Siento haber tardado tanto, pero se me había roto el teclado, siento la tardanza de verdad, puse tan poco para que no se aburrieran de tanto esperar, lo siento, espero publicar el siguiente pronto.

En el anterior capítulo:

-¿Se puede saber qué haces aquí a las 4 de la madrugada?

-¿Y tú? Yo venía a pensar, pues tengo que aclarar unas cosas sobre alguien y ese alguien ahora está en frente de mí.

-Yo lo mismo.

-¿Entonces que estabas pensando de mí?

-¿Tengo que decirlo?

-Si tú lo dices, yo te diré lo mío.

-Yo… quiero decir que… mira yo… Maldita sea, ¡te amo, me gustas, te quiero!

-Yo… también.

-¿Enserio?

-Sí…

-Demuéstralo –susurró avergonzada, Bon acortó su distancia y unió sus labios con los de ella, que también cerró los ojos correspondiendo dulcemente.


-¿Quieres que juguemos como en los viejos tiempos?

-Sí, pero me gustaría preguntarte algo antes.

-Dispara.

-¿Eso de antes, que estabas enamorada de mí, es cierto que no lo estás ahora?

-Mira Yukio, era mentira, me gustas, es todo lo que tenía que decir.

-Si abandono ahora… pero, ¿qué le digo? –pensaba Shura, hasta que algo la cogió del brazo y la tiró hacia atrás haciendo que se diera la vuelta, Shura creyendo que se iba a dar con algo cerró los ojos, pero el único tacto que sintió fue algo en sus labios, asique abrió los ojos de golpe encontrándose a Yukio besándola, por lo que sonrió aliviada mentalmente y le correspondió salvajemente, haciendo toda una pelea de lenguas y experiencia, que ninguno se dejaba ganar.


-¿Pasa algo, Shiemi?

-Rin, estás bien, gracias a dios.

-Está bien, tranquilízate Shiemi.

-Rin, Rin, no quiero perderte, no quiero alejarme de ti.

-¿Y qué te parecería dormir hoy conmigo?

-¿Aquí?

-Si…

-A-acepto –aceptó Shiemi sonrojada y Rin asintió, por lo que Shiemi le soltó y Rin fue hacia su cama, colocó otra almohada por si acaso y se acostó dejándole espacio a su lado, por lo que se acostó también, quedando cada uno dándole la espalda al otro, pero se fueron moviendo dormidos hasta quedar frente a frente y Rin despertó con Shiemi a pocos centímetros de su rostro.

-Shiemi, no me aguanto… -pensó Rin y unió sus labios con los de Shiemi suavemente para no despertarla, unos segundos después se apartó y Shiemi se movió un poco abriendo un ojo.

-¿Rin?

-Hola Shiemi, no puedo dormir, siento si te desperté.

-Rin, más.

-¿Eh? –pensó Rin y creyó que sabía a qué se refería, asique se acercó de nuevo a ella, que también se acercó ella hasta cerrar sus ojos y juntar sus labios, pero esta vez Shiemi lo intentó y dio en el clavo de cómo responder, hasta que se les acabó el aire y se separaron sonrojados.

Cap. 10: Despertar.

-Tú nunca pidas perdón por cosas a así a las personas que te aman –susurró Rin y la abrazó dulcemente, pero eso Shiemi no lo consiguió escuchar ya que se durmió de nuevo.

Rin se dio cuenta y se durmió también unos segundos después.

Al día siguiente, por la mañana:

Shura se levantó y notó que su frente estaba algo caliente, miró el reloj y todavía no era hora de despertar a nadie, asique se fue a dar una ducha, mientras que Shima, Konekomaru y Bon también estaban despiertos y estaban charlando en la habitación de Bon tranquilamente.

-¿A qué vino el maldito empujón de ayer? –preguntó Bon enfadado, aunque un poco apenado por su castigo hacia ellos, ya que estaban con unas ojeras realmente increíbles.

-Creímos que serían una buena distracción para que dejarais de pelear –respondió Konekomaru.

-Si, después de eso se veían enfadados, pero no entre ustedes –respondió también Shima bostezando.

-Bueno, pero al chocar pasó algo que nunca debía pasar –dijo enfadado Bon para luego darse cuenta de lo que había dicho y un leve sonrojo se posó en él, que no pasó desapercibido por Shima y Konekomaru, mientras que Konekomaru se sorprendía, Shima sonreía pícaramente.

-Creo que no volveré a llamar a Izumo-Chan nada malo, después de todo a nuestro amiguito le gusta, no queremos molestarlo –le dijo Shima a Konekomaru al oído pero bastante alto, por lo que Bon lo escuchó claramente y se levantó al instante, a lo que Shima y Konekomaru se asustaron y se fueron a un rincón de la habitación.

Mientras los demás dormían plácidamente, Shura salió de la ducha y se colocó ya la ropa, pero cada vez sentía unas punzadas en la cabeza, seguido por un dolor casi insoportable, así que se sentó en la cama y se acostó mirando al techo.

-No creo que tenga fiebre, solo es un dolor de cabeza –pensó y se durmió de nuevo.


En el próximo capítulo:

-Shiemi, yo…

-Yo también Rin…

-¿Me amas?

-¿Eh? Pensaba que te referías a cómo salir de aquí sin que todos descubrieran que dormimos juntos porque sospecharían.

Espero que les haya gustado, intentaré subir el próximo cap pronto.