Ya está el capítulo 5, espero que les guste y que dejen Reviews:


En el anterior capítulo:

-Necesito saber que siente Shiemi por mí, ya que… ya que…

-¿Qué estupidez hiciste ahora?

-Yo… la b-bese.


Cap. 5: El verano comienza.

Rin y Shura se estrecharon las manos y sonrieron.

-Oye Rin –empezó a hablar Shura cuando pasaron unos segundos.

-Dime.

-¿Se puede saber qué es lo que ves en ella?

-¿En Shiemi? –preguntó Rin y Shura asintió.

-Es hermosa, pero eso no cuenta mucho en lo que siento por ella, ella es valiente aunque no lo parezca, es realmente fuerte, bastante adorable y tengo que admitir que aunque parezca que casi siempre necesita ser salvada por alguien, puedo asegurar que solo con un empujón, es capaz de todo.

-Sientes cosas muy fuertes Rin, yo desgraciadamente no puedo decir lo mismo de mí, ya que como siempre estamos peleando, hasta diciéndonos cosas hirientes, es casi imposible que me llegue a amar algún día, pero vosotros sois como almas gemelas, en ese sentido te respeto mucho Rin.

-Gracias Shura, pero ahora tu mayor problema no es pensar en si te llegará a querer, si no a intentar entrar un paso, y ver lo que hay por dentro para poder seguir.

-¿De dónde sacaste eso, de tu tonta cabecita?

-Mira quien lo dijo, mira que decir que Yukio no te llegaría a amar, eso es de débiles.

-¿Quieres demostrar que soy débil en una batalla o me lo parece a mí?

-Quiero demostrarlo, pero… ¡cómo quieres que luche estando herido!

-Bien, bien, descansa, que como mañana no estés bastante curado, te quedarás aquí todo el verano y nos iremos sin ti, por lo que perderás oportunidad de estar con tu querida Shiemi, asique, nos vemos –se despidió Shura dirigiéndose a la puerta y despidiéndose con la mano de un sonrojado y furioso Rin.

-Mañana te derrotaré.

-Eso me gustará verlo.

-Maldita… -susurró Rin cuando Shura se fue cerrando la puerta.

-Aunque si descanso todo el día es posible que ya me pueda mover completamente en unas horas e ir con Shiemi, necesito averiguar lo que siente por mí lo más pronto posible –pensó Rin y se acostó cerrando los ojos.

6 horas después:

Habían terminado las clases y Paku vio que Shiemi estaba decaída en la hora del almuerzo, asique se acercó a ella rápidamente.

-¡Shiemi-San! –gritaba Paku y Shiemi paró de caminar y se giró, donde vio que Paku se acercaba a ella.

-¿Qué pasa Paku-San?

-Quería ver si estabas bien, hoy has estado muy decaída ¿no?

-Si… pero no es nada importante –respondió Shiemi bajando la mirada, no quería mentir, pero tampoco quería preocuparla.

-Shiemi-San, ¿te gustaría contármelo? Para esto también están las amigas.

-Si, por favor –respondió Shiemi y Paku la llevó agarrándola de la mano a la fuente.

-Cuenta, que pasó.

-Verás, ayer Rin y yo fuimos a un parque de atracciones como una vieja promesa, y yo le di un regalo para agradecérselo, y cuando nos despedimos, un demonio le atacó, y el idiota de Rin solo protegió mi regalo antes de protegerse a él mismo y ahora está muy herido y siento que es mi culpa –explicó Shiemi sintiendo que las lágrimas no salían, y ella sabía por qué.

-Pobre Okumura-Kun, pero eso significa que ese regalo era muy preciado para él.

-Lo sé, dijo que siempre lo conservaría –relató Shiemi y no pudo evitar sonrojarse al pensar en lo que pasó en la habitación.

-¿Estás bien? Te ves muy roja.

-Es que pasó otra cosa… pero es difícil contarlo ¿sabes?

-Puedes contármelo, no se lo contaré a nadie.

-Gracias Paku-San, verás, cuando me dijo eso yo le abracé y… y él empezó a decir que nunca moriría si tenía a una persona especial a la que proteger y yo cerré los ojos un momento… y luego… él…

-¿Estás bien? Estás como un tomate.

-Es que él… él me besó –confesó Shiemi jugando con sus dedos.

-¿Qué hizo qué? –preguntó Paku emocionada.

-Lo que escuchaste, pero… yo no sé bien lo que siento por él, pero aun así quise corresponder… pero no sabía cómo… y por eso intenté abrazarlo más fuerte para que supiera que estaba ahí, pero ahora no sé qué hacer –explicaba Shiemi haciendo gestos incomprensibles.

-Eso es bueno Shiemi, si tú estás enamorada de él, que te haya besado puede significar que él te ama a ti también –dijo Paku tomándola las manos entusiasmada.

-Lo se Paku-San, pero el problema, es que no sé cuáles son mis verdaderos sentimientos.

-Eso es bastante malo, pero podrías intentar averiguarlos este verano, tendrás mucho tiempo, ¿no?

-Es cierto, gracias Paku.

-No hay de que, ahora debería irme, tenía que irme con Izumo-Chan y seguro de que se enfadará.

-Bien, nos vemos Paku-San y muchas gracias por escucharme.

-No pasa nada, acude a mi cuando necesites estas cosas y tranquila, no diré nada.

-Gracias –gritó Shiemi y se fue despidiéndose con la mano, cosa que imitó Paku.

Shiemi fue corriendo hasta el dormitorio de Yukio y Rin propuesta a algo importante.

Mientras, en otro lado, había un par peleando, ¿adivináis quiénes?

-¡Hoy no pude estudiar, asique no pude recitarlo completo, es todo! –gritaba Bon.

-¡No digas estupideces, tu estudias todos los días, tuvo que ser por otra razón! –gritaba también Izumo.

-Izumo-Chan, siento llegar tarde, estuve un rato en la fuente con…

-No pasa nada Paku, vámonos de aquí –respondió Izumo mirando con rabia a Bon, cogió la mano de Paku se fue en dirección contraria a la que estaba antes.

-Tsk, es una maleducada, ¿y qué si no pude estudiar? Es verdad, ayer Shima y Konekomaru me ataron a la cama diciendo que necesitaba descansar, maldita sea –se quejaba en su mente Bon mientras se dirigía al dormitorio de los chicos.

-Izumo-Chan, ¿estás bien? –preguntó Paku preocupada porque Izumo lucía enfadada y a la vez como dañada.

-No Paku, ese idiota… siempre me hace enfadar, no lo soporto, es idiota –explicó Izumo.

-Tranquilízate, los que se odian pueden llegar a amarse.

-Pero que dices Paku, de este idiota ni de broma –dijo Izumo parándose y mirando a Paku sonrojada.

-Lo sé, no te enfades.

-Pues intenta no decir estupideces Paku.

Izumo miró hacia delante y siguió caminando mientras Paku sonreía divertida.

-Suerte Shiemi-San –pensó Paku.

Mientras en el dormitorio de los Okumura:

Shiemi tocó el timbre y Yukio abrió.

-Moriyama-San, buenos días, ¿necesitas algo?

-Buenos días Yukio, verás… ¿está Rin despierto? –preguntó Shiemi.

-Ahora mismo no, pero se puso una alarma que sonará en unos 5 minutos, asique puedes esperar dentro si quieres –ofreció Yukio apartándose de la puerta.

-Gracias Yuki-Chan –respondió Shiemi pasando.

Shiemi se sentó en una silla al lado de la cama de Rin a esperar que la alarma sonase y así Rin despertase.


En el siguiente capítulo:

-¿Y Shiemi?

-Se despertó temprano, está en la azotea, pero necesita estar sola, déjala.

-Claro…

-Tranquilízate, nuestro trato sigue en pie ¿no?