les siga gustando, gracias a todos!