En el anterior capítulo:

-Oye cuatro ojos…

-¿No podrías intentar no llamarme cuatro ojos, Shura?

-Perdón.

-¿Acaso pediste perdón?

-Idiota… mira, perdón por decirte eso Moriyama, pero Rin, quería estar contigo, estaba bastante contento de venir a estas vacaciones con todos y especialmente contigo.

-¿Conmigo?

-Sí.

-Bien, iré, por Rin.

Cap. 8: Te amo, ¿soy capaz de decirlo?

Rin se fue con Shiemi hacia el agua, mientras que Shura se sentó en la arena a tomar el sol y a ver a los demás, se veía que Shima, Konekomaru, Bon e Izumo estaban discutiendo algo entre los tres y que Rin se llevaba a Shiemi al agua, pero no veía a Yukio.

-Me pregunto dónde estará cuatro ojos –pensó en voz alta Shura, se levantó y también se dirigió al agua pero apartada de los demás, quería estar un poco sola.

Al llegar vio que Yukio estaba de pie en la arena, por lo que se tranquilizó ya que estaba bastante preocupada y se sentó en la orilla mirando hacia el mar.

-Yukio… -pensó tocando el agua con las manos y los pies.

Mientras que Izumo discutía de nuevo con Bon y Konekomaru y Shima eran espectadores.

-¿Y si paramos esto? –le susurró Shima a Konekomaru y él asintió.

Como Izumo estaba delante de Bon y estaban dentro del agua, los dos empujaron a Izumo contra Bon haciendo que los dos cayeran al agua, que estaba bastante profunda por lo que los dos se hundieron al momento.

-¿Eh? –se preguntaron Izumo y Bon a la vez cuando pasó eso y cayeron al agua, pero los dos se sonrojaron al instante por lo que había pasado antes de caer bajo el agua, ya que al empujarlos primero Izumo cayó con sus labios casi sobre los de Bon, ya que cayeron sobre su barbilla.

Los dos se levantaron rápidamente y se giraron a ver a los que les habían empujado con un aura de rabia gigante alrededor, cosa que asustó muchísimo a Shima y a Konekomaru.

-Malditos –susurró Izumo antes de sacar del cinturón que tenía en la pierna sus hojas para invocar a sus familiares, por suerte el cinturón era impermeable y estaban intactos de agua.

-¿Qué necesitas nuevamente? –preguntaron sus familiares.

-Hacedlos sufrir lo más que podáis y os doy todo lo que pidáis –respondió Izumo bajando la cabeza para ocultar su sonrojo.

-Seguro, mi ama –respondieron los lobos sonriendo maléficamente a Shima y a Konekomaru, que empezaron a correr.

-¿Tú no vas a hacer nada? –le preguntó Izumo a Bon cuando sus familiares se pusieron a perseguir a Shima y a Konekomaru.

-Yo tendré una pequeña charla con ellos por la noche, así luego no podrán dormir, es como matar dos pájaros de un tiro –respondió simplemente Bon sentándose en la orilla mientras que el agua le llegaba a la cadera.

-Sobre la pelea del tren, lo siento, no tenía que haber sido tan borde, solo eran asientos, no era para tanto –dijo Izumo después de un rato sentándose al lado de Bon.

-Yo digo lo mismo, no era para despertarte de un golpe –susurró Bon.

Mientras, Shiemi y Rin corrían al agua, cuando llegaron, Rin se tropezó con una piedra cayendo de cabeza al agua, asustando un poco a Shiemi.

-¡Rin! –gritó Shiemi ayudándole a levantarse.

-Shiemi, perdón, no miré por iba –se disculpó Rin rascándose la cabeza donde se había dado, aunque con lo que chocó era arena, así que no dolía tanto.

-¿Pero estás bien? –preguntó Shiemi un poco alterada.

-Sí, no hay problema –respondió Rin estirándose un poco mientras sonreía.

Rin se metió en el agua salpicando casi todo a su alrededor, lo que sacó una sonrisa a Shiemi.

-Ven, está genial –invitó Rin tendiéndole una mano, que ella aceptó, pero entonces Rin la tiró hacia dentro haciéndole gritar levemente.

-¡Rin, malo! –gritó Shiemi cuando estaba totalmente mojada y sobre Rin dentro del agua, mientras que él reía divertido.

-Bueno, pero por lo menos ya no hace falta mojarse poco a poco –decía Rin riéndose, pero cuando se dio cuenta de cómo estaban se sonrojó totalmente, estaban en la orilla básicamente, Rin estaba acostado con la cabeza y el cuello por fuera ya que solo hasta allí llegaba el agua y Shiemi estaba encima de él, con una mano sobre su pecho mientras que su mano estaba encima de la de ella porque así la agarró para meterla dentro del agua.

-¿Qué pasa Rin? –preguntó Shiemi cuando Rin hundió su cabeza hacia atrás para ocultar su sonrojo, hasta que ella también se dio cuenta de su situación y se apartó rápidamente.

-Perdón –susurró Rin después de un rato cuando subió la cabeza a la superficie.

-No pasa nada –susurró también Shiemi viendo la playa, se veían a Konekomaru y a Shima corriendo delante de los familiares de Izumo, mientras que Izumo y Bon hablaban echándose miradas asesinas, aunque hablaban tranquilos y sin levantar la voz, mientras Shura miraba al mar desde la orilla con mirada soñadora pero con tristeza, y por último Yukio estaba sentado en arena supervisando todo.

-Shiemi, ¿estás bien? –preguntó Rin curioso mientras que Shiemi veía la playa tranquila.

-Sí, todo va bien –respondió Shiemi sonriendo.

-Oye Shiemi…

-Dime Rin.

-¿Tú tienes una canción que refleja tus sentimientos? –preguntó Rin sonrojado recordando la noche anterior.

-Nunca lo había pensado Rin, aunque supongo que si –decía Shiemi pensativa.

-Ah…

Mientras, Shura se levantó, se estiró, para luego sumergirse en el agua y salir rápidamente.

-Que refrescante después de estar al sol, cuando empiece a estar más fuerte tengo que decirle a los demás que se pongan protector, si se queman la piel no sería nada bueno –pensaba Shura saliendo del agua y caminando hacia Yukio sin darse cuenta ya que tenía los ojos cerrados.

Shura abrió los ojos y a unos metros adelante estaba Yukio, así que siguió caminando hacia él, para luego sentarse a su lado.

-¿Estás bien, cuatro ojos? Tienes mala cara –dijo Shura mirando como Yukio tenía la mirada perdida en el mar.

-Ayer no descansé bien, o eso creo –respondió Yukio sonriendo levemente.

-Oye Yukio.

-Dime.

-Si alguien te trata mal, pero en el fondo te ama, ¿tú le corresponderías? –preguntó Shura conteniendo su sonrojo y su serenidad.

-Depende mucho de la persona que sea, Shura –respondió él simplemente y Shura se tocó instintivamente el corazón.

-Ah… -susurró Shura recobrando la confianza, podría tener una oportunidad entonces.

-¿Y por qué lo preguntas? –preguntó Yukio intentando sonar indiferente, mientras que por dentro estaba demasiado curioso.

-Verás… -empezó a decir Shura intentando inventarse una excusa -. Es que de pequeña estaba enamorada de ti, no lo puedo negar, claro, ya no lo estoy, pero aun así me preguntaba para ver si cuando era pequeña tenía alguna oportunidad.

Yukio la miró sorprendido y Shura se mantenía firme mirando el mar mientras que por dentro estaba gritando que por qué no se le ocurrió algo mejor para decir.

-¿Era eso una declaración, Shura? –preguntó Yukio divertido y Shura se sonrojó un poco, que se le pasó enseguida por suerte para ella.

-Claro que no idiota, te dije que me gustabas cuando era pequeña, pequeña, cuando nos conocimos, nada más –respondió Shura respirando hondo muchas veces.

-¿Estás bien? Era una broma.

-Estoy bien, solo necesito nadar un poco –respondió Shura levantándose y yéndose al agua, al llegar se hundió rápidamente y se quedó bajo el agua tocándose las mejillas.

-No seas tonto –decía Izumo a Bon, mientras que fruncía el ceño -. Claro que no fue a propósito.

-¿No? Porque se dice por ahí que los que se pelean se desean –respondía Bon sin darse cuenta de lo que acababa de decir haciendo sonrojar levemente a Izumo.

-¿No te diste cuenta de lo que dijiste, no? Acabas de admitir que si yo te amo, tú también me amarías a mí porque siempre nos peleamos –dijo Izumo ocultando su cara entre sus piernas sonrojada.

-¿Dije eso? –preguntó alterado Bon sonrojándose levemente como Izumo.

-No, pero se dio a entender, si me disculpas, iré a ponerme protector solar, el sol empieza a estar muy fuerte –respondió Izumo levantándose y yéndose hacia la dirección opuesta.

-Como quieras –susurró Bon.


En el próximo capítulo:

-Yo… quiero decir que… mira yo… maldita sea, ¡te amo, me gustas, te quiero!

-Yo… también.

-¿Enserio?

-Sí.

-Demuéstralo.

Espero que les haya gustado, intentaré subir el próximo capítulo pronto, Reviews? ^^/ espero que les esté gustando la historia