CAPITULO 9: ARREPENTIMIENTO

Notas: Falta solamente un capitulo para que conozcamos el final de esta historia, que tantas sorpresas y volteretas nos mostró.

Agradecemos a todos aquellos que nos siguieron, pero como agradecimiento especial, les tenemos una sorpresa ustedes pueden escoger una nueva temporada del la historia que traerá el triple de sorpresas o simplemente un especial de 30 hojas, para saber que paso años después con nuestros protagonistas.

Los votos se sumaran de las tres páginas donde publico el fic, se puede votar dos veces una por en el capítulo 9 y 10.

¡Vote ya!

Atentamente:

Mai&Ju

El día ya había empezado, pero Marcus no pudo dormir nada, estaba frente al ser que según él le había quitado la posibilidad de poder ser feliz, es ser quien era su hijo, Allen Walker, el joven de origen ingles que era amado por todos, no era amado por su propio padre.

Marcus era un hombre de 44 años, exitoso y reconocido por todos, tanto hombres como mujer, lo deseaban y solamente eran utilizados por él, para su diversión. En esos momentos se sentía desarmado por su hijo, se preguntaba ¿Cómo lo pudo abandonar?

Un vago recuerdo de lo que fue su familia:

En una villa en la ciudad de Toscana, Italia, tenían viviendo ya casi tres años, se había convertido en una familia normal, los dos se alejaron casi por completo de los medios, realizaban cada 6 meses alguna campaña, solamente para mantenerse vigentes, hasta que su hijo tuviera 5 años regresarían por completo a su trabajo.

Cuando uno de ellos hacía la campaña, la familia viajaba también, siempre estarían unidos, no importaría la situación, Katherina daba todo de si para que esto resultara, afirmo que si bien no amaba a Marcus, se divertía mucho a su lado y sería el perfecto compañero.

Katherina se encontraba peinado su largo cabello, el pequeño Allen de dos años, jugaba con su caballo de madera, Marcus leía el periódico, suspiró había sido nombrado "El padre del año" por una revista, en un periódico lo llamaron "El hombre más afortunado del mundo" un canal de televisión de Estados Unidos, afirmaba que el era "El modelo más hermoso del mundo" Otro canal en Europa juraba "No hay niño más hermoso sobre el planeta que Allen".

La familia perfecta si lo era, pero necesitaba que Katherina lo amara, que Katherina, quisiera estar con él, que lo amara, pero todo su cariño y devoción lo tenía ese pequeño. No debería sentir celos de su propio hijo, pero la realidad, era que los sentía.

Allen de dos años camino y abrazo a su padre, ¿Cómo era posible qué no lo amará? Si lo miraba con esa ternura, si le sonreía, si la primera palabra que había pronunciado su hijo, fue "Papa" Si cuando hizo por primera vez un dibujo, lo dibujo a él.

Era un pésimo hombre, que solamente estaba obsesionado con Katherina y su amor, ¿Por qué no tenía paciencia? Si ya había logrado casarse con ella, compartía su lecho todas las noches y un hijo, dinero, posición y reconocimiento, tenía todo lo que un hombre podía desear.

Pero no la pasión lo corrompía, Allen estaba en sus brazos sonriendo, sus hermosos brillaban intensamente, sus manitas lo despeinaban, el pequeño amaba a su padre, se le notaba en cada gesto, en cada acción.

-Katherina voy a salir un momento cuida de él.-expreso Marcus, llevándole el niño a su madre, no tenían niñeras, ambos cuidaban de él como padres normales..

-¿Por qué no lo llevas?-pregunto la bella mujer, dándole un beso en los labios, peinando un mecho de cabello rebelde de los dos hermosos hombres.-Debo tomar una ducha y ya lo bañe en la mañana.

-Esta bien.-nunca pudo resistirse a los ojos de Katherina, tomo la pañalera, un abrigo para él y su hijo, era principios de otoño, estaba haciendo un poco de frío.

Ambos salieron de la villa, caminaron un buen rato, el sol se estaba poniendo, y daba paso a la noche, los hermosos árboles, las flores eran preciosas, Allen estaba montado en la espalda de sus papa, reía por todo y hablaba mucho.

-Papa ¿Qué es eso?-pregunto señalando un pajarillo, que estaba sobre la rama de un árbol. .

-Un pajarito.-le respondió, lo bajo de su espalda y le dio un beso en la mejilla.

-¿Me enseñaras a pescar?-a pesar de ser un niño de dos años era muy listo, hablaba muy bien, ambos caminaban, cuidaba de que no tropezara con nada.

-Por supuesto y cuando seas mayor a tomar buen vino, como buen Frances.-le guiño un ojo, quizás se engañaba, pero la realidad era que amaba a su hijo, pero su corazón era un torbellino, si algo le pasaba a su pequeño saltaba como león defendiendo a sus cachorros.-Los ingleses no saben apreciar el buen vino, pero no le digas a tu madre.-le guiña un ojo.

-Te mataría.-rió.

Abandono su prominente carrera por convertirse en padre de familia, al ver los ojos de su hijo mirándolo, decidió protegerlo, por eso le pidió a su esposa que se fuera a vivir lejos de Inglaterra, para que su hijo fuera feliz, lejos de rigor de la nobleza, lejos de sus hermanos, lejos de Jeiko y sus familia. Una nueva vida.

Fin del recuerdo.

Le tocó el rostro, se arrepentía de no haber cumplido su promesa, de no haber estado con él en los momentos más difíciles, cuando perdió a tantos seres queridos, de haber permitido que Katherina lo absorbiera tanto, al no tener padre o hermanos, ella había decidido en convertirse en el mundo de Allen, de hacerle un lugar donde nunca fuera lastimado.

Pero no fue así, el mundo de su hijo estuvo impregnado de dolor, de perdidas, de soledad, si él hubiera estado con ellos, habría controlado a su madre, la habría hecho entender, de que tenía que dejarlo vivir, por que su hijo nunca había vivido realmente.

Su pequeño cuando tuvo tres años participo en una novela para niños, en comerciales de todo tipo, tuvo una infancia poco normal, pasando entre cámaras de televisión y cine, aquellas cosas roban la infancia de un niño si no se tiene un balance.

El no quería la misma vida que ambos tuvieron, ella sin la más pizca de amor, solamente de su hermano Mana Walker, rodeada de lujos exagerados pero fríos de calor humano, siempre sola esperando que llegará quien la rescatara de la soledad, pero la única persona que le abrió su corazón y la hizo sentir querida, nunca se dio cuenta de la enorme devoción que le tenía.

La amaba aun a pesar de los años como si hubiera sido la primera vez que la viera con ese uniforme de colegio religioso, con esa cara rígida y sin vida, como la más hermosa muñeca de porcelana, como deseo poderla hacer sonreír y que dejará esa frialdad, por que si señores Marcus se había enamorado de Katherina desde que tuvo 5 años, desde que pasaba cada segundo de su vida con esa mujer.

Cuando supo que estaba embarazada, la felicidad se posesiono de él, ¿La mujer que amaba y un hijo? Realmente era un regalo que nadie podría rechazar, le propuso matrimonio, estaba seguro que serían felices, pero la realidad fueron que sus celos lo consumieron, su vanidad de verse delegado a un segundo o tercer plano siempre.

-Yo tuve la culpa de esta vida.-le dice besando su frente.-Yo debí de haber permanecido a tu lado, de cuidarte y protegerte, pero deje que Katty se volviera completamente loca contigo, que no te permitiera ser feliz, lograre defenderte.

-¿Por qué dices eso?-pregunto Allen quien ya estaba despierto, había despertado desde antes que Kanda se hubiera marchado, escucho todo.-¿Eres el donador de esperma?

-Lo soy.-le responde, no se sorprendió del trato tan frío, si siempre trataba de esa manera a las personas que estaban a su alrededor.

-Ya sabía que era mi donador de esperma, tantas fotos tuyas en aquel viejo álbum de fotos en Toscana nuestras lo demostraban, .-le dice aun acostado en el sofá.-¿A que has venido? Ya no necesito de ti.

Ambos habían hecho su vida lejos el uno del otro, ¿Cómo podía unirse de nuevo? Allen reconocía como madre y padre a Katherina, Marcus era un hombre atormentando por haberlo abandonado, por que sentir celos de su propio hijo.

Se levanto de aquel viejo sofá y tomo el rostro del francés entre sus manos, lo observo detenidamente, ya eran la 9 de la mañana, la luz clara invadió la habitación, ¿Cómo no poderse darse cuenta de que son padre e hijo? Sus facciones eran similares, el mentón, los ojos, Marcus tomo el Allen, el tono de piel, el sedoso cabello, esos labios eran idénticos a los de Katherina.

¿Padre e hijo? Ambos jamás han estado tan cercas pero uno de ellos rechaza la unión, suelta sus manos y lo mira con la más profunda indiferencia.

-¿A qué has venido?-pregunto Allen busco la cajetilla de cigarros entre su ropa, al no tener su propio encendedor a la mano, encontró uno viejo en el sillón, que le permitió encenderlo, abrió la ventana inhalo el aire

-Ha conocerte.-responde Marcus, haciendo lo mismo, ambos parecían perfectamente sincronizados.-¿No deberías de fumar? Eres demasiado joven para hacerlo.

-¿Conocerme? Vaya, tengo 21 años y apenas me deseas conocer.-movió su cabeza de un lado a otro, se percato que estaba rodeado de periodistas el hotel.-Pensaran que me he acostado contigo.

-¿Son asquerosos no?-pronunció Marcus.

-¿Podrías fingir qué hemos tenido sexo?-pregunto Allen, acercando su rostro al de su padre, le dio un beso en la boca, los flash no dejaron de brillar.

La razón por que Allen no había escapado era por Kanda, un secándolo de infidelidad por parte de él, sería la mejor cuartada para permitir que Yu se ausentara del país sin se cuestionado por nadie, ¿Lo mejor que podía hacer era eso? Si.

Mandarin Oriental Hotel de New York

Suite de Morgen Daniel

Unos fuertes golpes se escuchaban por el corredor del lujoso hotel, las mucamas lo observaban con gesto de desaprobación y otras ya lo habían reconocido, era el modelo internacional Yu Kanda, quien esperaba que ese flojo se levantara.

En la recamara se encontraba un hombre dormido, cubierto por una ligera sabana, su largo cabello negro se expandía por la cama, su piel era casi tan blanca como la leche, sus ojos era azules, sus labios carnosos, su cuerpo parecía esculpido por un cincel, sus abdominales marcados, su cabello cubría un poco la desnudez de una mujer de voluminosos pechos y pronunciadas caderas, en el lado izquierdo y en el lado derecho se encontraba un hombre de cabello rojizos, que descansaba sobre el pecho del moreno.

-Julian.-se despertó el pelirrojo.-Alguien te busca.

-¿Demonios que pasa?-pregunto el actor, quien abrió los ojos molestos, estaba cansando, se levantó estaba completamente desnudo, el pelirrojo despertó a la mujer quien gruño furiosa, los se metieron a tomar una ducha.

Mientras tanto el se digirió a la puerta, estaba cansando, esperaban que no fuera su agente por que lo mataría sin que si quiera se diera cuenta, ¿Cómo se les ocurría molestarlo? Todos sabían que él padecía insomnio y que estaba sometido a un tratamiento para dormir.

-¿Yu? ¿Qué demonios te paso?-le pregunto al verlo con los ojos rasos, todo sucio y mojado, el cual entro rápidamente al departamento.-Parece todo menos un modelo y solamente dejo estar a las personas hermosas a mi lado.

-Vete al infierno Morgen.-le responde acostándose sobre un diván de piel verde, Julian se alegro aun

conservaba la altanería que la caracterizaba, sus palabras eran hirientes, sus aspecto daba pena ajena, había estado bajo la llovía, con el cabello enredado y sucio, con unos viejos pants, en el piso estaba una maleta.

-Ven por tu maleta, ¿Crees qué yo la voy a llevar? ¡YU KANDA!-le cuestiono, no le respondió solamente lo ignoro y fingió que dormía.- ¿Dónde esta Miranda esta vez? Otra vez la harás llorar por que te le desapareces y tienes una sesión al día siguiente, y tengo que hablar como buen padre a su ex-esposa que su hijo esta en casa y regresará una semana después .-no le respondió pateo la maleta y la introdujo a la suite, cerro la puerta molesto.

Julian Morgen Daniel fue el primer amigo que tuvo realmente Yu Kanda, además de compañero de cuarto en el internado, a pesar de ser 6 años mayor que él, como definir a ese hombre, egocéntrico, prepotente, seguro de si mismo, un aristócrata, que gustaba de dominar a las personas y hacer que cumplan sus caprichos a su antojos. ¿Cómo se hicieron amigos? Eso siempre se pregunto, ¿Por qué? Nunca lo dejo estar solo y penetro ese duro corazón de roca, lo obligo a convivir con las persona aunque fuera solamente para dominarlas con tan solo la mirada, le enseño a vivir una vida sin importarte lo que piensen los demás y luchar por lo que tu quieres, no importando cuanto tardase, se había convertido en un actor famoso, había sido novio de Miranda en el internado y posteriormente prometido, nunca comprendió por que termino la relación.

Su amiga Nerissa Belmont se convirtió en surfista profesional, actualmente vivía en Australia y tenía su escuela de surf, solamente una vez al año viaja a Estados Unidos, para saludar a sus antiguos amigos, se había casado con Brian y lo volvió un ser medianamente agradable.

Miranda se convirtió en su agente, ella era la que controlaba cada aspecto de su vida, la ropa que usaría los contratos, pagaba las cuentas, escoger el departamento, decorarlo, acompañarlo en cada momento de su vida, nunca dejarlo solo, fue ella quien le ayudo a conquistar Allen, a entender sus sentimientos por su novio, le motivo a luchar por él, siempre con una sonrisa nerviosa, siempre esperando una orden de su parte, por él fue que la alemana había aprendido a pilotear aviones, cocinar, planchar, nociones básicas de derecho, defensa personal, estudió una nueva carrera contabilidad, siempre la había hecho hacer las cosas más alocadas y nunca se quejo.

-¿Por qué razón cancelaron su boda?-le pregunto a Julian.-¿Cómo pudo enamorarse de mi? ¿Si contigo lo tenía todo?

-Eres un completo imbecil Kanda al atreverte a preguntar ¿Te puedo echar lo sabes? -le reprocho Julian despedía a las personas con las que había estado la noche anterior y se fue a poner un poco de ropa, unos calzoncillos para ser preciosos, la pregunta le dolía bastante en su ego, ERA PERFECTO.-Eso mismo me pregunte por años, soy mucho más apuesto que TÚ, yo la trataba como una princesa, la cuidaba y protegía, mientras contigo siempre esta nerviosa, se arregla muy poco, parece que siempre esta en la espera de un ataque de nervios, no es nada de aquella hermosa joven que yo conocí, ahora solamente es la sombra de quien ame.-dice en tono burlón con melancolía, tomo una bata azul marino de seda se la puso, lo observo

-¿Soy una horrible persona no es así?-le cuestiono a la única persona que en estos momentos no le compadecía o le haría sentir bien, le diría la absoluta verdad.-Siempre me comporte como un completo idiota.

-Nadie lo niega.-le dice sentando a su lado.-¿Por qué tuve un hijo tan idiota?

-Gracias, ¿Sabías que mi prima en realidad es mi madre? ¿Qué Miranda es mi prima? Que nunca fui capaz de darme cuenta a pesar de la gran parecido que tenemos.-le grita mientras se agarra la cabeza, estaba completamente fuera de si, por eso había decidido que Allen no lo viera de esa manera, su "padre" podría controlarlo estaba seguro o esperaba eso en verdad, comenzó arrojar varios jarrones a estrellarlos contra la pared, era realmente estupido.

-Tu madre nos amenazó a Nerissa, Brian, Miranda y a mi, cuando nos se entero que éramos tus amigos, durante seis meses nos estuvo mandándonos paquetes con cosas asquerosas o personas que nos daba sus mensajes, fueron dos intentos de secuestro, tres de violación, Miaka si que tenía tiempo libre, pero ese día llego cuando se canso, se presento ante nosotros ordenándonos que nos alejáramos de ti, fue directamente a golpear a Miranda, la detuve pero siguió conmigo, yo nunca golpeo a una mujer la logre someter, llegaron miembros de la dirección y llamaron a mis padres, que son tíos segundos de Miranda.- siguió escuchando como eran destrozados los muebles de la suite, jarrones, copas entre otras cosas que Kanda destruía, todo el coraje que sentía lo debía sacar de alguna manera, no encontró otro que destrozar la suite de su "padre".-El asunto se llevo con la mayor discreción posible no era conveniente escándalos para ninguna familia,

Kanda dejo de destrozar los muebles, ¿Esa mujer pretendía alejarlo siempre se las personas que sentían cariño por él? ¿Cómo se le ocurrió hacer todo eso? ¿Por qué no se alejaron? Lo querían ¿O cuál otra razón era compresible? Se convirtieron en su familia, realmente su vida comparada con la de Allen era un paraíso, solamente paso dos años de horror, de los 8 a los 10, por que cuando sus padres vivieron lo hicieron el niño más feliz de todos.

De su padre aprendió el gusto por el kendo y las artes marciales, las cuales seguía practicando hasta la fecha y lo haría hasta que su cuerpo de los permitieran, de su madre si esa señora de cabello corto negro que siempre iba a darle un beso de buenas noches, quien se quedaba a su lado cuando estaba enfermo, que le daba palabras de animo, esa mujer que si no le cargo en brazos le cargo en su regazo y mostró las estrellas, le dio el amor de madre.

La vida que llevo con Miaka fue de lujos excesivos y obsesiones a todo menos a ser feliz, pero la vida continuo cuando cumplió los 10 años, se fue al internado, conoció a sus amigos, gente que lo hizo vivir la vida, sentirse feliz.

Vivieron juntos en un departamento es una zona del Oeste de Londres, tranquila y pacifica, sin muchos lujos o pretensiones, no le permitieron dejar el internado hasta que se graduara, una tontería pensó, si la mayor parte del tiempo se encontraba fuera del internado y solamente iba a presentar los exámenes, a los 15 años ya era un modelo reconocido, la escuela no era su prioridad.

Se separaron cuando Nerissa y Brian se casaron, Julian se convirtió en la máxima estrella europea del cine, teatro y televisión, ese año dejo Londres, Inglaterra pero ese año se mudaría Estados Unidos a grabar su primera cinta en la meca del cine, dos años antes había terminado su compromiso con Miranda Lotto.

De cada uno aprendió algo, se sintió feliz, recorrió el mundo a su lado, conoció culturas diferentes, a gente que le pareció increíble pero sobre todo, se supo que si en algún momento deseaba caer o caía alguien lo ayudaría a ponerse en pie.

Pero se volvió más unido con Allen Walker y Lenalee Lee cuando cumplió los 18 años, o por lo menos soportaba más al peliblanco, ya que era amigo de años de la china, cuando sucedió la muerte de la joven, él se encontraba Milan, Italia, en la presentación de la colección de un famoso diseñador masculino.

Le dolió, era su amiga, ¿Cómo pudo pasar eso? No lo comprendía, hasta que lo vió en ese estado tan deplorable, parecía un muerto viviente, daba lastima a todas las personas que lo observaban, Fo y él eran los únicos capaces de sacarlo de ese estado, lo molestaban y hacían ver como destruía a todos al comportarse de esa manera, a él también le dolía pero si Lenalee lo había salvado fue por algo, no podía perderse así.

Lo sacaron de la depresión, Allen se enamoro de Fo, su relación duro algunos años, él se dedicó a trabajar y convertirse en modelo, vivía en un sueño, amigos, fama dinero, una vida que cualquier quisiera, tuvo una relación corta con un joven periodista alemán, que termino por mutuo consentimiento, otra relación con una modelo de origen escoses muy atractiva.

Miranda lo convertía en el modelo mejor pagado de toda América, pero en Europa siempre estuvo en segundo o tercer lugar superado solamente por Allen y ese bastado tomador de vino, escapaba de Miaka, su vida era perfecta señor.

Se enamoró de Allen y en ese momento su vida se volvió un sueño, fue correspondido, ¿Pero entonces por qué dejaba que le afectara tanto la revelación de Miaka? SI fue feliz, era un estupido, su vida era esa, su vida era ser feliz y no un maldito depresivo.

-Eres un imbecil, tienes la vida que todos quisimos una persona que nos ame y este dispuesta estar con nosotros en las peores circunstancias.-le dijo Julian abrazándolo, Kanda comenzó a llorar.-Ese mocoso te ama, todos te protegimos y dimos lo mejor de nosotros mismos, te dimos todo ¿Y aun así sales huyendo? ¡Qué si esa señora es tu donadora de ovulo! Tus padres fueron Jun y Kendra Kanda, tus segundos padres fuimos Miranda y Julian Morgen, tu mejor amiga fue Nerissa y Lenalee, la voz que nadie quiere escuchar fue Brian.

-…-se quedo llorando, no comprendió por que todo lo afectaba en ese grado, su vida fue perfecta y seguía siendo perfecta, tenía todo y no lo podía comprender.

-Kanda serás imbecil, las personas te quieren, algunas te tienen miedo pero es normal tienes un genio de los mil demonios.-le abrazo con fuerza, ese mocoso, era un tonto, tanto amor, tanta felicidad que tenía en sus manos y no la podía ver.

-Lo soy, pero ocupo ir a Alemania…-responde Kanda.-Ocupo saber mi historia para poder vivir mi presente.

-Vamos ir a Alemania.-le dice.-Imbecil.

Ese día a las 1 de la tarde un avión con rumbo Alemania llevaba a Kanda y Morgen, a conocer la historia completa que fue contada, mientras tanto una mujer de nombre Miranda Lotto era internada en el hospital central, había tomado una fuerte cantidad de medicamentos controlados, que le habían provocado un paro al corazón, intentarían salvarla, pero la verdad si lo lograban era un autentico milagro.

-¿Cómo se encuentra la paciente?-pregunto una enfermera.

-Muerta en vida.-responde el doctor.-Nosotros luchamos por salvarla y ella por morir.

Se encontraba además un hombre de nombre Lavi Derek esperando noticias de una mujer quien fue internada en el mismo hospital por haber recibido un proyectil de bala directo al corazón, esperaban impaciente.

-¿Qué es de usted la mujer?-preguntaba una joven señora.

-¿Eh?-Lavi no había escuchando nada.-¿Disculpe qué dijo?

-Debes estar preocupada por ella, ¿es una persona qué quieres mucho verdad?-le pregunto la mujer.

Katherina Walker enfrentaba por primera vez la mirada llena de odio de él hombre que más la había amado en su vida, reclamándole todo el sufrimiento que ambos le había ocasionado a su hijo.

-¡ESO NO ES AMOR!-gritaba Marcus.

-¿Y el tuyo si? ROMPISTE LA PROMESA.-gritaba furiosa Katherina, envuelta en sangre.

-La rompí por que no deseba lastimarlo con mis celos enfermizos.-le responde.

Allen Walker enfrentó después de tantos años la pregunta ¿Por qué nadie creía que podía protegerlo? No era un príncipe lastimado era un hombre, que amaba y defendería a la persona amaba.

-¿Soy tan frágil?-se cuestionaba el rubio mientras caminaba por las calles transitadas del Central Park.

Esa noche fue la más difícil de todas para ambos, se enfrentaron a una realidad que pocos conocían, dejaron sus vidas pacificas para encontrarse con algo crudo, que nadie deseaba, sus propias debilidades fueron puestas a pruebas.

¿Quién eres? ¿A quién amas realmente? ¿Tus historias? ¿Por qué se marchan de tu lado? ¿El amor duele pero a este punto? Muchos cuestionamientos, que se hicieron, sinsabores, llantos, lagrimas, parecía que la felicidad estaba negada para tantos.

SEIS MESES DESPUÉS

HOSPITAL CENTRAL

Lavi llevaba un ramo de flores, su cabello sujetado con una banda verde, vestido con unos jeans y camisa, toco la puerta y escucho unas voces:

-Mañana podrá irse a su casa señora Dereek.-dice una enfermera.-El doctor ha dado hoy la orden de salida.

-Esta bien gracias.-responde Miaka.

La enfermera sale del cuarto, saluda alegremente al hijo de la señora, que todos los días va a visitarla y le lleva un ramo de flores blancas siempre, eran un buen hijo, que cuida mucho a su madre. Se despide de la enfermera y entra a la habitación, se sorprende al encontrarse con una mujer.

-Buenos días hijo.-saludo Jeiko.

-Buenos días madres.-responde Lavi al verlas juntas y felices.

Jeiko acompaño a su hijo al hospital siempre a visitar aquella mujer, al principio se comportaba de manera fría y déspota con ellos, no comía, no quería ver a nadie, pero al final fue cediendo, las hermosas sonrisas de madre e hijo lo lograron.

-Tenemos una noticia que darte.-dijo Miaka algo nerviosa.

-Se que a lo mejor lo tomaras mal, pero siempre te he educado para no tener ningún tipo de prejuicios.-estaba nerviosa por primera vez en su vida Jeiko, así que tomo aire.-SOMOSPAREJANOSVAMOSDEVIAJEASUDAMERICA.

-¿Qué dijiste mama?-pregunto burlón Lavi, él ya lo sabía solamente quería molestarla un poco, la verdad le agradaba que ambas fueran felices.

Ver a su mama toda roja y Miaka mirando a la ventana, para no verles la cara roja o sudando de los nervios, era todo un espectáculo, parecían dos colegialas las cuales se encontraban por primera vez con el amor, al final Miaka fue la que se armo de valor.

-Quiero a tu madre, se que no es normal, pero el amor mismo no es normal, me gustaría que me pudieras ver como una amiga.-exclamaba Miaka con el poco control que le quedaba, Lavi la veía tan seria, pero a la vez tan temerosa de que fuera a reclamarle el haberle hecho a sus madre, ambas se tomaron de las manos.-Así que te pido permiso para estar con tu madre.

-¿Y tu qué opinas madre? ¿Correspondes o no a los sentimientos de ella?-le cuestiono de manera solemne, su madre estaba muy roja, escondió su cara debajo de las sabanas.-¿No le correspondes? Entonces me temo decirle señora Miaka, que no puedo aceptar su propuesta.

Ambas sintieron que el alma le bajo a los pies, mientras escuchaban esas palabras, la ojiverde comenzó a llorar, la otra le abrazo.

-YO LA AMO.-grito Jeiko mientras lloraba.-Hijo malo.

-Te ves bonita así.-dice Lavi al verla aferrarse a la morena.-Tontas claro que me da gusto que ambas estén juntas y mucha suerte en su viaje a Sudamérica, te la encargo mucho y no hagan cosas malas tan pronto, esa herida ya esta curada, pero no en su totalidad.

Lavi salió de su habitación y las dejo haciendo sus planes, ¿El amor tiene sexo? Para él era una gran mentira, el amor llega simplemente, en un segundo e un instante o en toda una vida. ¿Por qué es correcto o incorrecto amar a una persona? ¿Quién da derecho a decidirlo? Nadie, por no somos iguales o existe una varita mágica que te diga de esta persona es prudente o no enamorarte.

Caminaba por el hospital, hasta el cuarto de Miranda Lotto que se encontraba en el piso 20, ella tenía cientos de arreglos de flores de parte de Marie, pero ni si quiere había despertado, entro en estado de coma a causa de los 7 frascos de pastillas que se tomo y haberse cortado las venas.

-Miranda, debes despertar ya.-decía Lavi sentándose en un banco al pie de su cama.

No respondía era una muñeca que solamente vivía a través de esos tubos, su cabello estaba largo le llegaba hasta las rodillas, parecía que alguien se encargaba de peinarlo con sumo cuidado y lavarlo, se le veía hermoso, su piel brillaba mucho, lucía perfecta, se veía muy hermosa.

-Buenos días Lavi.-saludo Daysa Barry, quien llego con un arreglo de flores rojas, quien las mandaba era Marie el eterno enamorado de Miranda.-¿Te gustaría ir a tomar un café conmigo después que estemos un rato más con Miranda?

-Por supuesto.-responde Lavi.

-Siempre me he preguntando ¿Quién ordena que la arregle?-dice Daysa, mientras la observa.-Tiene mejor semblante que cuando trabajaba, ahora parece una princesa encantada en espera de su príncipe azul.

-Un príncipe que nunca vendrá.-responde Lavi molesto.-¿Marie nunca viene a visitarla?

-Se muere de ganas por hacerlo, pero tu y yo sabemos que ese no es príncipe que espera.-le responde, Miranda se movió un poco.-Vamos Miranda parece que nos ha escuchado, siempre que hablamos de él, se mueve, es lo único que hace desde hace unos meses.

Ambos salieron de la habitación, caminaron un rato, hasta que llegaron a donde se encontraban sus motos, manejaron un rato hasta que llegaron a un parque, ambos se tumbaron en el pasto, ambos se volvieron grandes amigos.

No dijeron nada, la vida se transformo en rutina de nuevo, un nuevo espectacular era puesto a escasos metros, en el se podía ver la imagen de Tikky Mikky con Fo abrazados, era la nueva versión de la Bella y la Bestia.

Se rieron al ver el espectacular, era una pareja extraña ambos se la pasaban peleando, pero siempre estaba juntos.

-Sabes que es lo más curioso, que se odian tanto que al final terminaran amándose.-soltó la bomba Daysa mientras se quitaba los guantes.

-¿Quizás? O tal vez ya están juntos y nadie lo sabe.-dice con voz lúgubre el pelirrojo.

-Yo creo que tienes razón.-afirmo.-Debemos especiarlos.

-Esta bien.-responde y ambos hacen la señal de las bromas, ambos con su manos hacen la figura del conejo.

La tarde continuo de esa manera, haciendo bromas, jugando, ambos parecían un par de mocosos, divirtiéndose en el parque, se hicieron loas 9:00PM, llego un hombre robusto, de nombre Chouji y se llevo arrastras, se despidió de él, se subió de nuevo a su moto.

Reviso sus llamadas, tenía algunas de Sachiko, Daysa quejándose, de su mama y su novia quejándose de lo malo que fue con ellas y de los agradecidas que estaban que aceptara su noviazgo.

Tocaron a la puerta, era su abuelo, hace dos meses que se había mudado a su propio departamento, pero el viejo siempre le llevaba que cenar, consideraba que su nieto se comería cualquier porquería, para poder dormir más.

-Lavi esto apesta cada vez más.-dice Jonny Girl Dark su vecina y ayudante oficial, tenía una pequeña cafetería cercas de universidad donde trabajaba, la atendía con su esposo Souma Dark, ambos tenían una hija.

-Lavi esta bien que eres un hombre pero esto es un desastre.-examino Souma la ropa sucia en el pasillo, la niña rubia corría por el departamento.-Bookman nos aviso que no podía venir por que tenía una cita, pero que nos aseguramos que comieras decentemente y que el departamento estuviera en condiciones, para presentarte a su novia.

El pelirrojo abrió los ojos como plato, ¿SU ABUELO TENIA NOVIA? Eso si quera novedad, o quizás esa fuera la razón por la que le permitió mudarse solo, se imagino algo realmente que habría que censurarlo, al grado que se desmayo durante varias horas.

Logro despertar, el departamento olía realmente limpio, las luces estaban encendidas, una charola de comida estaba a su lado mientras, Jonny y su esposo estaban revisando sus documentos, la pequeña lo peinaba.

-¿Aun no despierta?-pregunto la voz de una mujer.

-No, pero ya le dimos la noticia.-responde Souma por el teléfono.-¿Mañana?

-Si.-responde el Bookman.

El hombre de 24 años profesor, quedo profundamente dormido, hasta el día siguiente, en el cual se sorprendió de lo hermoso que estaba su departamento, se metió a duchar, despojándose lentamente de cada prenda, aun estaba cansado, su vida era pesada, del trabajo, al hospital, realizar por las noches su investigación, cuando Daysa, Jonny y compañía lo secuestraba, eran sus únicos momentos que se escapaban de la rutina.

Se vistió con un traje gris, una corbata, su cabello recogido en una coleta, zapatos a juego, esa tarde daría una conferencia en su universidad, sobre "Literatura inglesa en el siglo XIV", bajo por el ascensor y se encontró con una imagen que nunca pensó.

La señorita Lou Fa agente del famoso modelo Allen Walker se encontraba de nuevo en la ciudad, se estaba mudando al departamento continuo, la joven lo saludo con la mano, tenía bastante trabajo con la mudanza, fue por su carro.

Comenzó a manejar, mientras las dudas y preguntas le bombardeaban su mente, ¿Volvería a verlo algún día? Era pregunta tonta, la respuesta era no, intento comunicarse con él en repetidas ocasiones, deseaba comunicarle como estaban las mujeres, que necesitaban de su ayuda, para encontrar a Kanda, que debería ocuparse de su madre y su prima, ¿No puedes abandonar así a las personas? Menos si son tu familia, pero nunca contesto el teléfono.

¿Pero realmente que le causaba tanto enfado? ¿Qué no respondiera sus llamas o qué se encontraran felices en un lugar de ensueño? Se enamoró en tan solo un día tan perdidamente de un hombre que era inalcanzable, estaba enfadado con Yu Kanda, por que dejo a su familia de lado y estaba feliz de la vida con el hombre que amaba.

Amaba Allen Walker, a tal grado que de las 24 horas del día, las 24 horas eran para ese joven de rubios cabellos platinados, en verdad estaba loco, pero se enamoro tan perdidamente, pero debía dejarse de tonterías y ocuparse de su nueva madre y de su prima, eso fue lo que le dijo a los médicos.

UNIVERSIDAD

Llego a la universidad, sus estudiantes se encontraban recostados en el pasto, mientras esperaban a que él llegará, decidió dar las clases en ese lugar, mientras las tres horas pasaron, los estudiantes lo observaban admirados de su propia belleza.

Era un ángel de cabellos rojos y ojos verdes, que su aura traviesa y juguetona, era muy querido por sus alumnos, los cuales amaban sus clases divertidas, que siempre daba o solemnes cuando era necesario, cada año cien estudiantes ingresaban a sus clases.

Llamó su atención una escena que se estaba suscitando en medio del jardín, ALLEN WALKER SE ESTABA BESANDO CON UNA ESTUDIANTE, y toda su clase fue a rodearlos, no esto si era el colmo de los colmos.

Primero no aparecía en meses, no respondía sus llamadas, nadie le supo decir nada de los dos, pero claro irse a besar con una estudiante, mientras él se encontraba preocupado por todo, mientras él se encargaba de todos los problemas.

-¿Qué demonios estas haciendo?-pregunto furioso Lavi, mientras separaba a la joven pareja, Allen estaba vestido de unos viejos jeans, una playera negra bordado un grabado de flores rojas, con un cráneo blanco, unos tenis vans, la joven un vestido floreado con unos tenis vans rosas, su cabello gris recogido.

-¡CORTE!-Grito un hombre, era el director del video de los nuevos tenis que promocionaban, Fo y Allen, los cuales soltaron la carcajada, Lavi estaba rojo de coraje, su clase muerta de la risa al ver a su profesor con el corazón acelerado, lleno de tierra y polvo.

Fue algo divertido de observar, mientras Fo no podía controlar su risa, Allen trataba de poder decir dos palabras sin reírse, Ba Chan trataba de controlar la ira del director, que decía que esto era un sacrilegio para el arte.

Después de una hora todo se normalizo, Lavi termino su clase, mientras era observado por el par del modelos, que les parecía divertidos, ambos no habían estudiado una carrera, Fo solamente estudio la primaria y Allen la secundaria.

-Es interesante.-dice Fo en el oído de Allen.

-¿Oye Fo y si le hacemos una broma?-pregunto Allen.

-Si, ¿Allen que es gramática?-responde preguntando Fo.

-No lo se Fo, pero finge que entendemos.-afirmó Allen, los cuales se pasaron cuchicheando toda la clase, Lavi estaba rojo de vergüenza.

Al finalizar la clase, todos se acercaron a pedirle un autógrafo a los dos modelos, al termino de 3 horas, estaban ya listos, abrazaron cada uno a Lavi, mientras este no podía verlos, le jugaron bromas un buen rato, hasta que se cansaron y se tumbaron en las sillas de la cafetería.

-Hace años que no entraba a una aula.-dijo Allen.

-¿Enserio? Yo estoe igual.-dice Fo.

-Discúlpenme por haberlos interrumpido, no sabia que se iba a filmar un comercial en esta universidad.-se disculpa el profesor.

-No hay problema.-dijeron los dos.

Se quedaron platicando los tres un rato, hasta que Allen recibió una llamada y salió fuera del aula, donde comieron, mientras la mujer cerro la puerta, se puso seria, al parecer tenía algo que decirle a Lavi, ella cambió su tono de voz.

-Yo fui quien evito que te comunicarás con Allen.-le exclamo la mujer, debía contarle la historia, mientras tenía oportunidad, confesar las cosas que había hecho, se comportaba como otra persona una mucho más madura, su rostro mostró esa seriedad, sus labios se tensaron, como si lo que continuación fuera a decir le costará demasiado trabajo, abrirse con otras personas, con un completo desconocido pero necesitaba hacerlo.-Te pido disculpas por haberlo hecho, pero su estado de salud era deplorable, estuvo cinco meses en una clínica para combatir la depresión, temía que en cualquier momento quisiera suicidarse, la noche del escándalo, lo encontré ahogado de borracho en un bar, su padre me pidió que lo sacara del país y cortara cualquier tipo de lazo, hasta que estuviera en condiciones.

-¿Tu sabes qué paso?-pregunto.

-Se entero de que su madre mandó asesinar a la mujer que amo de joven, conoció a su padre el francés que de seguro viste, fue hasta hace poco el modelo mejor pagado del mundo, lo de Kanda.-enumero las situaciones, mientras en su rostro se mostraba una amargura tremenda, ella deseaba protegerlo, pero no lo lograba, al contrario parecía.-Todo esto se entero a través de una carta que Miaka le dejo, fue un duro golpe, lo interne en una clínica en Australia, ahora esta mejor, puede empezarlo a dejar solo unos días hace un mes.

-Entiendo.-no encontraba las palabras correctas para expresarse, todo esto era una sorpresa, pensando que estaban completamente divertidos los dos amantes, pero la realidad era otra, una muy cruel, todo eso en una sola noche.

Tal parecía que la vida de todos cambio ese día de una manera que nunca nadie podría haberlo pensando, algunas fueron para bien, otras para mal, pero el tiempo no se detiene y trae el cambio necesario para poder seguir viviendo.

Ese día conocieron el amor, el desamor, el odio, la traición, el deseo de ser egoísta, proteger al ser al amado, castillos de cristal se rompieron, pero era necesario, para poder crecer como personas y poder disfrutar de la vida, o eso era lo que siempre recitaba su abuelo.

-Allen me contó sobre ti, sobre lo divertido y buena persona que eras, se quedo muy impresionado contigo, .-se encogió de hombros, para Fo hacer todo esto por Allen no era nada, lo amaba demasiado.-investigue donde trabajabas y hice que el comercial se filmara aquí.

¿Por qué no le sorprendió? Por que Daysa Barry había llegado de la misma manera, por que Tikky Mikky le fue a saludar también y la pelea que tuvieron fue pasado en el canal de televisión de la universidad por poco lo corrieron.

-Bueno.-le dio un beso en la mejilla.-¿A dónde nos vas a llevar a comer?

-Si a donde tengo una hambre.-dijo Allen trepándose por la ventana, Lavi se asusto, estaban en el primer piso, pero ¿Cómo diablos se le ocurría hacer eso?.

-¡ALLEN!-corrió Lavi, pero Allen ya estaba a dentro con una sonrisa de superioridad.

-No te preocupes Lavi, Allen es algo inquieto jamás te aburrirás con él, ahora lo importante ¡Aliméntanos!-ordeno Fo, ¿Acababan de comer y tenían hambre? ¿Qué no se supone que ellos comen muy poco? Allen le abrazo y Fo ordenaba.

Salieron de la universidad ambos modelos venían en un auto deportivo rosa, perteneciente a la mujer de baja estatura, esta lucia su tradicional diadema y unos tacones de 15 cm, los aventó en el asiento trasero y ordeno que se pusieran el cinturón de seguridad, manejaba 280km por hora, varias veces le levantaron infracciones pero parecía que era un juego para ella y apostaba con Allen cual de los dos tendría más, a la mitad Allen tomo el lugar de conductor conducía mucho peor que la peligris.

Llegaron a la costa, donde se bajaron y admiraron el mar, la mujer se quedo sobre el coche, mientras les había ordenado a los dos que le llevaran de comer o se tendrían que ir caminando, Lavi suspiro y busco algún restaurante.

-Ella no quiere eso.-le dice al oído a Lavi y le toma su mano, enrojeció por el acto del menor, esa hermosa sonrisa.-Quiere un hot dog.

-¿Comen eso?-pregunto desconfiado Lavi.

-Nos gusta como no tienes una idea.-se le cargo en la espalda, mientras caminaba, por poco cae Lavi, pero logro caminar bien, mientras Allen estaba muy feliz amaba la playa, el sol brilla, las olas se levantaban y se estrellaban en la playa.

Su cabello ondeaba al viento, en esos momentos lo llevaba al hombro, caminar con tanta paz le parecía un verdadero regalo, estuvo encerrado en aquel lugar donde lo cuidaban las 24 horas del día para que no cometiera ninguna locura.

¿Cuánto no había odiado a ese hombre qué se autonombro padre? ¿Su madre fue capaz de hacerle eso? Desde hace 6 meses se había alejado de todos y de todo aquello que le recordara su pasado, Fo lo acompaño en este momento tan duro, como siempre lo acompañaba, cuando lloraba.

¿Qué habría pasado con Kanda? ¿Cómo se encontraría? Lo más probable que otra clínica, todo lo que se entero era bastante fuerte, nunca le gusto que los demás lo vieran vulnerable, en ese momento lo debería estar así, ninguno de los dos estaba en condiciones de apoyarse mutuamente.

El amor no es suficiente cuando los dos están destrozados y suicidas, ¿Qué apoyo se pondría dar? Cuando ambos deseaban destrozar a quien los habían lastimado, pero no era posible por que sea como fuere eran sus madres, ¿Su madre era capaz de hacer eso? ¿Kanda y él podría entenderse de nuevo? ¿Por qué se había enamorado de Kanda? Era una muy buena pregunta, Kanda vivió siempre en un cuento de hadas, amigos que daban todo por él y construyeron una hermosa familia, donde se apoyaba o eran alentados por todos, en ese tiempo como le tuvo envidia, de esos amigos.

Pero a la vez eso fue lo que hizo que se enamora, una persona que siempre estuvo rodeado de luz y fortaleza, que nunca conoció realmente lo que era el dolor, lo hizo salir de esa tristeza que su corazón tenía, que estaba rodeado de amor, de su belleza y de su temple.

Lo saco de las tinieblas que lo rodeaban, le hizo salir de ellas y ver el mundo maravilloso, estuvo a su lado, ¿Pero realmente lo hubiera podido el sacar de esas tinieblas? Lo duba, si necesitaba de la luz de Kanda, como las flores necesitan del solo.

Kanda estaba siendo apoyado por aquellos que eran un más brillantes que él, por aquellos que lo aman, ellos que son capaces de matar por él, por su familia.

-¿En qué piensas Allen?-pregunto curioso Lavi ya habían llegado al puesto de hot dog.

-¿Nunca has conocido el dolor?.-le responde, le dio un beso en la mejilla.

-A mi también me gusta su luz es tan brillante como me habías dicho.-dijo Fo golpeando la cabeza de ambos.-Vamos a comer antes de que aparezcan y se lo aviente en su cara, esa idiota esta con él.

-Tienes razón.-responde Allen, tomando a Lavi de la mano.-¿Vamos a correr mucho?

-Eh…-Lavi no entendió-

En menos de 15 minutos se encontraba frente a ellos, Tiky Mikky vestido muy playero, con unos shorts, sandalias, su cabello traía rastras, un crucifijo, sus abdominales estaban perfectamente esculpidos, su piel morena clara, estaba brillante, saludable.

Seguido de una mujer de baja estatura, la modelo Road Kamelot quien corrió abrazar Allen, dándole un beso en los labios, dejando a todos sorprendidos, pero Fo respondió con una superpatada que la dejo a tres metros lejos de Allen, Lavi en esos momentos sintió que adoraba a Fo.

Comenzaron una pelea las dos mujeres, Allen se tapo los oídos, Tiky era mantenido a raya por Lavi, Ba Chan y Lou Fa se tomaron de la mano, ¿Ambos estaban saliendo? Quizás trabajar siempre, motivara esto, sobretodo que las personas que amaban, los rechazaron cruelmente. Una pequeña pancita tenía la china, Ba la acariciaba mientras veían el mar tomados de la manos.

Road fue derrotada por Fo, por una superpatada voladora, Allen estaba comiendo dangos al lado de la pareja, ya cuando todo termino.

-¿Quién perdió?-pregunto Allen con el chef Jerry por un lado, haciéndoles dangos, jalo a los dos peleadores, para que se sentaran cada uno a su lado.-No quiero peleas, ambos tranquilos.

-Road.-responde satisfecha Fo, hiendo a comer dangos.-¿Hacemos una fogata?

-Si, pero unas reglas BÁSICAS.-los miro tan siniestramente que todos se callaron, era un autentico demonio cuando lo deseaba, helo la sangre de muchos, solamente Fo permaneció como si nada, eran fáciles, no peleas, no discusiones, no orgías.

La noche transcurrió sin ningún tipo de contratiempos, cantaron, cenaron, se pusieron a jugar, todos parecían amigos de años, Allen se quedo dormido en el regazo de Lavi, mientras todos se callaron, lo vieron con ojos tiernos.

Cada uno a su manera amaba Allen, era un hombre, tierno, tranquilo, que adoraban, le dieron unas palmadas en la espalda de Lavi, permitiendo que el joven pudiera dormir.

-Al fin pudo dormir.-dijo Fo acariciando sus mejilla.

-Tiene más de 6 meses sin poder dormir.-responde Lou Fa.-Gracias Lavi, me preocupaba verlo así, siempre despierto, nerviosa, poco comía, nos fuimos a vivir Ba Chan y yo en una casa cercas de la clínica, la señorita Fo viajaba constantemente a verlo.

-¿Tu sabías donde estaba?-le reprocho el moreno.

-Si, pero no esta en condiciones para que nosotros luchemos por su amor y esa sarta de tonterías, esta mal y ¿Tu aun no consigues dar con el paradero de ese imbecil?-le cuestiono con un coraje, quizás Kanda tenía buenos amigos, pero Allen nunca se quedaría atrás.

-Parece que se lo trago la tierra, perdí su rastro en Berlín y Road lo perdió en Munich-responde Tiky con coraje, esa rata se les había escapado.-¿Cómo vamos a poder luchar por Allen? Si no esta aquí.-Lavi lo miró incrédulo.-Nosotros no jugamos sucio, si lo vamos alejar de su lado, tiene que estar aquí, Fo siempre ha estado enamorada de él, Lou Fa hasta hace poco, Road Kamelot lo ama y yo, entre otros tantos que están las mismas condiciones que nosotros.-todos inclinaron la cabeza, esa era la verdad, pero también era, que ninguno de ellos jugaba sucio.

-Ese tarado debe aparecer pronto, para que este a su lado o terminar de frente la relación, no seamos estupidos, sino lo hace Allen lo podría idealizar y amar para siempre, ¿Por qué? Si no lo hace nunca podrá olvidarse de él y todos seremos imitaciones de su gran, gran amor.-agrega Road mientras caminaban rumbo al coche de la peligris, todos ya habían recogido las cosas de la fogata, la cual termino de maravilla

Todos quedamos frente al coche, reflexionado las palabras dichas por todos, el sonido de los coches que pasaban por la carretera, llegaron otros tres más, los cuales eran verdaderas joyas de lo automotriz, ya con Allen en el coche, se comenzó la despedida.

-Fo fácilmente lo hubiera podido hacer caer en sus brazos y embarazarse, para atarlo a su lado y hacer esa familia que siempre ha deseado.-agrego.

-Pero nosotros amamos Allen, al igual que tu.-le dice Fo, Lavi no la contradijo, entre combatientes del amor no se miente, todos estaban en la misma situación.-Por eso lo buscamos como locos, por que sino es capaz de estar con él, nosotros si, no importa que no nos ame, por que el amor.-tomo aire unos segundos, todas estas palabras salían de su corazón, estaba afirmando la verdad más sublime de todas, en ese momento sus corazones tenían un mismo sentimiento.-No es solamente buscar tu felicidad, es amar y no esperar nada a cambio.

-Es sentirte feliz si esa persona amada lo es.-así respondimos todos.

Partimos rumbo a mi departamento, en el coche de Fo, la noche era hermosa, juzgue sin conocer realmente la situación, los celos me cegaron, pero ahora que estoy frente a la realidad, se que amar no es solamente terminar en un hermoso cuento de hadas.

Donde las princesas y príncipes viven felices para siempre, también existe historias donde dos princesas se aman, donde dos príncipes son participes se unen, el amor no reconoce sexo, simplemente es amor, el sentimiento más puro que se puede llegar a sentir.

¿Cuántos podemos amar a una misma persona? Y no ser correspondido por esa persona o llegar a idealizar tanto a la persona amada cuando esta lejos de nosotros, ¿Yo también habré idealizado? Realmente no lo se por que el amor no es una ciencia exacta que pueda saberse con una formula mágica.

Llegamos después de media hora a mi departamento, tome Allen en brazos, Fo nos seguía acompañada de Ba y Lou, Tiky le prestaba su chamarra a Road, llegamos al departamento, fuimos directo a mi habitación dejándolo dormido.

-Nos retiramos.-dijo Road.

-Te llevo.-expreso Tiky.-Después hablaremos Fo.

-Si se te ofrece algo Lavi, estamos en el departamento continuo.-dice Lou Fa despidiéndose.-Estoy algo cansada.

-No has dormido nada, no es bueno para el bebe.-responde Ba Chan.-Nos retiramos.

-¿No te molesta qué me quede un rato más?-pregunto Fo.

-No, si gustas te puedes quedar a dormir.-le propongo.

-Si acepto.-dice Fo.

Al termino de media hora, solamente quedábamos Fo y yo en la sala, la mujer estaba quedándose dormida, cuando le iba a colocar una manta se despertó, o por lo menos eso creí, el que se había despertado era cierto ingles, quien me toco el hombro.

-Pensé que dormirías más.-le dije.

-Tenía sed.-responde, entro a la cocina, se sirvió el vaso de agua, toma un pequeño sorbo de agua.-Gracias por permitirnos quedarnos en tu casa.

-Pueden quedarse el tiempo que deseen.-responde Lavi.

-Te tomaremos la palabra.-se acerco Allen, tomando su mano y sentándose en el piso, Allen estaba relajado, sus ojos serenos.-Este lugar me produce mucha paz, alejada de todo.

-¿Allen por qué lloras?-pregunto Lavi al verlo llorar, se aferro a su cuerpo mientras sollozaba, descargaba toda la tensión, toda su frustración, ¿Por qué podía hacerlo frente a él? ¿Por qué? Estaba de esa manera, si su corazón siempre estaba destrozado, ¿Por qué?

Final Cap. 9

HOSPITAL

Un gran cerco de periodistas rodeaba el edificio, era prácticamente imposible entrar, tardaron dos horas en poderlos alejar de ese lugar, estaba algo cansando el profesor Lavi, mientras entre sus manos cargaba dos docenas de rosas rojas.

Llego al cuarto de su nueva mama, estaba todo listo para que le dieran de alta, mientras su madre ayudaba a cambiarse, ambas estaban en su propio mundo, hasta que les anunció que iría a pagar la cuenta, Miaka insistió en pagarla ella, pero Lavi se negó dijo que era su regalo de bodas.

Camino con rumbo a la habitación de Miranda, se encontró frente a frente con un hombre que traía lentes obscuros, gabardina negra, sus botas altas, el cabello largo hasta la espalda, guantes negros, sus ojos eran gris claro, lo miro con odio, rozaron sus hombros ambos, un sequito de 7 personas lo rodeaban, las cuales con un solo tronar de dedos, cumplían sus ordenes.

-¿Quién era?-pregunto Lavi a una de las enfermeras.

-El esposo de Miranda.-responde la enfermera.