CAPÍTULO 6: MADRES
Lavi quien se había quejado de que su vida era aburrida y monótona, conoció Allen hace tan solo unas horas y toda su vida cambio por completo, jamás volvería hacer lo mismo.
Conocería a los llamados dioses humanos, los modelos personas idolatradas y adoradas por muchos, ¿Pero estos dioses son tan perfectos?
Allen Walker un modelo de 21 años, su cara de ángel, la manera en que sonríe hace que cualquier persona haga y cumpla sus deseos sin que ellas se de cuentan, como buen ingles su estatura era de 180 centímetros, un cuerpo estéticamente hermoso.
Yu Kanda, un modelo de 24 años, su largo cabello negro azulado, su cuerpo marcado, su carácter era difícil, bastante difícil para ser exactos, pero no era un patán desgraciado como cierta persona que acaba de conocer el cual si se vuelve a topar con él lo destrozaría.
Tomo entre sus manos una revista en el estaba la foto de ese tipo, estaba cubierto solamente por una hoja, el resto de su cuerpo estaba desnudo.
En uno de los artículos de la revista rezaba de la siguiente manera: "…Tiky Miky, modelo de 32 años, nacionalidad portuguesa, exjugador de futbol de selección de su país, será la nueva estrella de la película "Totally"
…compartirá créditos con Marcus Bonnefey considerado por mucho el mejor modelo masculino de las dos ultimas décadas, quien ha anunciado su retiro del mundo del modelaje para dedicarse a la actuación."
-¿Lavi? Tierra llamando a Lavi-Allen estaba a un lado de él, no se percato en que momento llego, su madre estaba con las personas de las luces y los de vestuario.
-Perdón Allen.-sus pensamientos se vieron interrumpidos, por la llegada de Allen, no podía creer lo hermoso que era, todo su cuerpo reaccionaba con su presencia.-¿Qué me decías?
-¿Qué quieres de comer?-le pregunto Allen, aun lado suyo.-Mira tenemos pechugas de pollo con brócoli, ensalada cesar, jugo de naranja y de betabel, bolitas de arroz, dangos, crema de zanahoria, para comenzar, además hay caldo de pescado….¿Qué mas tenemos Jerry?
-Lo que pida.-grito Jerry desde la cocina.
-Lo que sea para mi esta bien.-le responde Lavi, se sorprende la cantidad de comida que come, pero notaba que era bastante sana, comer grandes cantidades de alimentos saludables no estaba mal.
-Esta bien.-le sonrío Allen, Lavi le caía bastante bien, era una persona agradable, se sentía bien conocer personas, que fuera autenticas y para él, Lavi era una de ellas.-Pero yo le pediría una ensalada las prepara riquísimas.
-Te tengo una sorpresa de postre Allen, algo realmente delicioso, Lou Fa me dio el visto bueno y menciono que podías comerlo tanto como quisieras.-le dice Jerry, para Allen era música para sus oídos, comía sanamente pero un gusto también era importante.
-Vamos Lavi, Jerry prepara unos dulces riquísimos.-Allen le tomo del brazo y lo llevaba a la cocina, todos estaban acostumbrados a ese comportamiento por parte del inglés, era su niño.-Y si Lou lo aprobó, debo disfrutarlo.
Lavi estaba siendo llevado a la cocina y ponía poca resistencia, llegaron y el olor era delicioso, diferentes postres se podían ver en la mesa, pay, pasteles, flanes, donas, frutas, por un lado las ensaladas, consomés, entre otras tantas cosas.
Allen se sentó para comenzar a comer de nuevo, esta vez era un consomé, Lavi lo acompaño con unas pechugas de pollo cocinadas al vapor.
Comenzaron a conversar un rato de las cosas simples de la vida, como el clima, perro que persiguió a Lavi por toda universidad, hasta que se percato que tenía un pedazo de carne que pendía de su portafolio, se había quedado dormido a la hora de la comida y toda ella se le cayo encima, según estaba limpio al salir de la cafetería, pero la realidad era otra, estallaron en carcajadas.
-Te lo juro Allen.-le responde.-Ese perro era gigante.
-Jajajaja.-seguía muerto de la risa.-¿Lavi cómo te pudiste quedar dormido?
-Estaba cansado Allen, no había podido dormido en toda la semana, estuve revisando los trabajos de mis alumnos.-le responde Lavi tratando de justificarse pero estallo en risas, al ver como Allen le veía con mirada inquisidora.-Vale me la pase jugando videojuegos
-Acéptalo Lavi eres un desastre.-le dice divertido, Lavi se quedo en silencio.-Uno muy divertido, me encanta tu forma de ser eres muy simpático, ven vamos, ya debieron de haber terminado de rizarle el cabello.-hizo una cara muy picara, que a Lavi hipnotizo.
Allen estaba comiendo todos los platillos que le preparaba Jerry, debía de haber comido ya lo de un regimiento, en verdad tenía un muy buen metabolismo, que el joven comiera con tanto animo hizo que Jerry estuviera feliz.
Aproximadamente paso un hora, cuando al parecer Allen ya estaba satisfecho.
-¿Oye Allen por que simplemente no le pusieron una peluca y se evitaron tardar tanto?-preguntaba Lavi mientras caminaba de regreso, Allen se acerco a su oído.
-Por capricho mío.-le susurro al oído, metió su mano dentro de su camisa, lo acarició sugestivamente, soplando un poco en su oído, dejo unos cuantos besos en ese cuello, se llevo un dedo a la boca, y acaricio con esos mismo dedo la boca de joven-Me gusta verlo así, torturarlo, ver como se enfada… y no es capaz de reclamarlo, ¿Tu serías capaz de negarme algo?.
-Allen…-Lavi comprendió, si Allen quería algo lo conseguía.
Miranda estaba con Kanda, le daba cada pieza de la ropa que usaría, se desnudo en frente de todos, sobre su pecho tenía una tatuaje.
Alto, el cabello rizado, parecían pequeños resortes, le llegaba a los hombros, dejando ver su perfecta anatomía, cuerpo delgado y marcado, todo correctamente trabajado, nada lo cubría.
Allen disfrutaba de la desnudes de Kanda, ver su cuerpo desnudo, recorrerlo con la mirada, ver su altivez, su manera de dominarse, sonrió antes sus propios pensamientos, dignos de una película porno.
Le pasaron primero la camisa, le ayudaron a colocársela, después la ropa interior, y los pantalones, las botas, el fajo negro.
-¿Lo has visto hijo? En el modelaje no se tiene ninguna inhibición, además de continuo escrutinio de la prensa.-le dice Jeiko a su hijo.-Debes estar seguro de lo que tienes y lo que eres, no basta con ser solamente un hermoso rostro o tener un cuerpo perfecto.
Debes tener presencia y cautivar a la cámara, la cual refleja la esencia de la persona, su carácter fuerte y dominante es carta de presentación, además muchas personas se han dado cuenta de que algo oculta detrás de esa mirada de frió hielo.
-Mama… que profunda.-le dice Lavi mientras se come las galletas que ella cocino, bueno era lo único que podía cocinar Jeiko Boockman, hacía ya 10 años que se divorcio de su esposo Roger Derek.
-Ya lo vez hijo, ya lo ves.-le dice.
-Madre aun no me despiden.-le expreso, le ayuda con sus cosas, mientras ella esta revisando las cámaras.-Si me he quedado dormido en la biblioteca.-ella enarca la ceja.-Nadie me ha descubierto, todo esta bien, solamente estoy aquí por que Allen me ha querido agradecer un favor que le hice, estoy haciendo pequeños trabajos de utilería.-Lavi trataba de explicarse con su madre, omitiendo ciertos aspectos, como me enamore de un hombre solamente viendo una foto de él, bueno cientas de imágenes, por causalidades algo extrañas, lo ayude, ahora me encuentro aquí contigo.
-Allen es muy amable.-le responde.-Tu hace algunos años conociste a su madre Katherina, la adorabas, le decías que cuando fueras grandes te casarías con ella.-Lavi en verdad no recordaba nada de eso, pareciera como si los recuerdos de su infancia hubieran sido borrados.-Vivimos tres meses con ella, Allen se encontraba de viaje con su tío Luka por el Mediterráneo.
-¿Enserio mama?-le cuestiono Lavi.
-Si, además de que cuando viste un retrato de Allen de bebe, pensaste que era un ángel y lo llamaste el ángel blanco, cuando Allen iban a regresar y por fin lo ibas a conocer, organizaste una pequeña fiesta.-le responde mientras terminaba, Lavi trata de llevar a su mente el recuerdo.-Tenías todo preparado, le decía a Katherina que no hiciera caso a cada una de las barbaridades que le pedías, pero te las concedió, pero algo horrible paso.
-¿Qué fue?-cuestiono Lavi.
-El barco en que viajaban, Allen y la familia de Luka, contrajeron una fiebre, murieron a los pocos días.-su voz sonaba con pesar.-Allen también la contrajo, estuvo muy grave durante meses, amarillo, vomitaba continuamente, la piel pegada en los huesos, la mayoría de los doctores le daban nula esperanza de vida y prohibieron su salida de Atenas, ella contra toda indicación fue al lado de su hijo y se quedo hasta que sano, afortunadamente su madre y su tío no la contrajeron, nosotros nos regresamos America no queríamos ser una carga para ella.
-¿Cómo pude olvidar esto?-pregunto Lavi.
-Bueno, espera a mama un momento, ya termino.-Lavi entendió que su madre continuaría con su trabajo, regreso atrás de Allen, el trabajo era impecable, las fotos vestido de pirata terminaron, las siguientes eran, solamente con unas escaleras, estaría completamente desnudo.
Allen le entrego una bata, para cubrirlo, cuando el japonés se quito la ropa, el fondo sería una pared grafiteada, sus rizos seguían intactos.
-Me encantas de esta manera.-le dijo Allen en el oído, mientras el japonés le abrazaban, ambos era una pareja que tenía un año de estar juntos.-Más que cumplas mis caprichos.
-Te has vuelto demasiado caprichoso.-le responde Yu, mientras le muerde el lóbulo de la oreja.
-¿Enserio?-le cuestiona.-Y me puedo volver peor.
-Lo dudo.-le replica Kanda.-Aunque si lo haces tengo una solución.
Cuando ambos aceptaron, que esas noches candentes de sexo que tenían en cualquier lugar, dejaron de ser solo eso y se convirtieron en días y tardes, que el odio que se profesaban, era parte excitante de una rutina, donde entre más te odio, más te deseo.
Que las comidas podían dejar de ser tan solitarias, la costumbre era un agente hablando siempre por el celular concertando citas o fijando fechas, hablar siempre de trabajo, tratar de alejar a las personas falsas, que se te acercaban solamente por tener a "el modelo de amigo" "Celebridad".
Comer juntos podía traer un rato de sana diversión, los largos vuelos, se podían volver placenteros, peleando o jugando.
Que no tenían que estar solos todo el tiempo, que podían sentirse bien y comprendidos si estaban juntos, que quizás su relación no inició como una historia de amor normal, sino que de normal no tenía nada, pero que los hacía felices.
Y que además debían aprender a perdonarse aquellos errores cometidos en el pasado, a ver que existe un nuevo mundo, nuevas oportunidades para ser felices.
PISO 2 SESIÓN DE FO
La joven china se encontraba furiosa, estaba curándole los golpes al portugués, ambos estaban sentados en una pequeña sala negra, no era muy cuidadosa al contrario, le pegaba ella misma, cada vez que su enojo regresaba.
-¿Puedes ser tan tarado de pelearte con cada infeliz qué encuentres?-preguntaba Fo.-No pienses que siempre que te pase esto voy a estar a tu lado, solamente te ayude hoy, por que me das penas, estas más solo que un perro.
-Ese infeliz me reto, ¿Qué no lo puedes con más cuidado?-le responde.-Así nunca lo podrás recuperar, con ese genio de los demonios que te cargas.-no pronunció palabra alguna dejo que le curara, realmente era una mujer hermosa, pero tenía un genio de los mil demonios.
Los dos estaban enamorados de Allen Walker desde hace años, los dos lo conocieron hace 9 años, con tan solo unos días de diferencia.
El lo conoció en un torneo de póker clandestino que se llevaba acabo en una provincia de China, tan solo tenía 15 años y era capaz de dejar en paños menores a cualquiera, al tratar de recuperar su dinero perdido.
Lo dejo sin un centavo, tuvo que llamar a su agente, para que fuera por él, la verdad era que nunca nadie antes le había gustado tanto como ese bastardo, su cabello, sus ojos, sus labios, la manera tan despiadada de apostar.
Al terminar el juego, Allen le había permitido quedarse con su ropa interior, ambos caminaron juntos y charlaron de algunas cosas triviales, se estaba muriendo de frío, pero su orgullo no le permitía suplicar por su ropa.
No quería apartarse de Allen para nada, quería seguir hablando y llevárselo ¿Por qué no a la cama?
Al inglés llamo a su chofer y se despidieron, antes de irse le dejo su ropa y se marcho, Tiky pudo sentir los labios de Allen sobre su mejilla.
Pueden reírse todo lo que quieran de él, ese simple beso hizo que se enamorara de Allen Walker, al terminar sus recuerdos regreso al presente, un presente en el cual tenía que vencer a varios rivales, los cuales ninguno dejaba de no presentar una fuerte amenaza, de impedir que su futuro con Walker se hiciera realidad.
-¿Recuerdas tu historia con Allen?-le pregunto Tiky, ya estaba curado.
-No.-le responde y le da espalda, este le hace que la vea, mientras una sonrisa torcida si posa en sus labios.
-Tu abortaste, hace 3 años en un hospital cercanos a este lugar.-el agarre le dolía pero más lo que continuación se diría.-Tu ya tenías una amistad con Allen pero cuando Lenalee murió, tu te convertiste en apoyo para Allen, en su almohada para que llorara, no había momento en que no estuvieran juntos, cuando peleaba con Kanda y cuando estaba contigo eran los únicos momentos en que parecía estar vivo.
Eran uno solo, tu lo amabas y lo protegías, su relación era evidente para todos, aunque ambos lo negarán, tu querías esperar a que le sanará el corazón por completo.
-¡CÁLLATE!-grito Fo.
-¿Quieres qué continúe? Perfecto.-ordeno que todos salieran, así lo hicieron, menos Bak Chan que sabía en que terminaría todo esta historia, tendría que apoyarla, cuando una vez más se quebrara, pero quizás de esta manera ya sanarán sus heridas.
-Váyanse.-dijo Bak a los más renuentes a irse.
-Su relación paso un plano físico, él solamente podía dormir en tus brazos, tu eras feliz, Allen salía adelante gracias a ti, volvía a sonreír.-Tiky vivió esa historia, ya que estuvo presente y la supo de varias personas, sus palabras la herían…¿Pero qué ganaba el con todo esto?-Hasta yo te lo llegue agradecer, por que verlo de esa manera era espantoso.
-¡NO QUIERO SEGUIR ESCUCHANDO!-le grito, se trataba de ir, pero todas las puertas estaban cerradas.
-Pero… comenzaste a tener antojos… tú ropa ya no te quedaba como antes, te mareabas y tenías nauseas en las mañanas, te negabas a ir al médico alegando que era una perdida de tiempo.-hablaba tranquilo, sin prisas, la historia era relatada, solamente había tres personas en aquella habitación.-Pasaron los meses y las cosas empeoraron, tenías 3 meses, cuando lo aceptaste.
-¿BAK ERES IDIOTA? SÁCALO DE AQUÍ.-ordenaba Fo.
-No…-le responde.
-Estas despedido.-sentencio ella.
-No me importa.-se quedo estático frente a una puerta.
-Allen estaba feliz con tu embarazado, formaría una familia, ni si quiera eran novios y pronto se convertirían en padres de familia, le daba risa, te odie tanto en ese momento.-le responde mientras la abraza, ella lucha, pero ya no le quedaban fuerzas para seguir luchando contra esos recuerdos.-Pero ¿Qué paso? Terminaste con ese cuento de hadas, si tu lo amabas y con ese hijo lo tendrías para siempre a tu lado, eso provoco que te amargaras de esta manera, todas las personas que estaban a tu lado, las alejaste.
Ella lo golpeaba, trataba de escaparse a esos fuertes brazos, que eran una prisión en ese momento para ella, no deseaba recordarlo.
Bak odiaba a ese tipo, pero sabía que si Fo no enfrentaba, todo esto no podría ser feliz de nuevo, estaba de pie frente a ella, esperando que dijera esas palabras que la liberarían.
-¡POR QUE TENÍA MIEDO!-les grito.-Tenía miedo de perderlo todo, admirada por todos, una carrera brillante, hacía teatro, televisión, modelaje, era mi momento, pensaba que era demasiado joven para tener un hijo, ¿Y si no era buena madre? ¿Si Allen solamente estaría conmigo por el bebe?-comenzó a convulsionarse, y a llorar fuertemente, se abrazo de Tiky, a Bak le partió el corazón verla de esta manera, ella lloraba desconsoladamente.
-¿Querías tu propia historia de amor?-le cuestionaba.
-Sabía que Allen nunca me dejaría si teníamos a nuestro hijo, pero me dio mucho miedo convertirme en madre.-le responde.-Por eso hice lo que hice.
Fo desapareció de la vida de Allen Walker la noche de navidad, llevándose consigo la ilusión de ser padre, ella renunció a una familia.
Eso volvería a dejar a Walker en una profunda depresión y soledad, que solamente una persona pudo sacarla, esa persona fue Yu Kanda.
DEPARTAMENTO DE KATHERINA Y ALLEN WALKER
UBICACIÓN: UPPER EAST SIDE
QUINTA AVENIDA, MANHATTAN, NEW YORK
Uno de los departamentos más hermosos de la Quinta Avenida, que constaba de dos pisos, en una de las zonas más caras del país, era el de Katherina y Allen Walker vivían cuando estaban en America, muebles traídos desde Inglaterra, cuadros de famosos pintores, armaduras, todo esto para no extrañar a su amada patria.
En la sala se podía ver una enorme fotografía de Allen y su madre, cuando Allen apenas era un pequeño de 5 años, en la esquina izquierda, estaba un piano de cola negra, cientos de fotos de ambos estaban por todas partes.
Lo único que contrarrestaba era un bar, dentro del departamento, bancos de cristal, las botellas relucían en la pared.
En aquella parte del departamento se encontraban una mujer de rubios cabellos platinados, sueltos, vestida con una falda blanca larga y un blusón verde olivo, unas zapatillas plateadas, se encontraba platicado con un hombre de cabellos rubios cobre, los cuales llevaba a los hombros, su piel bronceada, su cuerpo perfecto con unas piernas fuertes y firmes, los abdominales definidos, vestido con un pantalones ajustados de mezclilla y un chaleco desabotonado de piel negra, una mirada seductora.
-¿Cómo esta Allen?-pregunto Marcus, quien había tomado asiento en unos de los bancos del bar, que estaba ubicado en la zona este del departamento.
-Muy bien Marcus.-ella, sentando a su lado.-¿Qué gustas tomar?
-Un whisky en las rocas.-le responde, ambos se conocen muy bien.-tengo 18 años que no lo veo, debe ser un hombre muy apuesto y hermoso como nosotros.
-Si, es un hombre muy apuesto y próximo a casarse con un hombre atractivo.-le responde Katherina, una hombre de aproximadamente 50 años, vestido con impecable traje le entrega la bebida, le agradece.-Si quieres le puedo pedir que te de un autógrafo, ¿Algunas palabras qué quieres diga la fotografía?.
-Ja, ja, ja tan graciosa como siempre Kathy.-le responde Marcus, cuando sonreía se le marcaban dos hoyuelos.-Debes estar feliz de eso.
-Bastante.-le afirma.
-Katty-le sonrió, era la figura de un dios griego, un cuerpo bronceado, labios carnosos, que jugaban con las copa, cabello perfecto, brillante, suave, la ropa solamente enmarcaba su perfección, su estatura aproximada sería de un metro con ochenta y nueve centímetros.-Quiero conocerlo.
-Como gustes, puedes intentar acercártele eres su padre, nunca te lo prohibí, uno que ha desparecido 18 años… pero al fin su padre.-le exclamo mientras le entregan su propia bebida, se notaba que estaba cansada, en su blanco rostro se le notaban algunas ojeras.-Aunque dudo que Allen le interese conocerte, si no me ha preguntado por ti en todos estos años.
-Se que nunca lo impedirías, amas a nuestro hijo por sobretodas las cosas, con una devoción absoluta, como nunca llegaste a quererme, me moría de celos, deseaba matarlo y adueñarme de ti, ya una vez había perdido ante Jeiko, perder ante mi hijo me parecía ridículo…. Esa mujer es idiota al nunca haberse dado cuenta de que la amas-expresaba con palabras simples y sin dobles.- siempre obtuve lo que deseaba, el centro de atención era yo, pero nunca pude obtener esa atención de ti.-le dice Marcus, el cual trabajo a sus recuerdos, Katherina sentó a su lado, le abrazo Marcus.-Yo quería todo de ti, que me amaras, quería adueñarme de ti, pero tu me habías rechazado ya dos veces, decidí irme de su lado, antes de que los celos lo lastimaran.
-Eras el único en que podía confiar.-le responde Katherina, se aferra a su pecho, el solamente le acaricia su largo cabello.-El único que no me juzgaba y que siempre estaba a mi lado eras tu, sabías de mi amor imposible por Jeiko, te burlabas de el, pero siempre que te preguntaba Jeiko de quien estaba enamorada, decías que de ti, la engañábamos siempre.
Ambos se quedaron sin decir nada durante horas, parecía que el tiempo no transcurría, Katherina era la mujer hecha perfección, siempre hermosa, perfecta, nunca cometía ni un error.
Fue criada para convertirse en la esposa de algún noble o hombre de negocios, para incrementar el poderío de su familia, la tercera para convertirse en la Décima Tercera Condesa Walker.
Cuando la comprometieron con un duque, ella huyo de sus casa, se fue a vivir a la casa de Marcus, quien era su único amigo, ambos viajaron a las Vegas Nevada, por motivos de trabajo.
Se encontraron a Jeiko con su esposo, esto puso muy mal a Katherina, la cual se emborracho hasta perderse, al igual que Marcus, ambos terminaron casándose en una capilla, concibieron a Allen esa misma noche.
Todo fue muy precipitado en esa relación, regresaron a Londres un mes después de esto, cuando Luka se entero de todo, estaba hecho una furia.
El silencio sepulcral de la mansión Walker se convirtió en un infierno de gritos, Luka trataba de golpear a su hermana, la cual sonreía cinicamente, Mana estaba tratando de que su hermano no se le acercara a su hermana.
-Soy la señora Bonnefey, mira mi anillo.-le decía mientras se burlaba de él.-Y otra sopresa más, estoy embarazada, ¿No estas feliz? Cumpli todos tus deseos, me case y seré madre, quizás si se me quite lo lesbiana o me vuelva bisexual.
-¡LÁRGATE DE ESTA CASA!-le grito Luka, acercándose peligrosamente al cuello de la mujer, Mana lo detuvo antes de que lo lograra.
-¿No te parece una verdadera pena? Que todos tus hijos hayan muerto en el vientre de su madre o no superan los 12 años de vida.-sus palabras eran veneno, ella estaba complacida de lo que estaba haciendo, de torturar a su hermano de esta manera.-Mientras mi bebe esta completamente sano y se convertirá en el 14mo cuarto conde Walker, tu no tienes hijos a quien heredar el titulo, yo si, así que por favor cuida la herencia de mi hijo.
-¡SUELTAMENTE MANA! LA MATARE.-gritaba Luka desesperado.
-Mi esposo Marcus me espera… les avisare cuando…nazca el bebe.-unas doncellas bajaban las maletas de Katherina, la cual apenas tenía un mes de embarazo.
ACTUALIDAD
COCHE DE ALLEN WALKER
9:00PM
El cual era una jaguar blanco modelo 2009, lo conducía Miranda Lotto, atrás iban sentado Allen Walker vestido en un esmoquin gris, su cabello estaba impecablemente peinado, el esmoquin de Kanda era azul marino, su cabello aun estaba rizado.
En la parte del Copitolo estaba Lavi vestido con un esmoquin verde obscuro, su cabello ´completamente cayendo sobre sus hombros, Miranda llevaba un traje negro, su cabello suelto, habían hecho tiempo recordor 10 minutos de extremo a extremo de la ciudad.
-Acompañalos por favor Lavi y corran esta infestado de periodistas la entrada, procura que Kanda no mate a nadie… la última vez que le dieron una nalgada, casi quemas el establecimiento, Allen es un poco más tranquilo, pero no dejes que vaya de lado izquierdo, son más pervertidos los reporteros de ese lado y podrías conocer un Allen no muy dulce que digamos, yo tengo que atender estas llamadas.-le dice Miranda la cual hablaba en dos telefonos celulares, le dice algo oído el asiente.
-Esta bien Miranda.-dice Lavi, suerte que tenía una memoria impresionante, si no.. le abre la puerta Allen, el cual agradece con una enorme sonrisa, Kanda se bajo y lo vio algo molesto.
La entrada estaba infestada de reporteros, estaba un hombre vestido con unos pantalones color bronce, un chaleco de piel café, con piel blanca, unas botas, su cabello negro estaba alborotado.
-Ese estupido...francés-expreso Kanda, el cual siempre había tenido problemas con ese modelo, lo trataba como si fuera un mocoso, que no sabía hacer su trabajo.
El colmo era que ambos, era los favoritos de una de la compañías más grandes de perfumes en el mundo, ambos tenían que soportarse en las fiestas.
Marcus estaba acompañado de una mujer muy conocida por Allen, estaba impecable en su vestido color bronce, maquillada en todos tierra, su cabello estaba recogido en una trenza.
Los tres estaban a escasos pasos de toda la expectación, la mujer volteo y le sonrió.
-Si esta acompañada por tu madre, tendrán una bonita reunión familiar….-expreso Miaka la cual les hablaba desde un automóvil convertible negro.
-¿Reunión familiar y no estarás tu?-le pregunto curioso.-Eres mi otra madre
-Correcto.-Allen se acerco a ella, apestaba alcohol, tuvo una pelea con su madre eso fue lo que pensó.
Yu Kanda la observaba con reproche, abrazo a Allen, la conocía, estaba herida, lastimaría al ser que más quisiera la persona que la hirió.
-Allen tenemos que entrar.-le dijo Kanda.-Vete a curar la borrachera, apestas alcohol y molestas con tus impertinencias.
-Tu te vienes conmigo.- estaba acompañada de Marie, el cual estaba sentando en el asiento del copiloto, se bajo de él.-Busca a tu sanguijuela Yu, nos vamos de aquí, regresamos a Berlín, en el vuelo de las 12:00pm, tu deber es seguirme hasta el fin de este asqueroso mundo.
-Tu no eres nadie para ordenarme, ¡BORRACHA!-le responde Kanda, y comienza a caminar con Allen, Lavi por un lado, no podía cometer un homicidio enfrente de todas esas personas, mataría a Miaka, muy lentamente, por sus celos enfermizos estaba diciendo toda esa sarta de estupideces, fueron por la parte trasera del restaurante.
Kanda a la muerte de sus padres, la su custodia paso al único pariente vivo una prima, el cual era Miaka una joven alemana, lo enviaron con ella, podía ser muy hermosa pero estaba loca de remate, tener que soportar que todo lo quisiera poseer, exigiera devoción absoluta, mimarlos cuando ella quería hasta hartarlo, para cuando se hartaba del papel del madre, dejarlo con niñeras para que lo educaran.
-¿Esta celosa?-pregunto Allen a Kanda.-No veo el motivo.
-Sus celos son enfermizos, puedes estar solamente platicando con alguien y esta pensando lo peor.-le dice ambos, Lavi asiente.
-¿Quién es ella?-le pregunto Lavi a Kanda.
-Es mi prima Miaka, fue mi tutora hasta que obtuve la mayoría de edad.-responde Kanda.
-Es la única familiar viva que tiene.-agrega Allen.-Y novia de mi madre
-Entra al restaurante con la señor Katherina, tu pedazo de zanahoria cuídalo sino te destrozo.-le amenazo Kanda a Lavi, ya estaban trasera.
-Yo me quedo contigo.-le reto Allen, Kanda le observo.-No soy una princesa a la que tengan que proteger, soy tu pareja.
-No lo eres, pero tu deseas estar con tu madre y estarás.-le expreso.-Tengo que resolver esto con mi prima yo solo.
-Eres un terco…-le responde Kanda, Allen se aferro a su abrazo, pero en ese momento Kanda lo avienta contra Lavi, cerrando la puerta… se fue de ese lugar.
Encontrándose de frente con su prima, con la mujer que se había hecho cargo de el, pero que a la vez nunca dio muestra alguna de cariño para él, que lo dejo en un internado en Irlanda, cuando apenas tenía 9 años,
La mujer estaba molesta, tomo del brazo a Kanda y le dijo.-¿No soy nada pedazo de imbecil? SOY TU MADRE…
