Disclaimer: Rowling sigue siendo la ama y señora. Yo sigo estando loca.
N/A: última viñeta, cuéntenme, ¿se nota que soy un desastre en la cocina?
Paso tres: culpa y esperanza
(Sabor: hígado / Palabras: 155)
La habitación es asquerosamente blanca. La textura es seca, pastosa, casi desagradable en su boca. El aroma es fuerte y cargado de especias, casi apetitoso. Su almohada favorita no ha llegado, teme que no vuelva nunca más.
Sinceramente, no lo culparía. Jugó con fuego, se creyó reina de las llamas y se quemó sin piedad. Lo tuvo, lo quiso, le mintió, ¿lo perdió?
La culpa es corrosiva en la boca de su estómago, pero sigue comiendo sin pausa y sin prisa. Come hígado a petición de su abuela, está en el hospital a causa de su maldita enfermedad, pero su corazón late lento y desesperado por sus propias acciones.
Tal vez, si se lo hubiera dicho antes…
Siente pasos silenciosos, su presencia segura y sigilosa, arrogante. Una mano acaricia su cabello enmarañado, su rostro demacrado. Una voz calla las palabras que mueren al rozar sus labios.
No importa, él está ahí. Y aún hay tiempo.
N/A: fin del fic. Recuerden pasar a votar, por favor.
